reencarne como un ajolote (leaving my world behind) - Capítulo 87
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Capítulo 87: La más perfecta de todas. ( cap 87 )
Morgan notó cómo a Luzbel le costaba hablar, cómo las palabras se le atoraban y parecían pesarle demasiado. Sin decir nada, se acercó un poco más y, con cuidado, como si temiera romperla, tomó una de sus manos. Luego le sonrió, una sonrisa leve, cálida, de esas que no exigen nada… solo acompañan.
Luzbel giró apenas el rostro para mirarlo. Primero sus manos entrelazadas… después su rostro. Esa pequeña sonrisa le dio algo de valor, apenas el suficiente.
Tomó aire, susurró un suspiro… y continuó.
-Yo… yo tenía una hermana mayor… su nombre era Samael… ella…
(titubeó
-era… la más perfecta de nuestra raza. Fuerte, inteligente, amable… no había nada que ella no pudiera hacer.
Bajó la mirada un instante, como si recordar doliera más de lo que podía soportar.
-Era simplemente… grandiosa. Dicen que cuando nació, el cielo se iluminó por completo. Era de noche… y aun así todo brilló como si hubiera salido el sol.
Su voz se volvió más baja.
-Nadie podía creerlo… decían que era un milagro… que nos habían enviado al ser perfecto. Pero lo que más los impactó fue verla… cuando nació… tenía dos dharmas en los ojos y uno en la frente… tres estrellas ardiendo… y en lugar de dos alas… tenía seis…
Sus dedos se tensaron levemente alrededor de los de Morgan.
-Para mi gente… fue una revelación. Pensaron que ella nos llevaría a una nueva era… una en la que seríamos la especie dominante. Y… mientras crecía… les dio la razón. Era todo lo que esperaban… y más. No había nada que no pudiera lograr… incluso lo imposible… ella lo volvía posible.
Hizo una pausa, respirando con dificultad.
-Ella amaba a todos… y todos la amaban. No había una sola persona que no lo hiciera… nuestro reino, la Ciudad de Plata… fue próspero durante miles de años… todo era… perfecto…
Su voz se quebró apenas.
-Hasta ese día.
( Pauso un momento luzbel )
-Había algo que definía a mi hermana… además de su fuerza… su curiosidad. Empezó a mirar a los humanos desde lo alto… en silencio… hasta que un día decidió acercarse.
(Levantó la mirada, perdida)
-Por las noches bajaba a la tierra y los observaba… le fascinaban… su simplicidad… y su complejidad… Después de la guerra… los humanos casi desaparecieron… los pocos que quedaron ni siquiera sabían hacer fuego…
(Cerró los ojos con fuerza)
-Y entonces… ella cruzó esa línea. Dejó de mirar… y empezó a ayudarlos. Les enseñó… los guió… durante siglos… los cuidó hasta que volvieron a levantarse.
Una lágrima rodó por su mejilla.
-Y ellos comenzaron a adorarla… como a una diosa… una que había bajado del cielo para protegerlos. Ella pasaba cada vez más tiempo con ellos… descuidaba la Ciudad de Plata… pero… era feliz. Reía con ellos… comía, bailaba, cantaba… los amaba de verdad.
Sus dedos temblaron.
-Pero alguien… no estaba contento.
(Su voz se endureció apenas)
-Abel. Nació después de Samael… y vivía para ella. Siempre a su lado… la adoraba más que nadie… pero cuando se enteró de su amor por los humanos… perdió la razón.
(Apretó los dientes)
-No podía aceptar que compartiera su amor con… esos “insectos”. Se sintió traicionada… engañada… y entonces pensó algo horrible…
(Su voz bajó a un susurro)
-Que los humanos la habían corrompido… que habían manchado su perfección.
(Tragó saliva)
-Convenció a todos… a todos… de que debían borrarlos.
El silencio se volvió pesado.
-Una noche… mientras mi hermana dormía… bajaron.
Sus labios temblaron.
-Arrasaron con todo.
Respiró hondo, pero el aire parecía no alcanzarle.
-El asentamiento… todo lo que habían construido durante años… desapareció en una sola noche… fuego… gritos… sangre…
(Cerró los ojos)
-Al día siguiente… ella bajó… como siempre…
( Tembló luzbel )
-Y lo vio.
Su voz se rompió.
-Cuerpos… calcinados… desmembrados…
Sus dedos se aferraron a los de Morgan con desesperación.
-Los tomó en sus manos… y lloró…
Una lágrima cayó tras otra.
-Nunca… la había visto llorar… pero ese día… lloró tanto… que la tierra tembló.
(Su respiración se volvió irregular)
-Extendió sus alas… y desató huracanes… el mundo entero… pareció responder a su dolor…
(Abrió los ojos, vacíos)
-Subió a la Ciudad de Plata… buscando respuestas… y no se las ocultaron.
(Su voz tembló)
-Abel le dijo que lo hicieron por ella… para proteger su pureza…
(Una risa rota escapó)
-Pero no era suficiente.
Sus ojos se llenaron de miedo.
-Dijeron… que si de verdad querían protegerla… debían matarla.
Silencio.
-Para que no volviera a mancharse.
Su voz apenas era un hilo.
-Mi hermana… que solo había amado… que solo había dado… explotó de ira.
(Apretó la mano de Morgan)
-Se enfrentó a toda la Ciudad de Plata… sola.
Su respiración se volvió pesada.
-Pero era demasiado fuerte… Abel tuvo que llamar a los demás reinos… a las otras coronas… y pelearon…
(Bajó la mirada)
-Nueve días… y nueve noches…
Su voz se quebró.
-Muchos murieron…
( Volvió a pausar tartamudeando )
-Y al final… mi hermana cayó.
El silencio se alargó, denso.
-Antes de morir… nos miró a todos…
Sus labios temblaron.
-Y preguntó… por qué.
Luzbel ya no levantó la mirada.
Solo apretó con más fuerza la mano de Morgan.
-Y cada vez que miro tu rostro…
Luzbel vio a Morgan con los ojos llorosos con un gesto de dolor.
-La veo a ella.
Fin del capítulo.
Próximo capítulo: levántate
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