Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 64
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- Capítulo 64 - 64 Siscon
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64: Siscon 64: Siscon El almuerzo transcurrió con poca tranquilidad, dadas las miradas desdeñosas que algunos estudiantes dirigían a los hermanos más problemáticos bajo la tutela de Aizawa.
Bakugo sintió la necesidad de explotar algo, Kaminari y Mina refunfuñaban, Toru hacía pucheros audibles en dirección a Mei, mientras Midoriya intentaba entender qué significaba esto para él como portador del One For All.
Tras casi meterse con una pelea con Bakugo, Tetsumaru les había explicado que estaban aquí para llevar sus Quirks al límite, ya que es el único aspecto que ninguno había mejorado.
Y por supuesto, señaló que tanto él como Mei no necesitaban llevarse al límite porque ya lo habían estado haciendo durante años, y que por eso son más fuertes que Bakugo.
Sí, Tetsumaru usó esas palabras, lo que hizo al rubio escupir sangre.
Pero Midoriya Izuku no pudo evitar sentir que estaba fracasando como sucesor de All Might.
A pesar de tener un gran poder, el poder del Héroe Número 1, su desempeño no había sido satisfactorio para él.
Miró a Todoroki, quien lo derrotó en el festival deportivo.
Miró a Kacchan, a quien siempre había respetado por su fuerza y valentía.
Miró a Tetsumaru, quien incluso tuvo la audacia de saltar a la batalla durante el ataque de la USJ y logró evadir a un monstruo capaz de luchar contra All Might.
Miró a Mei, cuya fuerza era inferior a la suya propia, quien saltó no una, si no dos veces contra esas creaciones malvadas.
Incluso ambos hermanos se enfrentaron a villanos que los atacaron en su propia casa y salieron victoriosos.
¿Entonces dónde lo deja a él, quien ni siquiera pudo moverse durante el ataque de la USJ, quien ni siquiera pudo contener por su cuenta a Stain?
Lo mismo cruzaba por la mente de algunos estudiantes.
Para Bakugo, la brecha entre él y los molestos hermanos sólo se ampliaba más y más.
En el pasado, le había temido al pelinegro.
Cuando volvió a topárselo en UA, sintió que por fin podría demostrarle al bastardo de ojos feos quien era superior.
Pero sólo pudo ladrar y no morder.
Nunca se atrevió a llevar las cosas demasiado lejos.
Perder ante Mei en el festival sólo le hizo apretar aún más los dientes.
Ni siquiera pudo consolarse por estar más arriba que Tetsumaru, pues él quedó atrás debido a que no se tomó en serio la carrera ni la batalla de caballería.
Él no le dio importancia, pero Bakugo lo dio todo.
Ni siquiera se molestó en registrar los acontecimientos en la USJ.
Eso fue una cuestión de habilidades, y las suyas no le habrían permitido resistir al Nomu como lo hizo él.
Convenientemente, y como era habitual, Bakugo ignoró el hecho de que Mei también encaró a ese monstruo.
Era casi automático evitar pensar en la kunoichi, porque su mente se desviaba a cosas que no sabía como interpretar, ni quería hacerlo.
Por su parte, Momo empezó a dudar de ella una vez más.
Aizawa la había ayudado a recuperar confianza durante la prueba práctica con Todoroki, pero la niña no era ninguna tonta.
Ella también se dio cuenta de la disparidad entre Tetsumaru, Mei y el resto de la clase.
Había intentado no permitir que eso la afectara, pues sus Quirks les permitían hacer muchas cosas que ella no podía.
Pero entendió que no se trataba sólo de Quirks.
Su adaptabilidad a las batallas, el inesperado enfoque de Tetsumaru en las operaciones de rescate, sus habilidades que no dependían de sus Quirks -Eso pesanaba ella- que los hacían competentes en muchas más cosas que ella.
Eran buenos estudiando, casi a su nivel.
Eran buenos combatiendo mano a mano, muy superiores a gente como Kirishima y Shoji, cuyo punto fuerte es su cuerpo.
Eran buenos a la hora de reaccionar y adaptarse, e incluso recibieron un trato especial durante este campamento.
¿Eso fue injusto?
Quizás, pero ambos tenían un buen punto a su favor: Realmente son los únicos que han mejorado en el control de su Quirk.
Y probablemente sean los únicos en la clase que realmente dominan su Quirk.
Momo no tenía pruebas, pero si tenía que apostar, apostaría por esos dos.
Aizawa y las PussyCats observaban de vez en cuando la silenciosa mesa de la clase 1-A.
Las miradas de desdén y descontento se fueron transformando en reflexión y finalmente en determinación.
Un nuevo fuego se encendió en sus corazones.
Aizawa no pudo evitar esbozar una sonrisa, mirando de reojo a Tetsumaru y preguntándose si había evaluado mal al joven.
Mientras tanto, una batalla de miradas feas se desataba entre una mujer rubia y una niña de cabello marrón rojizo, pero tanto Aizawa como Tetsumaru fingieron ignorancia sobre el asunto.
****************************************************************** -¿¡Por qué siempre eres tú y tu estúpida arena!?
– gritó Mineta, agitándose frenéticamente con el objetivo de liberarse de la mano de Satetsu que lo bloqueaba en el aire.
Los ojos del niño derramaron lágrimas de sangre y miró al responsable con traición y dolor.
-Porque eres un pervertido y mi hermana está allí- respondió Tetsumaru, echando al enano de nuevo a las aguas con un gesto de desdén de su mano de arena.
Mineta salió del agua y apretó el puño en dirección al pelinegro.
-¿Y qué tiene eso que ver?
Tu hermana ya no es una niña y algún día encontrará el amor, se casará y tendrá hijos.
¿Qué harás entonces, Siscom?
¿Lanzarás tu arena contra todos sus pretendientes?
– acusó Mineta.
-Sí- fue la fría respuesta de Tetsumaru.
Muchas miradas extrañas cayeron sobre él, pero el shinobi no se inmutó.
Él les devolvió la mirada, deteniéndose brevemente en Todoroki antes de volver a hablar.
-Cualquiera que intente acercarse a Mei tendrá que pasar sobre un maldito desierto de Satetsu.
-…
Algunos se quedaron boquiabiertos, sin saber si respetar a Tetsumaru por proteger a su hermana o preocuparse por su estado mental.
-¿Eso…
Es eso varonil o…?
– murmuraba Kirishima por lo bajo, sumido en una profunda reflexión.
Ojiro y Shoji dedicaron un segundo de silencio a esas pobres futuras almas.
Bakugo tuvo un pensamiento fugaz sobre desafiar al pelinegro por la mano de Mei, pero rápidamente se reprendió por pensar tonterías.
Lo desafiaría y ya.
Todoroki parpadeó un par de veces, fingiendo que no le importaba, pero tragó saliva profundamente.
Mineta lo pensó un rato antes de asentir en comprensión.
Le dio a Tetsumaru un pulgar arriba, catalogándolo como un buen pervertido y Siscom.
En ese momento, el enano decidió no entrometerse en la búsqueda del amor prohibido por parte de su compañero.
Mientras tanto, al otro lado de los baños, las chicas se sonrojaban un poco y daban sonrisas incómodas a Mei, quien permaneció un poco alejada del resto y mantuvo los ojos cerrados en todo momento, como si meditara.
-¿S-supongo que es un buen hermano?
– expresó Uraraka.
-Sería tierno, si fuera unos años más joven- añadió Tsuyu con su habitual franqueza cruda.
Rápidamente se quedaron en silencio al notar la leve sonrisa en el rostro de Mei y el rubor en sus mejillas, que no sabían si se debió a las aguas o algo más.
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