Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

reencarne como un ajolote (leaving my world behind) - Capítulo 85

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. reencarne como un ajolote (leaving my world behind)
  4. Capítulo 85 - Capítulo 85: Esta bien llorar pt2 ( cap 85 )
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 85: Esta bien llorar pt2 ( cap 85 )

Morgan la vio alejarse…lentamente.

La impotencia lo atravesó como una espina en el corazón.

-¡Espera!

( Grito Morgan desesperado )

Así que comenzó a correr detrás de ella, sin pensar, sin detenerse, sin apartar la mirada del cielo oscuro donde su silueta se deshacía entre la lluvia.

La tormenta no cedía.

El agua caía con una furia constante, empapándolo todo, volviendo el aire pesado… casi irrespirable.

En medio de ese caos, el vuelo de Luzbel era torpe.

Errático.

Desesperado.

No era solo el peso de sus alas empapadas lo que la arrastraba hacia abajo.

Era algo mucho peor.

Mucho más profundo.

Su mente.

Su corazón.

Desde la llegada de Morgan, algo dentro de ella se había agitado… algo que había permanecido enterrado durante demasiado tiempo.

Durante años había cargado con aquello.

Había resistido.

Había reprimido.

Había fingido que el pasado no la devoraba por dentro.

Pero esa sonrisa…

Esa imagen.

Ese rostro.

Aquel recuerdo.

Ese suceso imperdonable que jamás debió ocurrir.

Todo regresó de golpe.

Y esta vez…

ella ya no pudo sostenerlo.

Luzbel miraba a todos lados con desesperación frenética, como si el mundo mismo se estuviera cerrando a su alrededor.

Su respiración se volvió irregular.

Cortada.

Sus alas comenzaron a pesar más… y más… y más…

Como si la tormenta quisiera arrancárselas del cuerpo.

Como si el cielo mismo quisiera verla caer.

-¡Ahhh…!

Su voz se quebró en medio del viento.

Y entonces comenzó a gritar.

Un grito sin dirección.

Sin sentido.

Como si intentara expulsar algo que la estaba consumiendo desde dentro.

Se sujetó la cabeza con ambas manos, con fuerza, con desesperación…

y empezó a golpeársela.

Una vez.

Otra.

Y otra más.

Como si quisiera aplastar los recuerdos.

Como si quisiera silenciar las voces que rugían dentro de su mente.

Como si el dolor físico pudiera ser suficiente para ahogar algo mucho más profundo.

Mientras Luzbel se golpeaba la cabeza, los recuerdos comenzaron a surgir con una violencia cada vez mayor. No eran simples memorias: eran fragmentos desgarrados, imágenes que estallaban en su mente como relámpagos.

Un destello.

Otro.

Y otro más.

Escenas rotas, voces, miradas, sangre.

Con cada nuevo recuerdo, Luzbel golpeaba su cabeza con más fuerza.

Primero con desesperación… luego con furia… luego con un dolor tan profundo que ya ni siquiera parecía humano.

El impacto de sus manos contra su propia frente se volvió brutal, descontrolado. La piel se abrió. La sangre comenzó a descender por su rostro, mezclándose con la lluvia.

Pero ella ya no sentía la lluvia.

Había quedado suspendida en el aire.

Los gritos de Morgan, implorándole que bajara… que se detuviera… que regresara… desaparecieron como si el mundo mismo se hubiera apagado.

Solo quedaban los recuerdos.

Y la voz.

La voz de aquella imagen.

Primero fue un susurro…

Luego dos…

Luego diez…

Luego cientos.

La misma voz multiplicándose dentro de su mente, taladrándole el cráneo, como si quisiera romperla desde dentro.

-Detente…Detente…Detente…Detente…

Luzbel se golpeó la cabeza con una violencia desesperada, intentando callarla.

Pero la voz no se detuvo.

Al contrario…

Se volvió más cercana.

Más clara.

Más cruel.

-Oye, Luzi…

-¿Estás bien, Luzi?

-Eres tan linda, Luzi…

-Eres la mejor hermana, Luzi…

-¿Necesitas ayuda, Luzi…?

Cada palabra era una cuchilla.

Cada recuerdo era un peso imposible de cargar.

Luzbel gritó.

Gritó hasta que su garganta se desgarró.

Gritó hasta que el sonido se convirtió en un rugido quebrado, lleno de culpa y desesperación.

Y aun así…

Siguió golpeándose la cabeza.

Una y otra vez.

Una y otra vez.

Como si quisiera romper su propia mente para escapar.

Hasta que llegó el último recuerdo.

Y entonces…

Todo se detuvo.

La imagen apareció frente a ella.

Aquella persona.

Su cuerpo estaba atravesado por espadas.

La sangre caía lentamente por su pecho, manchando el suelo bajo sus pies.

Pero aun así…

Aun muriendo…

Esa persona la miraba.

Sus ojos estaban llenos de lágrimas.

Llenos de tristeza.

Llenos de algo mucho peor que el odio.

Dolor.

Y con una voz débil… rota…

Le hizo una sola pregunta.

-¿Por qué…?

El mundo de Luzbel se rompió.

Con un último grito ahogado, se dio un golpe final en la cabeza.

El impacto fue tan fuerte que su cuerpo perdió el equilibrio.

Y cayó.

Cayó desde el cielo.

Mientras descendía, su vista comenzó a volverse negra… borrosa… distante…

La lluvia desapareció.

El viento desapareció.

El mundo desapareció.

Justo antes de tocar el suelo…

Dejó de ver.

Y entonces…

Solo hubo oscuridad.

Una oscuridad absoluta.

Pesada.

Silenciosa.

La voz había desaparecido.

La lluvia ya no existía.

El dolor tampoco.

Solo quedaba la nada.

Hasta que algo rompió el silencio.

Una voz.

Lejana.

Apagada.

-Luzi…

Un murmullo.

-Luzi… Luzi…

La voz se interrumpía… como si viniera desde muy lejos.

Pero poco a poco…

Se volvió más clara.

Más cercana.

-Luzi… Luzi… LUZI…

( Dijo aquella voz con fuerza )

-¿Qué…?

Murmuró Luzbel, adormilada.

Sus párpados pesaban como si fueran de piedra.

Entonces la voz volvió a llamar.

-Luzi… Luzi… ¡LUZI!

Luzbel abrió los ojos de golpe.

Y lo vio.

Otra vez.

A esa persona.

Sus ojos se sentían húmedos.

Como si hubiera estado llorando durante mucho tiempo.

La figura frente a ella la miró con preocupación… con ternura.

-Luzi… ¿otra vez estás llorando? ¿Y esta vez por qué fue…?¿Alguien te hizo algo malo?

La voz era suave.

Amorosa.

Luzbel se veía más joven.

Casi como una adolescente.

Sus manos temblaban.

Su respiración estaba rota.

Y entonces, al sentir que aquello era demasiado real, demasiado cercano… demasiado vivo…

Se lanzó hacia esa persona.

La abrazó con todas sus fuerzas.

Como si temiera que desapareciera.

Y comenzó a llorar.

No un llanto silencioso.

No uno contenido.

Un llanto desgarrador.

-Perdón…Perdón…Perdón…

Sollozó contra su pecho.

La persona pareció sorprendida.

Confundida.

Pero aun así…

Correspondió el abrazo.

-Wow… no sé qué te pasa…¿Por qué estás llorando…?

Dijo con una risa suave, aunque su voz estaba llena de preocupación.

Pero no la soltó.

La abrazó con más fuerza.

Como si quisiera protegerla del mundo.

Luzbel solo pudo repetirlo.

Con la voz rota.

Con el alma hecha pedazos.

-Perdón…Perdón…Perdón…

Aquella persona le acarició el cabello con suavidad.

Con paciencia.

Con una calidez que parecía imposible en un mundo como ese.

-Está bien… está bien…

Susurró.

-No sé qué te pasa…Y está bien si no quieres decírmelo.

Sus dedos siguieron moviéndose lentamente entre su cabello.

-Pero si esto es lo que necesitas… entonces está bien.

Hizo una pequeña pausa.

Y habló con una ternura infinita.

-Llora, Luzi…Llora todo lo que quieras.

Su voz se volvió aún más suave.

-No olvides que llorar… también está bien.

Luzbel se aferró a esa persona con más fuerza.

Como si su vida dependiera de ello.

Como si aquel abrazo fuera lo único que evitaba que su alma se rompiera por completo.

Y entre lágrimas…

Entre culpa…

Entre un dolor que parecía no tener fondo…

Volvió a decirlo.

-Perdón…

Su voz tembló.

-Perdóname…

Un último susurro escapó de sus labios.

-Samael…

Fin del capítulo.

Próximo capítulo: La estrella de la mañana.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo