Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Reencarnando en Jujutsu kaisen con la Mutación pasiva - Capítulo 15

  1. Inicio
  2. Reencarnando en Jujutsu kaisen con la Mutación pasiva
  3. Capítulo 15 - 15 Capítulo 14 Usuario maldito
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

15: Capítulo 14: Usuario maldito 15: Capítulo 14: Usuario maldito Tras el último experimento de Tomeo Tomoyose y que el mencionado descubriera como usar su Mutación pasiva para crear un Objeto maldito, Satoru Gojo hizo todo lo posible para frecuentar la Residencia Fushiguro, sin embargo su atención había perdido casi por completo a Megumi Fushiguro; solo estaba centrado en Tomeo, a quien, en las siguientes semanas había instruido para perfeccionar su potenciación y enseñado a levantar barreras.

Las habilidades de enseñanza del honrado eran deficientes como siempre han sido, pero Tomeo hacía grandes esfuerzos en absorber todo lo que El más fuerte tenía que decir, eso, y los escritos que poseía los cuales contenían explicaciones muchísimo mejores.

Y al cabo de ese entrenamiento, Tomeo ya se encontraba en otro nivel.

Satoru Gojo era consciente de eso, tampoco había insistido en preguntar sobre sus intenciones con los objetos malditos; porque ya tenía una inquietante teoría sobre el asunto.

Fue durante ese tiempo que el honrado había releído los informes sobre el pasado de Tomeo, todo mientras redoblaba sus esfuerzos por encontrarle una “excusa” para salir de casa para algo que no sean los quehaceres del hogar con los que ayuda a los Fushiguro.

Lo que nos pone en el día actual, Satoru Gojo había irrumpido en la Residencia Fushiguro con la jugosa noticia, Tomeo había suspirado con exasperación, pues el honrado nunca lo había llevado de misión como si había hecho con Megumi, claro, hasta que el susodicho se hartó.

Por lo que sin siquiera poner cualquier cosa en orden se despidió de los hermanos Fushiguro y salió de la casa al lado del peliblanco, con una duda tardíamente gestada en su cabeza, la cual aprovecharía para resolver.

-¿Por qué Megumi-Kun dejó de acompañarte, Gojo-San?-, Tomeo preguntó, a lo cual Satoru miró un poco hacia arriba mientras pensaba su respuesta.

Pasaron unos segundos y lo único que hizo fue encogerse de hombros, -Ni idea, él solamente dejó de hacerlo, iba tan bien…-, el honrado suspiró.

Tomeo no lo notó, pero la postura y el tono de Satoru Gojo era ligeramente diferente, pues él también tenía sus propias dudas.

A las afueras de la casa, un vehículo negro ya los estaba esperando con un asistente que Tomeo no reconoció, no puso atención a eso, solo intentaba quitarse una duda, pues desconociendo ese aspecto en la historia de Megumi comenzó a creer que su existencia en el mundo había provocado un efecto mariposa que desembocó en ese resultado, y por ende temía por Hana Kurusu.

Por desgracia, no recibiría una respuesta en el futuro inmediato.

El no dio una palabra a la respuesta de Satoru, solo suspiró para sí mismo antes de subir al auto junto con su maestro.

Quien había dejado de sonreír.

El asistente registró su expresión ligeramente oculta tras sus lentes negros, por lo que se guardó cualquier ruido y comenzó a conducir a su destino asignado.

Mientras tanto, en cuanto el albino sintió el vehículo moviéndose decidió hablar.

-Tomeo, me gustaría preguntarte algo-, dijo, y al instante Tomeo había notado finalmente la diferencia en el tono del honrado, anteriormente relajado y pedante, ahora convertido en un susurro de advertencia que zumbaba en sus oídos.

–Claro-, solo atinó a decir.

-¿Has matado personas?-, Satoru fue al grano, y asintió para sus adentros cuando vio a Tomeo sudar de un momento a otro.

El terror invadió a Tomeo, pese a todo el tiempo que había pasado conviviendo con el monstruo a su lado, era solo en momentos como ese en los que recordaba quien era en realidad: Un hombre prácticamente invencible para todos excepto para alguien peor.

Nunca dijo algo respecto a eso; sabiendo muy bien como era Gojo Satoru prefería no decir nada en favor de los beneficios que les habían sido ofrecidos.

Satoru vio esto, así que suspiró divertido antes de revolverle el cabello, antes de que Rika decida que es un peligro para él.

-Tranquilo Tomeo-Kun, no estoy enojado contigo; siempre y cuando no hayas matado a alguien inocente.

De lo contrario, tendría que catalogarte como Usuario maldito y…

detenerte-, Satoru habló, devolviéndose a su tono habitual y con este, el ambiente.

Tomeo soltó un suspiró que le presionaba la garganta, haciendo que Satoru ría divertido por el resultado de su “broma”.

-No has matado a alguien inocente ¿verdad?-, preguntó con voz alegremente burlona.

–No, nadie inocente-, Tomeo solo dijo mientras intentaba calmarse.

–Perfecto, porque tu primera misión involucra a un brujo muy malévolo, solo lo mejor para mi alumno estrella-, Satoru asintió con aprobación y al instante la oreja de Tomeo tembló y miró hacia su maestro, quien lo observaba sin verlo a través de sus lentes.

-No te preocupes Tomeo-Kun, sé que algún día dejarás de tenerme miedo-, Satoru pensó con melancolía en su voz interior.

El resto del camino transcurrió en silencio, pero los pensamientos de Tomeo estaban llenos de nuevas posibilidades, finalmente tendría un nuevo avance.

Pov: Tomeo.

-Él no tiene problema-, pensé; podría ser el pensamiento más relajante que he tenido en toda mi vida, prácticamente puedo sentir mis bolas bajando por mi garganta hasta su lugar.

Él realmente está bien con que haya matado humanos, ¿y sobre esta misión?

-¿Pelearé contra un humano?-, pregunté en voz alta creo, o bien, si lo hice porque Gojo comenzó a reír.

–Sí, hay hechiceros que causan muchos problemas como ya sabrás; Usuarios malditos o Brujos, como quieras llamarlos.

Desgraciadamente no todos son como tú pequeño Tomeo, y este es el mejor desafío que pude conseguirte-, respondió y yo absorbí todas sus palabras.

-No tienes dudas ¿Verdad?-, preguntó de repente, y yo negué rápidamente en respuesta, por supuesto que no me iba a negar a conseguir un nuevo sujeto de pruebas.

–No-, solo dije y todo quedó en silencio una vez más.

Sé que mi técnica maldita es la Mutación pasiva, y no sé si Gojo es consciente de su alma, pero aun así no puedo evitar temblar de terror en cuanto deja de sonreír, es involuntario, y lo odio.

Pero, creo que esta vez tengo confianza, la suficiente como para preguntarle algo que siempre había querido preguntarle.

–Gojo-San…-, comencé, moviendo mi cuello un poco para hacerlo tronar y relajarme.

-¿Sí?-, lo escuché decir, pero no lo estaba mirando.

-¿Me dejarías analizar tu alma?-, tomé valor y finalmente pregunté; pude sentir que mis bolas volvieron a subir hasta mi garganta, especialmente porque no hubo respuesta.

Pasaron minutos, tal vez, no lo sé, pero Gojo asintió de repente.

Parpadeé para asegurarme de haber visto bien.

–Está bien-, dijo con total simpleza.

-¿En serio?-, pregunté de inmediato, no pude evitar mi emoción y los cachetes me dolían.

-Sí-, Gojo volvió a asentir y siguió ahí, sentado con absoluta despreocupación.

Así que me decidí, alcé mis manos y con todo mi cuerpo temblando me incliné hacia adelante, pero me detuve de pronto.

Me quejé un poco e intenté avanzar de nuevo pero solo entonces me di cuenta.

Levanté mi vista y me aseguré de darle a Gojo la mirada más amarga que pude, solo para encontrarlo viéndome directamente, con esa enorme sonrisa burlona e imbécil.

–Te dejaré hacerlo…

pero solo si logras tocarme-, su voz reverberó como un humillante desafío, pero solo atiné a sonreír con furia.

Esto era el colmo, puedo soportar sus bromas bruscas, sus putos coscorrones, pero que me dé a oler su alma y luego me la aparte…

eso no se lo perdonaré, pero no tiene de que preocuparse, porque hoy sé que puedo desatarme un poco más.

-Hecho-, dije, lo más rotundo que pude, pero solo logré hacerlo reír una vez más.

Una hora después.

Me aguanté el coraje y decidí guardarlo para el pobre diablo al que estoy a punto de retorcer de toda forma imaginable.

Nos detuvimos en plena carretera, rodeados de bosque.

Gojo bajó primero seguido de mí.

–Vamos a continuar desde aquí, puedes irte-, Gojo le dijo al asistente y este se fue con un acelerón.

-Eso fue rápido-, comenté.

-Eso es porque el brujo que buscamos es especialmente…

loco, le gusta la tortura, y la taxidermia-, comentó y ya podía hacerme una idea de lo que hacía este sujeto, si había algún rastro de culpa por lo que quería hacerle, ya no la tengo.

-Una cosa más…-, Gojo de repente dijo alzando el dedo y yo lo miré.

–No uses a Rika esta vez, quiero que lo hagas por ti mismo-, él pidió.

Supongo que Rika también es una truco tremendo, pero lástima, tengo mejores planes para este tipo que simplemente matarlo, y no dejaré nada al azar.

-Bueno-, solo contesté antes de apretar el paso por dónde íbamos, cada vez más profundo en el bosque.

Seguimos caminando por al menos media hora hasta que finalmente vi una cabaña aparecer entre la maleza, como las que tienen escrito en la puerta “Abrazos gratis”.

–Ahí es-, Gojo dijo y nos detuvimos.

Las ventanas estaban todas selladas con tablas, así que modifiqué mis oídos para darles la potencia de un murciélago.

Cerré los ojos un momento para concentrarme, y pronto escuché lo que parecían ser pasos.

-¿Crees que esté allí?-, Gojo preguntó, haciéndome saltar con su voz juguetona de mierda.

–Ay…

sí…

está ahí-, respondí sobándome los oídos antes de mirar hacia la cabaña.

–Rika-Chan ve por él, rompe sus brazos y piernas-, llamé y Rika al instante salió disparada como un jet hacia la cabaña.

-¡Oye!

Dijimos nada de Rika-, Gojo se quejó mientras la cabaña estalló en pedazos y pude ver al brujo volar por los aires mientras chillaba como un cerdo.

Rika lo tomó de las piernas tan fuerte que las aplastó, el crujido llegó hasta aquí, haciéndome pestañear.

–Kyaaaaaarg-, el brujo aulló al aire antes de que la enorme mano de Rika tomara su brazo derecho y lo aplastara del mismo modo, riendo mientras lo hacía.

El pobre diablo gritó una vez más, pero su voz se apagó de pronto, miré al frente preocupado de que Rika lo hubiera matado por accidente pero lo vi retorcerse en su agarre mientras ella le aplastaba su brazo izquierdo.

Cuando lo hizo pareció haber gritado, pero nada salió de su boca, ¿Se le habrán roto las cuerdas bucales?

-Tráemelo Rika-Chan-, pedí y Rika voló hacia mí rápidamente.

–Aquí está Tomeo-Kun, ¿Lo hice bien?

¿Te gustó?-, Rika me preguntó mientras me enseñaba al brujo como si fuera un muñeco de trapo.

Todavía parece que intenta gritar.

–Sí, Rika-Chan, gracias-, solo atiné a decir para que no comenzara a llorar y convertí al brujo en una cascara.

Su agonía sigue plasmada en su expresión.

Luego se lo restregué a Gojo en la cara.

-¡Con esto atravesaré tu Infinito!-, declaré con fuerza, y vi como la expresión de Gojo pasaba de su puchero a su sonrisa imbécil por enésima vez.

–Oh…

¿Y cómo es que ese don nadie te ayudará exactamente?-, preguntó, como si mi declaración no fuera más que humo.

–Es un secreto-, respondí antes de regresar por donde vinimos, Rika se apresuró a seguirme y se fundió en mí.

-Uhum-, Gojo tarareó antes de escucharlo siguiéndome.

–Voy a estar más tiempo fuera- mencioné, no iba a hacerlo donde los Fushiguro.

–Está bien, pero no olvides decirle a Tsumiki-Chan-, Gojo aceptó y yo también, le diré a Tsumiki que comenzaré a hacer más trabajo de campo y esas cosas.

Time skip.

Para que mi plan funcionara, necesitaba un lugar apartado y silencioso, por desgracia vivía lejos del bosque así que mi mejor idea fue pagar por un cuarto de hotel capsula.

Pequeño, pero al menos garantiza el silencio según las reglas de los dueños.

No hay espacio para ponerse de pie, pero eso estaba bien, simplemente necesitaba un lugar para pasar el trance sin interrupciones.

-Sigo odiándola-, escuché a Rika quejarse nuevamente, Tsumiki solo me pidió que tuviera cuidado cuando salí, pero en fin, decido ignorarla mientras me recuesto y saco de mi bolsillo al usuario maldito de ayer.

Y aunque no sé cómo será ahora, sé que si lo convierto en objeto maldito antes podría tomar represalias, si todavía no olvido lo que Sukuna le hace a Mahito solo por tocar su alma accidentalmente, tocando la de Yuji Itadori.

Así que me concentro, uso Análisis en el alma deformada del sujeto y vislumbro su cristal, hecho pedazos y comprimido.

-Buf, no sé qué llegaré a encontrar-, murmuré solo de ver eso, pero no iba a arriesgarme con un objeto maldito, profundicé, y después de que todo se volviera negro me encontré en…

una cabaña, otra cabaña.

–Esto es diferente de la otra vez-, dije, recordando primer objeto maldito que analicé, supongo que el área innata de este sujeto no es muy diferente a su casa, este tipo debió ser un completo ermitaño.

Estaba en un pasillo diminuto, no había cuadros, ni decoraciones, solo tablas de madera.

Avancé, la madera crujió haciéndome detener, miré hacia atrás, pero solo había pared, regresé mi mirada, estaba a punto de llegar a una sala.

Al dar el siguiente paso encontré la sala de estar, pero no había muebles ni ventanas, nada de cuadros o unas flores, lo que sea, no había nada excepto algo tirado en el centro.

Me acerqué para inspeccionarlo y entonces lo reconocí, es el alma del tipo tal y como la había dejado.

–Entonces esto pasa-, concluí, tal vez esta área innata hubiera estado más “viva” si la hubiera explorado con el alma del tipo intacta.

Miré a mi alrededor otra vez y entonces me pregunté qué pasará cuando lo convierta en Objeto maldito, ahora había posibilidades de cero represalias si hacía las cosas así.

Si mi técnica fuera la manipulación del cuerpo solamente tal vez si habría problemas, pero yo manipulo las almas, y la de este sujeto ahora tiene la gracia de una bola de papel mojado, pero su técnica, sea cual sea, debería estar intacta, entre muchas comillas, solo no tiene posibilidades de usarla.

-¡Bien!-, aplaudí, esta era una oportunidad de descubrir un método con menos riesgos de lo que anticipé y no iba a desperdiciarla.

Me arrodillé, y puse mi mano en el suelo de madera.

–Hagamos esto lento-, me digo a mí mismo y reviví los recuerdos del área innata de Megumi Fushiguro; la sombra que te envuelve, tan espesa que parece tinta, la espina dorsal; cada detalle que grabé en mi mente respecto a ese lugar.

Explicarlo con palabras me es difícil incluso para mí, es más bien una sensación; de cómo se sienten las cosas.

Por ejemplo, si tomaras un cubo de hielo en tus manos, sabrías que es hielo, pero quieres convertirlo en agua, así que presionas el cubo de hielo para derretirlo, algo por el estilo estoy haciendo.

Podía verlo, desde el punto del suelo que toqué las sombras comenzaron a burbujear como brea y empezó a extenderse poco a poco.

–Guuuuuh-, escuché un gemido y vi que era el brujo, su expresión agónica se sacudía cuanto más avanzaba la jalea negra.

–Interesante-, murmuré antes de seguir, no tengo ninguna prisa, mejor ir lento pero seguro.

Pov: Normal.

Si el área innata es una manifestación de la identidad y esencia, por tanto, del alma.

Tomeo sabía que cada ser vivo posee una, pues todo ser vivo posee un alma.

Pero en el caso de los hechiceros, esta es la base que encarna su técnica maldita.

Por lo cual, todo lo que debía hacer para cambiar la técnica maldita de una persona era modificar su área innata con el fin de emular una ajena.

Así, la cabaña onírica poco a poco fue devorada por las sombras, la madera se astillaba hacia adentro, formando la reconocible médula espinal sostenida por nervios oscuros, flotando en el centro imponente como tótem.

Tomeo sonreía con confianza mientras veía cada uno de los detalles del área innata de Megumi Fushiguro aparecer ante él.

Sabía que había tenido éxito y sabía que lo tendría nuevamente, cuando usara el mismo método para transfigurar su primer Objeto maldito; el hielo se volvería agua una vez más.

Sin embargo, por desgracia no tenía ni idea de lo que realmente estaba haciendo en ese momento.

El proceso que Tomeo Tomoyose ejecutaba sobre el Usuario maldito de la taxidermia además de ser más sencillo, ya que no requería imprimir en el alma el talento para ser hechicero, también era crudo y vil en niveles que él ni siquiera podría haberse imaginado.

Pues la copia que estaba ejerciendo en la transmutación tenía raíces tan profundas que su naturaleza distaba por completo de ser una simple mimetización o intercambio.

No, lo que Tomeo le estaba haciendo a esa pobre alma en desgracia era convertirlo en otra persona, lo estaba convirtiendo en un segundo Megumi Fushiguro casi en su totalidad.

Pero claro, Tomeo nunca lo sabrá; no tendrá motivos para saberlo ni las circunstancias lo llevarían a eso jamás, Tomeo viviría su vida ignorante de la terrible abominación que había cometido.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo