reencarne como un ajolote (leaving my world behind) - Capítulo 69
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Capítulo 69: Me gustaría unirme a esta casa. ( cap 69 )
-¿Entonces es aquí?
( Dijo Morgan, asombrado, con la voz apenas por encima de un susurro. )
-Sí… así es.
( Respondió Satana con un tono melancólico )
Morgan tragó saliva con dificultad. Su garganta se sentía seca, pesada, como si el aire mismo dentro de ese bosque no quisiera entrar en sus pulmones. Dio el primer paso hacia la cabaña, y la madera bajo sus pies crujió con un gemido agudo que resonó en el silencio.
Satana y Galahad lo siguieron de cerca.
Morgan se detuvo frente a la puerta.
Su mano temblaba.
El viento soplaba entre los árboles, haciendo que las hojas susurraran como voces lejanas. La cabaña parecía observarlo también, vieja, oscura, respirando en su propio deterioro.
Morgan volteó lentamente hacia Satana, buscando en su rostro algún tipo de seguridad, alguna señal de que todo estaría bien.
Satana lo miró con calma… y solo sonrió.
Asintió levemente.
Eso fue suficiente.
Morgan tomó aire profundamente… y empujó la puerta con suavidad.
La madera chilló al abrirse.
Asomó la cabeza al interior.
-¿Hola? ¿Hay alguien aquí?
( Preguntó Morgan tímidamente, con la voz temblorosa pero valiente. )
No hubo respuesta.
Solo silencio.
Un silencio frío.
Pesado.
Inquietante.
El interior de la cabaña estaba casi en total oscuridad. Apenas algunos rayos de sol atravesaban ventanas rotas y cubiertas de polvo.
Todo estaba en ruinas.
Muebles viejos y carcomidos, cubiertos de una gruesa capa de polvo.
Un sillón roto con el relleno saliéndose como entrañas desgarradas.
Telarañas colgando del techo como cortinas olvidadas.
La madera de las paredes podrida, ennegrecida y húmeda.
Morgan abrió la puerta por completo y entró lentamente.
Cada paso hacía crujir el suelo con un sonido seco y aterrador, como si la cabaña misma se quejara de su presencia.
Caminó con cautela, mirando a su alrededor, intentando encontrar a alguien… o algo.
Satana y Galahad entraron detrás de él.
Galahad temblaba de miedo y se aferró a Satana con fuerza, casi escondiéndose en su hombro.
-Parece que no hay nadie…
( Dijo Morgan, confundido y ligeramente inquieto. )
-¿Entonces… podríamos irnos?
( Dijo Galahad tartamudeando, con los ojos muy abiertos y llenos de pánico. )
-Qué extraño… al menos debería estar ell…
Satana no pudo terminar la frase.
Un crujido fuerte resonó desde el techo.
¡CRACK!
El sonido hizo eco por toda la cabaña.
Galahad dio un salto del susto y soltó un pequeño grito ahogado.
Morgan levantó la mirada, curioso… y también un poco alarmado.
En lugar de huir, dio un paso adelante.
Decidió investigar.
Antes de avanzar, volteó hacia Satana y Galahad para ver si lo seguirían.
Galahad estaba literalmente pegada a Satana, temblando como una hoja, aferrándose a ella con una expresión tan aterrada que resultaba casi cómica.
Satana, en cambio, solo sonrió con tranquilidad.
-No te preocupes… yo me quedaré con ella.
Morgan soltó una pequeña risa.
Está bien.
Siguió caminando hacia el lugar de donde provenía el ruido.
Llegó hasta unas escaleras que subían a un segundo piso.
Justo cuando iba a poner un pie en el primer escalón…
¡CRACK!
Otro crujido, aún más fuerte que el anterior.
Morgan levantó la mirada.
En el rincón del techo… vio algo.
Algo que no parecía completamente real.
Una figura oscura, borrosa, como si estuviera allí… y al mismo tiempo no.
Morgan se quedó inmóvil, observándola fijamente.
Entonces…
La figura se movió.
Rápido.
Demasiado rápido.
Se deslizó por la pared como una sombra viva y desapareció por un agujero que daba hacia la sala principal.
Morgan reaccionó al instante.
Corrió de vuelta a la sala, siguiendo a la criatura con el corazón latiendo con fuerza.
Llegó agitado frente a Satana y Galahad.
-¿La vieron?
Pero ninguna respondió.
Ambas estaban mirando hacia arriba… directamente sobre la cabeza de Morgan.
Galahad estaba completamente aterrada, aferrándose a Satana con desesperación.
Satana, en cambio… sonreía.
Morgan tragó saliva.
Muy lentamente… giró su cuerpo.
Miró el techo.
Al principio solo vio madera.
Nada más.
Pero cuanto más fijaba su mirada… más sentía que algo estaba mal.
Como si el techo respirara.
Como si estuviera observándolo.
-¿Qué rayos…?
( Dijo Morgan, completamente confundido. )
-¿Qué es… qué es…?
( Susurró Satana, aunque su voz no sonaba realmente asustada… más bien expectante. )
Y entonces… ocurrió.
La figura abrió los ojos.
Ojos azules como los de un reptil.
Fríos.
Brillantes.
Hipnóticos.
Galahad gritó y saltó hacia atrás… y al instante cayó desmayada.
Satana la sostuvo con cuidado para que no se golpeara contra el suelo.
Y con una sonrisa alegre, habló:
Es un placer verla de nuevo, señorita Zarachi.
La figura dejó de imitar la madera.
Su piel cambió, desvaneciéndose como si fuera humo.
Y ante ellos apareció su verdadera forma.
Era una chica de cabello corto y multicolor: negro, azul, rojo, blanco y turquesa mezclados en un estilo salvaje y único.
Sus ojos eran distintos:
El izquierdo… azul.
El derecho… rojo.
Su piel estaba cubierta de escamas verdosas con tonos morados y negros que brillaban suavemente con la luz.
Su cola era larga, rojiza con destellos azules, moviéndose con energía detrás de ella.
De repente…
¡BAM!
Saltó del techo con un movimiento ágil y aterrizó frente a ellos con una enorme sonrisa llena de emoción.
-¡Tanii! ¡Qué feliz estoy de verte! ¿Cómo has estado? ¿Todo está bien? ¡No esperaba verte por aquí! Siempre estás con la directora y casi nunca te dejas ver.
( Dijo Zarachi con alegría desbordante. )
-Discúlpeme por eso, señorita Zarachi.
( Respondió Satana con profundo respeto. )
-Oh, vamos, Tani, no seas tan formal… sabes que puedes llamarme por mi nombre.
( Dijo Zarachi, algo apenada. )
Satana rió suavemente.
-Jaja… está bien.
-Y dime… ¿qué te trae por aquí, Tani?
( Preguntó Zarachi con una gran sonrisa. )
Satana señaló a Morgan.
-Verás… él está interesado en unirse a tu casa.
Los ojos de Zarachi se abrieron como platos.
-¿¡¿En serio?! ¿¡Un nuevo miembro!?
( Gritó emocionadísima. )
Se giró hacia Morgan.
Pero Morgan seguía completamente quieto… mirando al vacío.
Zarachi lo observó con asombro.
-¡Wow, wow, wow! ¿No lo puedo creer! ¿Él es de quien todos están hablando? ¿El que derrotó a Kalista?
( Dijo Zarachi casi saltando de emoción. )
Sí. Zarachi, te presento a Morgan.
( Dijo Satana con gran alegría. )
Zarachi se acercó rápidamente a Morgan.
-¡Hola, hola! Mi nombre es Zarachi y soy líder provincial de la Casa de Ahura Mazda. Es un honor conocerte. Escuché que eres increíble… ¡y será un placer tenerte aquí!
( Dijo con entusiasmo puro. )
Pero Morgan… no respondió.
Ni siquiera parpadeó.
Zarachi inclinó la cabeza, confundida.
¿Ah… hola?
( Dijo, extrañada. )
Se acercó más y se dio cuenta de algo terrible…
Morgan estaba completamente paralizado del susto.
Zarachi entró en pánico.
-¡Ahhhhh!
Comenzó a moverlo desesperadamente.
De pronto…
Morgan dio un gran respingo, como si su alma hubiera regresado a su cuerpo.
-¡Lo siento, lo siento, lo siento! ¡No era mi intención asustarlos!
( Dijo Zarachi llorando de vergüenza. )
Mientras tanto, Satana abanicaba el rostro de Galahad con las manos para que volviera en sí.
Morgan respiró hondo, tratando de calmarse.
-Eso… estuvo cerca…
( Dijo aún agitado. )
-¡Discúlpame, discúlpame, en serio! ¡De verdad no quería asustarlos!
( Dijo Zarachi muy apenada. )
Morgan comenzó a reír nerviosamente.
-No te preocupes… no te preocupes… jeje… ¡eso fue grandioso! ¿Cómo hiciste eso?
( Dijo impresionado y aún un poco avergonzado. )
Zarachi parpadeó.
-¿A qué te refieres?
( Dijo confundida. )
Morgan señaló el lugar donde había estado camuflada.
-A eso… lo que hiciste para que no te viéramos.
( Dijo con ojos brillantes de curiosidad. )
Zarachi sonrió.
-¿A esto?
En un instante… su cuerpo cambió.
Tomó los colores, texturas y formas del entorno… volviéndose casi invisible, como un camuflaje perfecto.
Morgan abrió los ojos con asombro.
-¡Increíble!
Comenzó a aplaudir con entusiasmo y una enorme sonrisa.
Zarachi desactivó su camuflaje y volvió a aparecer.
-Jeje… gracias.
( Dijo tímidamente. )
Morgan dio un paso adelante y extendió su mano.
-Bueno… una disculpa por lo de antes. Mi nombre es Morgan. Es un placer conocerte… y me gustaría unirme a esta casa. Me gustaría formar parte de Ahura Mazda.
( Dijo con una gran sonrisa sincera. )
Fin del capítulo: próximo capítulo El monólogo del amor.
Buenas noches. Disculpen por volver a cambiar el nombre del episodio; estaba pensando en una escena muy específica que aparecería aquí, pero me siento algo enfermo y no pude continuar escribiendo como quería. Lo siento mucho por eso… prometo que en el próximo capítulo llegaré a esa escena tan importante. Gracias por su paciencia.
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