Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 49
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- Capítulo 49 - 49 Un Día Cualquiera En UA
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49: Un Día Cualquiera En UA 49: Un Día Cualquiera En UA Aizawa preparaba algunos documentos para la próxima reunión.
Había estado analizando toda la información que recopiló de sus estudiantes, desde sus capacidades, su potencial, versatilidad, habilidad de combate, psicología, etc.
Aún no llegaba a una decisión final sobre cierta emisora de agua, cuya imagen se ha hecho viral los últimos días por juguetear con los globos oculares de un villano en plena calle.
Las pruebas prácticas de final de ciclo estaban a la vuelta de la esquina y Aizawa no estaba seguro de quién debería enfrentar a Terumi Mei entre los profesores.
Cementoss contrarrestaría bien tanto su agua como el vapor, pero los registros de la batalla de la chica con el Nomu demostraron que podía cortar concreto fácilmente.
Trece sería la opción lógica, pero Aizawa quería que ella enfrentara a Tetsumaru, ya que muy pocos profesores pueden hacer frente a la Satetsu.
Y no tendría sentido juntar a los hermanos para la prueba.
Se conocen demasiado, su trabajo en equipo sería más que ejemplar.
No era lo que buscaba aquí.
Necesitaba separarlos, ver cómo trabajaban con sus compañeros.
También consideró enfrentarse a ella.
Ver cómo se las arreglaría sin su agua y, en el proceso, comprobar una sospecha: El Quirk de ambos hermanos.
Aizawa revisó las pruebas de aptitud física de los hermanos Terumi.
Fue demasiado extraño.
Desde el primer día había notado la velocidad y fuerza superior del dúo, a pesar de que sus Quirks eran de tipo emisor.
Se habían discutido posibles explicaciones, como que Tetsumaru siempre usara su arena debajo de la ropa de ambos para moverlos, o que cada uno usara su Quirk dentro de sus cuerpos para impulsarse.
Pero cuando él, discretamente, borró sus Quirk en las clases de Educación Física, sus capacidades no disminuyeron.
Y luego estaba el asunto del agua y el vapor de Mei, así como la propia emisión de ambos Quirks.
No tenían sentido, no tenían fin.
Los Quirks tienen limitaciones y los de tipo emisor dependen de algo para seguir emitiendo.
Para Mei, lo lógico sería que su cuerpo se secase y necesitara hidratación constante, lo que se tuvo en cuenta para el diseño del traje que la niña nunca usó.
Pero eso no ocurrió con ella.
No parecía verse afectada en lo más mínimo, por más agua que expulsase de sus manos.
Con Tetsumaru ocurría lo mismo.
¿Cómo generó su cuerpo la arena con alto contenido en magnetita?
¿Por qué su dieta ni siquiera se basaba en sales o comidas con alto contenido de hierro?
Muchas preguntas, ninguna respuesta.
Las sospechas eran inevitables.
Había un topo en la UA, y los hermanos Terumi han sido tercos en esconder sus habilidades desde el principio.
Pero Aizawa no quería dudar de sus alumnos.
-Esto es problemático…
– murmuró con un suspiro.
***************************************************************** -¡¡AAAACK!!
¿¡Qué demonios, Tetsumaru!?
– gritó Mineta con despecho cuando el agujero sagrado que sus bienintencionados Senpais dejaron para la posteridad en los vestidores fue cruelmente rellenado con una arena oscura y familiar.
-Deja de ser un pervertido.
¿No aprendiste la lección con MT.
Lady?
– respondió el pelinegro con un encogimiento de hombros.
-¡Al diablo con eso!
¡No puedes negar la oportunidad que esto representa para nosotros!
– exclamó Mineta, dirigiéndole una mirada de traición al shinobi.
-¿Q-qué quieres decir, Mineta-San?
– preguntó Midoriya torpemente.
-Usen la cabeza, neófitos.
Al otro lado de esta pared se encuentra un paraíso de bellezas sin igual, un jardín del Edén donde ángeles en carne y hueso se reúnen para darnos a nosotros, los mortales, un vistazo de sus hermosas figuras – explicó el pequeño pervertido, con el tono de un erudito que revela una gran verdad.
Mientras tanto, en el vestidor de chicas, todas fruncían el ceño y sus expresiones destellaban decepción y asco.
Por su parte, Mei contemplaba una esquina de la habitación, negándose a mirar más de lo necesario a estas niñas, menores de edad.
Tenía que estar de acuerdo con Mineta.
Estos cuerpos no deberían pertenecer a meras mortales, pero maldita sea todo, ella sólo pudo evitar pensar en eso mientras sus caderas seguían doloridas, resultado de una noche loca y salvaje con Tetsumaru en celebración de su reencuentro.
Sólo recordarlo le hizo desear que se repitiera.
-¿Hm?
¿Mei, por qué sonríes a la pared?
– preguntó Hagakure Toru de repente, sobresaltando a la kunoichi.
-¿¡Ah!?
N-no es nada.
Sólo agradecía internamente a Tetsumaru por encargarse de ese agujero- mintió entre dientes, pero apenas hubo captado las palabras exactas que pronunció, sus mejillas se sonrojaron furiosamente.
-Uff, tienes razón.
Que bueno que lo rellenó por completo- dijo Jiro mientras sus conectores palpaban la sólida pieza de arena que ocupaba todo el agujero, sin darse cuenta del encogimiento de Mei.
-¡Bien hecho, Tetsumaru!
– vitoreó Mina.
-¡¡AAAAh, paren, mocosas de mierda!!
– se quejó Mei internamente, su grito tan fuerte que resonó en la mente de Tetsumaru, rompiendo el velo que se supone debía impedir su comunicación por ahora.
Después de cambiarse y terminar las clases del día, Tetsumaru se separó de su otra mitad para visitar el taller de Hatsume Mei.
Lamentablemente, la chica no se encontraba por ningún lado y el pelinegro no tuvo más remedio que volver otro día.
Pero mientras caminaba por los pasillos, terminó tropezando con una chica un poco mayor que él, de largo cabello azul que caía hasta sus piernas, casi del mismo largo que Mei.
Su expresión alegre cambió a una de sorpresa y curiosidad al fijarse en los extraños ojos Edo Tensei de Tetsumaru.
La encarnación del Tercer Kazekage sintió una abrumadora necesidad de darse la vuelta y correr cuando la chica cambió su rumbo de repente para encararlo, aunque su expresión aburrida no vaciló ni una vez.
-¡Hola, mucho gusto.
Soy Nejire Hado!
¿¡Cómo te llamas!?
¿A qué curso perteneces?
¿Qué ocurre con tus ojos?
¿Estás enfermo o siempre son así?
¡O, espera, te reconozco!
Eres ese chico que maneja la arena y que luchó contra la ganadora del Festival entre los de primer año!
¿No es así?
¿Es ella tu amiga?
¡No no!
Escuché que era tu hermana.
¿Son hermanos?
Pero sus ojos son normales.
¿Por qué es así?
Ahora que lo pienso, no se parecen en nada.
Mientras la niña continuaba con su diatriba, la mente de Tetsumaru vagó en sus memorias, intentando conectar la apariencia con el nombre de la chica.
No logró asociarla por ningún lado, a pesar de que había visto muchos FanArts de ella.
Tetsumaru no recordaba a Nejire como una de los Tres Grandes, ni el hecho de que era compañera de Mirio, a quien él apenas recordaba como el All Might chiquito que no tuvo el One For All.
Esa era toda la información que tenía de Mirio.
-¿¡Puedo ver tu arena!?
Dicen que es extraña porque no parece arena de verdad.
Yo también la vi en videos en línea, es oscura y se ve interesante- continuó ella, irritando de verdad a Tetsumaru.
Sin previo aviso, desató una ola de Satetsu que envolvió a Nejire en una cúpula, bloqueando su vista en todas direcciones.
Incluso mientras se alejaba con paso tranquilo, podía escuchar la tenue voz de la chica, comentando sobre lo interesante y genial que era esa movida y como podría ser útil para atrapar criminales.
En cuanto se sintió seguro, dejó caer la cúpula y envió la arena a volar por las ventanas, no queriendo que la molesta chica siguiera su rastro y lo encontrara una vez más.
Mientras tanto, Nejire movió la cabeza de lado a lado, notando que Tetsumaru se había ido y hundió los hombros en abatimiento.
-Ahh…
¿Me excedí de nuevo?
– murmuró para sí misma, su ánimo levemente decaído.
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