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Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 88

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  4. Capítulo 88 - 88 Apagar La Llama
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88: Apagar La Llama 88: Apagar La Llama  —Esta es una reunión cuestionable.

Todos tienen cara de ir a la guerra— comentó Mei con una ceja alzada, estudiando las expresiones rígidas de sus compañeros de clase.

Midoriya Izuku dio un paso al frente, sus puños apretados y las vendas cubriendo sus extremidades.

Aún no se recuperaba del último incidente.

—Mei-San.

Gracias por acceder a reunirte con nosotros— dijo Izuku con tono cálido, pero su actitud no engañó a la kunoichi.

Claro, seguía siendo tan sumiso como de costumbre, pero había un fuego en su mirada y una severidad inusual en su lenguaje corporal que indicaron fácilmente la razón de esta aglomeración de mocosos.

El hecho de que Bakugo no arremetiera con un comentario mordaz en los primeros 10 segundos de interacción fue otro punto crucial, así como la seriedad realmente seria de Tokoyami.

A Mei casi se le escapa un suspiro, pero aún así decidió ser buena con los niños y escuchar lo que tenían que decir antes de rechazarlos.

—Ve al grano, Deku— advirtió Bakugo desde un lado con el labio tembloroso.

Fue admirable la contención que se hacía a sí mismo.

—Mei-San…

Sé que no es correcto pedirte esto, pero realmente nos gustaría que nos acompañaras.

Tenemos que rescatar a Sero-San y nos sentiríamos más seguros si te nos unieras.

Necesitamos tu fuerza, Mei-San— expresó Midoriya con una mirada determinada.

—Primero que nada, sólo Mei.

Segundo, ¿Qué esperan lograr exactamente un grupo de estudiantes?

Los profesionales se ocupan de esto.

Héroes con verdadera experiencia en operaciones de rescate.

Y tercero, ¿Tienen siquiera una ubicación general en la que buscar a Sero?

Si es así, les recomiendo que la compartan con la policía o nuestros Sensei.

Ellos harán mejor uso de esa información que nosotros— argumentó Mei tajantemente con la intención de desinflar a los mocosos.

Aunque no se sentía particularmente abatida por la muerte de Ojiro y la chica caballo, ese hecho le demostró que no había ninguna armadura de trama que protegiera al elenco principal en este mundo.

Las consecuencias eran muy jodidamente reales.

Como mínimo, no podía dejar que Midoriya Izuku se metiera en situaciones en las que Mei no sabía si eran parte de la historia original o no.

No sabía qué papel jugaría el One For All en el futuro, pero si era el poder del protagonista, seguro que sería importante.

—Terumi Mei.

Yo estuve allí cuando ese villano le disparó a mi compañero.

Yo vi a Ojiro saltar al frente cuando nadie más lo hizo, protegiéndonos a todos con su vida.

Sé que a tus ojos y los de Aizawa-Sensei no somos más que niños, pero eso no evita que nos duela lo que sucedió— habló Tokoyami, mirando fijamente a la kunoichi.

—No somos Héroes, pero nunca lo seremos si huimos cuando hay problemas, si nos quedamos de brazos cruzados mientras nuestros amigos están sufriendo.

¡Te lo suplico, Terumi Mei!

¡Por favor, préstanos tu fuerza y ayúdanos a traer a Sero!— dijo Tokoyami, inclinándose en súplica.

Midoriya hizo lo mismo, también Bakugo e incluso el silencioso Todoroki, quien no había hablado hasta ahora.

—Me niego— cortó Mei, dejando a todos paralizados en su lugar.

Rostros confusos, destellos de ira brillando en un par de ojos, decepción en otros.

Midoriya levantó la cabeza, mirando a la kunoichi con un último rayo de esperanza, una súplica no manifestada.

Pero Mei negó con la cabeza.

—Puedo imaginar lo que están pensando ahora, pero el problema es que no piensan en lo que sucederá después— comentó ella, mirando hacia arriba con un brillo imperceptible en sus ojos.

—¿Qué quieres decir?— cuestionó Midoriya con los puños apretados.

No podía entender la actitud indiferente de su compañera, ni la inacción en la que insistía en permanecer.

—¿Es que no te importa lo que le sucedió a Ojiro-San o a Tsunotori-San?

¿No te preocupa por lo que pueda estar pasando Sero-San?

¿¡De verdad, Mei, de verdad eres capaz de dormir tranquila y fingir que no es tu problema!?— arremetió el portador del One For All en un raro estallido de ira.

La energía se agitó violentamente en su interior, un aire pesado envolviendo al grupo.

La presión aumentó y el fuego en los ojos del chico se encendió aún más, dirigiendo por un breve instante una mirada de disgusto a la kunoichi.

Un segundo después, la sandalia de Mei se estampó en la boca de Midoriya.

El portador del One For All fue pateado sin piedad, haciéndole caer de espaldas con las encías sangrantes, una onda de choque viajando por su dentadura y sacudiendo su cabeza.

El chakra de Mei se encendió, la presión de un casi Kage descendiendo como un manto sobre los demás, en especial el atrevido mocoso que la miró hacia abajo.

Protagonista o no, a Mei nunca le molestó particularmente el Midoriya de este mundo.

Era un gusano insoportable de niño cuando Kacchan entraba en su rango de visión, pero por lo demás era un tipo agradable.

Sin embargo, en la mente de la kunoichi, Midoriya Izuku estaba un par de escalones por debajo de ella.

No se permitiría ser tratada así por semejante persona.

—No haré el cliché de decir que no sólo para terminar ayudando al final.

Mi respuesta sigue siendo la misma, Izuku— dijo Mei fríamente, dándoles la espalda al grupo.

—Y para los demás, recuerden que los Villanos ya se cobraron la vida de dos estudiantes.

Estos tipos no vienen a jugar al bueno y al malo para que ustedes los golpeen.

Hablan muy en serio, y lo mismo va para UA.

¿Qué creen que pasará si llegan a involucrarse en una situación peligrosa, a la que nadie los invitó?

¿Y si terminan en manos de los enemigos y complican la misión de rescate de Sero?

¿Y si por su culpa la operación se va al demonio porque los Héroes se ven obligados a proteger sus imbéciles traseros?

Maduren ya, idiotas.

Esta no es una historia en la que milagrosamente salen ilesos en cada ocasión y sin consecuencias.

Ojiro pagó el precio de ese hecho, y si no quieren echar a perder su sacrificio, entonces cierren la maldita boca, compórtense como los malditos Héroes en formación que se supone que son y háganse a un lado.

Estarían escupiendo en la tumba de Ojiro si llegaran a ser expulsados de UA por cagar una maldita operación de semejante escala, o si terminan muriendo de manera estúpida sólo porque se sintieron irracionalmente responsables de entrar en la guarida de los Villanos— sentenció Mei con un tono duro, alejándose con la respiración agitada.

A sus palabras, todos los demás apretaron los dientes con frustración, pero ninguno pudo contraargumentar nada.

Mei tenía razón.

Las consecuencias de este atentado fueron serias y UA no iba a ser tan indulgente.

Si llegaran a arruinar el rescate de Sero, Aizawa no dudaría en echarlos.

Midoriya Izuku derramó lágrimas por la impotencia.

Ni siquiera había podido hablar con All Might al respecto y actuó por impulso.

Ahora, un pensamiento en particular le heló la sangre.

¿Y si decepcionaba a All Might?

Tal vez, no hacer nada era mejor que arruinarlo.

—¡No me vengas con esa mierda, pelo de cobre!— estalló Bakugo de repente, su tolerancia alcanzando el límite por las duras palabras de la kunoichi.

—¡Si tanto miedo tienes a las consecuencias, entonces no tienes lo necesario para ser una Heroína!

Mei se detuvo momentáneamente, mirando al rubio por encima del hombro con una mirada cansada.

—Si vas, si la cagas y te echan de UA, entonces yo podré ayudar a mucha más gente que tú en el futuro.

Ser un Héroe también se trata de comprender cuándo actuar y cuándo no.

Y créeme, Bakugo, ahora no es momento de que tú ni ninguno de nosotros actúe.

****************************  —¿¡Puede alguien decirme de dónde salió esto!?— exigió el detective Tsukauchi con el ceño fruncido.

A su alrededor, algunos Héroes profesionales estudiaban la pantalla con expresiones severas.

Alejado en un rincón, un único estudiante fuera de lugar también observaba con detenimiento el metraje, buscando alguna pista que justificara su escaso conocimiento de la ubicación de los Villanos.

Si hubo alguna, no la encontró.

—¡Estamos investigando el asunto, señor!— informó un oficial, tecleando furiosamente en su computadora mientras la transmisión continuaba como si nada.

En ella, la miembro de los Wild Wild PussyCats, Tsuchikawa Ryūko, también conocida como Pixie-Bob, enviaba un mensaje a la pantalla dirigido a su compañera de equipo, Ragdoll.

Breve y crudo.

La Liga de Villanos exigió la entrega de la Heroína Ragdoll a cambio del estudiante del curso de Héroes, Sero Hanta.

Peor aún, el metraje mostró a dicho estudiante atado a una silla con los ojos vendados, su aspecto demacrado y herido, señales de brutalidad física.

Y no fue enviado a la policía, ni a UA.

De algún modo, las señales de las pantallas gigantes en el centro Tokyo fueron interrumpidas, por lo que la transmisión fue vista por cientos de miles de ciudadanos al mismo tiempo.

Fue una humillación, una provocación al orden público y un duro golpe a la confianza ya tambaleante hacia el Sistema de Héroes, así como a UA y la policía.

—Me cago en Dios, estoy seguro que esta mierda no pasó en la obra original— pensó Tetsumaru fríamente.

Su conocimiento de la obra ya se había ido al carajo hace mucho y ahora caminaba a ciegas.

Lo único que tenía a su favor era que él sabía que los Villanos debían esconderse en una especie de bar, pero no tenía idea de la calle, o el distrito, o la ciudad.

Estaba tan jodido como todos los que lo rodeaban.

En otra locación, la Wild Wild PussyCat a quien iba dirigido el mensaje fruncía el ceño, toda su aura alegre y excéntrica desaparecida ante la complicada situación.

Shiretoko Tomoko evaluó sus circunstancias, la terrible reputación que su grupo sacó de todo esto, la integridad de un niño que ella debía proteger y no lo hizo.

No fue tan tonta como para no darse cuenta que negociar con estos individuos sería una idea estúpida, pero dado el método usado para enviar el mensaje, la presión social sería abrumadora.

Su equipo podría no ser capaz de resistirla.

¿Cómo se habían torcido tanto las cosas?

Se supone que debía colaborar en el entrenamiento de la próxima generación de Héroes, nada más.

Ahora su decisión podría afectar la vida de un inocente, y Tomoko no sabía qué hacer.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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