Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 56
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- Capítulo 56 - 56 ¿¡Deuda!
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56: ¿¡Deuda!?
56: ¿¡Deuda!?
-…- Mt.Lady mantuvo su sonrisa triunfal y su pose dramática durante algunos segundos bastante incómodos.
Debajo de ella, el agua corría casualmente, la arena de hierro se reunía y desaparecía en las palmas del niño de cabello negro y un capullo de esa misma arena se contorsionaba audiblemente.
Los niños de abajo la miraron con expresiones muertas antes de volverse al capullo de arena, ignorándola por completo.
Un rubor empezó a colorar las mejillas blancas de la heroína y su sonrisa empezó a flaquear.
Las sirenas de la policía acercándose la sacaron de su lapsus y se encogió de nuevo, con los hombros levemente caídos.
-¿Uh, chicos, qué sucedió aquí?
– preguntó cuando regresó a su tamaño normal y se acercó al dúo en la escena.
-Me informaron de una batalla entre Dones y vi una nube densa de oscuridad flotando en el aire.
-Villanos.
Específicamente, la Liga de Villanos.
Un bicho feo con un Quirk de tipo fuego bastante potente y este cabeza de músculo llamaron a nuestra puerta e intentaron matarnos- explicó el muchacho con naturalidad, como si informara del clima.
Mt.
Lady asintió dos veces antes de abrir los ojos de par en par.
-¿¡Q-qué!?
¿¡Se encuentran bien ustedes dos!?
– ella se alteró, revisando a la niña de cabello marrón rojizo en busca de heridas.
Al no encontrar daños visibles, suspiró aliviada y se volvió al chico, intentando confirmar su estado, pero un chorro de agua la golpeó en la mano antes de que tocara al pelinegro.
Mt.
Lady, se volvió a la chica, quien permaneció impasible, con una sonrisa casual y educada.
Cuando trató de verificar de nuevo, otro chorro de agua fue disparado hacia ella.
-¡Deja de hacer eso!
– le gritó a la mocosa.
-¿Hm?
No sé de qué está hablando, señorita- Mei ladeó la cabeza, su expresión de pura confusión.
De repente, más arena brotó de las manos del shinobi y reforzó el capullo, que había empezado a expandirse como si estuviera a punto de explotar.
-¿Qué es eso?
– preguntó la heroína.
-El cabeza de músculo.
Tiene una especie de Don que aumenta su fuerza y refuerza su cuerpo.
Es bastante poderoso y muy difícil de contener- respondió Tetsumaru mientras su ataúd de arena ejercía mayor presión.
-Oh…
¿Puedes retenerlo hasta que lleguen más Héroes?
– preguntó Mt.
Lady.
Tetsumaru asintió.
El golpe que le dio al tipo claramente lo dejó aturdido, y una vez prisionero en el ataúd de arena, salir sería difícil.
La presión que ejercía esta técnica era una locura, y de no ser por su estado agotado y las miles de púas que lo pinchaban en el interior, desangrándolo lentamente, Muscular se habría liberado hace tiempo.
Normalmente, contener a este villano sería algo que un mero estudiante no podría hacer.
Pero ni Tetsumaru ni Mei eran meros estudiantes.
Encarnaron a Ninjas de Rango S.
Kages, hechos y derechos.
Aunque más débiles que sus originales al no poseer Ninjutsu, eso sólo los bajaba un poquito de la escala.
-¿Son estudiantes de UA, No?
¿Curso de Héroes, Clase 1-A?
– preguntó Mt.
Lady de repente.
-Eso es correcto, señorita.
Soy Terumi Mei y él es mi hermano, Tetsumaru- asintió la chica mientras arrojaba otra bola de agua a la mano de la Heroína, que había intentado tocar a Tetsumaru por tercera vez.
-¡Oye!
– gruñó ella, con el ceño fruncido.
-¡Estoy verificando que no tenga heridas, no interfieras!
-Él está bien, señorita- dijo Mei, su sonrisa inamovible.
Mt.
Lady resopló.
-Por cierto, usar sus Quirks en público sin un permiso va contra la Ley- replicó la rubia.
-Era eso o morir a manos de estos locos.
Prefiero romper la Ley- Tetsumaru se encogió de hombros, ignorando sabiamente el verdadero motivo por el que la mujer lo decía.
Tras algunos minutos, Kamui Woods y algunos otros Héroes locales, junto a la policía, llegaron a la escena.
Justo a tiempo, la lucha de Muscular acababa de cesar y Tetsumaru pudo dejar de ejercer presión.
Tras algunos preparativos, los Héroes rodearon el ataúd flotante, uno de ellos volviéndose al pelinegro con un asentimiento.
Tetsumaru, que se había posicionado a varios metros detrás de la línea de patrullas, liberó la técnica.
Lo que encontraron los héroes no fue un desbocado y furioso villano, sino un pálido hombre bañado en sangre, con perforaciones por todos lados y los ojos vidriosos, a punto de desmayarse.
De repente, cantidades no muy pequeñas de Arena de Hierro escaparon de sus oídos y boca.
Sí, Tetsumaru no contuvo a Muscular con pura presión y desangrado.
Eso no habría bastado con él.
También introdujo arena en su interior, bloqueando sus vías respiratorias, y sacudiendo un poco sus oídos desde dentro.
La presión fue simplemente para restringir sus movimientos y sofocarlo, no para herirlo.
La incredulidad azotó a todos los presentes, dándole la oportunidad a Mei para entrar discretamente en casa, remojarse de pies a cabeza, secarse y aplicar algo de desodorante, pues la batalla la había hecho sudar y adquirir mal olor.
Tetsumaru notó que ella se metía a la casa, pero no sabía por qué.
Tampoco le importó.
Los paramédicos reaccionaron primero, atendiendo al hombre rápidamente y subiéndolo a una ambulancia.
-Chico, tendrás que acompañarnos a la comisaría- dijo un oficial con severidad y Tetsumaru fue metido a una patrulla.
Para cuando Mei salió de la casa, fue abordada por otros Héroes y también se la llevaron.
Afortunadamente, la presencia de Muscular hizo que los héroes ordenaran a los reporteros alejarse, y el propio Tetsumaru se encargó de destruir todos los drones en las inmediaciones, por lo que no hubo escándalo mediático esta vez.
Sus padres fueron contactados y UA fue notificada del incidente.
Nezu hizo algunas llamadas y consiguió que Eraser Head formara parte del interrogatorio, pues las acciones de Tetsumaru cruzaron la línea.
Someter a un villano con fuerza era una cosa, pero esto no fue distinto a un intento de homicidio, o así lo pintaron algunos oficiales.
Como mínimo, se le consideró tortura.
Mei, que se había cambiado a una camiseta más casual en su escape furtivo, dio su testimonio de los acontecimientos.
-Según los Héroes y oficiales en la escena, usted llevaba un vestido azul durante el suceso.
¿Dónde está?
– interrogó un detective con rostro severo.
-Hm, me cambié en casa mientras liberaban al tipo musculoso- ella dijo casualmente.
-¿Por qué?
– presionó el hombre.
-Porque sí, señor oficial.
¿No es mi derecho vestir lo que quiera?
– replicó ella con una sonrisa sardónica.
-Niña, este es un asunto serio.
Tu hermano cometió un crimen y podría salirle muy caro.
Necesito que me ayudes a que eso no suceda y sólo lo harás si eres honesta conmigo.
-¿Tsk, y qué diablos tiene que ver un vestido con eso?
¡Esa cosa se mojó y se me pegaba al cuerpo!
¿¡Quería verme en ese estado o algo así!?
¡Pervertido!
– ella explotó, tomando desprevenido al hombre y logrando que dejara atrás el asunto.
En momentos como ese, agradecía haberse convertido en una chica.
Podía hacer tales arrebatos para encubrir cosas vergonzosas y todos le tomarían la palabra.
Mei descubrió otro de los grandes misterios del Universo en ese instante.
Uno que le haría la vida un poquito más complicada a su otra mitad.
Mientras tanto, la conversación con Tetsumaru no fue en una dirección tan amena.
El pelinegro abrió los ojos con incredulidad, algo extraño para una media alma con casi ninguna emotividad en ella.
-¿T-tú, estás bromeando?
– cuestionó el shinobi a su Sensei y al detective que lo interrogaban.
-Son las consecuencias de tus acciones, chico.
Defenderte de un villano está bien, pero llevar las cosas al extremo te traerá problemas- dijo el hombre con un tono solemne.
-Esta es la factura médica.
Sólo es el comienzo, ya que aún falta el tratamiento a largo plazo.
Pero como menor, tú no serás responsable de ello, sino tus padres- dijo Aizawa, entregándole un trozo de papel a Tetsumaru.
-¿¡Este hijo de puta intenta matarme, y yo debo pagarle el hospital!?
– el shinobi estalló.
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