Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 62
- Inicio
- Todas las novelas
- Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido)
- Capítulo 62 - 62 Punto De Partida
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
62: Punto De Partida 62: Punto De Partida -¿Qué es eso que llevas debajo?
– preguntó Shōji con curiosidad desde el otro lado de los asientos.
Tetsumaru retiró un poco la manga de su sudadera, mostrando un fino material sintético aferrado a su piel.
-Zentai.
La última vez tuve suerte, pero odiaría quedarme desnudo en una pelea.
Esta cosa resiste bastante bien.
Aoyama giró lentamente su cabeza desde unos asientos más adelante, un brillo particular destellando en sus ojos mientras le daba al pelinegro un pulgar arriba.
Mei, que se encontraba al lado de su otra mitad, entrecerró los ojos en dirección al shinobi, quien fingió no darse cuenta de nada y continuó hablando con Shōji.
-Deberías visitar a Hatsume, de la clase de Apoyo.
Hay todo tipo de locuras en ese taller que podrían ser de utilidad para ti.
-Lo consideraré- asintió Shōji, interesado en la idea.
-Ñeñeñías ñiñiñar ñatñuñe- refunfuñaba la kunoichi en la mente de Tetsumaru mientras hacía pucheros a su lado.
Actualmente se encontraban en un autobús de UA, dirigiéndose a algún lugar desconocido para hacer quién sabe qué cosa, pues Aizawa mantuvo todo envuelto en misterio.
Bueno, no para Tetsumaru y Mei, pero eso no viene al caso.
El resto del viaje continuó con normalidad.
Los ruidosos estudiantes de la clase 1-A mantenían sus propias conversaciones de un lado a otro, ignorando el intento de su sensei por darles alguna información.
Sin embargo, los únicos cuyo humor descendía a medida que se acercaban a su destino eran, por supuesto, Tetsumaru y Mei.
¿La razón?
Este viaje sería el fin de su ventaja como transmigrantes, la cual no fue de mucha ayuda en primer lugar, pero era mejor que nada.
Como con todo lo anterior desde que entraron a UA, ellos no recordaban nada de este arco.
Ni siquiera eran conscientes de que Muscular debía hacer su aparición aquí.
La única razón por la que sabían que esto ocurriría fue el bicho raro con el Quirk de los dientes, ya que un personaje tan curioso les dejó una fuerte impresión que nunca olvidaron, incluso una década y media después de reencarnar.
Eso y, obviamente, las chicas gato.
Pero a partir de este punto, irían a ciegas como los demás.
Sólo sabían cosas al azar, como que All Might pelearía con el All Might malvado, pero no cuándo ocurriría eso.
También sabían de alguna loli con un cuerno, y una yandere o algo así, que por alguna razón le fascinaba a la gente en su vida pasada.
Esa era toda la información que tenían.
Y eso los ponía nerviosos.
Al menos, más a Tetsumaru, pues la mente de Mei se ocupaba con otros asuntos.
-¡Escúchame, y escúchame bien, Tetsumaru.
No quiero que le hagas ojitos a las gatas, no quiero que las mires demasiado tiempo, no quiero que dejes que te vean demasiado tiempo, no quiero que les dirijas más de diez palabras y definitivamente no dejes que te pongan una garra, cola o colmillo encima!
¿Nos entendemos?
Él tomaba su mano y asentía a sus siseos mentales, que por alguna razón la hacían respirar entrecortadamente, como si se quedara sin aliento.
Tras un rato de mimar a su otra y repentinamente posesiva otra mitad, Tetsumaru notó que el autobús se detenía.
Suspiró para sus adentros, deseando que ninguna de las gatas tomara un repentino interés en él y lo condenasen a una dura sesión con Mei para marcarlo como su propiedad, lo que probablemente los meta en problemas con los profesores.
**************************** Aizawa intentó presentar a las heroínas que iban a acompañarlos durante el campamento, pero ellas mismas hicieron su animada introducción.
Sus ojos aburridos se pasearon por sus estudiantes.
Mineta, como siempre, babeaba ante la presencia femenina.
Midoriya expresaba su extenso y casi perturbador conocimiento sobre cada héroe con el que se topa.
Algunos con mentes más rápidas se dieron cuenta de lo que estaba pasando.
Otros, como Sero, intuyeron que esta bienvenida no sería del todo agradable para ellos, y ya empezaban a retroceder al autobús.
Aizawa ignoró a propósito a los hermanos problemáticos por dos motivos: Primero, Nezu ya le había informado de algunas cosas a Tetsumaru y él obviamente se lo comentó a su hermana.
Y segundo, prefería mantener una saludable imagen mental.
Siendo observador como era, por supuesto que notó algunas cosas extrañas en esos dos.
Cuando compartió sus pensamientos con Nezu, él le propuso una teoría algo descabellada, pero que podría explicar algunas de sus rarezas.
Principalmente, aquella relacionada con su silencio perpetuo cuando estaban solos.
Aizawa sabía que si no había nadie alrededor, los hermanos Terumi permanecían en un inquietante silencio, y sin embargo, sus expresiones cambiaban a veces.
Muecas, sonrisas imperceptibles, miradas asesinas o agotadas.
A veces parecían enfrascados en una profunda conversación, pero no hablaban.
-¿Quizás tienen algún tipo de telepatía única entre ellos?
– había sugerido el Director.
Pero había otro problema con esa teoría.
Esos dos no eran hermanos de sangre.
¿O era una habilidad adicional que decidieron esconder también?
Y además de una posible telepatía, que esperaba fuera confirmada por una de las Pussy Cats, estaba su cercanía.
Su algo inapropiada cercanía.
Justo ahora, mientras las chicas conversaban con los estudiantes, Terumi Mei dibujaba una sonrisa que no llegaba a sus ojos, mientras se aferraba al brazo de su hermano y parecía clavar sus uñas en él.
-¡Los gatitos que no lleguen a las 12:30 no tendrán comida!
– anunció Mandalay justo antes de que Pixie Bob enviara a los estudiantes a volar.
Todos menos dos.
-¿Eh?
¡Oye Pixie, se te pasaron estos!
– llamó Mandalay al notar la presencia de Tetsumaru y Mei aún en su posición.
-No, esos dos vienen con nosotros- intervino Aizawa, haciendo un gesto a ambos para que lo siguieran.
Mandalay estaba a punto de cuestionar la razón, pero el polvo se asentó y ella vio a ambos estudiantes parados sobre una plataforma de oscuridad.
-De todas formas volarían hasta el lugar, así que realmente no importa- comentó Aizawa con un bostezo.
-¿Eh, no es eso favoritismo, Eraser?
– preguntó Pixie Bob, echando una mirada a ambos estudiantes.
Rápidamente reconoció a Mei como la campeona del Festival entre los de primer año, así como la vez que jugó con el ojo de un monstruo.
-No exactamente.
Ellos tienen sus propios deberes, pero esperaré a reunirnos con los demás miembros de tu equipo para conversar sobre eso- dijo Aizawa, cerrando la discusión.
Mientras todo el intercambio sucedía, Kouta enviaba miradas desdeñosas a los estudiantes que aún permanecían aquí.
En algún momento, él y Mei cruzaron miradas.
El niño resopló con desdén, pero para su sorpresa, la chica le sacó la lengua y se giró para seguir a su sensei.
Eso lo irritó.
Juró que si se encontraba con algún tonto no tan aterrador como el pelinegro al que se aferraba ella, lo golpearía en las pelotas.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com