reencarne como un ajolote (leaving my world behind) - Capítulo 41
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41: una dulce fantasía ( cap 41 ) 41: una dulce fantasía ( cap 41 ) Morgan, con el ceño fruncido y un nudo en la garganta, se acercó todo lo que pudo a Galahad para asegurarse de que estuviera bien.
Solo cuando vio su respiración tranquila, dejó escapar un suspiro y esbozó una sonrisa llena de alivio.
-Me alegro… ella solo está dormida.
( Dijo Morgan mientras la cubría con una manta ) Desde el sillón, Luzbel observaba en silencio.
Ver la forma en que Morgan cuidaba a la joven humana tan atento, tan suave, tan… llenó de bondad esa actitud le arrancó una sonrisa cansada.
Por un instante, le hizo olvidar el día terrible que había tenido.
-¿Qué sucederá con ella?..
( Preguntó Morgan con un matiz melancólico ) La pregunta cayó como un golpe.
El ánimo de Luzbel se apagó de inmediato; apartó la mirada, incapaz de responderle.
Morgan, inquieto, se giró hacia ella con los ojos tristes pero firmes.
-Por favor… dígame qué pasará con ella.
Luzbel levantó la vista.
Ver aquella desesperación en su rostro la desgarró.
Se mordió los labios, impotente.
-…por favor.
( Repitió Morgan, más triste aún ) Luzbel cerró los ojos.
Al ver la mirada del chico, supo que ya no podía callar.
Le respondió con voz tensa, casi quebrándose.
-En el mejor de los casos… ella volverá al lado de su majestad.
( Dijo Luzbel con dificultad ) -¿Y en el peor de los casos?
( Preguntó Morgan, preocupado ) Luzbel bajó la cabeza, sin poder pronunciar una sola palabra.
Satana, al notar su silencio, intervino con una voz triste y dolorosamente honesta.
-La princesa probablemente se deshará de ella… y aquí, si eres humano y no sirves a nadie, solo hay dos destinos: convertirte en un juguete en algún burdel… o en comida para ellos.
( Dijo Satana bajando la cabeza ) Morgan se quedó helado.
La sangre se le congeló en las venas.
¿Cómo puede se…
( Dijo Morgan, aterrado ) No alcanzó a terminar.
El recuerdo de aquellos establos en el bosque irrumpió en su mente con brutalidad: los gritos, el olor, los cuerpos… El estómago se le revolvió violentamente y corrió hacia un rincón para vomitar.
Satana se apresuró hacia él, se arrodilló y le sostuvo la espalda.
-¡Morgan, Morgan!
¿Qué te sucede?, ¿qué pasa?
( Gritó Satana, preocupada ) Luzbel también se acercó para ayudarlo, pero él seguía vomitando, temblando, con el cuerpo retorcido por la náusea.
-Vamos, Morgan… detente, por favor.
( Dijo Luzbel muy preocupada ) Morgan finalmente se incorporó, tambaleándose.
Levantó las manos para tranquilizarlas.
-No… no se preocupen, estoy bien.
Solo… solo es que… Pero antes de terminar la frase, su cuerpo cedió.
Se desplomó como si le hubieran cortado los hilos.
Luzbel lo atrapó en el aire y tocó su frente, alarmada.
-¿Qué tienes?, ¿qué te sucede?
( Dijo Luzbel, desesperada ) -No, no… es nada, jajaja… solo… no había pensado que llevo… bastante tiempo sin comer… ( Dijo Morgan, balbuceando ) -Ayúdame a ponerlo en el sofá.
( Ordenó Luzbel, mirando a Satana ) Entre ambas lo levantaron con cuidado y lo acostaron en el sofá.
-Espera aquí.
Voy a traerte algo de comer.
( Dijo Luzbel, nerviosa ) -Yo también traeré algo… y agua.
( Añadió Satana, asintiendo firmemente ) -Está bien.
Tú quédate aquí, te traeremos comida y agua.
No tardamos.
Las dos salieron de la habitación, dejando a Morgan a solas con la chica.
Él se llevó una mano a la frente, cubriéndose los ojos, mientras aquella maldita pregunta volvía a atravesarle la mente.
-¿Qué clase de mundo es este…?
( Murmuró Morgan, triste ) -¿Aún te sorprendes?
( Dijo alguien, en tono de burla ) Morgan se incorporó de golpe.
Lo habían llamado.
Pero… en la habitación solo estaban él y Galahad.
-¿Quién dijo eso?
( Preguntó Morgan, tenso ) -Oh, vamos… no me digas que no reconoces mi voz.
( Respondió la voz, burlona ) Morgan bajó la mirada.
Su sombra se alargó de forma antinatural… y de ella emergió un perro sin pelo, de ojos azules espectrales y la piel cubierta de pinturas entrelazadas en patrones y formas diferentes y muy hermosas.
-¿Ahora me reconoces?
( Dijo el perro, con voz seria ) Morgan dio un paso atrás, sobresaltado.
Pero esos ojos… sabía muy bien quién era.
Aquel ser que habitaba en su interior.
Inspiró hondo y se sentó, encarando al animal.
-¿Qué es lo que quieres?
( Dijo Morgan, algo tajante ) -¿Yo?
Nada.
Solo observo.
( Respondió el perro, con frialdad ) -Entonces, ¿por qué estás aquí?
Pensaba que solo vivías en mi mente.
( Dijo Morgan, molesto ) -Jum… siempre tan ingenuo, muchacho.
Pero responderé a tu ingenuidad: desde que me ataron a ti, puedo manifestarme físicamente con esta forma.
( Dijo el Xol, serio ) -Entonces… ¿por qué no te habías mostrado antes?
( Preguntó Morgan, irritado ) -Porque no me apetecía.
Me encanta ver lo patético que eres y escuchar las tonterías que dices, así de simple.
( Se burló Xol ) -Pero dime… ¿crees que es buen momento para molestarme con tus preguntas estúpidas?
¿No deberías estar pensando qué vas a hacer con ella?
( Dijo Xol, mirando a Galahad ) Morgan se puso de pie con orgullo, con una firmeza que no se veía en él desde hacía mucho.
-¿Que no es obvio?
Voy a salvarla.
Xol soltó una carcajada que retumbó en toda la habitación, revolcándose en el suelo.
-¿Y cómo harás eso?
( Dijo Xol riéndose ) Morgan buscó desesperadamente una respuesta.
Miró a todos lados, sin encontrar palabras.
Xol volvió a reír, más fuerte.
-No sabes cómo, ¿verdad?
( Dijo Xol, frío ) -Eso… eso no es ver… Pero las risas de Xol lo ahogaron.
-No sabes cómo.
Planeas “cambiar el mundo”, pero ni siquiera sabes cómo ayudar a una simple chica.
Qué patético.
Todo lo que sueñas… todo lo que crees… no es más que una dulce fantasía, niño.
Así que sé inteligente y dame el cuerpo.
( Dijo Xol, con una risa amenazante ) -Cállate.
( Dijo Morgan en voz baja ) -¿Qué dijiste?
No te escuché… ( Burló Xol ) -Dije… que te callaras.
( Respondió Morgan, furioso ) -Ohhh… el niño está enojado.
Qué miedo.
( Se burló Xol ) Morgan avanzó, quedando frente a la criatura de su sombra.
Su rostro era puro desafío.
-¿Dices que no puedo salvarla?
¿Que mis planes son una fantasía?
Entonces cierra la puta boca… y déjame mostrarte cómo convierto esa fantasía en una realidad.
( Dijo Morgan, amenazante ) Xol sonrió, orgulloso, y dejó de reír.
Afuera, los pasos de Luzbel y Satana se acercaban.
El perro retrocedió hacia la sombra de Morgan y comenzó a desvanecerse en ella.
-Estaré observando.
( Dijo Xol, frío pero confiado ) -Eso espero.
( Respondió Morgan, retador ) La puerta se abrió.
Ambas chicas entraron, escuchándolo hablar.
-¿Oh?
Morgan, ¿con quién estabas hablando?
( Preguntó Luzbel, mirando alrededor ) Morgan se giró hacia ella y sonrió con calma.
-Con nadie… solo estaba hablando conmigo mismo.
Fin del capítulo.
Próximo capítulo: mi primer día.
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