Reencarnando en Jujutsu kaisen con la Mutación pasiva - Capítulo 20
- Inicio
- Reencarnando en Jujutsu kaisen con la Mutación pasiva
- Capítulo 20 - 20 Capítulo 19 Hola me llamo Zenin Megumi
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
20: Capítulo 19: Hola, me llamo Zenin Megumi 20: Capítulo 19: Hola, me llamo Zenin Megumi -Que decepción-, bufé, no me esforcé en ocultar mi desilusión.
Mi plan original era convertirme a mí mismo en una herramienta maldita viviente usando la técnica maldita de Juzo Kumiya.
Pero cuanto más explicaba las capacidades que le da y cada detalle e implicación de esta más me frustraba.
Todo habría sido perfecto, de no ser por la parte de necesitar forzosamente cadáveres para fabricar las herramientas malditas.
En pocas palabras, Juzo me explicó que sí o sí debía trabajar con material de cadáver, de otro modo su técnica no funcionará.
Por ejemplo, no puede usar el brazo amputado de una persona que todavía está viva, lo que significa que yo sería incapaz de convertir mis extremidades en herramientas malditas.
-¡Oye, es una buena técnica, de lo contrario no me estarías robando en este momento!-, Juzo protestó, pero honestamente no tenía la energía para escucharlo.
Así que sin decir nada lo tomo por el rostro y usando Mutación pasiva lo convierto en objeto maldito.
El resultado es un pequeño hueso caricaturesco.
Puede que haya abandonado la idea de imprimir su técnica en mi alma, pero todavía planeo usarlo, claro, cuando domine por completo el control mental más allá de lo que Mahito logró y convertir a Juzo Kumiya en mi forja personal.
-¿Ya tienes todo Rika?-, pregunté, estirando la espalda con cansancio.
-¡Sí, incluso este bonito perchero!-, Rika canturreó antes de enseñarme el dichoso perchero, que era una cadera unida a varias columnas vertebrales, ni siquiera sé para qué Juzo quiso o hizo eso ni mucho menos porqué diablos quería hacer otro con los huesos de Gojo en la historia original.
Negué con la cabeza antes de decir “Okey” y comenzar a subir las escaleras.
Rika dio una pequeña risita antes de guardar esa aberración y esconderse en mi sombra.
El cerebro es parte fundamental del cuerpo de un hechicero, en la historia original, Mahito jamás se dignó a controlar hechiceros para convertirlos en soldados con técnicas malditas, mi teoría respecto a eso era la falta de refinamiento; recuerdo como siempre decían que los humanos modificados tenían el cerebro hecho mierda, así debería ser imposible que hipotéticamente un hechicero modificado use su técnica en el mismo estado.
Lo que yo que tengo que hacer para evitar ese problema es practicar con más sujetos de prueba.
Pero antes de eso, necesito ocuparme de algo más: El Tigre funerario.
Primero quiero hacer lo que puedo terminar más rápido.
Es solo una idea, pero hasta donde yo sé nadie del Clan Zenin ha visto a Megumi, y solo Satoru Gojo podría ver una tapadera así a kilómetros de distancia.
-Sí, podría funcionar-, pensé antes de recordar que todavía tengo a Hueso de dragón en la mano y me da mucha pereza siquiera llevarlo, así que la guardo en mi sombra.
Ya he salido del edificio, tengo que llegar pronto o Tsumiki me regañará otra vez, esa niña siempre olvida que tengo a la mismísima Reina de las maldiciones metida en el trasero.
Horas más tarde.
Efectivamente, Tsumiki me regañó, pero ya estoy acostumbrado a fingir que no la estoy ignorando mientras me aseguro que Rika no la haga estallar con una cachetada, pero parece que ella también ha comenzado a acostumbrarse a mis salidas.
No lo sé, creo que comienzo a verla como una mamá pequeña en aprendizaje o algo así; no sé, es solo que ella cada vez más me recuerda a mi segunda madre, la mujer que me trajo a este mundo.
Supongo que eso también apaciguaría un poco a Rika si se lo dijera pero tampoco correría riesgos, al menos dentro de la casa, así que ahora solo estoy en mi habitación, sentado en mi cama.
Lo del Tigre funerario lo resolveré cuando Gojo decida visitarnos de nuevo, y supongo que volveré a cazar escoria desde mañana.
Pero ahora es momento de esculcar el arsenal.
De hecho, ahora que lo pienso debería darle una herramienta maldita a Tsumiki, ella ya lleva las gafas, y seguro que incluso Megumi estaría de acuerdo con eso.
-Muy bien Rika-Chan, es hora de ver el botín-, aplaudí emocionado como niño en navidad.
Ya he recogido todos los papiros que Gojo me dio, así que puedo hacer montoneros otra vez.
-Ah pero no saques ese perchero-, decidí añadir, en serio, si esa porquería no tiene otra utilidad además de ser literalmente un perchero entonces la destruiré.
-Siiiii Tomeo-Kuuuuun-, Rika salió desde la pared y de sus manos brotaron burbujas de brea que poco a poco soltaron todo tipo de artilugios.
Debo decir que al menos la bóveda de Juzo tenía cosas muy interesantes.
Una daga me llamó la atención, sé que Tsumiki es la antítesis de la violencia hecha carne así que debo ofrecerle algo moderado.
Creo que se la ofreceré cuando Gojo esté aquí, para presionarla un poco.
Miro al resto de las armas, preguntándome si alguna sería al menos la mitad de interesante que Hueso de dragón.
Aunque esa espada con mango de mano tampoco estaba tan mal si podía moverse por su cuenta.
En cuanto Rika dejó de expulsar herramientas me puse a rebuscar, descartando inmediatamente las herramientas normales sin energía maldita, las armas eran en su mayoría espadas, hachas y cuchillos, pero entre las armas destacan una maza claramente hecha de hueso y redecorada con piel; y un jodido flogger, como el que usa Isaac para autoflagelarse en la serie de Castlevania.
Time skip.
Unos cuantos días pasaron y Satoru Gojo nos honra con su fastidiosa presencia; unos buenos coscorrones y evaluación de progreso, supongo que ya lo tengo acostumbrado a mostrarle algo nuevo cada vez que viene.
Así que aquí estamos, sentados en el sofá.
-Entonces le robaste a un brujo estas armas mágicas-, Satoru inspeccionó la maza de hueso, su habilidad es liberar ondas de choque con aire con cada golpe, y son muy fuertes, lo suficiente para enviarte a volar con el retroceso.
No es que haya devuelto a Juzo su forma humana, simplemente vi los planos y notas que Rika también robó.
-Hay más de donde vino ese-, dije, sacando de mi sombra un hacha de dos filos, su habilidad es generar cuchillas en forma de anillo que protegen a su usuario unos cuantos segundos con cada giro completo que su usuario haga para atacar.
No llevaba nombre, de hecho su costumbre era nombrar solo a sus herramientas de grado especial, que por desgracia solo era Hueso de dragón.
-Uhm, interesante-, Gojo se rascó la barbilla mientras tomaba el hacha.
La mayoría eran cosas bastante simples, gran parte del tiempo estuve catalogando las armas que más me gustaban.
Como la maza, el flogger, la daga que le daría a Tsumiki, que tiene la habilidad de envenenar, muy original por parte de Juzo.
También tenía un garrote que duplica el daño que causa si el objetivo ya está herido de antemano y otra hacha pero de un solo filo, sorprendentemente hecha casi en su totalidad de metal y su mango está hecha de madera, cuya habilidad según los datos de Juzo es cuadruplicar su poder, sin embargo este efecto solo es posible si se usa contra hechiceros, y no puede ser usada contra maldiciones en lo absoluto; Juzo utilizó un voto vinculante para crearla según las notas en las que no paraba de criticar a las maldiciones por desvanecerse al morir.
-Ya veo ya veo, ¿Y qué planeas hacer con todo este loot?-, Gojo pregunta, balanceando un poco la maza de viento.
–Me las quedaré obviamente-, respondí, tomando el hacha y la maza de vuelta y devolviéndolas a mi sombra.
-Pero también quiero darles una a Megumi y a Tsumiki-, dije, alzando un dedo antes de meter mi mano en el suelo otra vez y sacar la daga.
–Creo que esta le podría servir-, dije mostrándole la daga venenosa.
-Megumi no puede cuidarla todo el tiempo-, completé, ella siempre es vigilada por uno de los Lobos de jade de Potential man.
Pero él todavía es pequeño y se niega a entrenar sus habilidades como se debe, así que el lobo no dura mucho cuando está demasiado lejos y gasta mucha energía maldita, así que creo que mi punto es válido.
-Te entiendo, pero dudo que ella acepte-, Gojo respondió, yo también sé eso.
–Ya lo sé, pero ella te escucharía-, respondí y el honrado alzó la barbilla con clara arrogancia.
–Ja, claro que sí, ¿Por qué no lo haría?-, Gojo dijo mientras se guardaba la daga con todo y funda.
Supongo que eso significa que se la dará.
-Bueno, no hay problema si las conservas, muchos hechiceros hacen lo mismo-, Gojo dice, antes de que me enderece un poco más, sé que esto es una muy mala idea si es que esté subestimando la capacidad para percibir energía maldita de todos menos él.
-Hay algo más que quiero decirte-, comenzó, captando la atención de Gojo a través de sus gafas negras.
–Quiero visitar el Clan Zenin-, finalmente dije y la sonrisa de Satoru Gojo se borró al segundo siguiente, miró hacia el techo y se sobó la barbilla fingiendo pensar; lo sé porque cuando piensa seriamente no tararea ni se soba la barbilla, sino que se cruza de brazos o se encorva mucho, y solo se queda en silencio.
Así que él ya decidió.
-Pequeño Tomeo, temo decirte que tener la Técnica de las diez sombras no te hace bienvenido en esa familia.
Además la robaste de Megumi el legítimo heredero, aunque sea de una pila de porquería jejé.
Ejem…
el punto es que seguramente querrán tu cabeza nada más conocerte-, respondió, pero yo tenía un haz bajo la manga.
-Lo sé, pero no seré yo quien vaya-, contraataqué, concentrándome en mi cuerpo y con Mutación pasiva comenzaría a transformarme.
Mi cabello creció un poco y se agudizó hasta hacerlo puntiagudo, mis ojos se volvieron azules verdosos y mi complexión más delgada.
Satoru Gojo me miró detenidamente, inclinándose hacia mí.
-Hola, me llamo Zenin Megumi-, me presenté, haciendo una parodia de Potential man con mi voz.
-He convivido lo suficiente con Megumi-Kun como para imitar su aspecto, pero ellos no lo conocen ¿Verdad?
Así que no tendría que actuar como él realmente-, sugerí a un Gojo que sonreía con picardía.
-Bueno, esto podría servir, y supongo que planeas investigar sobre Tigre funerario y Mahoraga-, Gojo preguntó y yo asentí.
Gojo guardó silencio por unos segundos antes de estallar en carcajadas.
–Ajajajá, esos idiotas no sabrán a quien están metiendo a su casa.
Está bien, pero solo si voy contigo para reírme en silencio-, Gojo finalmente aceptó y yo no pude evitar alzar el puño.
-¡Sí!
¿Cuándo iremos?-, pregunté rápidamente.
-Cuando yo lo diga, y eso es mañana por la mañana, hoy no tengo ganas-, Gojo respondió antes de recostarse.
-Uuhh me pregunto cuándo será que Megumi querrá volver a entrenar-, escuché a Gojo suspirar, pero yo ya me estaba yendo a mi habitación.
Si iba a ir al complejo del Clan Zenin entonces tendría que prepararme, había leído suficientes fanfics en mi vida anterior como para saber que una visita a ese lugar no sería para nada una fiesta de gala.
En muchos de esos fanfics los MC se convertían en el mismísimo Potential man, y todos ellos en algún punto visitaban el complejo del Clan Zenin disque para tomar herramientas malditas o investigar sobre Tigre funerario, como yo.
Pero la realidad era que todos ellos solo iban allí para poner el miembro sobre la mesa y tener un concurso de medición con Naoya “El misógino” Zenin.
Ah y curiosamente se encuentran con las gemelas Maki y Mai para rescatarlas convirtiéndolas en sus concubinas a ojos de los Zenin, pero en realidad solo era un acto para sacarlas a salvo de ahí.
Estoy totalmente convencido de que será así, sí, incluso me llevaré a las gemelas si las encuentro pero no, no formaré un harem, eso es imposible a menos que use control mental por fichaje como cierto MC, además Rika está aquí para colgarme de los huevos si intento algo.
Pero aún quiero rescatarlas, más que nada porque quiero ver si puedo replicar la Restricción celestial de Maki en mi cuerpo, y solo puedo lograrlo teniéndola cerca y convenciéndola de analizar su alma, algo que conociéndola será difícil pero yo tengo Mutación pasiva y una oferta irresistible.
Pensando en eso, saco las armas que le mostré a Gojo y descarto el hacha, vuelvo a guardar la maza de viento y me guardo otras que tengo aquí, incluyendo Hueso de dragón, que siempre ha estado en mi sombra desde que la tomé.
Solo una precaución en caso de que las cosas se pongan más violentas de lo normal.
Creo que el hacha anti-hechiceros será otra que usaré mucho.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com