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Reencarnado En My Hero Academy Como Dos Shinobi De Rango S (Resubido) - Capítulo 97

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  4. Capítulo 97 - 97 Asalto A La Base
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97: Asalto A La Base 97: Asalto A La Base  —All Might, Tetsumaru-Kun ha localizado el segundo escondite de los villanos— crepitó la voz de Nezu a través del comunicador de la nave.

Yagi, todavía en su forma delgada y esquelética para preservar energía, se puso de pie con el holgado traje rellenándose mientras su cuerpo se volvía grande y musculoso, rebosante de las últimas brasas del One For All.

—¿Qué ocurre con Hawks?— preguntó Edgeshot con tono serio.

A su alrededor, Gran Torino y Best Jeanist se preparaban en sus asientos con expresiones igualmente serias.

Ellos formarían el primer grupo de asalto, dadas las circunstancias.

Actualmente, volaban en una sigilosa y veloz Nave, propiedad de UA y prestada al servicio por Nezu.

Partieron un par de minutos después que Hawks, y tenían la misión de asaltar las bases conocidas.

Serían los primeros en llegar, y se dividirían en dos grupos, dejando a All Might la tarea de rescatar a Sero Hanta y Pixie-Bob, mientras Gran Torino, Best Jeanist y Edgeshot iban a asistir a Hawks, de quien no se supo nada más una vez que ingresó en el edificio en el que Ragdoll fue rastreada por Tetsumaru.

—Sin señales.

Power Loader se dirige a su ubicación, pero no parece que nada extraño ocurra en aquel lugar.

Sin conmociones, sin signos de combate.

Simplemente no hay nada— informó Nezu.

—Entonces será mejor que nos movamos rápidamente— dijo All Might, caminando con paso firme hacia la compuerta.

El viento aulló salvajemente mientras el Héroe abría la compuerta, echando una mirada significativa a Gran Torino antes de saltar sin temor alguno, permitiéndose ser arrastrado por la gravedad.

Ya estaba lo suficientemente cerca, y él era mucho más rápido en tierra que aquella nave.

Y sobre todo, no podía quitarse de encima un mal presentimiento sobre esta situación.

All Might recordó el mar de mensajes y llamadas que su sucesor, Midoriya Izuku, había dejado tan insistentemente.

No tenía la disposición ni la cabeza para lidiar con el chico, por lo que ignoró todos sus intentos de comunicación.

—Hablaremos cuando esto termine— le había dicho en una única llamada que aceptó antes de colgar.

Midoriya no volvió a escribirle después de aquello, lo que hizo que All Might se sintiera como un pésimo guía.

Ya era mal Sensei, se estaba convirtiendo en un lastre como Héroe, y ahora también le fallaba a su sucesor.

¿Nunca terminaría esta debacle?

¿Su tiempo ya había pasado definitivamente?

Su carrera, sus acciones, su legado.

El Símbolo de la Paz debía tener un final, lo quiera o no.

Creyó haber hecho las pases con ese hecho, pero sentirse tan impotente con toda esta serie de acontecimientos le hizo darse cuenta que no.

No le gustaba ser inútil, ser débil.

Sus músculos se tensaron, la energía bañó su cuerpo y se precipitó al suelo como un borrón de colores.

Sus piernas absorbieron el impacto, el suelo se agrietó y una explosión de polvo y fragmentos de roca marcó la salida del Héroe, su figura desdibujándose por la alta velocidad, el aire siendo desplazado violentamente a su paso, saltos enormes arrojándolo a cientos de metros en un breve respiro.

Las brasas del One For All ardían intensamente, tanto como la determinación de su portador.

Su mirada recorrió la ciudad sobre la que saltaba, la ubicación en la que deberían estar Hawks y Ragdoll, el humo y las señales de batalla apenas divisibles de la zona en la que su otro estudiante se enfrentó a un grupo de Nomus por su cuenta.

Tantos peligros, tantos objetivos, tanta gente necesitando su fuerza.

All Might desearía poder estar en todos lados, ayudarlos a todos.

Podría haberlo hecho en el pasado, pero ahora era imposible.

Estaba limitado.

Con los dientes apretados y las brasas ardiendo incluso más que antes, dio otro largo paso que lo llevó a estrellarse contra la base identificada por Tetsumaru.

No hubo bromas, ni reconocimiento.

No pronunció su frase característica, ni tuvo precaución, pues él dudaba que mantuvieran al joven Sero y a Pixie-Bob junto a la primera pared con la que se topara.

Su puño se enterró en el muro, atravesándolo sin dificultad y enviando una onda de choque a lo largo de la instalación, alertando a todo aquel en las inmediaciones de su presencia.

Con silenciosa determinación, el Símbolo de la Paz se adentró en la guarida de los Villanos.

—¡Puta madre, es All—  Un Villano con traje de cuerpo completo chilló, pero rápidamente fue acallado por el puñetazo de All Might que impactó su estómago, enviándolo al mundo de los sueños.

O eso esperaba el Héroe.

Sus ojos encendidos miraron con un toque de sorpresa cómo el villano se convertía en una masa lodosa.

Este era el que se multiplicaba e imitaba.

—¡No rompas las botellas!— arremetió una figura casi tan alta como All Might, y mucho más grande.

Su piel brillaba como si acabara de salir de una sesión intensa de ejercicio, su enorme panza balanceándose con cada movimiento.

El Héroe no le prestó atención, esquivando sin problemas su tosco puño y propinando una patada poderosa a su pierna, derribándolo con desdeñosa facilidad.

All Might estaba a punto de pasar junto al Villano gordo, pero éste disparó una ola de líquido en su dirección.

En ese instante, un tercer villano apareció desde otra habitación, su aspecto terriblemente demacrado y su sonrisa desconcertante retorciendo sus ya feas facciones.

Dabi resopló con diversión y arrojó un torrente de llamas azules.

El fuego usó el aceite y se desató una conflagración en el pequeño bar de la Liga.

All Might no entró en pánico.

Un instante antes de que las llamas lo alcanzaran, retrajo su puño y amasó poder, liberándolo de golpe con un rápido movimiento.

El aceite, las llamas y los villanos fueron empujados hacia atrás, con Dabi y otro Twice atravesando varias paredes, ingresando por accidente a la habitación en la que Sero e Himiko luchaban por segar la vida del otro.

All Might cargó contra los Villanos con la intención de acabar con el multiplicador, pero su atención fue rápidamente captada por la figura de su estudiante.

La condición de Sero era terrible.

Ropa andrajosa, manchada de sangre y sudor.

Sangre manando de su pierna, cortes en sus brazos y rostro.

Un brazo torcido permaneció acunado en su pecho, mientras su otra mano intentaba empujar un cuchillo en la garganta de una niña.

—¡Twice, Ayúdame!— gritó ella con desesperación, sus palabras haciendo que All Might reconociera la escena que se desarrollaba.

Sero intentaba matar a alguien.

—¡Sero, mi chico!— llamó el hombre con expresión horrorizada.

Su voluntad flaqueó por un instante, su determinación se vio sacudida.

¿Era esto el resultado de su inacción?

¿De su guía mediocre a la nueva generación?

¿Era este el legado que dejaría al mundo tras su partida?

Ese instante de incertidumbre y duda le impidió a All Might saltar a tiempo.

Para cuando volvió en sí, Sero hizo su empujón final y la chica no pudo soportarlo.

—¡Detente, Sero Hanta!— exclamó el Héroe, usando su increíble velocidad para intentar salvar a su alumno de cometer un error del que se arrepentiría más tarde.

Pero la punta de la hoja ya estaba en contacto con la piel de Toga Himiko.

El tiempo se ralentizó a ojos de All Might.

Vio el filo penetrar la piel y la carne, adentrándose en la garganta de la muchacha.

Vio como la expresión de ella se retorcía en sorpresa, soltando un jadeo ahogado.

Vio la sangre manar de la abertura, la mano de Sero temblar y aflojarse y un atisbo de sonrisa decorar la comisura de sus labios.

En un parpadeo, All Might apareció junto a los chicos, su mano deslizándose en forma de lanza horizontalmente, cortando con precisión la hoja y tomando a Sero en su agarre férreo con la otra mano.

Él tiró del joven estudiante hacia arriba, impidiendo más daño.

La hoja restante quedó en la garganta de Himiko, apenas un par de centímetros, pero que aún así le dificultaba la respiración y terminaría matándola si no la llevaban a recibir tratamiento pronto.

—¡All Might!— exclamó alguien desde un lado, saltando hacia el Héroe con los dedos extendidos, intentando tocarlo.

All Might reconoció a Shigaraki Tomura y se hizo a un lado rápidamente, evitando su toque mortal sobre sí mismo o el desmayado Sero.

Se echó al chico al hombro mientras retrocedía, su mente ahora debatiéndose entre las opciones que se le presentaban: Asegurar al rehén primero, buscar al otro rehén mientras cargaba a Sero, o llevarse a la niña a un hospital junto a Sero, abandonando a Pixie-Bob por ahora.

—Mátenlo— dijo Shigaraki con voz gélida.

A su señal, unos cuantos Nomu de baja categoría atravesaron las paredes y saltaron sobre el Héroe, mientras los demás Villanos hacían su aparición.

—¡Shigaraki Tomura!— llamó All Might, deshaciéndose de un par de monstruos con un puñetazo demoledor.

—¡Tu compañera allí necesita atención inmediata!

¿¡Acaso planeas dejarla morir!?

— señaló a Himiko, quien jadeaba con dificultad en el suelo, sus ojos abiertos de par en par mientras extendía la mano hacia Shigaraki.

—¿Y qué?— respondió el Villano con tono plano, carente de toda emoción.

Sus palabras hicieron que un par de villanos se volvieran hacia él con expresiones complicadas.

—¿¡Es así como actúa la Liga de Villanos!?

¿¡Descartan a los que sacrifican todo por su causa!?

¿¡Es ese el tipo de organización al que quieres pertenecer!?— siseó All Might con disgusto, dirigiéndose a aquellos cuyas reacciones fueron notablemente conflictivas.

Entre ellos, Spinner fue el más afectado.

Ya había comenzado a dudar tras enterarse de la muerte de los estudiantes de UA, estudiantes a quienes no había juzgado y desconocía si eran dignos de ser Héroes o no.

—Toga nos traicionó— Shigaraki se encogió de hombros, tomando por sorpresa a sus compañeros, incluida la propia Toga Himiko, quien no podía hablar para defenderse.

—¿¡Qué quieres decir, Shigaraki!?— cuestionó Spinner con un gruñido.

No comprendía lo que estaba pasando.

Shigaraki mantuvo la guardia alta, rodeando como un depredador al Símbolo de la Paz mientras explicaba a sus despistados colegas.

—Piénsenlo: Terumi Tetsumaru sobrevoló la ciudad para rastrearnos de alguna manera, encontrando a la PussyCat Ragdoll rápidamente.

Pero tras eso, vino directamente a esta zona sin monitorear el resto, posándose justo encima de Toga y el mocoso de UA.

¿Qué otra explicación hay, aparte de la traición de Toga Himiko?

Es demasiada casualidad que pareciera usar los mismos métodos con los que ubicó a Ragdoll, y dudo que pudiera encontrar al rehén sin haber preparado algo de antemano, probablemente esa arena suya— detalló el Villano con voz serena, como si todo fuera claro para él.

All Might decidió que ya había oído suficiente.

Villana o no, no permitiría que una niña muriese ante sus ojos por la falta de acción.

Si los Villanos no iban a encargarse de su propia compañera, entonces lo haría él.

Incluso si eso significara abandonar a Pixie-Bob, cuya ubicación aún desconocía.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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