Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 76

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido)
  4. Capítulo 76 - 76 Dispersos
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

76: Dispersos 76: Dispersos  Por supuesto que Tetsumaru y Mei podían usar el Rasengan.

Esa técnica no requería sellos manuales, ni un movimiento interno del chakra a través de los puntos Tenketsu.

Su base era la manipulación externa del chakra, y la manipulación era el aspecto más destacado de ambas encarnaciones pirata.

La esfera giratoria y estable sobre la palma de Tetsumaru iluminaba el costado del shinobi, lo que hubiera convertido la escena en algo digno de describir si el mismo no estuviera en ropa interior, dado el mal momento del ataque enemigo.

El Nomu armado hasta los dientes agitó sus apéndices, derribando árboles con un solo tajo y cargando a toda velocidad contra el shinobi.

Esta vez, Tetsumaru corrió a su encuentro, deslizándose con agilidad entre el follaje del bosque y alcanzando al Nomu en cuestión de unos segundos.

Ya había memorizado el patrón de ataque del Nomu, ya conocía su velocidad de reacción, sus particularidades a la hora de atacar tanto con sus puños como con sus apéndices, los cuales no eran tan versátiles como cabría esperar.

Eran extensiones de carne demasiado gruesas, por lo que no podían doblarse como si fueran tentáculos.

En un parpadeo, ambos oponentes estaban uno frente al otro, las cuchillas y cierras cerrándose sobre Tetsumaru con la intención de cortarlo en trocitos.

Tetsumaru cambió su peso abruptamente, arrastrando los pies en el suelo del bosque e ignorando los guijarros que se le clavaban a las plantas.

Un pulso de chakra que intentaba imitar el shunshin se disparó a lo largo de sus puntos Tenketsu, siguiendo el patrón menos doloroso pero más rápido que conocía.

Con un repentino estallido de velocidad, la figura del shinobi se difuminó en un borrón que salió disparado hacia la izquierda, evitando por poco las hojas que descendieron como una guillotina en su posición anterior.

El suceso fue tan rápido que el pequeño Nomu que los seguía no logró reaccionar a tiempo, encontrándose de repente frente a una esfera gigante, del tamaño de una pelota de playa, estampándose en su pecho con una fuerza descomunal.

La energía cinética de la bola giratoria deformó su densa carne, marcas que se extendían y piel que se retorcía en una forma de espiral.

Tetsumaru presionó con más chakra, empujando al Nomu y al Rasengan contra los árboles mientras él mismo saltaba a un lado, esquivando otra carga del Nomu armado.

Rápidamente sacó más arena de sus sellos, formando una plataforma que lo elevó sobre los árboles y salió disparado hacia el incendio que empezaba a cubrir esta sección del bosque con humo.

Él no era un luchador, después de todo.

Era un Héroe, y como Héroe, su prioridad era asegurar a Ragdoll, pues ese tipo Dabi no era ninguna broma y con un Quirk de apoyo como el de la PussyCat, Tetsumaru dudaba que pudiera hacerle frente.

El Nomu armado intentó perseguir de nuevo al shinobi, pero una pequeña aguja más negra que la noche misma cayó del cielo, penetrando el denso cristal que protegía su cerebro expuesto y clavándose en el órgano.

La criatura continuó su marcha, ignorando el suceso.

Pero en cuestión de diez segundos, sus funciones comenzaron a fallar y su cuerpo tropezó, sus extremidades debilitándose y la coordinación locomotora entorpeciéndose.

En ese momento, una bufanda que no era una bufanda normal se enrolló alrededor de sus piernas mientras la esbelta figura de Eraser Head saltaba sobre el Nomu.

Aizawa notó el ataque de su alumno, pero decidió aprovechar la oportunidad y someter a este monstruo.

Más tarde hablaría con Tetsumaru sobre lo que sea que haya hecho.

***************************  Mei sacó un kunai que tenía asegurado en su muslo.

Era una herramienta que había exigido a Nezu poder llevar después de que el Director le quitara sus Ojos de Nomu, fabricado de una aleación rara cuyo nombre ya olvidó.

Sin pensárselo dos veces, ella apuñaló al gordo feo que emergió de la puerta de oscuridad, quien le sonreía torpemente, sus mejillas hinchadas temblando con cada pesado paso que daba.

La hoja se clavó en la carne del grueso brazo del hombre, hundiéndose varios centímetros pero sin obtener ni una gota de sangre.

—¿Hmm?

¿Por qué una niña como tú tiene un arma tan peligrosa?— cuestionó el hombre con una expresión de perplejidad.

—Dame eso, pequeña.

Podrías lastimar a alguien.

Con cada palabra, la grasa en su rostro se movía, sus mejillas saltaban y su cuello inexistente vibraba.

Pupilas doradas reflejaban el rostro severo de la kunoichi, un destello de burla y diversión dirigido a su atacante.

Mei retiró el kunai, pisoteando el suelo con un pie mientras el otro se elevaba rápidamente hasta encontrar el espacio entre las piernas del hombre.

Su pierna se hundió en esa sensible zona con visible dificultad hasta que una fuerza desconocida la empujó fuera, como si hubiera golpeado una goma.

—Huh, tenían razón.

Tienes un fetiche extraño por destrozar la virilidad de los hombres.

Mal por ti, Terumi Mei.

Te encontraste con el sujeto equivocado— se burló el hombre mientras extendía su mano hacia la kunoichi.

Mei notó aberturas en la carne del hombre con un borde metálico.

Las venas se abultaron y empezaron a bombear algún líquido.

Ella misma abrió su palma, desatando una ola masiva de agua en la cara del tipo.

Pero para sorpresa de Mei, el agua simplemente se desvió a los lados, emergiendo de en medio una masa del tamaño de un autobús que casi impactó a la kunoichi.

Moviéndose a gran velocidad a un lado e intentando rodear al oponente, Mei pisó una sección viscosa en el suelo del bosque que le hizo resbalar y rodar por el suelo torpemente.

—¿¡Qué carajo pasa con este tipo!?— pensó frustrada.

Ella obligó a su chakra a burbujear en su interior, agitándolo y calentándolo rápidamente, una masa formándose en su estómago y lista para rociar vapor al gordo bastardo.

Pero el cuerpo del tipo se abultó y más venas empezaron a bombear líquido a través de su cuerpo, agitando levemente su grasienta carne mientras todo se condensaba en sus puños.

La kunoichi separó sus labios y una densa niebla a alta temperatura fue disparada contra el hombre, quien simplemente cargó de frente, como si no le temiera a las consecuencias.

Y Mei descubrió por qué no parecía temerle por las malas.

Una expulsión de un denso líquido por parte de las manos del hombre chocó contra el vapor, lo que degeneró en que, para sorpresa de Mei, el calor fuera absorbido por el líquido y su vapor se condensara de nuevo en agua caliente al entrar en contacto con esa cosa pegajosa.

Ella tuvo que esquivar a un lado de nuevo, pero en cuanto la masa de líquido se acercó, una serie consecutiva de explosiones salpicaron esa cosa en todas partes.

Fue entonces que Mei reconoció a lo que se estaba enfrentando.

En especial cuando una buena cantidad de esa cosa le cayó encima, quemando su piel con un siseo.

—¡Hnngh!— gruñó ella, sus ojos observando con atención la masa de líquido en la que su agua viajaba, como si rechazara la idea de mezclarse.

—Kuku, es inútil, pequeña.

Tu agua no puede penetrar mi aceite y tu vapor sólo te lastimará— se burló el hombre con una sonrisa de oreja a oreja bastante horrible.

Mei fulminó con la mirada al gordo, su mente corriendo con las posibilidades.

Rápidamente tomó una decisión y se giró en dirección al campamento, emprendiendo su carrera una vez más.

No tenía sentido perder el tiempo en un combate uno a uno cuando no sabía qué diablos estaba pasando en aquel lugar, donde los niños de UA se encontraban.

Sobre todo teniendo en cuenta que ella no recordaba a este gordo grasiento en el anime.

¿Personaje secundario?

Tal vez.

Ella sólo recordaba al de los dientes y al zombie de fuego.

Pero mientras la kunoichi le daba la espalda y corría, la sonrisa del hombre se ensanchó.

Al instante siguiente, varios portales se abrieron a su alrededor, dejando caer a algunas figuras que rápidamente entraron en pánico.

—¿¡Q-qué diablos!?

— gritó Hagakure Toru, su voz alcanzando los oídos de Mei, quien clavó sus pies en el suelo y detuvo su marcha abruptamente.

Ella se volvió en la dirección del hombre, justo a tiempo para verlo estampar una patada a la niña invisible que la hizo rodar por el suelo.

—¿Ah, no estabas yéndote?

Por favor, sigue.

Yo me quedaré a jugar con estos mocosos— sugirió el cerdo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo