Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 69
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- Capítulo 69 - 69 Doma La Oscuridad 2
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69: Doma La Oscuridad 2 69: Doma La Oscuridad 2 Una feroz batalla se desató dentro de una enorme construcción de oscuridad.
Las ondas de choque sacudieron el bosque, grietas extendiéndose como telarañas sobre la superficie, teniendo como punto de origen el bloque gigantesco, el cual parecía hundirse con cada impacto.
Rugidos ahogados llegaban a los oídos de los estudiantes, quienes tomaban un breve descanso para admirar la pequeña montaña que se erigía sobre los árboles.
Algunos abrían los ojos de par en par, preguntándose como diablos un estudiante podría provocar semejante destrucción.
Otros apretaban los puños, sin poder evitar sentirse inferiores en términos de fuerza.
La mandíbula de Bakugo se apretaba, indignado ante la idea de ser inferior a Tetsumaru, quien no sólo podía crear semejante cosa y hacerla flotar en el aire, sino que también lo había ahogado en esa maldita arena temprano esa misma mañana.
Él lo dio todo durante ese entrenamiento, pero el bastardo ni siquiera se movió de su lugar, enviando oleada tras oleada de esa odiosa arena.
Y ahora, un chico al que Bakugo ni siquiera le prestaba tanta atención, resultaba ser otro bastardo con un enorme potencial.
Si Tokoyami lograba dominar ese abrumador poder destructivo…
Mientras tanto, Jiro hacía muecas y retrocedía más que los demás.
Aunque ahogados para los demás debido a la gruesa capa de arena, ella sí pudo captar los estruendos y los rugidos atronadores de Dark Shadow.
-Hombre, es es una locura- silbó Kaminari, vocalizando lo que pasaba por la mente de todos.
-S-supongo que Tokoyami-Kun no bromeaba cuando decía que su Oscuridad era peligrosa- comentó Uraraka con una sonrisa incómoda.
Mientras tanto, dentro de la prisión de Satetsu.
Olas masivas de arena se arremolinaban y formaban puños enormes, estrellándose sin piedad contra Dark Shadow, cuyas extremidades aún permanecían fuertemente atadas.
La sombra recibió un interminable bombardeo de lanzas, bolas y puñetazos, enfureciéndolo más y más.
Rugidos de furia se mezclaban con gemidos lastimeros, su mirada desafiante volviéndose lentamente temerosa del frío shinobi que lo apaleaba como a un perro.
Esos ojos negros y amarillos, similares a los suyos pero menos vivaces, no le dedicaban ni una mirada de piedad mientras continuaba torturándolo.
Un puño se formó desde la otra punta de la prisión, saliendo disparado hacia Dark Shadow y ganando más impulso con cada segundo.
A escasos metros de impactar, las ataduras cedieron y la sombra cruzó los brazos frente a él, recibiendo la fuerza y siendo arrastrado al otro extremo, dejando una enorme zanja debajo de él.
-¡Hnggh!
– gruñó por el esfuerzo, su forma de energía pero sólida flaqueando ante la abrumadora energía cinética que sacudió su cuerpo.
-¡Dark Shadow, trabajemos juntos para derrotarlo o nunca terminará!
– llamó Tokoyami al ente.
-¡NOO!- gruñó Dark Shadow, apartando la arena con un batir de sus extremidades.
-¡No te necesito!
De repente, un pilar de arena descendió de la capa superior que actuaba como techo, aplastando la cabeza de la sombra contra el suelo y acallando sus rugidos descontrolados.
-No seas arrogante, sombra estúpida.
No eres más que porquería que puedo pisotear casualmente cuando quiera- resonó la fría voz de Tetsumaru.
Antes de que Dark Shadow pudiera siquiera rugir de rabia, más pilares salieron del techo y las paredes, estampándose fuertemente contra la entidad sin dejarle un segundo de respiro.
Cuando intentó moverse para esquivar, la arena lo envolvió desde abajo, sujetándolo y asegurándose de que recibiera cada golpe.
Cuando intentó bloquear o destruir los pilares con fuerza bruta, éstos se deformaron en el aire, desviando su trayectoria, rodeando o evadiendo las extremidades de la sombra e impactando en otro lugar.
Y en medio de todo, Aizawa desataba su Quirk en breves ráfagas, interrumpiendo la coordinación de la sombra constantemente para facilitarle la tarea a Tetsumaru.
De lo contrario, el shinobi se habría agotado mucho antes de tomar la delantera tan absolutamente.
Dark Shadow era así de fuerte.
Y es debido a ese inmenso potencial que necesitaban hacer que Tokoyami mejorase su control sobre su Quirk.
Pero esa meta no era algo que se alcanzaría en un sólo intento.
Ninguno esperaba que hoy mismo Tokoyami hiciera algún avance.
Esta primera ronda sólo fue para dejar claro un punto a Dark Shadow: Hay oponentes contra los que no puede hacer nada.
La paliza unilateral continuó durante otros veinte minutos.
En circunstancias normales, no haría falta tantos golpes para hacer retroceder a Dark Shadow, pero la absoluta oscuridad del entorno lo había envalentonado.
Al final, el chakra de Tetsumaru descendió a la mitad, sumado al gasto de la noche anterior y del entrenamiento en la mañana, lo que lo dejó con un 30% de sus reservas.
Aizawa también había irritado sus ojos.
Si bien no mantuvo el Quirk activo durante largos períodos, la constante interferencia terminó por afectarlo también, llegando incluso a tener que activar su Don hasta doce veces por minuto.
Tokoyami casi estaba en su límite de resistencia y el propio Dark Shadow había perdido todo el interés en jugar, a pesar de que este entorno era perfecto para él.
¿Quién quiere jugar cuando lo usan como saco de boxeo?
Con un suspiro interno y la frente empapada en sudor, Tetsumaru deshizo la prisión de arena, devolviendo lentamente el material a sus sellos.
El inmenso Dark Shadow ya se había encogido bastante antes de finalizar el entrenamiento, y con la luz del sol empapándolo al retirarse la arena, la criatura volvió al cuerpo de Tokoyami con desgana, echando miradas temerosas al pelinegro que lo brutalizó indiscriminadamente.
-Lo hicieron muy bien, ambos- Aizawa asintió a sus estudiantes, ayudando a Tokoyami a permanecer en pie, quien jadeaba y sudaba profusamente.
-Esto también ayudará a aumentar tu resistencia- le dijo al chico con cabeza de pájaro.
Tokoyami se volvió en dirección a Tetsumaru, quien seguía recolectando la arena en un torrente interminable que desaparecía en sus palmas abiertas.
Con evidente esfuerzo, se inclinó por la cintura, dirigiendo un sincero agradecimiento al shinobi.
-Realmente aprecio lo que has hecho por mí, Tetsumaru-San.
Muchas gracias por tu ayuda.
-Sólo Tetsumaru- dijo el pelinegro instintivamente, ganándose una sonrisa por parte de Tokoyami.
-No te preocupes por eso.
Yo también me beneficié de este entrenamiento.
-¿Cómo es eso?
– preguntó Tokoyami con curiosidad.
-Mantener la construcción ante los embates de tu sombra no fue tarea fácil.
Además, pude mejorar mi percepción en la oscuridad durante este enfrentamiento.
Después de eso, Aizawa acompañó a Tokoyami al campamento, dejando solo al shinobi quien aún tenía una insufrible cantidad de arena que almacenar.
El agotamiento también ralentizaba la movilización de grandes cantidades de arena y la falta de chakra sólo lo entorpeció, por lo que Tetsumaru se vio obligado a dejarla en el suelo por todas partes y controlar cantidades mediocres para dirigirlas a sus manos.
De vuelta en el campamento, todos recibieron a Tokoyami con un interminable mar de preguntas, a pesar del desaliñado estado de todos.
En especial para aquellos combatientes cuerpo a cuerpo, quienes no sólo tuvieron que emprender el tortuoso entrenamiento para llevar su Quirk al límite, sino que también cayeron en las manos de Tiger, Vlad y Mei.
Los héroes y la kunoichi hicieron un festival de traseros pateados a cualquiera en las clases A y B que siguiera la ruta tradicional del puño.
Kirishima, Sato, TetsuTetsu, Shishida, Shoji, Ojiro, Kuroiro, Kendo, Kaibara, Tsuyu e incluso Momo terminaron con el cuerpo adolorido.
El día finalizó con normalidad en el campamento, con los estudiantes cayendo agotados y los Héroes y los hermanos volviendo a una sesión informativa para analizar el progreso de hoy.
Y mientras los demás estudiantes permanecían enfrascados en sus propias luchas internas, Aizawa, Vlad, los PussyCats, Tetsumaru y Mei se sumían en la anticipación y la tensión.
Porque a diferencia de la obra original, UA se había preparado mucho mejor para un inminente ataque del que casi estaban seguros.
Sin embargo, al igual que ellos, La Liga de Villanos se había preparado mucho mejor y los acontecimientos no iban a terminar de la misma manera que en la obra original, aunque Tetsumaru y Mei no recordaban cómo acabó ese arco.
Incluso si lo hicieran, su presencia ya había causado ondas que empezaban a alterar el curso de los eventos.
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