Reencarnando en el Sandroverso (Kengan ashura) - Capítulo 18
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18: Capítulo 17: Novia 18: Capítulo 17: Novia Pov: Ryu.
-¡Mátalo de una vez!
¡Acabalo de una vez Ichiryu!
¡¿Qué estás esperando?!-, escuché el vitoreo del bullicio a mi alrededor.
Parado en medio del cuadrilátero veo que mi oponente está tendido en el suelo, su sangre salpicada por todo el piso.
-Ya se acabó-, negué con aburrimiento y mirando el enorme machete que apenas sostenía su mano.
Ah…
si, él hombre está muerto, incluso propinando un puñetazo en el lugar y momento correcto puedes quitarle la vida a una persona.
Pronto vi al réferi aparecer mientras tomaba un enorme trago de su calabaza con Sake, derramándola sobre su espesa barba, levantó la cabeza de mi oponente tirando de su cabello y ahí pude ver su rostro hundido, sin nariz.
-¡Está muerto!-, el réferi proclamó alzando los brazos y escupiendo mientras lo gritaba, y los vítores solo se hicieron cada vez más altos.
Me di la vuelta para bajar del cuadrilátero, -¡El Hombre del saco es el ganador!
¡Por favor denle un aplauso!
Se lo merece-, el comentarista del lugar pasó al lado de mí mientras me señalaba con la mano, su boca casi besaba en micrófono mientras hablaba con ese tono tan simpático pero a la vez sínico.
Miro al público y los veo aplaudir mientras dejan sus bebidas y fuman sus cigarrillos.
Algunos son hombres con trajes negros a juego y otros simplemente lucen como delincuentes estúpidos pero peligrosos; sicarios, recaudadores o matones con buen músculo.
El lugar por otro lado es una sala espaciosa para que todos los presentes puedan ver la matanza, en la esquina un bar abarrotado donde se emborrachan y apuestan en las peleas.
–Buen trabajo, mira a esta multitud-, una voz me interrumpe haciéndome mirar al frente.
Observo al hombre, mi empleador, vistiendo una yukata azul marino.
Su rostro está arrugado pero no tanto como el réferi; como unos 10 años más joven al igual que el comentarista.
–Siempre me gusta complacer-, respondo con naturalidad.
El hombre es un líder Yakuza cuyo nombre olvido fácilmente, y es dueño y administrador de esta liga de peleas clandestinas: Death fight.
Se mencionó una que otra vez en el canon, pero poco y nada se sabía, incluso yo olvidé lo poco que había de esta organización salvo que estaba muy por debajo de otras organizaciones como Bishamon o el Coliseo de la matanza.
Por eso elegí esta en lugar de las demás, está muy apartado de las miradas curiosas, y supe rápidamente porque.
Resulta que Death fight es la única o una de las pocas organizaciones de peleas clandestinas que permiten el uso de armas siempre y cuando no puedan dañar al público y cuyos combates son exclusivamente a muerte; esa es la razón, no a todos les gusta ver gente matándose entre sí una y otra vez y al parecer la clientela no es muy variada, la mayoría emiten un aura viciada o propia de aquellos que viven rodeados de muerte, por eso no sentí ni siento pena por acabar con la vida de mis oponentes aquí, después de todo, todos y cada uno fueron asesinos que se pararon frente a mí con la única intención de matarme.
Tampoco me molestó tomar otras medidas en las que ya había pensado como mi máscara; un pequeño saco de papas con dos agujeros cortados para mirar, por eso me llamaron El hombre del saco hace unos segundos.
Además, comencé a usar un seudónimo: Ichiryu, nada original, solo uso el nombre del distrito del Interior en donde aparecí.
Un último esfuerzo para mantener mi rostro y mi nombre a salvo.
Parpadeé y vi que habíamos llegado a la oficina de mi empleador, así que me quité la máscara; no tenía sentido ocultar mi rostro, tuve que mostrársela para evitar hostilidades.
–Tengo que decirlo Ichiryu, no habíamos ganado tanto dinero desde que te nos uniste hace un mes; eres el segundo peleador que he tenido que asesina a sus oponentes a mano limpia-, el hombre habló mientras quitaba un cuadro de la pared para revelar una caja fuerte que comenzó a abrir.
–Buuuf, sería mejor si me dieras un reto interesante, a este paso voy a acabar con todos de un golpe-, murmuré algo aburrido.
-Ya lo sé y tienes razón, la verdad te subestimé-, el viejo comenzó rascándose la nuca mientras sacaba mi paga y volvía a cerrar la caja fuerte.
–La verdad es que eres un monstruo y solo he conocido a otro monstruo como tu pero renunció de la nada hace años-, continuó con la voz algo decaída mientras me extendía el fajo de billetes que tomé con gusto.
–Mira, si lo que quieres es un reto puedo buscártelo, mientras tanto tal vez…
puedes venir cada quincena, le muestras algo de sangre a mis chicos y yo te pagaré algo mejor que eso-, el viejo pareció tener una idea y me hizo la propuesta señalando mi dinero.
Ladeé la cabeza un poco, pensando, hasta que finalmente me encogí de hombros.
–No veo por qué no, siempre que respetes nuestro trato-, le di mi respuesta y él solo asintió con una sonrisa.
El problema de trabajar para un grupo Yakuza es difícil trabajar con otro diferente que también poseen una organización de peleas clandestinas, como el Clan Niwa; por ello decidí que anunciaría explícitamente que no tomaría partido por el grupo o clan al que esté asociada la liga, y para mi sorpresa el viejo se lo tomó bien, su argumento fue: “No siempre es el dinero lo que mueve a los peleadores”, con eso supe que tenía una mejor visión sobre las artes marciales que la mayoría de su calaña.
–Trato hecho-, este dijo y lo tomé como mi señal para irme, escuchando su risa codiciosa cada vez un poco más lejos.
–No te preocupes, vamos a ganar mucho dinero nosotros dos-, lo escuché murmurar entre dientes, seguí caminando pero entonces me detuve al llegar a la puerta.
-A propósito…-, llamé su atención y su mirada fue rápidamente hacia mí.
-¿Quién era ese peleador que mencionaste?-, tenía curiosidad, así que le pregunté, nada más.
-¿Hah?
¿El otro monstruo?
Jo jó era un viejo muy fuerte, le gustaba desorientar a sus oponentes y luego BAAM, los retorcía con un golpe de sus palmas, debiste haberlo visto era grandioso-, el viejo habló con una sonrisa sádica en su cara y hacía gestos con las manos mientras me explicaba, unos gestos que conocía.
-¿Y cómo se llamaba?-, pregunté con la voz un poco más alta de lo que quise.
-Su nombre…
oh, ya lo recordé, Genzan Taira-, el viejo me dijo lo que ya esperaba, -Así que él fue peleador aquí, y debió renunciar cuando tomó a Setsuna Kiryu como estudiante, o cuando no volvió-, pensé para mis adentros.
–Esa cara me dice que lo conoces, ¿crees poder contactarlo?-, el viejo me sacó de mis pensamientos, negué en respuesta.
–No lo conozco, pero he escuchado su nombre, de cualquier modo, gracias-, solo dije antes de darme la vuelta para ahora sí irme.
–Oh, entonces nos vemos en 15 días-, escuché al viejo despedirme mientras volvía a ponerme la máscara.
Al salir del lugar encontré un callejón arruinado y frío donde todavía había gente disfrutando de sus cervezas o cigarros, pero no les presté atención, estaba pensando en Taira Genzan, hace mucho que no pensaba en ese hombre ni en Setsuna, me pregunto que estará haciendo.
-¡Piiiii!
¡Piiiii!-, entonces escuché un claxon en cuanto salí del callejón, uno que conocía bastante bien.
Miré en esa dirección y ahí, al otro lado de la calle vi un hermoso y bien cuidado SUV Lexus.
Contuve mi respiración, sentí como el pecho me dio un vuelco.
-Esta chica…-, suspiro antes de correr hacia el SUV, la calle estaba despejada.
Cuando crucé no perdí tiempo y me dirigí a la ventana del pasajero, la cual ya se estaba abriendo.
Adentro estaba mi novia desde hace dos meses, Shunka Hiyama.
–Parece que te fue bien, sube, te llevo a tu departamento-, Shunka me dio una sonrisa pequeña mientras me hablaba con esa voz suave que tiene.
-¿Por qué viniste?
Sabes lo peligroso que es aquí-, no me subí al SUV y en cambio pregunté.
Pero Shunka no dejó de mirarme, tan serena e impasible.
–No es problema-, ella solo dice, espero unos segundos antes de suspirar nuevamente y abrir la puerta del SUV y Shunka me hacía espacio.
–Eres incorregible-, digo en cuanto entré mientras me sacaba la máscara otra vez, pensando en qué debería hacer para que no se meta en problemas, al menos el chofer está armado.
Ya han pasado 2 meses desde que maté a Akoya Seishu y salvé la vida de Shunka, fueron dos meses ocupados, empezando por escapar del lío sangriento que dejé en la Mansión Hiyama, fue un puto desastre y casi soy arrestado de no ser por las declaraciones de Shunka.
Después de eso, ella pasó por un periodo extraño en el que literalmente me rogaba quedarme en su casa; estaba asustada, paranoica, y aunque como hombre me sienta avergonzado de admitirlo así fue como empezó nuestra relación.
Pasé semanas con ella, ayudándola en todo lo que pude para que procese su duelo, dejando que se acostumbre a mí y pidiéndole cada vez más espacio hasta que por fin pude regresar a mi departamento.
Pero la obvia dependencia de Shunka hacia mí todavía está ahí; cuando no paso la noche en su casa, ella la pasa en mi departamento, pidiéndome perdón tantas veces que parecía un mantra suyo.
Incluso ella me ofreció su cuerpo, seguramente creyendo que así la toleraría y ahí fue donde tuve que poner más autoridad.
Estaba lidiando con algo más serio, pero tampoco quería encerrarla en un manicomio, eso no me parecía correcto.
Después de todo yo había llegado tarde para salvar a su padre y tuve que provocarle todo eso, que ella sea así es mi culpa y ahora debía arreglarlo, poco a poco.
Aunque no me reservé el derecho de hacer esto algo formal, más que nada para sus empleados, los cuales eran un poco menos.
De ese modo se acostumbrarían a mi presencia.
Así ha estado mi día a día en estos 2 meses, Shunka ha mejorado y yo por supuesto no he detenido mi entrenamiento, ni siquiera por Shunka, que me ha ayudado mucho, demasiado más bien, incluso me compró equipo de gimnasio bastante caro.
No lo rechacé, no al ver esos ojos que me miraban con necesidad, de la mala; y también con…
¿Adoración?
No lo sé, ella solo dijo que debía agradecer a su “Salvador” de algún modo si no podía ser con su cuerpo.
Pero fuera de eso, tampoco estoy con ella solo por culpa, realmente me gusta Shunka, como ya la había pensado antes.
No tardé mucho para ver de primera mano lo absurdamente lista que es, la dedicación y precisión que le dedica a su trabajo.
Eso me gusta de ella y por eso también no tuve la desvergüenza de convertirme en un parasito que chupa su dinero, por eso conservo mi departamento y también es otra razón por la que me uní a Death fight.
Por otro lado, mi entrenamiento tampoco se ha estancado, no he encontrado algún maestro de Kung fu y no he querido pedirle a Shunka que me busque uno todavía.
En cambio, comencé a pensar en formas nuevas para usar mi Estilo Niko, y agregué nuevas técnicas a mi catálogo sin contar las que descifré de la escuela de Fei Wangfang e ideé otras nuevas además de nuevos usos para todo lo que ya poseo; oficialmente el Estilo Niko ha evolucionado una vez más.
Para mí Kata Adamantina pensé en una técnica que me permitiera detener el sangrado de una herida.
Esta idea me vino a la mente cuando recordé que Fei logró contraer los músculos de su palma para detener un corte incluso mientras usaba su Demonio divino.
No la he perfeccionado, pero decidí darle el nombre de Coagulación.
A mi Kata de Flama agregué el Parpadeo del Estilo Koei y el acto de copiar como una técnica, así como hace el Clan Kure.
Mientras que para mí Kata de Agua agregué 2 técnicas nuevas, siendo la primera el Rompe órganos, una técnica que por supuesto sabía hacerla desde niño y que finalmente he añadido, y después: Agua, así de simple.
Agua es ahora la técnica más básica de la Kata de Agua pero no por eso no es impresionante.
Es básicamente la postura del Estilo sin forma, la relajación del cuerpo con una flexibilidad tal que es posible la absorción de golpes.
Muchos otros peleadores incluidos Ohma, Fei o Toa han hecho uso de esta técnica sin considerarla una, pero ahora que descubierto su potencial no puedo simplemente evitar nombrarla, especialmente cuando tengo planeado aprender Kung fu.
Lo que nos lleva a la Kata de Redirección.
Ya he descifrado las técnica Luna retrograda del Estilo Gaoh, que no es más que un punto intermedio entre Sauce llorón y Enredo, cosa que me llevó a descifrar la Dispersión de poder, una redirección fuerte, pero mi intención es aprender a usar Fa jin y Hua jin para crear las nuevas combinaciones que quiero, como eso que usó Fei Wangfang para soportar los golpes de Takeshi Wakatsuki, absorber el golpe con Kata de Agua y dispersarlo con Kata de Redirección, y eso apenas es lo mínimo que quiero crear.
Pero siguiendo, agregué a la Kata Nula la técnica Apnea, que consiste en contener la respiración mientras peleo para no dejar aperturas, como hace Spec en el mundo de Baki.
Esta idea me surgió de ahí y ya tenía experiencia gracias al entrenamiento bajo el agua de Niko.
Además, ya he establecido una nueva Kata, la cual considero es la más importante de todas.
La Kata de Movilidad, contiene todas las técnicas que me propuse a aprender si quería llamarme a mí mismo peleador.
Estoy hablando de la Pre-visión, la Pre-dicción, la Pre-iniciativa, Contra-iniciativa y Post-iniciativa; el Ojo del cielo y el Radar.
No importa si no poseo el Estilo Niko o el Estilo Kaiwan, si no poseo esas técnicas nunca podré llegar a la cima, esa fue la verdad que reconocí desde el minuto uno en este mundo.
Finalmente, además de encontrar nuevos usos para mis técnicas, solo he ideado dos nuevas con Katas combinadas y una ni siquiera es idea mía, no del todo.
Presión marina, así decidí llamar a mi versión del movimiento especial de Ramón Yuko, el campeón del Coliseo de la matanza.
Para empezar, no solo uso el Rompe órganos al estilo de Suekichi Kaneda, sino también al estilo de Ramón Yuko, quien usa todo su cuerpo para aplastar a su oponente en lugar de un solo puño, ambas técnicas son útiles, una para oponentes de menor tamaño y otra para oponentes de mayor altura y masa.
Pero lo que hago con Presión marina es agregar la aceleración de la Kata de Flama para impulsarme hacia mi oponente antes de aplastarlo, es un Acero intermitente, pero con Kata de Agua en lugar de Adamantina.
Lo pensé y no es compatible con otras técnicas de la Kata de Agua salvo el Embrague de medusa, cosa que todavía no he probado pero debería romper el cuello de alguien al instante con eso.
La segunda, si fue idea mía: Metal líquido, es cualquier técnica de bloqueo en el que uso Kata de Agua para moverme y endurecer el bloqueo con Kata Adamantina para recibir el ataque, mi inspiración vino de Kuroki, cuya defensa es absoluta, y ahora que he aplicado mis Katas, no dudo que estoy de camino a superar esa defensa impenetrable, aunque como siempre, el que use las Katas implica un desgaste de energía mayor, es la única desventaja que encuentro.
Ahora, creo que ya va siendo tiempo de dar el paso y pedirle a Shunka un favor, al menos espero que así se mantenga alejada de estos rincones.
–Shunka-, la llamé y su cabeza giró instantáneamente hacia mí.
-Me gustaría pedirte un favor-, inicié lentamente mientras Shunka todavía parecía tan serena.
–Sí, ¿Qué necesitas?-, ella pregunta suavemente.
-Necesito encontrar un instructor de Artes marciales chinas, más específicamente hablando, alguien que me enseñe las artes del Fa jin y Hua jin-, digo mientras paso mi brazo por sus hombros en el que ella se acomodó.
–Puedo encontrar uno-, Shunka dice mientras se inclina más hacia mí, eso salió bien, supongo…
-Gracias-, murmuro antes de decidir relajarme y dejar pasar el viaje.
Time skip.
-Ryu, ¿Por qué sigues entrando en esas peleas?-, Shunka me pregunta, más por curiosidad por mí que por otra cosa seguro por su tono, a ella no le importa que tenga mis manos sucias.
–Porque quiero hacerme más fuerte-, respondí con simpleza.
-¿Pero por qué quieres hacerte más fuerte?
yo…
nunca te lo pregunté-, Shunka vuelve a preguntar y tenía razón, al principio ella no cuestionó nada de mí y solo me aceptó tal y como era y por supuesto solo fui honesto con quien soy mientras nos conocíamos.
Cuando preguntó eso al instante pensé en Ohma y Niko, quienes estoy seguro que han empezado a guardar sus propios secretos.
–Este ha sido mi estilo de vida durante años, no conozco nada más, mi hermano y mi padre siguen el mismo camino, y soy muy bueno en eso-, solo dije, quizá un poco más melancólico de lo que esperaba.
Shunka no dice nada pero asiente.
Ya hemos llegado a mi apartamento y Shunka está sentada en mi cama mientras me ve entrenar, ya que he gastado todas mis ideas exceptuando una.
Consumo oseo es una técnica que me permite “controlar” la posición de los huesos de mis extremidades para corregir dislocaciones sin tener que tocarla con la otra mano o ambas manos, gracias eso también para aumentar el rango de mis golpes, pero el problema con eso es que pierde potencia, siempre que sea un golpe recto claro; pero entonces me di cuenta, un golpe recto con las extremidades dislocadas pierde su poder, pero un ataque que imite un látigo es otra cosa, como lo que hace Yohei Bando, solo que no tan fuerte, no soy tan flexible, pero aun así, vale la pena intentarlo.
Pero no es eso lo que quiero hacer, si puedo mover mis huesos de formas antinaturales, entonces podría usarlo en mis hombros y cuclillas para copiar los movimientos de Lolong, lo que se traduce en mantener estable mi núcleo a la hora de pelear y aumentar la velocidad de mis golpes, una ventaja que no estoy dispuesto a dejarla pasar, incluso Gaolang Wongsawat comparó la velocidad de Lolong con la suya.
Sí, entrenar esto mientras Shunka consigue un instructor me mantendrá ocupado.
-Dime Ryu, ¿Qué has pensado sobre mi propuesta?-, Shunka preguntó mientras me concentraba en los huesos de mis hombros, mis omoplatos para ser más precisos.
Sé ha que se refiere, cuando supo que era un peleador y de mis planes no dudó en ofrecerme ser su representante en las Peleas kengan, sin embargo después de pensarlo un poco le di mi respuesta: “Si puedes arreglar que me permitan usar mi máscara puedo pelear para ti, pero siempre que tú lo necesites”, eso le dije aquella vez.
-¿Podré usar mi máscara?- le volví a preguntar mientras seguía usando Consumo oseo.
-Sí-, ella responde.
–Está bien, siempre y cuando tú lo necesites; hay gente ahí que me está buscando-, le doy mis condiciones y la escucho levantarse y caminar hacia mí.
-¿Quiénes?-, ella pregunta, en su voz suave hay algo más.
–No lo sé, pero están ahí, me buscan a mí, a mi padre y mi hermano por saber demasiado.
Si quieres que pelee para ti entonces por favor no hagas que llame demasiado la atención-, le respondo, esta vez con más seriedad, por su bien y por el mío, todavía no sé si soy lo suficientemente fuerte como para lidiar con Worm así como hicieron Mukaku o Lolong, y siendo honesto no quiero intentar averiguarlo, con Shunka tan cerca, entonces esperaré hasta el Torneo de aniquilación.
-De acuerdo, es solo que…
necesito dinero.
Ahora que solo estoy yo, mi trabajo se ha vuelto…
más difícil-, Shunka dijo, la miré de reojo al escuchar su tono tímido y ahí la vi con las manos entrelazadas sobre su vientre y desviando la mirada.
–Lo siento-, solo logro decir eso, pero solo pelearé para ella si acepta mis condiciones, hasta que la trama avance de nuevo.
–No puedo arriesgar mi vida, ni tampoco la tuya; pero si puedo ayudarte lo haré-, completé, mirándola con una sonrisa que ella correspondió al mero estilo del shojo.
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