reencarne como un ajolote (leaving my world behind) - Capítulo 66
- Inicio
- Todas las novelas
- reencarne como un ajolote (leaving my world behind)
- Capítulo 66 - Capítulo 66: Fuiste tú. ( cap 66 )
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 66: Fuiste tú. ( cap 66 )
Xol, en su forma de perro, se quedó ahí, inmóvil, observando cómo Morgan descansaba. No hacía nada más. Solo mirarlo. En silencio. Con el ceño serio, la mirada dura, como si vigilara algo frágil a punto de romperse. Así permaneció un buen rato… hasta que, finalmente, decidió romper el silencio.
-de verdad que eres un maldito idiota.
( Dijo Xol en voz baja )
-empezando por lanzarte a una pelea cuando en tu maldita vida has dado un solo golpe. Un imbécil que se lanzó hacia adelante solo porque sí, sin planes, sin estrategias, sin pensar. Solo pelear por pelear.
( Dijo Xol, con la voz cargada de molestia )
-quisiste hacerlo todo tú solo… y casi nos matas a los dos.
( Dijo Xol, ahora reclamando abiertamente )
-lo sé.
Los reclamos de Xol se detuvieron en seco. Morgan había despertado.
-vaya… despertaste, ¿eh?
( Dijo Xol, sorprendido por un instante, pero recuperando enseguida su tono serio )
Morgan intentó incorporarse en la cama. El simple movimiento le arrancó un gesto de dolor, pero aun así lo intentó. Xol reaccionó de inmediato.
-idiota, ¿acaso eres un suicida? ¿No eres consciente de todo el daño que recibió tu cuerpo? Deja de ser un imbécil y deja que tu cuerpo sane por sí solo.
( Dijo Xol, regañándolo )
Pero Morgan no lo escuchó. Con esfuerzo, con torpeza, terminó sentado en la cama. Bajó la mirada al suelo, como si no tuviera fuerzas ni siquiera para sostenerla.
-aparte de idiota, sordo… ¿qué no estás escuchando? Te dije que te acostaras y desc…
Xol fue interrumpido por una pregunta seca, directa, cortante.
-¿qué sucedió?
El tono golpeó más fuerte que la pregunta misma. Xol frunció el ceño. Normalmente, Morgan hablaba con suavidad, con esa voz gentil que parecía pedir disculpas incluso al existir. Pero esta vez… no. Esta vez sonaba distinto. Más áspero. Más roto.
-¿ah?
( Dijo Xol, confundido )
-dije que qué sucedió. ¿Qué pasó después de que perdí la consciencia?
( Repitió Morgan, tajantemente )
Xol afiló la mirada. Dudó un segundo… y luego respondió.
-esa tipa te atrapó con la guardia baja y te mordió el cuello. Tu sangre brotó como una maldita fuente. Tu cuerpo ya no dio más… la sangre que habías perdido, el daño acumulado… al final cediste. Caíste inconsciente. Y tuve que salir yo para tomar el control, para devolverle el favor. Así que felicidades, ganaste tu primera pele…
Xol se detuvo.
Algo cayó al suelo.
Luego otra gota.
Y otra.
No eran suyas.
Las lágrimas descendían por el rostro de Morgan, silenciosas al inicio, temblorosas, hasta que su respiración empezó a quebrarse.
-¿ah? ¿Qué carajos…? ¿Por qué lloras ahora? ¿No me escuchaste? Dije que todo salió bien al final. La pelea la ganaste tú.
( Dijo Xol, desconcertado… y ligeramente molesto )
-NO.
El grito explotó en la habitación.
-¿no? ¿Cómo que no?
( Respondió Xol, ahora enojado )
Entre sollozos, con la voz rota, Morgan comenzó a hablar.
-yo no gané… fuiste tú. Tú ganaste la pelea. Al final no importó cuánto me esforcé, cuánto aguanté el dolor, ni el miedo. Nada de eso importó… porque yo perdí. Si no hubiera sido por ti, ella habría ganado. Yo di todo lo que tenía… y no fue suficiente. Yo perdí. Maldición… yo quería ganar. De verdad quería ganar.
Cada palabra pesaba. No era dolor físico. Era algo más profundo. El dolor de alguien que lo dio todo… y aun así falló.
-yo les prometí que ganaría. Que al final todo saldría bien… pero les mentí. Otra vez. No pude cumplir mi promesa. Si no fuera por ti, quién sabe qué les habría pasado a ellas. Y todo porque fui débil. Tan débil que no pude cumplir lo que juré. Así que no digas que yo gané… porque eso es mentira. Fuiste tú. Tú lo hiciste. Tú fuiste quien las salvó. Otra vez tuve que depender de ti… ¿cómo se supone que haga un cambio si ni siquiera soy capaz de ganar una simple pelea?
( Dijo Morgan, completamente desconsolado )
Xol lo miró… y lo que vio lo enfureció.
Vio un reflejo.
Uno que odiaba.
Uno que creía haber enterrado hace mucho tiempo.
Apretó los dientes… y sin advertencia, le dio un cabezazo.
El golpe hizo retroceder a Morgan, que cayó de espaldas sobre la cama. Un quejido escapó de su garganta mientras se llevaba las manos a la cabeza, rodando por el dolor.
-ay, ay, ay… ¿a ti qué te pasa? ¿Por qué haces eso?
( Dijo Morgan, adolorido )
-idiota. Idiota. Después de todo sigues siendo un idiota. Si tienes miedo, entonces agárrate bien los pantalones y enfréntalo. Si te duele, aprieta los dientes y aguántalo. Si eres débil, entonces hazte más fuerte. Sí, tienes razón… si yo no hubiera salido, la pelea habría terminado. Pero tú fuiste quien la hirió. Tú fuiste quien la hizo sangrar, quien la obligó a retroceder aterrada. Tú fuiste quien la forzó a una batalla final de desgaste. Tal vez perdiste en fuerza… pero en voluntad, maldita sea, peleaste como un condenado. Y odio admitirlo. Pero lo hiciste. Sin embargo, la voluntad por sí sola no es suficiente. Así que deja de lloriquear, deja de hacerte la víctima y de sentir lástima por ti mismo. Mejor busca una forma de hacerte más fuerte para no volver a perder, imbécil de mierda.
Xol estaba furioso. Indignado. Y aunque Morgan no le agradaba, lo que más odiaba era verlo rendido, viéndose menos, en lugar de intentar ser más. Eso le traía recuerdos… recuerdos que quería olvidar.
Morgan quedó en silencio. Impactado.
Pero el regaño había llegado.
Había calado.
Cuando quiso responder, unas voces se escucharon fuera de la habitación. Satana y Galahad. Se acercaban. Xol giró la cabeza hacia la puerta y chasqueó la lengua. Su cuerpo comenzó a fundirse con la sombra de Morgan, lentamente.
-gracias.
Xol se detuvo.
Se dio la vuelta.
Morgan estaba de pie frente a él. Tenía una sonrisa pequeña, temblorosa, los ojos brillosos aún llenos de lágrimas. Eso lo molestó. Chasqueó la lengua una vez más.
-idiota.
( Dijo Xol, con desprecio… pero sin verdadera dureza )
-yo no volveré a perder. Me haré más fuerte para no volver a perder contra nadie. Me haré tan fuerte que no necesitaré tu ayuda. Lo prometo.
( Dijo Morgan, con una sonrisa firme, decidida )
Xol sonrió también.
Pero no era una sonrisa amable.
Era una sonrisa de reto.
Una sonrisa que decía estaré esperando.
-ouh… ya lo veremos.
Xol regresó a su sombra.
Morgan permaneció ahí, con esa sonrisa confiada, distinta a la de antes. No era ingenua. Era la sonrisa de alguien que había tocado el fondo… y había decidido no quedarse ahí.
Fin del capítulo.
Próximo capítulo: la casa de Ahura Mazda.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com