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Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 87

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  4. Capítulo 87 - 87 Bien Y Mal II
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87: Bien Y Mal II 87: Bien Y Mal II  —¡Alto, detente ahí!— gritó un oficial de policía mientras corría tras un ladrón.

El sudor perlaba su frente y su estómago dolía, las piernas ardían y la respiración se agitaba más y más.

No tenía la mejor de las condiciones para participar en esto.

Para su suerte, y desconcierto, una repentina aglomeración de partículas oscuras pasaba sobre sus cabezas, juntándose rápidamente y formando una barra sólida que salió disparada contra las piernas del ladrón.

El sujeto gimió por el golpe, trastabillando y enterrando su cara en el suelo mientras la barra se disolvía nuevamente y las partículas flotaban una vez más, dejándose llevar por el viento.

El oficial decidió que se lo había imaginado y arrestó al hombre de todas formas.

—Si aumentas tu alcance, podrías cuidar de una gran área por tu cuenta— comentó el Héroe Profesional que acompañaba a Tetsumaru en esta ocasión.

—Si lo hiciera, la gente pensaría que soy una especie de criatura que todo lo ve y se quejarían por la falta de privacidad— replicó el shinobi.

Kamui Woods asintió en acuerdo, echando un vistazo a los tejados sobre los que volaban suavemente mientras una tormenta controlada de arena se extendía a unos cientos de metros en línea recta, barriendo los alrededores en círculos lentos y amplios.

Por su parte, Tetsumaru hacía todo lo posible por extender el alcance de su radar improvisado, esparciendo la arena para obtener más distancia y aún conservar el control necesario para una acción veloz.

En circunstancias normales, unos doscientos metros es el límite antes de que sus construcciones pierdan cohesión.

Ahora que necesitaba rastrear en lugar de construir, podía extenderlo a casi 400.

Las partículas se alejaban lo suficiente como para no convertirse en un maldito muro andante mientras mantenían la conexión magnética, asemejándose más a una nube de insectos extremadamente larga.

—¿Cómo va tu resistencia?— preguntó el Héroe, notando el sudor en la frente de Tetsumaru.

—Puedo hacer otro barrido antes de descansar.

—Bien.

Después de esto, iremos por un helado o algo así.

¿Qué dices?— sugirió Kamui Woods.

El shinobi lo miró por le rabillo del ojo con un brillo extraño y decidió no responder a eso.

La búsqueda continuó un rato más.

Tetsumaru cambió de posición y la nube de Satetsu barrió casi medio kilómetro sin encontrar rastro de los Villanos, cosa que empezaba a frustrar ligeramente al shinobi.

Sin que él fuera consciente de ello, All For One había acertado: Su presencia y la de Mei provocaron ondas en la historia que poco a poco iban afectando los acontecimientos, ya sea que ellos se involucraran o no.

A saber, no hubo ninguna pista milagrosa y aleatoria que la policía usara para estimar la ubicación de los villanos, ni un rastreador que Yaoyorozu Momo plantara en algún tipo o Nomu.

Estaban ciegos.

Sin lugares concretos en los que buscar, sin pistas que seguir.

Sólo dependían de tres cosas en este momento:   La búsqueda tradicional por parte de la policía, la Satetsu y el vago recuerdo de Tetsumaru sobre un bar.

No es que Tetsumaru recordara el detalle de la pista o el rastreador de Momo, y que por ello decidió improvisar en esta ocasión.

Él lo hizo porque ya no había nada que preservar.

En cuanto vio el cuerpo de Ojiro, supo que la trama se fue al carajo, e incluso si no hubiera ocurrido esa tragedia, ya no había trama que él y Mei recordaran.

Como tal, no tenían ninguna otra guía.

Y esta vez tuvo razón en su accionar.

Fue evidente cuando el Director Nezu accedió tan fácilmente a su idea para usar a los Villanos capturados como rastreadores.

Ni UA ni la policía tenían idea de dónde buscar.

Fue incorrecto, inmoral e ilegal, pero a Nezu no le importó y aprobó la idea.

Una de la que sólo la rata y el shinobi eran conscientes.

Ahora dependía de él visitar cada distrito y ciudad en la que la policía tenga alguna sospecha y pasearse con una gigantesca nube de Satetsu actuando a modo de detector de metales, buscando el más mínimo rastro de arena de hierro en el suelo.

La idea fue simple y efectiva:   A Tetsumaru se le concedió permiso de acompañar al detective Tsukauchi a las instalaciones en las que estaban detenidos Toga Himiko e Iguchi Shūichi durante la noche, momento en el que plantaría un poco de arena de hierro en sus ropas.

Eso fue, obviamente, la excusa que usó Nezu.

La verdad es que no sólo plantó arena en sus ropas, sino también dentro de sus cuerpos a través de los orificios faciales.

Motas de polvo de hierro y granitos de arena tan minúsculos que eran prácticamente invisibles fueron introducidos a través de las narices de ambos villanos, y en el caso de Spinner quien dormía con la boca abierta, a través de la garganta.

Es esa arena la que ahora buscaba Tetsumaru, usando el Elemento Imán y su percepción increíblemente alta.

—De acuerdo, es hora de ir por ese helado.

Lo has hecho increíblemente bien, Tetsumaru-Kun— habló Kamui Woods de nuevo, señalando el final de la sesión en esta zona por ahora.

—Sólo Tetsumaru— recordó el shinobi con un suspiro, recogiendo la arena y permitiendo que su cabeza descansara.

Si bien estaba agradecido con la extremadamente útil arena, realmente le gustaría gozar de reservas de chakra más vastas.

Eso y un Jutsu de clonación.

**************************************  —¿Por qué no estaba usted con los estudiantes, All Might?

¿No se supone que es el Sensei de UA?

¿No iba a transmitir sus conocimientos a la próxima generación para que estas tragedias no ocurrieran?

¿Qué puede decir ahora que la tragedia sucedió?

¿Qué le dirá a las familias de los niños internados en el hospital?

¿A las familias de aquellos que nunca volverán?— preguntaba un periodista mordazmente al Símbolo de la Paz.

Con cada palabra, con cada recordatorio de su fracaso, el espíritu de All Might se sacudía.

El hecho de forzar su transformación para durar el mayor tiempo posible no ayudaba.

Los murmullos resonaban en sus oídos, las miradas críticas y disgustadas taladraban su corazón.

A su lado, los integrantes de los Wild Wild PussyCats la pasaban aún peor, ya habiendo sido el blanco principal de las críticas de la gente por su negligencia como Héroes, a pesar de que no se especializaban en el combate puro.

Tales detalles no les importaba a nadie, mucho menos a los afectados directamente.

Al no tener una pista que seguir y dada la magnitud de este desastre en comparación con la obra original, tanto el Símbolo de la Paz como el grupo de Héroes involucrados fueron arrastrados al lodo de los medios en el que originalmente participarían Aizawa, Kan y Nezu.

Ya no era una simple cuestión de desconfianza general.

UA estaba en verdaderos problemas, incluso legales.

Y no fueron los únicos.

Yagi se enteró que incluso la Agencia de Endeavor se vio envuelta en la polémica, dada la relación del Héroe número 2 con Todoroki Shoto.

—¿Y bien?

¿El Símbolo de la Paz no tiene nada que ofrecer al Pueblo Japonés?— inquirió el periodista agresivamente, sacando a Yagi de sus pensamientos.

—¿Nada que ofrecer, dices?— preguntó de vuelta All Might, su voz profunda y cargada de emociones.

Un aire gélido emanó del hombre, su enorme marco levantándose de la silla lentamente.

—Tienes razón en algo: Yo debía protegerlos, pero no estuve allí.

¿Entiendes por qué fue eso?

A sus palabras, el periodista retrocedió un paso, tragando audiblemente y recordando de repente que atacaba con ferocidad a un hombre súper poderoso gigante y musculoso.

—Le he dado mi servicio a la gente.

Durante años, le he dado todo de mi a la humanidad.

Le di mi fuerza, le di mi tiempo, le daría mi vida por cualquiera de ustedes, en cualquier momento.

Y sin embargo, no puedo darle todo a todos, porque no soy un Dios— continuó, su tono aumentando la intensidad a medida que avanzaba su discurso.

—¿Quieren saber mi respuesta a esta tragedia?

¡Yo digo que lo siento!

¿¡Qué tengo que decir a las familias afectadas!?

¡Yo lo lamento, en serio lo lamento, porque me confiaron a sus hijos y fallé en mi deber!

¡También me duele, también me afecta.

No me ha dejado dormir y no lo hará por mucho tiempo.

Mi responsabilidad, mi deber, mi razón de ser y lo que hace llevar el título de Símbolo de la Paz!

Y yo fracasé.

¡Tsunotori Ponī, Ojiro Mashirao, Yo les fallé a ellos y sus familias.

No tengo palabras, ni de consuelo ni de disculpa, porque ninguna los traerá de vuelta!

¡Iida Ten’ya, Kamakiri Togaru.

Su lucha continúa, uno cuya carrera podría culminar antes de despegar y otro que combate para mejorar su salud y retomar el camino a la grandeza!

¡Tsuchikawa Ryūko, mi colega, dio lo mejor de sí y tomó el lugar que pudo haber ocupado otro estudiante.

Sero Hanta, mi chico, un valiente Héroe que saltó a la acción para defender a un Profesional y se puso a sí mismo en una situación complicada!— continuó Yagi.

Cada palabra de All Might era transmitida en todos los canales, en todas las redes.

Las personas detuvieron su odio por un momento para escucharlo, las críticas se paralizaron, los dedos dejaron de apuntar.

El hombre derramó su insatisfacción, su pasión, su tristeza.

Sólo remarcó lo que todos sabían, pero fue más que suficiente para hinchar los corazones de quienes lo oyeron decirlo, porque fue él quien lo dijo.

—¡Lo que ofrezco es Justicia!— exclamó el Héroe, ganándose una ronda de vítores.

Su puño apretado fue alzado, aumentando la excitación del público.

—¡Yo ofrezco justicia para los caídos, justicia para los heridos, justicia para los asustados, para los inseguros!

—Me aseguraré de que nunca nadie vuelva a temer…

Porque Yo estoy aquí— murmuró con intensidad, dirigiendo una mirada desafiante a las cámaras.

No para el público, ni para sus críticos o detractores.

Esa mirada, esas palabras dichas con frialdad, eran para aquel que maquinaba en las sombras.

All For One escuchó las palabras de All Might y una leve sonrisa se dibujó en sus labios.

Las cosas continuaban moviéndose según su voluntad.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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