Reencarnando en Jujutsu kaisen con la Mutación pasiva - Capítulo 17
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- Capítulo 17 - 17 Capítulo 16 Técnica de las diez sombras
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17: Capítulo 16: Técnica de las diez sombras 17: Capítulo 16: Técnica de las diez sombras -Esto debería ser imposible-, Satoru Gojo pensó con seriedad, por primera vez en muchos años, se sentía atónito.
Y no es para menos, pues lo que tenía frente a sus ojos, que podían discernir casi con omnisciencia, todo lo que giraba en torno a la energía maldita era, por decirlo menos, un fenómeno imposible.
Su mente corría a mil por hora lleno de posibilidades y de todo lo que su alumno Tomeo Tomoyose había hecho en todo el tiempo que lleva conociéndolo.
-¿Qué hiciste?-, Megumi Fushiguro preguntó, la sangre drenada de su rostro.
Tsumiki estaba igual, tratando de acariciar la cabeza de Shiro, pero su mano lo traspasaba como si fuera una ilusión.
Ante la pregunta, Tomeo ensanchó su sonrisa, ignorando la suciedad que los empapaba a todos menos a Satoru Gojo.
Megumi había hecho la pregunta que él quería hacer, pero antes quería formular su propia teoría con la esperanza de adivinar.
Descubrí como copiar técnicas malditas, pero creí que si la hubiera impreso en mi alma habría perdido mi técnica.
Pero cuando descubrí los objetos malditos…
supe que podía hacerlo-, Tomeo comenzó, apenas podía encontrar las palabras para describir todo el proceso, y su investigación.
-Los objetos malditos sirven para alargar la vida de un hechicero robando el cuerpo de una persona, pero los dos también podrían vivir en el mismo cuerpo, cuando eso pasa las dos técnicas malditas pueden ser usadas por las dos almas-, Tomeo explicó, y Satoru Gojo ya tenía una idea de qué fue lo que hizo exactamente.
-Así que, usé al brujo de la taxidermia, le di la Técnica de las diez sombras y lo convertí en objeto maldito.
Luego me lo comí, usé mi técnica maldita para imprimir las Diez sombras en mi alma, vomité el objeto maldito y después lo destruí…-, cuando Tomeo terminó la explicación, recién asimiló que toda la sala estaba envuelta en suciedad.
-…Pero no sabía que pasaría eso, lo siento mucho Tsumiki-, Tomeo se disculpó avergonzado, bajando la cabeza y las manos al suelo.
Tsumiki no dio respuesta inmediata, solo caminó en completo silencio hacia la cocina y regresó con una cubeta, una escoba, paños, un jabón y detergentes que le arrojó.
-Tú limpiarás todo esto-, Tsumiki prácticamente exigió, provocando que Rika suene todas sus venas.
–¡¡¡ESA MALDITA SIMIA!!!-, Rika rugió a punto de emerger como una catástrofe.
-¡Espera Rika!
Ella tiene razón-, Tomeo gritó, disolviendo a sus Perros divinos en sombra liquida.
–Está bien, mejor vayan a darse una ducha.
Rika ayúdame a limpiar-, Tomeo habló con calma, Rika emergió con un tamaño moderado, sin importarle la presencia de Satoru y Megumi cuando le dedicó una mirada asesina a Tsumiki, quien la vio gracias a sus gafas, estremeciéndose de miedo.
Time skip.
Satoru Gojo pasó las siguientes horas en la Residencia Fushiguro, esperando a que Tomeo terminara de limpiar los restos del objeto maldito destruido.
No le importaba esperar; le servía para digerir todo lo que acababa de ver.
-Tomeo es una anomalía andante, justo como…
él.
No solo logró copiar una técnica que se supone aparece una sola vez cada 100 años, también logró destruir un objeto maldito-, Satoru pensó.
–Su técnica maldita, Mutación pasiva…
seguro es una técnica impresionante-, reflexionó, sus labios ya bien acostumbrados formaban una sonrisa.
–Jeje, de verdad, ahora podría tener los medios para alcanzarme.
Si tan solo Megumi lo entendiera tanto como él-, el honrado murmuró para sí mismo, aunque por la mirada que Megumi tuvo las últimas horas, creía que tal vez y solo tal vez estaría recobrando su inspiración.
Heredada exclusivamente entre aquellos por los que corre la sangre del Clan Zenin en sus venas, la Técnica maldita de las sombras de diez tipos ha aparecido en ocasiones casi tan raras como la Técnica maldita del infinito y los 6 ojos en un singular hechicero del Clan Gojo.
Para el Clan Zenin, una de las 3 grandes familias de la sociedad del jujutsu, esta es su técnica insignia.
La técnica consta de la invocación de 10 tipos de Shikigami, todos con habilidades y características únicas y poderosas, pero dichos shikigamis deben ser “purificados” por su usuario para domarlos y posteriormente usarlos a voluntad, y para ellos la propia técnica permite que la primera sombra: Lobos de jade, no deban ser purificados para su uso.
Estos shikigamis son: Lobos de jade o Perros divinos: Son un par de lobos gemelos blanco y negro, Shiro y Kuro, capaces de luchar con sus colmillos y garras.
Cada uno de los perros puede detectar maldiciones y notificar al usuario cuando uno se acerca.
Sus habilidades de rastreo son excelentes y les permiten encontrar maldiciones o usuarios de maldiciones.
Quimera o Nue: Es un shikigami parecido a un búho alado de color naranja con gran velocidad y la capacidad de producir energía maldita eléctrica.
Puede apoyar al usuario llevándolo mientras vuela para aumentar su movilidad, y puede atacar con sus pesadas alas cargadas de electricidad, electrocutando a cualquiera que golpee y dejándolo temporalmente paralizado.
Es especialmente efectivo para tomar por sorpresa a los oponentes apostados en lugares altos o en ataques combinados con otros shikigami.
Gama o Sapo: Es un gran shikigami rana que puede apoyar al usuario usando su larga lengua.
Su lengua se puede usar para atrapar el objetivo del usuario y es lo suficientemente fuerte como para lanzarlo y estrellarlo contra objetos a grandes velocidades.
La velocidad de la lengua del Sapo es útil para ayudar al usuario o a un aliado a salir del peligro.
Su gran tamaño también le permite llevar humanos/objetos en su boca.
Gran serpiente u Orochi: Es un shikigami serpiente gigante que puede atacar y atrapar rápidamente los objetivos del usuario.
Aparece repentinamente de las sombras de frente para inmovilizar al objetivo dentro de su boca, lo que lo convierte en un ataque sorpresa efectivo.
El tamaño de la Gran Serpiente le permite dominar grandes maldiciones y también se puede usar para mantener a un objetivo en su lugar mientras otro shikigami ataca.
Cuando el shikigami muerde a un usuario de maldición, su energía maldita en sus colmillos puede debilitar el refuerzo de energía maldita del objetivo al disolverlo, similar a un veneno/ácido en la piel.
Elefante Máximo: Es un shikigami elefante rosa y dorado que puede arrojar grandes volúmenes de agua desde su trompa.
También se puede usar para aplastar el objetivo del usuario con su peso, ya que cuanto más alto cae, mayor será la destrucción que provoque su caída.
Sin embargo, cuesta mucha energía maldita conjurarlo en comparación con otros shikigami.
Estampida de conejos: Es un enjambre masivo de shikigami conejo que sirven como distracción para el usuario.
Al activar la técnica, docenas de conejos llenan el área para distraer al oponente, permitiendo que el usuario escape del peligro/ataque sorpresa usando el caos a su favor.
A diferencia de otros, este shikigami puede producir continuamente más conejos incluso cuando algunos son destruidos.
Esto se debe a que solo un conejo en el enjambre es el “conejo real”, se ve exactamente igual pero tiene un símbolo único en el estómago similar a los símbolos de los otros shikigami.
Si ese conejo es destruido, el resto de los conejos también serán destruidos.
Ciervo Redondo: Es un imponente shikigami ciervo que puede curar a través de energía maldita inversa.
Su energía maldita inversa tiene una potencia suficiente como para hacer que otro hechicero pierda el control de los objetos físicos fortalecidos por energía maldita.
Además, la energía maldita inversa del ciervo puede ser aceptada por cualquiera siempre que el usuario lo permita.
Toro perforante: Es un shikigami que puede cargar en carrera con una fuerza inmensa.
Solo puede moverse en línea recta, pero cuanto más larga sea su carga, más poderoso será.
Tigre Funerario: Un shikigami del que por desgracia para Tomeo jamás obtuvo información “oficial”, sin embargo conoce múltiples teorías acerca de este.
Y por último…
General divino de las ocho hojas divergentes del sila Mahoraga: El último y más fuerte de las diez sombras.
Este enorme shikigami humanoide blanco pálido tiene dos poderosas habilidades, su herramienta maldita de grado especial y su habilidad.
Unido al brazo derecho del shikigami hay una herramienta maldita de hoja llamada Espada del Exterminio que está cubierta con una poderosa energía maldita inversa que puede destruir maldiciones de un solo golpe.
El uso de esta herramienta combinada con su inmensa fuerza física y habilidad marcial lo convierte en un oponente extremadamente duro, pero su habilidad lo hace casi invencible.
Mahoraga tiene una gran rueda dorada de ocho lados flotando sobre su cabeza y con esto Mahoraga tiene la capacidad de adaptarse y superar cualquier cosa.
Cuando Mahoraga recibe un ataque, es cuando comienza el proceso de adaptación y la rueda comienza a girar lentamente.
Una vez que la rueda hace una rotación completa hasta el comienzo, entonces Mahoraga se ha adaptado completamente al ataque.
La adaptación se basa en la interacción, por lo que cuantas más veces Mahoraga interactúa y es atacado con el mismo ataque, el proceso de adaptación se acelera.
La adaptación no solo hace a Mahoraga inmune al ataque, sino que hace que Mahoraga lo supere, esto significa que eventualmente puede aprender a contrarrestar y evitar el ataque.
Añadido a eso, el usuario también puede usar su propia sombra como una dimensión de bolsillo y un método de ocultamiento, rozando la teletransportación.
Aunque esta es solo la aplicación más simple de esta técnica maldita, y Tomeo lo sabe, así como sabe que es una técnica incluso más poderosa que el Infinito con los 6 ojos.
Durante su vida pasada, fue de los muchos tantos que reconocían el potencial ilimitado de las diez sombras, no solo se conformó con los datos que arrojó aquel manga en aquella primer vida, sus recuerdos también guardan el conocimiento y las teorías de los que escribieron teorías y fanfictions al respecto.
Hoy, Tomeo creía que vivía como en uno de esos fanfictions y teorizó que, por ende, aquellos fanfictions eran de hecho otras personas que como él, se reencarnaron en el mismo mundo, solo que en un universo alterno.
Si bien es verdad que Tomeo codiciaba el Infinito y sobretodo los 6 ojos de su maestro Satoru Gojo, no se comparaba con lo que sabía que era posible con el uso de la técnica maldita de Megumi Fushiguro.
Desde combinaciones de shikigamis, invocaciones parciales, impregnación de energía maldita en los shikigamis, manifestación de las habilidades de los shikigamis en el cuerpo del usuario, Ritual maldito inverso y más.
-Finalmente, estoy un paso más cerca, pero sí me baso en los fanfics que leí, entonces me basta con dominar las Diez sombras para poner a Fraudkuna y Kenny de rodillas.
Ja, hace tiempo que no los llamó así-, Tomeo reflexionó en su mente, divertido, determinado y lleno de recuerdos.
Por otro lado, la sala ya casi estaba como nueva, solo después se daría un baño.
-Gojo-San, ¿Podría ayudarme a buscar un lugar apartado?-, Tomeo recordó algo y preguntó.
Ante su pregunta, el honrado regresaría de sus pensamientos y miraría hacia donde vino la voz de su alumno.
-¿Un lugar apartado?-, preguntó sin poner mucha atención.
-Sí, necesito purificar a los shikigamis-, Tomeo respondió, sacándole un suspiro divertido al albino.
–Pero claro que lo sabría-, murmuró antes de gritar un “Está bien” para Tomeo.
Entre todos los escritos que le prestó, también había información general sobre shikigamis y los rituales de purificación, del mismo modo que también había información sobre las 3 grandes familias y sus técnicas heredadas; en la era Heian o poco antes los hechiceros jóvenes eran unos presumidos y gran parte de la información que hoy por hoy todos conocen se filtró a lo largo de los 1000 años después de la Era dorada de la hechicería.
Time skip.
Satoru Gojo lo pensó a profundidad, pero al final decidió mantener el nombre de Tomeo Tomoyose en la oscuridad frente a los “Peces gordos”.
Las capacidades de Tomeo iban más allá incluso de lo que él habría anticipado incluso al saber cómo funcionaba Mutación pasiva gracias a sus 6 ojos.
Si revelara esa información sin cuidado, solo crearía un desastre.
Ya sea que provocara el miedo o la codicia de los ancianos, el honrado no podía prever un desarrollo pacífico, expondría a Tomeo a peligros innecesarios, entre ellos la ira de Rika Orimoto.
Si Tomeo por alguna razón perdiera el control sobre ella, la conclusión sería catastrófica, seguramente perdiendo dos diamantes en bruto.
Así que opciones como llevarlo a conocer alguna de las escuelas de hechicería están pospuestas por el momento, tal vez hasta que Tomeo sea mucho más fuerte de lo que es, sin Rika, por sí solo.
En cambio, decidió supervisar el avance de su alumno estrella él mismo, a saber, los rituales de purificación de las diez sombras.
Por lo que, al día siguiente después del accidente con el objeto maldito explosivo, Satoru llevó a Tomeo muy profundamente en el bosque, alejado de todo y de todos; sin ojos metiches esculcando.
-Entonces, ya que planeas domar a los demás shikigamis supongo que tengo que advertirte, no intentes domar al último.
Nadie en la historia del Clan Zenin ha podido-, el honrado inició la conversación cuando llegaron a un claro amplio y despejado.
-¿No?-, Tomeo preguntó, haciéndose el tonto pues incluso en toda la información que leyó no hubo ni una mención específica del nombre Mahoraga.
-Es invencible…
para todos menos para mí claro.
Así que no vayas a invocarlo estando solo-, Satoru alzó el dedo hacia Tomeo, haciendo que este asienta, -No lo haría, todavía no-, pensó Tomeo, sabía que su única oportunidad para purificar al General era con una extensión de dominio.
En fin, aquí estamos.
Empieza cuando quieras-, el honrado lo despidió con la mano, mientras Tomeo respiraba profundamente antes de decidir que shikigami purificaría.
–Ya sé-, Tomeo decidió, colocando ambas palmas abiertas en simulación del rostro de un sapo con la boca abierta.
-Gama-, entonó y las sombras borbotearon desde sus pies hacia el frente.
El líquido negro se ensanchó para revelar un sapo tan grande como la altura de Satoru Gojo.
Con marcas alrededor de los ojos y un símbolo en el estómago que se asemeja al Espejo de las Profundidades de los Diez tesoros sagrados.
“REBBIT” El sapo croó antes de fijar su vista en Tomeo, su invocador, Satoru hace tiempo que se había alejado para no interferir con el ritual, incluso Tomeo pidió a Rika no interferir en lo absoluto para evitar la misma interrupción.
Al ver sus enormes ojos enfocarse en él, Tomeo sonrió, incluso si fuese más grande de lo que esperaba o si se sintiera fuerte y lleno de energía.
-No necesito usar los Lobos de jade para purificarlo, Sukuna usó su propio ritual para purificar a Mahoraga-, Tomeo pensó antes de que la lengua de Gama saliera disparada hacia él, pero no lo esquivó, en cambio se dejó atrapar y arrastrar hasta su enorme boca, y justo cuando Gama lo tenía entre sus fauces simplemente estalló en pedazos.
-¿Uhm?
¿No se supone que debe usar los Lobos de jade?-, Satoru Gojo se preguntó, observando a lo lejos como Tomeo se había convertido en una masa con pinchos ultra largos y filosos, destruyendo efectivamente a Gama.
Vio a Tomeo recomponer su forma después de eso y acto seguido volvió a invocar a Gama, solo que esta vez el shikigami no atacó, simplemente se quedó quieto a la espera de órdenes.
-¡Vaya!
Parece que su intento le salió bien.
Bien podría domar a los otros 8 o 7 hoy mismo, sin problemas-, Satoru Gojo pensó, adivinando precisamente las intenciones de Tomeo para todo ese día, pero no tenía idea de lo que se le ocurriría más adelante.
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