Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 46
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- Capítulo 46 - 46 ¡Derrota A Un Nomu!
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46: ¡Derrota A Un Nomu!
46: ¡Derrota A Un Nomu!
El Nomu ejerció más fuerza y logró atravesar el torrente de agua.
El suelo se agrietó y sus alas actuaron como aletas improvisadas, dándole más impulso.
Extendió sus manos con garras para atrapar a la kunoichi y destriparla, como había ordenado su amo.
Mei dejó de liberar agua de su sello, sus mejillas hinchadas y el calor desprendiéndose de su cuerpo.
Cuando el mosntruo se acercó lo suficiente, ella abrió la boca y liberó una espesa niebla ardiente justo en su cara.
Como el rugido de un dragón, la nube de vapor llenó el pasillo, llegando incluso a salir por el agujero en la pared por el que habían entrado al edificio.
El calor fue tal que incluso los héroes que luchaban abajo sintieron el aumento de la temperatura y miraron estupefactos la nube blanca y ardiente que salía del edificio.
-¿¡Una explosión!?
-¡No, eso es vapor!
– clamó Burnin, un poco menos inquieta ahora.
Su pasante seguía viva y podía luchar.
Un chillido de rabia y quizás dolor se escuchó en todo el edificio, los ojos del Nomu, sin párpados, se derretían en sus cuencas, impidiéndole ver a la kunoichi.
Incluso su cerebro empezó a ser afectado.
Mei se aseguró de espesar el vapor alrededor del Nomu, extendiendo su chakra a la nube a su alrededor y redirigiéndola en oleadas al monstruo.
Pero eso no detuvo a la criatura.
La Mizukage se vio obligada a retroceder y detener su emisión de vapor cuando una garra con piel desprendida intentó apuñalarla.
Sin la vista y con los oídos aturdidos por el siseo del vapor, el Nomu se valió de las vibraciones en el suelo para detectar a Mei.
Además, la estreches del pasillo y su unidireccionalidad no complicaron demasiado las cosas para la criatura.
Mei siguió retrocediendo con el Nomu pisándole los talones, su masivo cuerpo chocando con las paredes y destruyendo todo lo que se encontrase.
Al final del pasillo, una única ventana brillaba con la luz del exterior.
Mei pulsó chakra y se movió rápidamente hasta quedar frente a ella, volviéndose al torpe pero peligroso Nomu.
Con una respiración profunda, analizó los pasos del monstruo.
Cuando se acercó lo suficiente, ella se movió.
Corrió en la dirección del Nomu, como si intentara embestirlo, pero al estar casi en contacto con él, se echó al suelo y se deslizó entre sus piernas, calculando el momento adecuado para no ser pisoteada.
Rápidamente se giró y extendió la palma, otro torrente de agua expulsado con gran fuerza.
Nomu se estrelló con la pared, rompiendo la ventana y un momento después, recibió el impacto de la ola.
Eso terminó por derribar la pared, sacando al Nomu del edificio efectivamente.
Ante la sensación de ingravidez, el Nomu batió sus alas.
Sin la súper regeneración, sus ojos no podrían ser recuperados en un instante.
Por eso no notó la figura de la Kunoichi que saltó tras él.
Con un fuerte golpe, Mei estampó sus pies en la espalda del monstruo, desestabilizando su vuelo.
Ella sujetó firmemente las alas del Nomu y tiró con todas sus fuerzas.
Ambos fueron envueltos por la gravedad y atraídos a la calle, pero Mei no detuvo sus esfuerzos.
Con su fuerza, logró posicionar al Nomu debajo de ella, obligándolo a recibir todo el impacto.
El asfalto se agrietó y el rostro del Nomu fue enterrado en la calle.
Mei dio un ligero salto y pisoteó la parte posterior de su cabeza, clavándolo aún más.
Con la firmeza del suelo debajo de ella, la kunoichi ejerció más presión en las alas del Nomu, sujetando ahora su base y tirando con un gruñido.
Chasquidos resonaron en el lugar cuando los huesos en la base de las alas cedieron, desencajándolas de su lugar y quitándole la capacidad de vuelo al Nomu.
La criatura se sacudió y logró desestabilizar a Mei, obligándola a saltar de su posición cuando el monstruo giró sobre sí mismo como un maldito cocodrilo.
-¡No se queden ahí, fuera!
– ladró Mei a los civiles que admiraban el espectáculo como si fuera un acto callejero.
El Nomu cargó contra la chica de nuevo, medio ciego y con las alas inutilizadas, sólo podía valerse de su fuerza bruta.
Pero en terreno abierto Mei no perdía ventaja alguna.
Ella también corrió hacia el Nomu, ya haciéndose una idea de la fuerza física de éste.
Era superior a la suya, pero no abrumadora como la del de la USJ.
Podía manejarlo con técnica.
Ella disparó una bala comprimida de agua al puño tosco del Nomu, desviando el golpe y propinándole una patada a la rodilla.
Sin la absorción de impactos, el monstruo recibió toda la fuerza de Mei, lo que le hizo hincarse.
El Nomu intentó encerrarla en un abrazo de oso, pero Mei sostuvo los antebrazos de la criatura, deteniéndolo con gran esfuerzo.
Con su cuerpo temblando, Mei fue perdiendo la competencia de fuerza y el Nomu comenzó a rodearla lentamente.
Pero la kunoichi sonrió.
Giró sus muñecas, de modo que sus palmas apuntaban al cielo.
Abrió sus sellos de almacenamiento en una fina línea.
Una ventaja de estos sellos es que podían ajustar la salida.
Así es como conseguía sacar agua suavemente en ocasiones, y lanzar torrentes con fuerza en otras.
Al poder realizar esto, también podía imitar el uso de pergaminos de agua de Sasori, pero sin la necesidad de un complicado sistema de tuberías en su cuerpo.
Su boca se hinchó de nuevo y desató una nube de vapor a la cara del Nomu, a la vez que de sus sellos salía un chorro delgado de agua a presión.
Mientras el cerebro y los ojos a medio formar de Nomu eran derretidos una vez más, sus antebrazos fueron separados a la mitad hasta sus palmas.
El agua fluyó en una fina línea carmesí hacia arriba, alcanzando varios metros antes de perder impulso y caer como una lluvia de sangre a la calle.
Mei no perdió tiempo y aprovechó la inutilidad del Nomu.
Se aferró a la mano derecha y clavó sus dedos en la abertura que separaba tanto carne como hueso.
Ella ejerció fuerza para separar las partes aún más.
La gente que aún no había escapado miró con horror a la hermosa kunoichi en medio de una lluvia sangrienta mientras separaba con un chasquido húmedo una parte del bazo del Nomu.
Cámaras y teléfonos tomaron fotos y videos de la escena.
Mei no mató al Nomu.
Para empezar, ya estaba muerto, pero no lo destripó ni nada.
Simplemente usó su “láser de agua” para cortar los tendones y el hueso de la criatura, dejándolo efectivamente paralizado en el lugar.
Lo único que le dolió a Mei fue que su láser también dejó surcos en el asfalto, lo que seguramente contaría como daños a la propiedad pública y reduciría su recompensa, si es que le dieran alguna.
Determinó que necesitaba mejorar su precisión con esta cosa hasta convertirlo en algo similar al bisturí de chakra de Kabuto.
Sus pensamientos ociosos se interrumpieron cuando sus sentidos Ninja le alertaron de un peligro mortal.
Ella pulsó chakra a sus piernas y saltó a un lado lo más rápido que pudo, apenas evitando la palma demacrada que casi se aferra a su rostro desde atrás.
Tomura Shigaraki chasqueó la lengua y estaba a punto de cruzar el portal por completo e intentar jugar con la chica, pero una nube de vapor del tamaño de un autobús fue lanzado a su cara.
Kurogiri actuó primero, regresando a Tomura y cerrando el portal antes de que resultase quemado.
Eso no evitó que los ojos del discípulo de All For One se secaran por el intenso calor.
-¡AARG!
¡Maldita sea!
– gruñó mientras se frotaba los párpados furiosamente.
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