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Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 65

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  4. Capítulo 65 - 65 Control Eficiencia
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65: Control, Eficiencia 65: Control, Eficiencia Los estudiantes de la clase 1-A fueron levantados antes de que saliera el sol.

La mayoría apenas se mantenían en pie, los ojos entrecerrados, la piel pegajosa y el cabello despeinado.

Sin previo aviso, un manto de oscuridad de levantó desde el suelo, envolviendo a Tokoyami, Shoji, Ojiro y Todoroki.

Antes de que pudieran reaccionar a lo sucedido, una repentina ola de agua se estrelló contra los estudiantes, despertándolos por fin de su estupor.

La arena se convirtió en lodo y se desintegró, liberando a los que había encerrado, totalmente secos.

Los cuatro se giraron para ver a sus compañeros maldiciendo y levantándose a unos metros de su posición.

-¿¡Y eso por qué fue!?

– gritó Kaminari con los dientes apretados.

-¡¡Bastardo, te mataré!!

– ladró Bakugo  -¡Trae tu trasero aquí para que pueda meterle mi pie!

– bramó Toru, lo que desconcertó a muchos a su alrededor.

Aizawa, Tetsumaru y Mei se les acercaron, ambos hombres con expresiones aburridas y la kunoichi sonriendo levemente.

-Relájense.

Necesitaba que estuvieran despiertos, y sus compañeros tuvieron la amabilidad de ayudarme- dijo Aizawa con un bostezo.

-¿¡Qué hay de ellos!?

– señaló Mina a los que aún permanecían secos.

-No tenían cara de muerto, así que los dejé pasar- Tetsumaru se encogió de hombros.

-Ahora, presten atención, porque hoy será un muy duro día- empezó Aizawa con una escalofriante sonrisa.

**************************************************************************  -¡Toma esto!

– exclamó Kaibara Sen, dirigiendo un puño rotatorio a Terumi Mei.

La kunoichi se hizo a un lado y estampó una patada a la pantorrilla de Kaibara, desestabilizando su equilibrio.

Ella lo bombardeó con una lluvia de puñetazos ligeros.

El joven se defendía y retrocedía, pero se dio cuenta que no eran golpes particularmente fuertes.

Él asumió que lo emparejaron con la niña porque tenía buena técnica, pero al final del día, es la fuerza lo que determina al vencedor.

Confiado, Kaibara dejó de lado la defensa y trató de abalanzarse sobre su oponente.

Sin embargo, cuando echó el brazo hacia atrás y lo hizo rotar con su Quirk, un dolor agudo lo detuvo en seco.

Su extremidad dejó de rotar, temblando levemente.

Él abrió los ojos de par en par, pero Mei no le dio tiempo a procesar lo sucedido.

Con un giro, la kunoichi propinó una patada de revés en su pecho, lo que lo hizo caer de espaldas, terminando el combate.

A un lado, Tiger asentía con aprobación a la niña mientras le daba una paliza monumental a Midoriya.

En otro lugar, Pony desataba una lluvia de cuernos al aire, intentando derribar unas molestas esferas de Satetsu.

Ella se sorprendió cuando el intimidante Tetsumaru le dijo que lo siguiera y la llevó a un lugar apartado.

La niña no pudo evitar sentir que iban a declarársele, pero en realidad, Tetsumaru simplemente le complicó el entrenamiento.

Él sugirió que mejorase su puntería, además de la cantidad de disparos que podía realizar.

Ahora la pobre Pony corría de un lado a otro y casi se dobla el cuello un par veces persiguiendo las esferas de arena.

Al mismo tiempo, TetsuTetsu y Kirishima se enfrentaban a una presión aplastante, cortesía del ataúd de arena.

Los tipos rudos fueron sometidos a un intenso entrenamiento de resistencia.

El objetivo no era mejorar la dureza, sino el tiempo que podían mantenerla.

Y mientras esto sucedía, el shinobi se hacía el misterioso y genial, parándose a un lado con la mirada lejana y los brazos cruzados.

-¡Tómate enserio el entrenamiento!

– le gritó un jadeante Kaminari.

Tetsumaru levantó una mano, señalando con el pulgar a su espalda.

Algunos estudiantes de ambas clases se volvieron y casi se les salen los ojos de las órbitas.

Un Slinky gigantesco hecho de arena “caminaba” entre el bosque a unos trescientos metros de su posición.

-Entreno mi control efectivo a grandes distancias.

Por ahora, este es mi límite antes de que la construcción pierda su coordinación – explicó él con calma.

-¿C-control efectivo?

¿Entonces a qué distancia dejas de controlar esa arena?

– preguntó Kojiro Bondo, de la clase B.

-Eso es un secreto- dijo Tetsumaru.

Tras un momento de observar el Slinky de más de veinte metros, Kaminari tuvo un golpe de inspiración, volviéndose al shinobi con ojos esperanzadores.

-¿Tetsumaru, tendrás algún consejo para mejorar mi control?

-Sí.

-¿¡No jodas, enserio!?

– exclamó el rubio.

-Es bueno que lo hayas notado.

Tu mayor problema no yace en el límite de carga de tu cuerpo, sino en esa salida tan ineficiente que tienes.

Claro, más poder ayuda siempre, pero usar sabiamente ese poder también es útil e importante – explicó el shinobi.

-¿Crees que podía controlar una gran cantidad de arena desde el principio?

Los primeros días, apenas y reunía la suficiente para cubrir mi mano.

Pero cuando ya podía cubrir mi cuerpo con ella, dejé de intentar controlar más, y empecé a usar más eficientemente lo que tenía.

Movimiento, formas bidimensionales y tridimensionales a pequeña escala- mientras hablaba, más arena se liberó de sus sellos, ejemplificando su explicación.

Réplicas de Torres con diseños intrincados del tamaño de su palma hasta una versión tan alta como un árbol formándose a su espalda.

-Llegué a un punto en el que no necesito ver lo que hace mi arena para saber si lo estoy bien o mal.

Una vez que me aseguré de eso, empecé a concentrarme en escalas aún mayores.

De repente, la arena se fue moldeando en un sin fin de construcciones aleatorias, uniéndose a la gran torre y ampliando su altura y anchura.

Se formaron puertas y cadenas que las erigieron de manera similar a las de un castillo antiguo.

Todos los demás lo miraron con curiosidad y respeto.

Aquellos lo suficientemente cerca como para escuchar sus palabras, reflexionaron seriamente sobre cómo progresar con sus respectivos Quirks.

-Kouta- llamó Tetsumaru, sorprendiendo al niño que espiaba entre los árboles y miraba boquiabierto la torre descomunal.

-¿¡S-sí!?

– chilló.

-Busca un balde con agua, por favor.

El niño se movió inmediatamente, regresando tras unos minutos con lo solicitado.

-Kaminari, puedes entrenar de esta manera para mejorar tu control y emisión de electricidad.

No interferirá con tu entrenamiento actual, y de hecho, es mucho mejor si te desgastas antes de intentar este método – dijo Tetsumaru, volviéndose al rubio.

-¿Pero qué debo hacer?

– cuestionó Kaminari, ladeando la cabeza.

-Mete tu mano y descarga electricidad.

Emite poco para no lastimar a la gente y haz que esa electricidad baile alrededor de tu mano sin tocarla.

Kaminari lo pensó.

Rápidamente negó con la cabeza.

-Eso no es posible.

No puedo ordenarle a la corriente que se mueva una vez que sale de mi cuerpo.

-¿Lo has intentado?

– cuestionó el pelinegro, atrayendo su arena y almacenándola en sus sellos.

-Mei produce agua, y aunque su control no es como el mío, sí que puede moverla.

Sin darse cuenta, esas palabras hicieron estremecer a Kouta.

-Incluso si no puedes mover la electricidad, controlar la salida podría ser útil para otras cosas.

No pierdes nada con intentarlo – concluyó el shinobi.

Para el final del día, Ragdoll y Pixie Bob informaron a los estudiantes que era su deber cocinar su propia comida.

Dado que todos estaban agotados y aún algo resentidos porque Tetsumaru y Mei no sufrieron con ellos, rápidamente dejaron la responsabilidad al dúo.

-Bien, pero no sé cocinar curry- dijo Mei con un encogimiento de hombros.

-¿¡Qué!?

¿¡Pero si saben cocinar muy bien, cómo demonios no saben hacer curry!?

– cuestionó Mina con incredulidad.

-Cocinamos comida occidental porque nos gusta más- aclaró Tetsumaru.

Al final, el grupo se vio obligado a ayudar.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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