Reencarnando en el Sandroverso (Kengan ashura) - Capítulo 5
- Inicio
- Reencarnando en el Sandroverso (Kengan ashura)
- Capítulo 5 - 5 Capítulo 4 Cuatro
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
5: Capítulo 4: Cuatro 5: Capítulo 4: Cuatro -¡Oigan vuelvan aquí!-, un hombre robusto calvo de bigote y vestido con un traje claro nos gritó a Ohma y a mí, habiéndole robado un buen número de sus valiosas mercancías, no dudó en seguirnos acompañado de 2 hombres más vestidos de forma similar.
–Jajajajajá-, yo reí eufóricamente mientras corríamos de regreso al distrito tókita, donde los hombres se detuvieron.
Ha pasado tiempo desde que fuimos al distrito Shiki, tanto que no hace mucho regresamos a Tokita pues las cosas se habían calmado por fin.
Fue entre muchas comillas el periodo más fácil que tuve en el interior.
Mi amistad con Ohma finalmente se hizo oficial aunque él no lo admita, pues ya fueron más de una ocasión en la que tuve alguna oportunidad de traicionarlo o jugarlo de alguna manera pero no lo hice.
Me he fortalecido mental y sensorialmente a nuevos niveles por mí mismo, lo cual me tiene muy satisfecho.
No al punto de que incluso busque pelea voluntariamente, de todas formas las peleas vienen a mí, esto sigue siendo el interior al fin y al cabo.
Durante el resto de nuestra estancia en Shiki después de que me haya asegurado que Setsuna se obsesionara con Ohma las cosas estuvieron normales, para mis estándares.
Dado que mi objetivo se había cumplido ya no tuve motivos para dejar que Ohma tome las riendas de nuestros movimientos por completo así que retomé mi parte equitativa del control, lo cual molestó a Ohma ya que estuvo bien contento con mi repentino pero bienvenido silencio.
Aumentó por tiempos su enojo hacia mí pero al final logré que se relajara y finalmente pudimos seguir sobreviviendo como siempre lo hacíamos, robando, matando, extorsionando y demás.
La violencia era la vida, y el conflicto era la supervivencia y hasta el día de hoy no cambió eso.
Sin embargo, hoy estoy muy feliz, ¿Por qué no lo estaría?
Hoy se darán los frutos de mis esfuerzos y trabajo minucioso de años.
En cualquier momento, en cualquier parte, reconocería dos cosas, una es que actualmente vivíamos entre el distrito Tokita y Shichiohba.
El día en que nos establecimos allí fue el día más feliz de mi vida, ahora superado por este día, porque hoy por hoy, finalmente hemos cabreado al grupo Hajishirazu, lo cual se traduce en, conocer a Niko.
Y con 14 años por igual, Ohma y yo finalmente aflojamos el paso mientras llevábamos nuestro botín en los hombros, sin decir nada y con el perfil bajo, caminamos tranquilamente entre todos los demás exponentes del crimen independientemente de si nos miran unos momentos antes de continuar con sus asuntos propios o no, y así sin contratiempos afortunadamente, llegamos al 42 spawn shop y sin decir nada entramos y dejamos nuestro botín de Roberto en la mesa frente al viejo de siempre.
Ya nos conoce, y para el enojo de Ohma este nos trata como si fuéramos hermanos gemelos.
Él nos mira y asiente mientras inspecciona lo que le trajimos, luego lo toma todo y se va detrás de una puerta, escuchamos como remueve algunas cosas y después de unos minutos regresa con una buena cantidad de suministros.
–Muy bien, por desgracia esto es todo lo mejor que puedo darles, si quieren venir por lo bueno regresen a buena hora-.
El viejo habla, mientras Ohma y yo le echamos un pequeño vistazo a todo.
–Hubiéramos ido a buena hora si robar fuese más sencillo pero esto está bien-, murmuro para mí mismo antes de que Ohma me dé un codazo, -Cállate idiota-, este me sisea, -¿Qué tiene?
No le estoy diciendo nada-, refunfuño mientras pongo mi mitad en una bolsa y Ohma hace lo mismo en otra, luego nos dimos la vuelta y comenzamos a irnos.
–Oigan.
Escuché por ahí que han estado trabajando mucho fuera estos días.
Si quieren mantenerse convida por mucho tiempo, es mejor que traten de tener un perfil bajo.
Porque si llaman mucho la atención podrían morir jóvenes-.
El viejo nos aconseja, o al menos lo intenta, tal vez, solo tal vez, él sea una de las pocas buenas personas en este lugar, y eso solo refiriéndose a la piedad.
Ohma guarda silencio por un rato antes de girar con un cállate y seguimos caminando, yo solo le asentí al viejo y seguí a Ohma hasta nuestro edificio.
Mientras caminábamos, Ohma habló inesperadamente, no habla muchas veces en situaciones como esta.
–Vivir por mucho tiempo, nunca había pensado en eso-, este dijo a lo cual yo suspiré, -¿En serio?
Pues yo sí, ¿no es ese el objetivo de sobrevivir?
Si no entonces solo hay que morir de una vez y ya-, hablé por mi parte y Ohma se silenció una vez más, después de unos 30 segundos, suspiró, -Si tú lo dices-, Ohma murmura en lo que ya habiendo llegado de nuestro refugio comenzamos a subir en el edificio.
Elegimos un cuarto al azar, al final este lugar estaba casi abandonado.
-¿Qué diablos tienes?-, Ohma de repente preguntó mientras comíamos sentados uno frente al otro, la razón de su pregunta es que aparentemente no puedo ocultar mi emoción por lo que está a punto de pasar, y mientras comía respondí, -Tengo el presentimiento, de que algo va a pasar-, dije con la boca llena lo cual era bastante asqueroso y Ohma lo hizo ver con la expresión que me aventó, y entonces, como si de un presagio se tratara, una voz vino a nuestros oídos, -Demonios, viven más primitivos de lo que pensé-, una voz masculina comentó mientras girábamos para mirar, pero estaba tranquilo, ya que lo había sentido hace poco.
-¿Quién diablos eres?-, Ohma gruñó mientras tragaba lo que tenía en la boca y discretamente preparaba su tenedor, por mi lado hice lo mismo.
Frente a nosotros, con un paso que aplastó sin problemas una botella de vidrio se encontraba Ando Jiro, con su traje blanco de corbata a juego, zapatos negros y camisa roja, y detrás de él, más matones se aglomeraron, cuento un total de 10.
–Soy ando del grupo Hajishirazu.
Lo siento por irrumpir en su cena.
Escuché que tomaste algo importante de nuestros socios.
Jejejé, ¿quieren saber cómo hice para encontrar donde viven?
Las personas aquí tienen poca camaradería por su gente.
Dame algo de dinero, y te diré lo que quieras saber.
Bueno, supongo que es hora de que te des cuenta de que no han sido bendecidos con amigos de verdad-, ando habló y explicó, antes de que Ohma lo interrumpiera tirándole su tenedor con alta precisión.
Ando lo esquivó sin problemas y en su lugar terminó alojándose en el ojo derecho de uno de los muchos matones que también habían llegado junto con él, yo también tiré mi tenedor, sin embargo este se apoyó en su ojo izquierdo, sabía que eso pasaría así que me adelanté y dejé completamente ciego a uno de los que pronto terminaría matando.
No veo a ningún hombre de capucha blanca y enigmática hacer acto de presencia, así que esto debe ser más apegado al manga que el anime, él debe de estar abajo.
–Bien, son impredecibles para ser unos niños-, ando murmura antes de que Ohma diga algo más, -Solo tengo un amigo-, Ohma dice con voz hostil, -Já, finalmente lo dijiste-, gorjeé pero Ohma solo me calló de nuevo, aunque con la situación actual no lo culpé.
-Interesante-, ando sonrió mientras dos de los matones se lanzaron contra nosotros, mientras que yo, sin perder tiempo, saqué algo de mi espalda arrojándolo directamente hacia ando, -¡Los ojos!-, grité a Ohma mientras retrocedía y me cubría, lo que vino después fue una luz cegadora acompañada de un bum que hizo zumbar los oídos, me había cubierto al instante, por lo que no me afectó realmente aquella luz, solo un poco de aturdimiento.
Lo que lancé fue un flashbang, tuve tiempo de sobra para formular un plan de defensa por si las moscas, pues Ohma había sobrevivido a duras penas y eso fue solo contra Ando, el más peligroso de la oleada inicial, por lo que no sería sorprendente que algo saliera mal tan fácil y de la nada.
Así que busqué a tientas algo que me diera la suficiente ventaja para deshacerme de ando, y aquí estaba, el daño estaba hecho y realmente pocos se podrían decir que se salvaron de no ver nada más que blanco, pero eso no me importaba mientras seguía corriendo hacia ando dejando a Ohma solo contra esos dos matones, y sin perder tiempo saqué mi cuchillo y se lo clavaría en las joyas.
–Gyaaaaarg-, la reacción de ando fue instantánea mientras los que aún se recuperaban empezaron a ser alcanzados por mis balazos, sin embargo ando se forzó a recomponerse, siempre estuve al pendiente de él.
Intentó darme un codazo en la cabeza con todas sus fuerzas, sin embargo fue demasiado obvio con lo que haría, por lo que yo ya había sacado el cuchillo de donde lo tenía clavado y rebané la carne de su codo cuando este lo bajó.
Ando dio otro gruñido espeluznante sin embargo se ahogó rápidamente cuando usé mi cuchillo para rebanarle el cuello.
Pronto Ohma se unió a la refriega y entonces los dos despachamos los que faltaban.
Hubo un problema ahora, y es que mis balas se habían terminado, así que decidí recurrir a los cuchillos hasta que consiga otra arma de ellos.
Uno por uno, los cuellos fueron cortados hasta que el piso se convirtió en un lio hediondo y pegajoso carmesí, ambos jadeábamos por aire y Ohma me miró antes de asentir, sabiendo que esto era serio.
–Vámonos-, Ohma dijo pero yo lo detuve, -Espera, deben tener rodeado el edificio-, dije antes de ir hacia la ventana y observar, Ohma me siguió y también observó la vista que yo miraba.
-Mierda-, Ohma gruñó, -Veamos si tienen armas, luego bajamos y nos deshacemos de ellos-, ideo el plan más simple que se me pudo ocurrir, viendo a todas esas personas, finalmente veo a quien estaba buscando, tenemos que impresionarlo, si lo logramos es un juego libre.
-¿Eres imbécil?
Moriremos allá, ¿no dijiste que querías vivir muchos años?-, Ohma negó groseramente como siempre, sin embargo pronto escuchamos algunos pasos acercarse hasta nuestra posición, -Ya te dije que nos tienen rodeados-, dije apresuradamente mientras comenzaba a esculcar entre la ropa de los muertos.
Pero para mí horror y total consternación, no tenían nada más que cuchillos, navajas y otras armas blancas, deben tener los huevos suficientes como para estar en este sitio sin armas de fuego, eso es seguro.
-No hay nada-, chillo de frustración porque ahora si me siento preocupado, por Ohma y por mí, -¿Y ahora qué?-, Ohma pregunta mientras prepara sus cuchillos y yo también, -Mierda-, murmuro antes de que dos sujetos aparezcan, pero afortunadamente, ninguno lleva pistola, así que Ohma y yo nos los dividimos eligiendo al que se nos apareció de frente.
Concentrándome en mi propia pelea, vi que el hombre llevaba un hacha pequeña en la mano, la cual preparó para llevarla hacia mi cabeza en cuanto me vio cargar hacia él, aunque desconsternado, estaba más que dispuesto a defenderse.
Di un paso hacia mi derecha tan pronto como vi eso rápidamente dejé que el hacha flaqueara ante mi cambio de dirección, hice un corte en el brazo expuesto en el hombre con mi cuchillo izquierdo y con el otro comencé a cortar ferozmente.
Sigo sin ser tan fuerte como un adulto como este, sin embargo, tanto Ohma como yo somos más rápidos y con cuchillos a la mano, somos más peligrosos.
Incluso en el canon Ohma no tuvo problemas contra estas chusmas por si solo y únicamente se vio abrumado por Ando, pero él ya está muerto.
Sin él, el resto exceptuando a Niko solo son un montón de maricas que ni siquiera querían entrar a este distrito en primer lugar.
Mi antiguo yo estaría horrorizado y triste si viera en que me he convertido, y lamento mucho que eso sucediera, en parte.
Pero ahora, ahora me siento orgulloso de saber que puedo despachar alguien más fuerte que yo con este cuerpo que apenas y ha comenzado a desarrollarse.
Me he fortalecido, al menos hasta el nivel superior a carne de cañón.
Una vez muerto mi oponente miré hacia Ohma y lo vi también terminando con el suyo, sin decir nada me regresé hacia los cuerpos, y caminando hacia ando con el hacha del sujeto al que maté en la mano, me agaché y preparando el hacha procedería a separar su cabeza de su cuello, Ohma no dijo nada mientras hacía eso.
Una vez tuve la cabeza de Ando sostenida de entre sus cabellos empapados en sangre me dispuse a bajar, -Vamos-, hablé sombríamente cuando pasé al lado de Ohma, este no respondió de nuevo, solo me siguió, tal vez comprendió que no había otro modo además de abrirse paso de frente, porque no intentó proponer otra ruta de salida siquiera, solo me siguió.
Caminamos de forma lenta y tensa, sabiendo que este podría ser nuestro último día respirando.
Definitivamente ahora puedo llamar amigo a Ohma, porque si no tuviéramos tanto tiempo de conocernos o si no hubiese puesto tanto esfuerzo en construir nuestra amistad él ya me habría vendido en ese instante.
Es de la naturaleza humana buscar compañía, y aunque suene cruel la verdad es que aproveché ese aspecto inherente de Ohma como ser humano para aceptar mi compañía, aunque puedo decir que yo también disfruté finalmente dejar de estar solo.
Pronto llegamos a la salida, donde sabíamos que se encontraban los demás.
Si mal no recuerdo, solo uno tiene si o si un arma, el don del grupo Hajishirazu, Haji Sarashi, así que él será el primero en caer.
Al salir finalmente, vimos como el resto de matones, junto con Niko 4 y Haji nos miraron impresionados, incluso Niko tenía la boca ligeramente abierta.
Y así con Haji localizado no perdí un solo segundo y le arrojé la cabeza de Ando hacia su cara.
El gordo idiota brincó en su lugar y a tientas logró atrapar la cabeza para que no le hiciera daño, solo que aparentemente no sabía que era hasta que lo vio, gritando el nombre de Ando, todos los demás matones observaban atónitos lo que veían, sin embargo todos se interrumpieron cuando escucharon el sonido de viento romperse, seguido de un crujido y chapoteo repugnante, finalizando con un sonido sordo en el suelo como un costal que fue arrojado.
Aprovechando la distracción de Haji, usé el hacha que tomé del tipo de antes y se la arrojé a la cabeza con todas mis fuerzas.
Murió al instante.
-¿Quién más quiere pelear?-, Ohma preguntó con tono asesino, mientras yo me esforzaba en enviarles mi sed de sangre también, o al menos eso creo que hago.
Entonces ellos, menos Niko, comenzaron a temblar de miedo, justo, considerando que solo nuestra apariencia salpicada de sangre debe de ser diabólica y demoníaca.
Niko por otro lado, solo mostraba una sonrisa que apenas lograba ver debajo de la sombra creada por su capucha.
Eso puso una sonrisa en mis labios, lo que inconscientemente provocó que la carne de cañón retroceda un paso.
-Ustedes no pertenecen aquí, maricones de mierda, ¡lárguense!-, rugí lo más imponentemente que pude, y creí que había logrado mi cometido, sin embargo, pronto varios recuperaron expresiones duras, y buscaron entre sus ropas mientras mi rostro perdía todo color.
-Mierda-, murmuré mientras observaba a varios desenfundar pistolas, no debía sorprenderme, claro que las traerían, pensé antes de apretar los ojos esperando a que el plomo me atraviese una vez más, y mi corazón dio un vuelco cuando escuché la pólvora detonándose, esperé esa horrible sensación otra vez, no importa lo rápido que fuera, no podría esquivar ni un solo disparo, no como estoy ahora mismo.
Sin embargo, aunque esperé sentir algún tipo de dolor, eso nunca pasó, abrí los ojos de golpe entonces, y frente a mí y Ohma, encontré la figura encapuchada de Niko frente a nosotros con los brazos extendidos, y de sus manos caían algunas gotas de sangre.
–Eso duele ¿saben?-, lo escuché hablar por primera vez, pronunciando esas palabras con carisma.
Mirando hacia los tiradores, veo como parpadean confundidos al ver lo que ocurrió, incluso más aterrados que antes, claro, después de ver a un hombre moverse a esa velocidad, y encima para desviar una ronda de balas con las putas manos.
-¿Qué diablos haces?-, alguien preguntó entre todos los jadeos provenientes de los demás.
-¿Que qué diablos hago?
Creo que esa pregunta debería ser para todos ustedes, imbéciles.
Esos niños vienen conmigo.
No tenía problemas con darles una paliza, pero unas pistolas es demasiado excesivo.
Además el don ya está muerto, no hay nadie que me pague así que renuncio, en cuanto a ustedes pueden irse como el blanquito dijo, así que anden, lárguense de una vez-.
Niko respondió a la pregunta, finalmente revelando su rostro adornado con una barba pequeña y corta, con cabello oscuro y largo recogido con una cola en la punta cayendo sobre su hombro.
Y la técnica que usó para desviar esas balas se llama borde que fluye, de la Kata de Redirección del Estilo Niko: Borde que fluye es una técnica defensiva que desvía la trayectoria de un ataque aplicando poder a su costado.
Incluso se puede utilizar para desviar proyectiles (como balas) calculando el ángulo de incidencia del proyectil y creando un ángulo para desviarlo con uso del hueso duro para cambiar la trayectoria.
Si bien un humano no puede igualar la velocidad de una bala, teniendo una diferencia de por lo menos 1460 km por hora, sí que puede predecir su dirección y anteponer un movimiento a favor de evitarlo, solo por ellos es que la técnica funciona, se le tiene que aplicar una buena dosis de coco.
Pienso antes de finalmente reaccionar y girarme para ver a Ohma, quien estaba más que aterrado y sobretodo sorprendido por la demostración de técnica, poder y sobre todo, ayuda.
-50 puntos.
Les daré 50 puntos y eso si me pongo suave, uso de la violencia para el bien de sobrevivir.
Eso no es suficiente para obtener la máxima calificación.
Ahora miren y aprendan, les enseñaré como usar la fuerza-.
Niko nos dice mientras comienza a avanzar hacia los hombres que aún quedaban en pie, ninguno huyó.
Fue así como Ohma y yo vimos como a una gran velocidad Niko dejó a todos tragando la mierda del suelo.
Y si mis conocimientos del manga no me fallan, usó esencialmente la Kata de Redirección con Borde que fluye, sauce llorón y cambio de escenario.
Fueron segundos, literalmente, y ante mí, Niko de pronto se observó gigante, una presencia muy grande, -Seguro que sobrevivirán, si son fuertes-, escuché a Niko murmurar antes de dirigir su mirada hacia Ohma y hacia mí, yo me quedé quieto, pero con el cuerpo listo para moverse por si acaso, y Ohma por supuesto levantó su guardia poco ortodoxa.
-¿Qué opinan?
¿Asombroso no?
Estas son artes marciales-, Niko nos preguntó y por mi parte yo asentí, quiero eso, quiero el Estilo Niko.
Mirando hacia Ohma, este también se mira asombrado y todavía temeroso.
Pero no flaquea en su posición.
-¿Quién demonios eres?-, Ohma gruñe, a lo cual Niko asiente.
–Cierto, no me he presentado, me llamo Tokita Niko, nací en el distrito Tokita también, es un placer.
Bien, ahora que me presenté, les daré las buenas nuevas: viviré con ustedes a partir de hoy, así que llevémonos bien-, Niko responde haciendo que interiormente esté que rebotaba de emoción.
Sin embargo, Ohma no estaba exactamente igual.
-¿Qué mierda?
No, ya tengo suficiente con este imbécil-, Ohma respondió a lo cual yo lo miraría con falsa traición, -¿Eh?
Pero creí que eran hermanos-, Niko dice ladeando la cabeza, -Yo nací en el distrito Ichiryu, o al menos ahí me abandonaron-, yo respondí sin darle demasiada importancia.
-Bueno da igual.
Ustedes dos son los jefes de esta área de todos modos recuerden.
Si siguen así, morirán tarde o temprano.
Creo que esa es la razón por la que nos conocimos, debe ser el destino.
Así que les enseñaré, además ahora que estoy desempleado, tengo tiempo libre de sobra jejeje-, Niko habla y con cada palabra que sale de su boca Ohma solo se enfurece más y más.
-¿Quién diablos te crees que eres?-, Ohma pregunta, me mira de reojo pero yo solo me encojo de hombros, no sé qué decir ahora mismo la verdad, por eso solo dejo que la corriente siga su curso.
-Oh acabo de recordar, ¿Cómo se llaman ustedes?-, Niko nos pregunta y, ninguno tenía nombre aquí, si es verdad, mi nombre de mi vida pasada todavía existe en mi mente, sin embargo ese nombre ya no tiene ni peso ni significado aquí, además nombrarlo estaría fuera de lugar, y lo que es peor, ni siquiera siento que sea apropiado o que siquiera sea digno de ensuciar mi propio nombre más de lo que ya he hecho sin querer, no.
Quiero un reinicio.
No quiero decir que dejaré de asesinar, no, todavía hay quienes deben morir.
Pero si quiero tener una identidad nueva, tengo que cambiar mi nombre, porque mi viejo yo ahora solo vive gracias a los recuerdos de mi vida pasada que todavía me sirven para sobrevivir y crecer, todo lo demás fue asesinado por el Interior.
Pensé con un pesar que seguro no pudo ser ocultado debidamente, -Así que no tienen nombre ¿eh?-, Niko me sacó de mis pensamientos, seguro que mi cara y la de Ohma le dio las respuestas que necesitaba para llegar a esa conclusión.
–Bueno, sería difícil vivir con niños sin tener un nombre por el cual pueda llamarlos.
Y, esta área se encuentra entre los distritos Tokita y Shichiohba, ¿no?, ya se, tu, el pelinegro, tu nombre a partir de ahora será: Tokita Ohma.
Y tú, peliblanco, ya que naciste en Ichiryu, serás, Tokita Ryu-.
Niko declaró con una sonrisa marca prota, entonces, Ryu.
Ryu Tokita ¿eh?, eso, no suena mal, también recuerda a cierto peleador de Capcom.
-Bueno bueno, parece que están bastante felices, ¿acaso se congelaron?-, Niko se mofó de nosotros y yo solo bajé los hombros un poco, ¿desde hace cuánto que no comenzaba a bajar la guardia?
Aunque inconscientemente sigo alerta y lo noto cuando me concentro bien en ello como ahora, el que finalmente haya logrado hacerme con la tutoría bajo el ala de Niko me hace sentir como si hubiera llegado a una meta, una meta en la cual por fin estoy seguro y a salvo.
Sin embargo, ahora mientras veo a Ohma saltar sobre Niko para agredirlo, reclamándole por decidir algo que él no pidió, como fue mi caso hace tiempo, me doy cuenta de que lo verdaderamente difícil comienza hoy, un largo camino de sangre y destrucción toma origen aquí.
-Oh vamos pequeño Ohma, ¿Por qué no te relajas un poco?-, Niko le dice optimistamente al Ohma frustrado en sus brazos, -¿A quién diablos llamas pequeño?
¡¡Déjame ir!!-, Ohma ladra mientras Niko posa sus ojos sobre mí, ¿y qué me dices tú pequeño Ryu?
¿Por qué tan calmado?-, Niko pregunta, genuinamente curioso.
-¡Ayúdame imbécil!-, Ohma rugió mientras intentaba zafarse del agarre de Niko que parecía no moverse ni un solo milímetro.
Pensé un poco mi respuesta antes de hablar, y encontré mis palabras demasiado rápido.
–Puedo sentir cuando alguien tiene la intención de matarnos, y tú, no quieres-.
Respondí con voz normal, a lo cual Niko solo sonrió antes de dar una pequeña risa, -Jaja eso suena interesante.
Y bien, ¿nos vamos ya?-, Niko me pregunta, todavía sin soltar a un Ohma que me mira como si estuviera loco.
–Sí, vámonos-, respondo asintiendo suavemente, ¿mi satisfacción realmente duró tan poco?
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com