reencarne como un ajolote (leaving my world behind) - Capítulo 38
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38: ¿ Qué creés que estás haciendo ?
( cap 38 ) 38: ¿ Qué creés que estás haciendo ?
( cap 38 ) -¿Estás loca?
¡Si lo dejamos entrar a la academia podría estar en peligro!
( Dijo Luzbel apartando a Zarathoz de Morgan con un gesto brusco, casi agresivo ) -Y no dejaré que eso suceda… no lo permitiré.
( Dijo Luzbel molesta, expandiendo sus alas violentamente, haciendo temblar el aire ) -¿Quieres hacer esto de nuevo, Lu?
No tengo problemas con jugar contigo un poco más.
( Dijo Zarathoz juguetonamente, con una sonrisa que provocaba y desafiaba ) El cuerpo de Zarathoz comenzó a emitir una onda de calor que se intensificó lentamente, elevando la temperatura del ambiente hasta hacer el aire pesado.
Las dos se miraron fijamente, desafiantes… Zarathoz con una sonrisa peligrosa, Luzbel con un gesto endurecido, casi mortal.
Ninguna hablaba.
El silencio entre ambas era tan denso que parecía a punto de romperse a gritos.
No fue hasta que Morgan tiró suavemente de la ropa de Luzbel que ellas apartaron la mirada.
Luzbel giró la cabeza hacia él, y Morgan suspiró.
-Agradezco su preocupación por mí, pero yo soy el que quiere entrar.
( Dijo Morgan con una sonrisa leve, y amable ) Luzbel se agachó un poco y tomó a Morgan de los hombros.
Sus ojos mostraban miedo y en su rostro había preocupación,Mucha preocupación.
-Escucha, Morgan… estar aquí es muy peligroso para ti.
De muchas maneras.
( Dijo Luzbel bajando la mirada, y también el tono de su voz, como si sintiera culpable) -Lo mejor sería que te fueras… muy lejos… a un sitio donde nadie pueda encontrarte.
Si quieres, yo puedo llevarte, ¿sí?
( Dijo Luzbel esperanzada, casi suplicante ) Morgan tomó las manos de Luzbel, las apartó de sus hombros y las sostuvo con suavidad.
-Agradezco su oferta, señorita Luzbel… pero no puedo aceptarla.
Yo quiero estar aquí.
Necesito probarme, necesito demostrar algo… en este lugar.
Lo siento mucho, pero no puedo aceptar lo que me pide.
( Dijo Morgan agachando la cabeza, disculpándose ) Luzbel bajó la cabeza, impotente, decepcionada…Pero Morgan levantó sus manos hasta el pecho de Luzbel, acercando su rostro al de ella llenó determinación.
-Así que déjeme entrar… ¿no?
Por favor.
Le ruego que me permita entrar a esta academia.
( Dijo Morgan sonriendo cálidamente ) Luzbel retrocedió levemente, su rostro se sonrojó sin poder evitarlo.
Luego desvió la mirada hacia Zarathoz.
-Vamos, Lu.
El chico quiere estar aquí.
No te preocupes, estará bien.
Me aseguraré de que Satana lo acompañe en todo momento.
¿Tú qué opinas?
( Dijo Zarathoz mirando a Satana con seguridad juguetona ) -Sí, no se preocupe.
Déjamelo a mí.
Yo me aseguraré de que Morgan esté bien.
( Dijo Satana con una sonrisa, llevando una mano a la frente en forma de saludo ) -Ves, todo estará bien.
Así que no te preocupes tanto.
Luzbel regresó la mirada a Morgan, y en sus ojos se notaba cómo le suplicaba que le diera una sola razón más para decir que no… pero luego vio la sonrisa confiada de Zarathoz.
Luzbel cerró los ojos, suspiró, enderezó su postura y dijo con firmeza: -Está bien.
Aceptaré que entre a la academia.
Morgan sonrió con una alegría explosiva, casi infantil.
Pero Luzbel, con un tono más severo, añadió: -Acepto que entres a la academia… pero con 3 condiciones.
( Dijo Luzbel mirando primero a Morgan, luego a Zarathoz ) -Oh… ¿y cuáles?
( Dijo Zarathoz con curiosidad ) -La primera: a la primera señal de problemas… me lo llevaré de aquí.
La segunda: si algo sucede, no importa qué tan pequeño o insignificante parezca… me lo dirás a mí.
( Dijo Luzbel seriamente, mirándolo directo a los ojos, sin parpadear ) -Jum… me parece justo.
¿Y cuál es la tercera?
( Dijo Zarathoz cruzándose de brazos ) -La tercera condición es que esté en mi clase.
Para asegurarme de que siempre esté seguro.
A Zarathoz se le torció el gesto.
Le molestó.
Pero aun así, aceptó a regañadientes.
-¿Estás de acuerdo con esto?
( Dijo Luzbel seria, pero con una suavidad que sólo le mostraba a él ) Morgan sonrió y aceptó.
Luzbel seguía intranquila, sentía que algo podría salir mal un mal presagio, pero sabía que él habría insistido aunque se negara una y mil veces.
-Entonces está hecho.
( Dijo Zarathoz dando un aplauso que resonó en toda la habitación ) -Satana, he preparado una habitación para él.
Llévalo, por favor.
Zarathoz metió la mano en su bolsillo y sacó un emblema circular con una M en el centro y branquias estilizadas en los costados.
Lo puso en las manos de Satana, quien asintió ligeramente.
-Bien, es hora de que me retire.
Aún tengo cosas que hacer.
Nos vemos, Lu… y pequeña y linda oveja.
( Dijo Zarathoz mirando a Morgan con una sonrisa seductora juguetona ) Zarathoz salió de la habitación.
Morgan la siguió con la mirada, incómodo, molesto.
Satana se acercó a él y puso el emblema en su mano.
En cuanto lo tocó, el emblema levitó y se dirigió hacia la puerta, queriendo salir.
-¡Wow, wow!
¿Qué es eso?
( Saltó Morgan, impresionado ) -Ven, vamos.
Te llevaré a tu habitación.
( Dijo Satana con una gran sonrisa ) -Esperen… iré con ustedes.
( Dijo Luzbel dejando escapar una leve risa que alivió el ambiente ) Una vez más, Satana tomó a Morgan de la mano y abrió la puerta, dejando salir al emblema.
Los tres lo siguieron.
-Ese emblema nos llevará hasta tu habitación.
Mi señora los crea cada vez que un nuevo estudiante llega a la academia.
Así todos pueden encontrar su cuarto sin perderse.
( Dijo Satana alegremente ) -¿En serio?
Eso es impresionante.
( Dijo Morgan sorprendido, maravillado ) Luzbel los observaba desde atrás, escuchando cómo hablaban, cómo reían… y sonrió.
El ambiente era cálido, inesperadamente agradable.
-Tal vez él sí… ( Dijo Luzbel para sí misma ) Pero de pronto, en el jardín abierto, una multitud gritaba, alterada.
Algo parecía qué estaba ocurriendo.
Luzbel, Morgan y Satana se detuvieron.
-¿Qué sucede?
( Dijo Luzbel, alarmada ) Morgan, curioso, se abrió paso entre la multitud.
-¡Morgan, espera!
( Gritó Luzbel antes de que él desapareciera entre la gente ) Satana intentó seguirlo, pero el ruido era demasiado, siendo incapaz de poder ubicarse.
Morgan llegó al frente… y la vio.
La chica humana que había salvado antes estaba tirada en el suelo.
-Oh… es ella.
Debería saludarla.
( Pensó Morgan, ingenuo alegre ) Pero antes de poder avanzar, una joven de cabello morado le dio una patada brutal en el rostro.
-¿Acaso sabes lo que provocaste, maldita escoria?
( Gritó la chica de cabello morado, llena de rabia ) -Pe-perdóneme… princesa… ( Dijo la joven del suelo con dificultad, apenas pudiendo hablar ) -¡Por tu culpa mi hermana me ha regañado!
¡Por tu culpa me ha golpeado!
La princesa Aioria estaba descontrolada.
Se agachó, tomó a la humana del cabello y le dio un rodillazo en la cara que hizo crujir su nariz.
La sangre brotó sin control.
-Jajaja, la princesa sí que está molesta.
Nunca la había visto así.
Ojalá limpien el cadáver pronto… arruinaría el jardín tener a esa cosa tirada ahí.
( Se escuchó entre la multitud, entre risas y murmullos crueles ) La princesa, creyendo que las risas eran hacia ella, explotó.
Se lanzó sobre la joven y comenzó a golpearla, uno tras otro, sin piedad, salpicándose de sangre.
-¿Por qué?
¿Por qué no te cansas de humillarme?
¡Tú no eres nada!
¡Eres basura!
¡¿Por qué me haces quedar mal frente a todos… primero con la Superior Kalista, con mi hermana… y ahora esto?!
( Gritó Aioria entre sollozos de rabia y frustración ) La princesa se detuvo un segundo.
La humana, apenas consciente, levantó una mano temblorosa y limpió las lágrimas de Aioria.
-No… llore… princesa… lo-lo siento… Ese gesto… ese último gesto… La multitud rió aún más.
Aioria se congeló.
Y luego… perdió el control por completo.
-¿Lástima?
¿Lo que me acabas de mostrar es… lástima?
¿Para qué?
¿Para quién?
¡¿POR QUÉ?!
( Gritó la princesa, consumida por la ira ) Levantó a la chica del cabello.
La humana ya estaba inconsciente.
Las sombras comenzaron a envolver la mano de Aioria.
Bocas deformes surgieron entre el humo oscuro, con dientes filosos y ruidos viscosos.
-Tú… tú… ¡¡TÚ!!
Gritó de manera escalofriante, bajando la mano hacia el rostro de la joven.
Pero alguien la detuvo.
Otra mano sujetó la suya con fuerza.
El impacto silenció todo.
Aioria quedó paralizada.
Miró la mano que detenía la suya y luego, lentamente, al dueño.
Un joven de cabello rosado y ojos rosados… cuya expresión mezclaba una furia contenida con tristeza profunda.
Con un tono temblando de rabia contenida, dijo: -¿Qué crees que estás haciendo?
Fin del capítulo.
Próximo capítulo: Galahad.
Gracias por leer el capítulo se qué a muchos les ha molestado la poca frecuencia con la que salen los capítulos Pero me estoy esforzando para publicar más a menudo espero que sigan leyendo mi historia gracias a todos.
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