Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 67
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- Capítulo 67 - 67 Tan Fácil Tan Difícil 2
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67: Tan Fácil, Tan Difícil 2 67: Tan Fácil, Tan Difícil 2 ¿Cuál es la base del Ninjutsu?
No eran los sellos.
No era el conocer la técnica.
No era familiarizarse con ella.
Ni siquiera el control del chakra, aunque eso último ayudaba muchísimo.
La base del Ninjutsu fue el movimiento del chakra.
Los sellos eran una guía para moldearlo de la manera correcta y eficiente.
Pero lo que en realidad hizo posible esa comprensión fueron los pergaminos.
Tetsumaru y Mei teorizaron, tras unos años de estudio, práctica y error, que esos pergaminos no sólo contenían el nombre de la técnica y los sellos para activarla.
También debieron tener un diagrama con los puntos de chakra por los que pasaba el chakra y la secuencia correcta para ejecutar el Jutsu.
Ellos llegaron a esa conclusión porque su manipulación pura de chakra era simplemente demasiado buena.
De haber reencarnados en el mundo de Naruto, casi nunca habrían tenido que usar sellos para las técnicas.
Con tal manipulación, era imposible que no hubieran desarrollado ya varios Ninjutsu por su cuenta, a pesar de no conocer los sellos para todos.
¿Qué los detuvo entonces?
Sólo pudieron asumir, y más tarde comprobar, que fue la falta de información sobre las vías de chakra.
Ellos no eran sensores.
No tenían Byakugan.
No podían saber, ni recordar, dónde diablos estaban todos y cada uno de esos puntos.
Claro, podían mover su chakra casi a voluntad por su cuerpo, pero debía ser en una cantidad más o menos grande o no sentirían dónde estaba.
Así que sólo pudieron estimar más o menos dónde estaban esos puntos malditos.
Pero no podían hacer pruebas indiscriminadamente .
Había una razón por la que casi nadie creaba técnicas todos los días.
Era muy muy peligroso.
Una vez, Mei había intentado exhalar fuego.
Creyó que al tener el Kekkei Genkai de Liberación de Lava y Vapor, su afinidad con el Fuego sería lo suficientemente alta como para poder ejecutar esa Liberación Elemental con su pura manipulación.
¿El resultado?
No se quemó la garganta, ni el estómago, ni nada como eso.
Al mover su chakra descuidadamente, se “lastimó” uno de esos puntos de chakra y terminó con un dolor irritante en el pecho.
Ella conocía los sellos para la bola de fuego a la perfección, y su control de chakra era de alta calidad.
No había ninguna otra explicación para tal fallo que no fuera el movimiento del chakra.
Desde ese día, dejaron de intentar replicar las técnicas famosas con pura manipulación interna de chakra.
Con los años, refinaron su control a tal punto que se animaron a intentarlo de nuevo, pero con más cuidado y nada que los lastimase demasiado, a la vez que fuera una técnica práctica y útil.
Así fue como llegaron a los últimos dos años de desarrollo del Shunshin.
Durante dos años, estudiaron con sumo cuidado la potenciación de su cuerpo a través del chakra.
Durante dos años, determinaron más o menos las zonas en las que el chakra debía fluir para esa técnica de movimiento.
Descubrieron que no se trataba sólo de las piernas, aunque sí que debían concentrar la mayor cantidad allí.
Necesitaban reforzar su cadera, su espalda, su cuello y sus brazos para no romperse nada con el abrupto movimiento.
Después de superar esa etapa, tenían que encontrar la ruta adecuada por la que su chakra debía fluir a lo largo de sus puntos, que era donde se encontraban ahora.
Fue el turno de Tetsumaru de moverse.
A través de su vínculo y en absoluto silencio desde la perspectiva de Ragdoll, Mei le transmitió su experiencia previa, por lo que el shinobi alteró levemente el movimiento de su chakra.
Él salió disparado, moviéndose a una velocidad que volvió a dejar atónita a la PussyCat, pero que no logró el resultado deseado ni para él ni para Mei.
-¡M-mierda!
– siseó él a través de su vínculo, haciendo una mueca que ocultó de la heroína.
-No probemos la combinación P-7, 10, 13 y 19- advirtió a su otra mitad, comunicando el dolor sordo que le hizo poner rígidos los dedos de los pies.
Esos puntos indicaban la ubicación estimada de las vías en sus piernas.
Ya habían hecho un bosquejo de todos los puntos que más o menos conocían en sus cuerpos y lo habían memorizado.
Fue por cuestiones de seguridad, para evitar este tipo de situaciones.
Ambas mitades continuaron su extenuante práctica durante otro par de horas, en las que Ragdoll observó en silencio absoluto.
La hiperactiva heroína llegó a aburrirse un poco, pero no interrumpió ni una sola vez.
Con su Quirk, pudo notar algunas cosas, pero había mucho que no lograba ver y no sabía lo que intentaban lograr.
Cuando les preguntó, ninguno estuvo dispuesto a compartirlo con ella.
Como tal, no pudo ofrecer consejo.
Ella asumió que intentaban aumentar su velocidad de movimiento, pero si ni siquiera pudo comprender cómo funcionaba su energía interna, era poco lo que podía aportar a su entrenamiento.
No fue hasta bien entrada la noche que se detuvieron.
Aunque intentaron ocultarlo, Ragdoll se dio cuenta de que esas prácticas les provocaban dolor.
Leves temblores en sus piernas, sudor en sus frentes y muecas que se forzaron a no dejar salir.
La heroína tomó nota de todo para informarlo a su Sensei.
A la mañana siguiente, el día de tortura de los estudiantes continuó con normalidad.
Mei volvió a impartir una dura lección a los cabezas hueca que sólo se lanzaban hacia adelante con todo, sin mostrar verdaderas habilidades de combate.
También practicó con Ojiro, Kendo y Shoji, dándoles consejos y ayudándoles a refinar sus reacciones al enfrentarse a un enemigo más rápido.
Por su parte, Tetsumaru y Pixie Bob sometieron a Todoroki y Bakugo a una intensa sesión de creación de hielo y explosiones para evitar ser engullidos en un mar de tierra y arena de hierro.
El hijo de Endeavor quedó algo impresionado por la capacidad de Tetsumaru de moldear cuerpos geométricos que aplastaban y perforaban su hielo.
Para Sero, Tetsumaru creó una pequeña jungla de arena con pilares y púas en todas direcciones, obligando al chico a cruzar en medio balanceándose como Spider Man sin tocar el suelo ni una vez.
Mei usó a TetsuTetsu, Kirishima, Sato e Iida en una cruel competencia de resistencia, haciendo que los cuatro corrieran a través de un torrente furioso de agua.
Desde un costado, Kouta no pudo evitar observar a la kunoichi en todo momento, sintiendo un mar de emociones al mirar a una usuaria de agua.
Por su parte, Aizawa y Kan monitorearon el estado de ambos hermanos, vigilantes en caso de alguna lesión, dado lo que había compartido la PussyCat sobre su entrenamiento.
-Tienes que hablar con ellos- le comentó Kan a Aizawa con una mirada seria.
-No está bien que tus estudiantes ni siquiera confíen en ti, su profesor, para ayudarlos con sus problemas.
-Es difícil confiar en alguien que no confía en ti- respondió Aizawa con voz seca y un toque de arrepentimiento.
No era ajeno a la actitud de los hermanos.
Por alguna razón que desconocía, siempre habían sido recelosos a la hora de hablar de sus habilidades, ya sea con sus compañeros o con la escuela en sí.
Aizawa no dudaba que ambos eran conscientes de las sospechas hacia ellos.
Sabían que Ragdoll seguramente los evaluó e informó a Aizawa.
Sabían que él envió a la chica con ellos para vigilarlos, no para cuidarlos.
Lo único que él desconocía era si esta reserva se debía a su naturaleza intrínseca o si había algo más.
Se preguntaba si ellos también se dieron cuenta de que podría haber un espía en UA.
Se preguntaba si, en caso de que no fueran ellos mismos los espías, esa posibilidad era lo que los hacía tan distantes.
Pero Kan tenía razón.
Un alumno que no confiaba en su profesor y un profesor que no confiaba en su alumno era una relación de la que no saldría nada bueno.
-Esta noche- se prometió internamente.
-Esta noche tengo que resolver las cosas antes de que se me salga de las manos.
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