Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Reencarnando en el Sandroverso (Kengan ashura) - Capítulo 4

  1. Inicio
  2. Reencarnando en el Sandroverso (Kengan ashura)
  3. Capítulo 4 - 4 Capítulo 3 Amigo
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

4: Capítulo 3: Amigo 4: Capítulo 3: Amigo Un año pasó desde el día en el que conocí a Ohma, fue el año más activo que tuve, más que nada debido al constante movimiento del niño que hasta el momento no había salido del distrito Tokita, pero eso no quiere decir que no haya sido fácil seguirle el paso en un principio, claro que era bueno ocultando mi presencia pero soy humano y puedo cometer errores, y muchas veces tuve que perseguirlo a lo largo y ancho del lugar hasta que se calmara o se cansara, hubo una vez que incluso peleamos.

Fue dos semanas después de nuestro encuentro.

Flashback.

-Ohma en verdad me pone las cosas difíciles-, pensé frustrado mientras caminaba por las calles del interior, con Ohma decentemente lejos de mí al frente, siguiéndolo como siempre, aprendí a ser rápido en mis actividades, a robar con rapidez y sigilo con el fin de retomar mi vigilantismo hacia mi aparente otro yo.

Estaba seguro de que una vez usó el tiempo en el que me distraje para conseguir comida y escapó de mi vista deliberadamente.

Me tomó dos días completos encontrarlo de nuevo.

El hecho de descubrir que soy un clon al igual que él me hizo pensar mucho, y tomar las cosas más en serio, así que no fue extraño que esos dos días hayan sido los peores de esta segunda vida hasta ahora, recordados de ahora en adelante por el terrible ataque de estrés que me provocó perder a Ohma de vista.

-No de nuevo-, murmuré después de verlo doblar una esquina en un callejón, no siendo la primera vez que pasa ya que es una buena forma de pasar desapercibido, aunque uno también podría encontrarse alguna que otra cosa desagradable a la vista o más sentidos.

Me apresuré a escabullirme hasta la esquina para asomarme, pero una vez llegué allí mi nuca hormigueó horriblemente y sin pensarlo bajé mi cuerpo solo para ver una mano aparecer desde la otra esquina, sosteniendo un cuchillo que apuñaló la pared justo en donde antes estaba mi cabeza.

Retrocedí de un gran paso mientras también sacaba mi cuchillo, notando a su vez la sensación de mi sangre bajando por mi frente, mirando a quien me atacó observé a un Ohma que me miraba rabiosamente.

-¡Tú!

¿Por qué demonios estas siguiéndome?-, Ohma ladró furico, -Eem, ¿Porque nos parecemos?-, argumenté sin saber cómo justificar mi comportamiento claramente acosador, -y me siento solo-, agregué sin embargo todo lo que recibí fue un intento de cortarme, que claramente vi venir ya que Ohma corrió directamente hacia mí, -Que rápido-, murmuré mientras me movía para chocar cuchillos, un clank ruidoso se hizo escuchar acompañado por pequeñas chispas originadas por el choque metálico, -Me importa una mierda, ahora voy a matarte-, Ohma siseó mientras emprendió un nuevo ataque seguido de otro y otro.

Yo por otro lado empleé todo mi esfuerzo en mi defensiva, esta pelea sobre todo sería la más difícil que he tenido hasta ahora, por mucho que solo fuese un niño, que por cierto aún tiene un buen número de bajas adultas como yo, en realidad se debe a que esta vez mi objetivo es incapacitarlo sin que me mate o hiera de gravedad, así que me centré en guiar sus movimientos moviéndome de cierto modo que aprendí con los años viviendo aquí y creando aperturas a propósito, y Ohma, siendo el pequeño animal rabioso sin control que es hasta poder conocer a Niko 4 hizo todo como quería, pero aún no había atacado, solo comencé a bloquear sus ataques con los cuchillos mellando sus filos con gotas de sudor rodando por nuestras caras, pero yo me veía mejor en comparación, lo que llenó rápidamente de frustración a Ohma quien intensificó su ataque, hasta que finalmente pude ver su patrón de movimientos.

Con un gruñido silvestre Ohma cargó hacia mí una vez más, habiendo estirado el cuello para darle la idea de atacar a mí yugular, Ohma calló redondito en mi trampa y ya habiendo previsto su trayectoria usé el mango de mi cuchillo y se lo estampé en la mandíbula tan fuerte como pude.

La expresión asesina de Ohma de repente se volvió flácida y sus ojos se desorbitaron mientras perdió fuerzas.

En vista de eso me relajé y estaba preparado para verlo tocar el suelo, sin embargo de repente se impulsó hacia mí, casi tomándome desprevenido, pero no lo suficiente, ya que aún no había bajado la guardia del todo, -Mierda-, chillé mientras atrapaba la muñeca de Ohma para evitar ser apuñalado en la barriga.

Miré a Ohma y lo vi aún más rabioso que antes, y con rapidez dejó de sostener el cuchillo con las dos manos y con la que quedó libre se dispuso a sacar otro, sin embargo antes de que pudiera hacer eso este escupiría toda la saliva de su boca tosiendo de golpe, sus piernas debilitadas y temblando ligeramente, ¿lo que pasó?, logré verificar la efectividad de mi Punzón de una pulgada por primera vez.

El movimiento fue variado.

Necesitaba alejarme de mi oponente mientras apuntaba mi mano libre a su hígado, alejarme y usar ese golpe al mismo tiempo, en el peor de los casos me cortaba un poco en el área del pecho.

Había una razón por la cual nunca había probado este golpe único con algo más que no fuera madera, y esa razón es el tamaño, estaba más que claro que no iba a hacerle nada a un adulto solamente con puños cerrados así que los cuchillos eran la única opción, sin embargo, Ohma es literalmente el conejillo de indias perfecto, con mi propio tamaño, peso y altura, pudo ser víctima perfecta de mi punzón de una pulgada.

Un golpe al hígado hace maravillas, un daño muy severo pero manejable, pensé mientras tomaba una mejor posición en donde estaba, mirando a Ohma arrodillarse en el suelo, sosteniéndose el costado con dolor, -Je-, sonreí, sintiéndome mal por Ohma pero ese sentimiento era opacado por la satisfacción de saber que mi entrenamiento de aficionado realmente daba sus frutos.

Sin embargo, pronto enterré esa emoción y volví a concentrarme en el asunto, Ohma todavía no estaba inconsciente, -Realmente no quiero matarte-, hablé con nervios fingidos, estaba más atento a ver cuál sería su siguiente movimiento.

Puse mi pie derecho al propósito y Ohma reaccionó rápidamente para tratar de cortarlo, pero su velocidad había menguado mucho, la suficiente para apartar mi pie y con ese mismo patearle la cabeza, durmiéndolo ahora sí.

Algunas horas más tarde.

Había elegido un techo de fácil acceso para dejar a Ohma allí, lo desarmé por completo y dejé todos sus cuchillos frente a él y luego fui por comida y provisiones rápidamente, al fin teniendo la posibilidad de comerciar.

A mi regreso, Ohma seguía tumbado allí, hice todo para fingir que me acercaba a él, no tomó ninguno de sus cuchillos ya que todos seguían en donde los puse, así que por fin di el paso y me acerqué de verdad, y él no se despertó, así que aproveché y después de ocuparme del corte en mi frente usando mis casi nulos conocimientos para tratar heridas comencé a tratar las que le había causado, aunque no sabía si realmente ayudaría, solo podía confiar en el tiempo y la suerte para lamer las heridas.

Cuando terminé de hacer eso me senté por mi lado, separándonos por el cúmulo de comida que había juntado.

Poco después, Ohma se despertó, se levantó de golpe, pero eso solo lo hizo tambalearse de vuelta al suelo, miró a su alrededor confundido y mareado.

–Tranquilízate un poco ¿vale?, come algo-, dije, provocando que la cabeza de Ohma se dirija rápidamente hacia mí, vi en sus ojos como forzó su cabeza a enfocarse, cosa que debió de provocarle un dolor agudo, pronto se dio cuenta de los cuchillos frente a él y se lanzó hacia ellos para luego arrojarme dos, conmigo ya teniendo todo listo usé el mío para desviar los que me arrojó, -Relájate, estoy tratando de hacer una colaboración aquí-, refunfuñé mientras a Ohma se le acababan los cuchillos pieza por pieza hasta que solo le quedó el que tenía en la mano.

Fin flashback.

Después de eso reanudamos nuestra pelea, y aunque con más heridas menos profundas, volví a ganarle.

Esa fue la primera vez que peleamos y a partir de allí Ohma trató de matarme innumerables veces, incluso pudo hacerme sangrar en muchas de esas ocasiones, así que no tuve de otra más que sacarle sangre yo también.

Nunca perdí, más que nada debido a que si llegaba a perder entonces también firmaría mi sentencia de muerte.

Puse todo mi esfuerzo en hacerme amigo de un perro rabioso, el cual nunca se dio cuenta de cual era mi secreto, el uso de la predicción y la previsión fue algo que nunca entendió ni me molesté en explicarle, incluso cuando finalmente cedió a tener comunicación pero solo para ladrarme preguntando como diablos era que yo siempre ganaba.

Tal vez cuando finalmente estemos entrenando con Niko le voy a decir, pero hasta entonces no necesitaba darle las herramientas para asesinarme.

Y así, lentamente el perro rabioso fue dirigiendo su rabia hacia otro desgraciado que no era yo, no pensaba que me considerara un amigo tal cual, más bien había llegado al punto de resignarse a tolerar mi presencia en vista que no me alejaría de él, algo así como la relación de Shrek y Burro en la primera película pero más sangrienta y violenta.

Aún era grosero conmigo, pero yo también lo era en venganza así que no discuto eso, me basta.

Este cambio en particular se dio a partir de que lo había salvado entre comillas según él de un cabrón como todos en el interior.

Otro flashback.

Se había hecho una media costumbre ir a intercambiar con el viejo del 42 spawn shop, y aunque yo era compartido siempre tenía que apartar mi parte cuando Ohma iba a canjear, para el enojo de este quien siempre se esforzaba por devorarlo todo para él y nada para mí.

Por suerte, esta vez fue mi turno, y ya había la suficiente confianza relativa para esperar a que el otro regrese con la comida bajo el principio del intercambio de favores, sin embargo, cuando volví encontré a Ohma siendo acorralado por dos personas, bastante grandes para nuestro gusto si es que el estado de Ohma, completamente golpeado decía algo, no había perdido nada de tiempo y dejando la comida en el suelo silenciosamente y sacando así un revolver escondido en mi espalda apunté al tipo que solo miraba con diversión clara lo que le hacían a mi socio y con un bam de mi revolver la nuca del sujeto se sumió.

El impactó resonó ligeramente por el lugar sumándose a los varios que resonaban en el aire, pero el otro sujeto se detuvo de darle la paliza a Ohma, miró hacia atrás encontrando a su compañero ya sin vida en el suelo, pero antes de que pudiera hacer algo o yo le disparara Ohma lo apuñalaría directamente en el cuello.

Es una vieja táctica, pero funcional, uno de los mejores métodos para vencer a alguien mejor que tu es cansándolo.

En cuanto el hombre calló al suelo yo me acerqué para ver el estado de Ohma, con el ojo derecho hinchado, la sangre corriendo de su labio partido y todo el sudor que embarraba la tierra en él.

-¿Qué pasó?-, pregunté, pero Ohma era reacio a responder tan fácilmente.

Negué con la cabeza ya acostumbrado a su actitud y entonces comencé a saquear a los cabrones cómo siempre hago, -No importa-, murmuro mientras esculco en los bolsillos del primero, -¿Qué haces?-, Ohma preguntó con un gruñido confundido, -Saquearlos, a ver si podemos vender algo o intercambiarlo por, cosas-, respondí mientras sacaba un sobrecito con un polvo algo sospechoso, -Como esto-, dije enseñándoselo, me lo guardé y seguí, no tenían mucho.

Una vez terminé ahora si dirigí mi atención a Ohma, -Estás que apestas, vámonos-, dije y luego me di vuelta, -Cierra la boca-, Ohma refunfuñó antes de pasarme a paso fuerte.

Fin flashback.

Después de ese día las cosas fueron de mal a mejor, Ohma de forma lenta, pero muy lenta fue abriendo su confianza a mí y aunque no era muy comunicativo no era algo que me molestara, ya que yo también había abandonado mis habilidades sociales hace bastante, de hecho, no me había esforzado por hablarle a alguien más con algo que no fuesen insultos o promesas de muerte desde que estoy en este mundo, hasta que tuve la obligación de conocer a Ohma.

Así, poco a poco empezamos a construir esta dinámica de socios, casi amigos, finalmente llegando al nivel en el que ambas partes recibíamos lo justo divididamente hablando.

El único inconveniente que me quedaba, era que Ohma no superaba el hecho de que yo le haya ganado todas nuestras peleas y sin matarlo.

Un concepto muy ajeno al niño silvestre de asfalto, la diferencia que hay entre luchar para sobrevivir y para competir.

Y la solución que encontró fue, por supuesto, retarme de vez en cuando con promesas de muerte que con el tiempo se volvieron vacías, ya no deseó quitarme la vida, ahora deseó darme una paliza.

Y claro, todas esas veces acabó noqueado, haciéndome perfeccionar mi técnica.

No hablo del Punzón de una pulgada necesariamente, sino de la Previsión y la Predicción en su conjunto con el Radar que lentamente igual se desarrollaba con tiempo y dedicación, y esa es la razón por la cual Ohma no me ganaba, ya que no se trataba de usar un movimiento especial o algún patrón especifico que con el tiempo suficiente podría permitirle a Ohma acostumbrarse, sino que se trataba de cazar su mandíbula o algún otro punto que lo duerma en el momento justo.

Yo también comencé a abrirme a él, así que le ofrecí enseñarle un poco, pero hacer eso solo provocó su ira.

Solo me pidió ayuda entre comillas cuando me exigió que le dijera como hacer el Punzón de una pulgada, le expliqué y Ohma intentó hacerlo, intentando el entrenamiento que yo hago, pero se enfurruñó cuando solo conseguía hacer sangrar sus nudillos.

Intenté explicarle de nuevo, pero solo conseguí que me callara, así que no hice nada más que aceptar sus desafíos aleatorios, los cuales de alguna u otra forma lograban servirme.

Actualmente, estamos pasando por una situación algo difícil, porque finalmente había llegado el momento de abandonar Tokita temporalmente.

Todo empezó con unos cuantos disparos y gritos más que se sumaban al ambiente, al principio se sintió como una novedad extraña pero supuestamente pasajera, así que no hicimos nada, seguimos con nuestro día a día solo que con más buitres y cuervos cenándose más carne tirada de lo normal, sin embargo, al día siguiente dejaba de ser novedad ya que aparecían cuerpos diferentes y en mejor cantidad, los murmullos de la gente se hicieron escuchar más de la cuenta dando un ambiente inquietante, y finalmente, la discreción dejó de ser una opción para todos.

Empezó a haber lo que mi mente solo podría denominar como una guerra de pandillas, tal vez una guerrilla incluso.

Fue un acuerdo el que hicimos entonces y por fin nos decidimos unánimemente a salir de Tokita en favor de salvar nuestros traseros.

Y aunque en un principio quería ir a otro lugar que no fuera Shiki, Ohma insistió y me arrastró hasta allá, yo quería cambiar el futuro y dejar que Setsuna Kiryu muera diseccionado, por muy cruel que sonara pero era mejor cortar un capullo tan horrendo como ese antes de que eclosione, aunque por otro lado, de ser así no tenía idea de cómo deshacerme del Otro Niko, cuya derrota ante 4 surgió a partir de su uso sobre Setsuna, así que cuando pensé en eso decidí dejar de quejarme y seguir el plan de Ohma, es más, me decidí a dejar que Ohma lleve las riendas casi por completo mientras permanezcamos en Shiki.

Esto debido a que, Ohma fue puesto en el radar de Setsuna gracias a que coincidentemente había elegido como su territorio la zona en donde se albergaría la red de tráfico de órganos que el perverso padre del engendro usaría para sacarle sus órganos, era indispensable, pondría en riesgo a Niko 4 es verdad, pero prefería arriesgarlo a él que arriesgarme a dejar a Ohma al alcance del otro Niko y por consiguiente, de Worm.

No logré saber qué era eso del recipiente del tigre aunque en muy repetidas ocasiones se refirieron a Ohma como tal, y mucho menos tengo claro cómo funcionan las lealtades en Worm, solo sé que si dejo que Niko 6 siga en plena capacidad podría arriesgar más de lo que imagino, por lo tanto, no dejaré que estos eventos cambien, no si tengo algo que decir, incluso me convertiría en el dios de Setsuna de ser necesario.

-Ya llegamos-, murmuré alejándome de mis pensamientos, siguiendo a Ohma de cerca solo distrayéndome un segundo para ver el cartel de bienvenida a Shiki, no cambia mucho, sigue siendo peligroso pero más calmado de lo que había sido Tokita cuando nos fuimos.

Respiré hondo, sabiendo que aquí tendría que trabajar silenciosamente, tal vez incluso pidiendo información o algo así, sobre el tráfico de órganos en la zona, aunque sé que eso solo traerá problemas, esta vez aceptaré los riesgos y desafíos con tal de poner las cosas en el orden correcto, a veces cambiar las cosas tienen consecuencias negativas y difíciles de controlar.

Time skip.

Algunos meses después, las cosas fueron menos estables ya que desconocíamos totalmente el entorno, empezar desde cero aquí fue muy difícil y yo lo sé porque tuve que hacerlo dos malditas veces, ambas siendo procesos completamente infernales y mortíferos.

Fuente de comida y agua segura y un lugar para dormir, o en otras palabras un territorio fue lo primero que buscamos y para mi horror no hubo ninguna red de tráfico de órganos que se interpusiera en nuestro camino de toma de territorio, solo el típico random al que eliminábamos a base de maña.

Sin embargo, hoy las cosas cambiaron para mi total agrado.

No era que fuese como un juego de tronos, sino de defender nuestra mazmorra.

Hoy Ohma vino a mi pidiéndome ayuda para desmantelar una pequeña base donde se reunía gente a hacer quien sabe qué, pero la actividad era tanta que tarde o temprano iban a llegar a nosotros y por lo que vio y supo, seria especialmente perjudicial para nosotros.

Claro que como alguien con tan poca educación, no dijo precisamente eso, pero fue lo que entendí y estuve más que dispuesto para ayudar.

Así que, siempre armados hasta los dientes y bien escondidas nuestras armas salvo los cuchillos en mano de siempre, nos dirigimos al lugar con Ohma dirigiendo el camino.

El ambiente de Shiki era similar a Ichiryu, hay edificios por muchos lados en mal estado por distintos niveles y varios están hundiéndose en el suelo, incluso hay túneles que no pertenecen necesariamente al subterráneo.

Tengo la teoría de que estos hundimientos suceden debido a la existencia del propio subterráneo cuya construcción se logró gracias a mineros supuestamente, más no gente capacitada para realizar una construcción así, y lo peor es que se trata de 4 pisos por lo menos, cada uno más grande que el anterior, no me sorprendería que un día el interior se convierta en un cráter colosal de repente, enterrando a todos los que estén allí dentro.

Y en uno de los edificios, uno en especial en el que cuerpos abiertos y despellejados cuelgan es donde se encuentra nuestro objetivo.

–No parece haber muchos-, murmuré mientras preparaba mi revolver, con Ohma aquí, no hay necesidad de que Setsuna me viera, me quedaré en la entrada esperando a ver si alguien nos quiere probar.

Ohma no dijo nada y sin reparos entró al lugar vuelto loco y saltó sobre el que estaba más cerca, uno de los doctores, eran dos doctores y un guardia armado con una lanza como lo muestra el manganime, Ohma los despachó en seguida con sus dos cuchillos, -Imbécil ¿Por qué no ayudas?-, Ohma me gritó a lo cual yo di un balazo a mis espaldas donde una sombra se cernió sobre mí, escuché un ruido sordo y al mirar atrás veo a un cuarto hombre, -Porque estoy ocupado, bueno eso es todo, vamos-, dije sabiendo que probablemente vendrían más.

Este ataque tenía el objetivo de enviar un mensaje, ya que solo tenemos la capacidad de hacer eso y Ohma lo sabía, así que rápidamente me siguió para escapar, ¿algo que él si haya aprendido de mí?, pues es mi maniobrabilidad la cual ya ha avanzado al parkur, el interior es uno de los ambientes más exigentes en el planeta, solo teniendo que ser superado por la Cámara gu utilizada por Niko 6 si no contamos el Distrito Rikuko, pero en ambos coincide el hecho de que uno tiene que adaptarse ahí para sobrevivir, de lo contrario, la muerte es el único resultado.

Mirando hacia atrás, en el edificio en donde se realizó la masacre, veo una silueta pequeña, desnuda y eufórica salir cuán rápido puede en nuestra dirección, aunque no fue por mucho tiempo.

Puede que haya permitido que una tragedia se desarrolle y me perseguiría por el resto de mi vida, pero es necesario si quiero mantener a Ohma lejos del Otro Niko y de Shen Luohan hasta que sea necesario el encuentro canónico.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo