Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Reencarnando en Jujutsu kaisen con la Mutación pasiva - Capítulo 9

  1. Inicio
  2. Reencarnando en Jujutsu kaisen con la Mutación pasiva
  3. Capítulo 9 - 9 Capítulo 8 Intención y voluntad
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

9: Capítulo 8: Intención y voluntad 9: Capítulo 8: Intención y voluntad Pov: Tomeo.

Después de llevarme ese tremendo susto pasé un año entero practicando y perfeccionando el control mental.

Fue por mucho el entrenamiento más tedioso que he hecho en todo este tiempo y entiendo por qué ya que tenía que meterme con el cerebro, que era diferente en cada ser vivo; humanos, maldiciones y animales, e incluso entre maldiciones eran muy diferentes.

Me la pasé meses estudiando todas estas diferencias, incluso investigué en internet y robé varios libros de las bibliotecas mientras Rika y yo íbamos de casa abandonada en casa abandonada, de un extremo del país al otro.

Pero cuanto más investigaba más difícil se volvía, al menos en el cerebro humano la “voluntad” no es producto de una zona del cerebro en específico, más bien es producto de la actividad coordinada y sinérgica de varias de sus regiones según lo que aprendí.

Casi me doy por vencido, pero entonces lo comprendí: Mahito jamás había necesitado estudiar la neurociencia ni nada por el estilo, simplemente usó su Mutación pasiva con esa intención.

La “intención” era entonces lo que tanto necesitaba, no había más, y también me di cuenta de que en parte ya había logrado cosas con mi intención.

Como recuperar mi cuerpo original y curar mi ictiosis arlequín, así que con ese nuevo enfoque simplemente usé Análisis en los cerebros de mis sujetos de prueba; más maldiciones y violadores.

Al final resultó que tuve razón, solo hacía falta que usara Mutación pasiva en el cerebro de la víctima con la intención de que haga algo o simplemente me obedezca.

Descubrir eso me hizo sentir como un villano de película hecho y derecho, no como Suguru Geto, pero si como un Forjador maestro como los de Castlevania.

Y durante los últimos meses me dediqué a atrapar maldiciones y convertirlas en mis esbirros, no solo eso, sino que abusé de Ánima isómera para crear soldados más fuertes y fue así como inventé una nueva Técnica derivada, una derivación de una derivación.

-Si Ánima isómera funciona mezclando dos almas ¿Qué pasaría si mezclo más?-, me pregunté en aquel entonces, y lo que conseguí fue Ánima isómera múltiple.

No hubo intentos fallidos, lo había logrado al primer intento pero el resultado fue un monstruo tan grande como una casa.

Así que lo encogí a una forma más compacta pero más resistente y fuerte.

A partir de eso dejé volar mi imaginación y agregué más maldiciones a la mezcla; decidí que no usaría ni humanos ni animales ya que la gente todavía podría verlos.

También había mejorado el diseño de la Ánima isómera común y múltiple, inspirándome en la forma de Mahito usando Cuerpo espiritual de muerte instantánea, después agregué una cuchilla a la punta de la cola, espolones en los talones y rodillas, garras de oso en los dedos de las manos y pies y cuernos puntiagudos en la frente.

Había creado máquinas de combate hechas y derechas aunque no tenía idea de que tan fuertes o resistentes eran, no quería arriesgarme a que me descubran todavía, al menos quería durar así hasta poder unirme a la escuela de hechicería al mismo tiempo que Maki, Panda e Inumaki.

Después de eso junté una buena colección que mantenía guardada en una maldición de almacenamiento similar a la que tenía Toji Fushiguro, excepto que la mía tiene forma de una babosa o un pez de río, no lo sé.

Tuve muchas dificultades para conservarla ya que Rika hizo un berrinche creyendo que no la estaba valorando, sabía que ella es capaz de guardar objetos y personas y gracias a eso se encarga de llevar nuestras cosas; fue todo un escándalo, especialmente porque en todo este tiempo Rika era cada vez más descomunal y no es divertido cuando me toma entre sus enormes manos y me sacude como un jodido muñeco de trapo.

Actualmente, decidí que había llegado el momento para hacer algo que había querido hacer desde hace mucho tiempo.

Estaba seguro de que no tendría obstáculos, así que después de dejar la última casa abandonada en la que dormí me dediqué a localizar la residencia a nombre de cierto apellido.

