Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 59
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- Capítulo 59 - 59 Sospechas
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59: Sospechas 59: Sospechas Hagakure Toru era una chica muy observadora.
Muy pocos detalles se le escaparon fácilmente, y hoy no fue la excepción.
Desde el momento en que el grupo se acercó a la calle adecuada, ella notó todos esos pequeños detalles que narraban la batalla de sus compañeros de clase.
Surcos en el asfalto, tejados ennegrecidos, césped arrancado y quemado.
Ella podía decir que, a pesar de la escalada a la que opera Tetsumaru, los daños que provoca son mínimos.
El control que tiene de su extraña arena es ridículo.
Así que, todo esto fue culpa de Mei y los villanos.
-¡Pff!
Jaja, supongo que no debemos preocuparnos por encontrar la casa adecuada- dijo Mina con una sonrisa que disipó la incomodidad del grupo, señalando a una puerta completamente oscura.
La puerta y gran parte del marco alrededor eran del mismo tono, lo que lo hizo parecer más un pequeño portón que una puerta real.
-¿Hmmm, si puede hacer puertas, podrá hacer un automóvil volador para que nos subamos?
– preguntó Kaminari con un destello de emoción en sus ojos.
Todos se quedaron en silencio tras su comentario, reflexionando.
Inmediatamente, se volvió a Shoji y lo miró intensamente.
El chico grande retrocedió un paso.
-Shoji-San…
Tú eres el más cercano a ellos.
¿Podrías proponerselo a Tetsumaru-San?
– pidió Mina con una sonrisa y las manos juntas, en forma de oración.
-Eh, claro.
Yo le preguntaré- respondió torpemente.
El grupo vitoreó y animó a Shoji, pero había dos personas que no estaban prestando mucha atención.
Una de ellas tenía una expresión confusa, y la otra observaba a la primera.
-¿Pasa algo, Jiro-San?
– preguntó Toru suavemente.
-N-no, no pasa nada- ella sacudió la cabeza, sonriendo torpemente.
Toru entrecerró los ojos pero dejó pasar el asunto por ahora.
Mina fue la primera en llamar a la puerta de arena, que era sorprendentemente sólida.
Tras un momento, el siempre serio y algo intimidante Tetsumaru salió a su encuentro, su ceño levemente fruncido.
-¡Hola, Tetsumaru!
– saludó Mina con una sonrisa a pesar del aura opresiva del chico cuyos ojos se asemejaban a los suyos.
Después de dos segundos de silencio, el aura retrocedió y Tetsumaru pareció hundir los hombros levemente.
-Hola chicos.
Adelante- habló con un tono abatido por alguna razón.
Dentro, los ojos de Kaminari casi se le salen de las órbitas al ver a una Mei con el cabello alborotado, camiseta sin mangas y ajustada, sin sujetador debajo, lo que le marcaba levemente sus activos y shorts extremadamente cortos, sus hermosas piernas, por una vez, sin mallas ni espinilleras.
A ella no pareció importarle, y saludó con una sonrisa medio educada, medio de diversión, al grupo.
-¡Oye, no contestaste ni un mensaje ayer!
Estábamos preocupados, ¿Sabes?
– Mina se quejó con la kunoichi.
-Fufu, lamento eso, pero la policía confiscó nuestros teléfonos toda la tarde, y al regresar, tuvimos una laaarga conversación con mamá y papá – explicó ella, mientras le dirigía una significativa a Tetsumaru.
Toru vio con curiosidad como el pelinegro sacaba arena de sus manos, y esta formó una especie de sofá en forma de U lo suficientemente grande como para que la mitad del grupo se sentara.
-¡Woa, también haces sofás!
– exclamó Midoriya, quien había estado con la cara roja y absorto en el cuerpo de Mei.
-¿Es práctico?
No quiero que me entre arena en la ropa- cuestionó Kaminari mientras palpaba la construcción de Satetsu.
-Es sólido, y mientras yo esté aquí, la arena no es un problema- explicó Tetsumaru mientras sacaba un montón de almohadas y cojines que por alguna razón guardaban en una habitación cercana.
-¿Bebén café?
Iré a preparar un poco- se excusó Mei, un balanceo en sus caderas mientras se alejaba mantenía los ojos de Kaminari y Midoriya pegados a su trasero, lo que les ganó una palmada de Mina y Jiro en la cabeza.
Ya sentados en el sorprendentemente cómodo sofá de arena solidificada, el grupo exigió a Tetsumaru que narrara los acontecimientos de ayer.
-¿Pero por qué dijo Mei que la policía les confiscó los teléfonos?
– preguntó Midoriya con curiosidad después de que Tetsumaru habló.
-Hm, yo fui detenido y llevado a la comisaría para ser interrogado.
Ella también se vio envuelta porque, bueno, estuvo involucrada en la pelea.
-Tsk, todo ese drama fue porque Tetsumaru cortó las vías respiratorias del cabeza de músculo con la arena y lo dejó medio muerto.
De repente, nosotros éramos los malos de la historia- comentó Mei con una mueca mientras traía una bandeja con tazas de café humeante.
-…- todos guardaron silencio ante esas palabras, procesándolas en sus mentes.
Mei le entregó su café a Tetsumaru y puso la bandeja en el centro, en una apropiada mesita de arena que formó su hermano.
Miradas complicadas se dirigieron al shinobi, quien bebía casualmente de su taza.
Ni siquiera el gemido extraño que se le escapó a Midoriya cuando Mei se sentó a su lado, pasando su brazo por sus hombros, logró sacarlos de su estupor.
-Ese tipo tenía una fuerza abrumadora.
No era como el Nomu de la USJ, pero no dudo que habría alcanzado ese nivel si la batalla hubiera continuado.
Si retrasábamos más la pelea, nuestros vecinos se habrían visto envueltos en la refriega- dijo el pelinegro con calma.
-De hecho.
Creo que ese músculos era un oponente al que tú te enfrentarías mejor, Izuku- comentó Mei con una sonrisa al avergonzado Midoriya.
-¡Tan cerca!- pensaba el portador del One For All, completamente perdido de la conversación.
-No lo mataste…
¿Verdad?
– cuestionó Jiro.
-No.
Sólo lo mandé al hospital con algo de daño interno.
Además, no exageren.
Si no me falla la memoria, Snipe-Sensei les volaba las extremidades a los tipos de la USJ con sus armas.
Muchos huesos no resistirían una reconstrucción tras eso.
Eso hizo reflexionar al grupo y tuvieron que estar de acuerdo.
Gente como Snipe, o el propio Endeavor tenían formas algo rudas de someter a los villanos.
-Espero que este incidente no resulte en una suspensión.
Sería injusto que se perdieran el campamento- comentó Shoji.
-Aizawa-Sensei no mencionó nada por el estilo, así que estará bien- dijo Mei.
Los chicos mantuvieron una charla animada después de eso.
El día transcurrió con normalidad y Tetsumaru y Mei prepararon un almuerzo para todos, al puro estilo occidental.
En algún punto, Shoji se acercó al pelinegro en la cocina y entabló una charla trivial, como preámbulo para la petición extraña de Kaminari.
Para su sorpresa, Tetsuamaru accedió, pero dijo que no lo haría aquí, ni en las afueras de UA porque le dio un sin fin de advertencias sobre el uso de su Quirk sin un permiso.
-¿Segura que todo está bien, Jiro?
– interrogó Toru de nuevo a su compañera, quien le dirigió miradas furtivas a los hermanos mientras cocinaban.
-Sí…
Sólo me preguntaba, ¿No te parece que esos dos no parecen hermanos?
– devolvió la pregunta a la chica invisible.
Toru ladeó la cabeza y lo pensó detenidamente.
Tras unos segundos, avanzando.
-Bueno, es cierto que no se parecen en nada.
Pero fueron adoptados, ¿Verdad?
Quizás no estén relacionados por sangre.
-Caray, eso no.
Me refiero a la forma en que se comportan el uno con el otro.
Míralos, Toru.
Parecen más una pareja de recién casados que hermanos- Jiro suspiró, la duda visible en sus ojos.
Todos en la clase 1-A eran conscientes de la cercanía de Tetsumaru y Mei.
Eran como los hermanos perfectos, pues siempre estaban de acuerdo en todo, a pesar de casi nunca hablar entre sí.
Pero hoy, cuando estaban acercándose a su casa, Jiro escuchó sonidos extraños provenientes del interior.
Ella no estaba segura de qué era, pero tampoco quería imaginar cosas equivocadas.
Se convenció a sí misma de que era un malentendido.
Después de todo, independientemente de la unión por sangre, los hermanos siguen siendo hermanos, ¿Verdad?
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