Todavía no había pasado tanto tiempo como para olvidar de donde venía Itadori Yuji; la ciudad de Sendai, así que encontrar la casa a nombre de su abuelo no fue para nada difícil.

Y aquí estoy ahora, en un parque observando al pequeño Yuji Itadori de unos 8 años jugando con otros más, riendo y correteándose en el parque local.

Mirando en las bancas donde los padres vigilan creo reconocer a su abuelo Wasuke Itadori, pero no me importó.

-Bien aquí voy-, respiré hondo antes de caminar hacia el parque con toda la tranquilidad del mundo en dirección de Yuji, que perseguía a su amigo con una pistola de burbujas, sin poner atención a todo lo demás.

Y cuando estuvimos lo suficientemente cerca lo vi pasar al lado de mí y sin perder el tiempo le metí el pie.

-Uuuf-, Yuji jadeó cuando cayó de cara al suelo, -¡Ups!

¡Lo siento!-, me apresuré a disculparme mientras me agachaba.

-¿Estás bien?-, le pregunté mientras lo tomaba de los hombros para levantarlo.

–Mutación pasiva-, murmuré, antes de que la información inundara mi mente; me quedé atónito.

-¡Esto es increíble!-, pensé antes de parpadear y ver a Yuji soltándose de mi agarre y sacudiéndose la tierra.

–Yuji, ¿estás bien?-, parpadeé un poco y vi a Wasuke acercándose.

No perdí tiempo e hice una reverencia.

–Lo siento señor, fue un accidente lo juro-, me excusé, pero antes de que me respondiera ya estaba dándome la vuelta y yéndome del parque, pude sentir la mirada del viejo perforándome la nuca, pero lo ignoré y simplemente seguí mi camino al hotel más cercano.

Pov: Normal.

Yuji Itadori no era una persona común y corriente, tanto que incluso no podría ser considerado un ser humano.

Nacido como el fruto de un experimento, descendiente de la mismísima alma reencarnada del gemelo no nato del Rey de las maldiciones Ryomen Sukuna; concebido por uno de los hechiceros más antiguos de la historia habitando el cuerpo de la difunta Kaori Itadori, fue diseñado para convertirse en el recipiente por excelencia, con el único y exclusivo objetivo de aprisionar al legendario Rey de las maldiciones, Yuji Itadori era sin duda una obra maestra en el historial del milenario hechicero detrás de los ojos muertos de la hermosa Kaori.

Dotado de una fuerza y resistencia sobrehumana, Yuji Itadori demostró hazañas que pocos serían capaces de igualar con muchos más años de experiencia en hechicería, desde levantar un automóvil y arrojarlo a grandes distancias, hasta soportar ataques que habrían matado a cualquiera y Tomeo Tomoyose lo sabía.

Tales facultades no eran algo que podía ignorarse tan fácilmente y con su conocimiento, estaba más que seguro de poder copiar tales facultades e imprimirlas en su cuerpo para así, convertirse en un recipiente.

Era un paso elemental en sus planes, algo que no podía permitirse evitar y ahora que lo había obtenido no pudo esperar para imprimirlo en su propia alma.

Con los ojos bailando en los letreros y anuncios que colgaban de los edificios de la ciudad no tardó mucho en encontrar un hotel.

Y como si saltara la cinemática de un videojuego, de un momento a otro ya se encontraba en el baño del cuarto que alquiló, mirándose directamente en el espejo, su mirada era de una total y absoluta concentración mientras su mente se sumergía en la información que había arrojado su análisis en el cuerpo de Yuji Itadori.

Cada detalle, cada extensión que lo diferenciaba del resto; cada característica inhumana, todo se condensó en la mente de Tomeo trazando los planos de aquel cristal índigo único.

Y cuando se sintió listo usó esa información e impulsándola con su Mutación pasiva su cuerpo cambió.

Al son de la coloración amoratada que lamía la piel de Tomeo antes de desvanecerse, sus músculos de pronto parecieron notarse con una firmeza por mucho superior a la que poseían segundos atrás.

Sus huesos fueron reforzados con lo que parecía ser acero, su piel parecía ser la encarnación del Mithril y todo ese poder reverberó en los nervios de Tomeo, quien se estremeció con una satisfacción incontrolable, el aire de sus pulmones se atascó durante la breve transmutación y cuando terminó tan pronto como empezó soltó un suspiro lleno de relajación.

Pero no dejó de sentir el poder, el nuevo poder que rezumaba no de su energía maldita, sino de su cuerpo, crudo y natural.

–Esto es…

increíble-, Tomeo siseó con emoción, apenas arañando la superficie de los beneficios que su nuevo cuerpo podía ofrecerle; la razón de buscar tal poder.

Time skip.

La emoción de Tomeo era incontrolable, tanto así que no se contuvo y cedió ante el impulso de salir en medio de la noche, listo para encontrar algo que pueda golpear.

Rika Orimoto estaba ahí, disfrutando de su expresión eufórica mientras corría por las calles, ya oscuras.

No pasó mucho tiempo hasta que decidiera conformarse con un simple callejón.

Su velocidad fue tanta que los pocos que circulaban en los caminos no podían diferenciarlo de una repentina ráfaga de aire frío, mientras que el freno repentino en los pasos de Tomeo quebraron el suelo, sin embargo no lo notó en lo absoluto; en cambio estaba concentrado en el primer espíritu maldito desafortunado que sus ojos captaron.

La visión no tardó mucho en llegar, ni siquiera se molestó en la apariencia del pobre diablo, solo le importó que tuviera el suficiente tamaño, y cuando se dispuso a atacarlo tan solo parpadeó y ya se encontraba sobre la maldición aterrorizada para al segundo siguiente ser reducida a una mancha purpura en el suelo.

El puño de Tomeo la atravesó como un cuchillo al rojo vivo cortando mantequilla para entonces enterrarse con total libertad en el suelo.

Para Tomeo, quien no había incursionado en la práctica del refuerzo corporal con energía maldita, le resultó tan fácil que se sintió como enterrar una cuchara en un pastel.

Parpadeó, anonadado por su propia fuerza, no dudaba que antes habría eliminado a una maldición tan débil gracias a sus modificaciones anteriores, sin embargo todavía no era capaz de realizar daños tan notables a un material tan resistente como el concreto sin salir aunque sea un poco lastimado.

–Okey una última prueba-, la euforia de Tomeo comenzó a enfriarse lentamente después de murmurar esas palabras, saliendo del callejón mientras se aseguraba de no haber sido visto por nadie.

Después de cerciorarse, no perdió tiempo y se acercó a un automóvil que yacía estacionado justo fuera del callejón en espera de su dueño.

Tomeo se detuvo frente al vehículo y aplaudió dos veces en señal de preparación antes de inclinarse e intentar abrazar el parachoques, el metal crujió ligeramente y la suspensión rechinó ante el simple acto, Tomeo cerró los ojos y exhaló con profundidad, y entonces su espalda se abultó con poder; sus piernas se enraizaron en el suelo y sus brazos levantaron un peso inesperadamente liviano.

“Biiiip biiiip biiiip” Las alarmas del automóvil no se hicieron esperar, pero no interrumpieron la sonrisa de felicidad pura en el rostro de Tomeo.

–Jijijijajajajajajá-, Tomeo aulló al aire con un sentimiento inquebrantable de éxito.

Pero las alarmas no fueron en vano cuando la gente parecía acudir a un llamado de auxilio.

–Rayos-, Tomeo siseó y dejó caer el auto antes de emprender la huida, su curiosidad saciada y su éxito consumado, sabía que ya no volvería a progresar a menos que acuda a una escuela de hechicería, por lo que en la mente de Tomeo había llegado la hora de exorcizar maldiciones activamente, sin ocultar sus pasos, sin esconderse, su entrenamiento estaría en pausa y se concentraría en ganar experiencia, tal vez incluso podría enfrentarse finalmente a una maldición de categoría especial.

Aunado a eso, la mente de Tomeo se deslizó de pronto hacia Rika, pues a partir de lo que logró con Yuji Itadori, entendió que, en teoría, podría modificar a una Maldición para darle las mismas características de recipiente.

Entonces Tomeo sonrió, nunca arriesgaría a Rika así, por ende se embarcaría en una nueva investigación antes de buscar a los Hechiceros.

Además, aún con tiempo disponible, tenía la intención de localizar a cierto Usuario maldito experto en la fabricación de Herramientas malditas.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo