Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Siguiente

Regios no kage - Capítulo 1

  1. Inicio
  2. Regios no kage
  3. Capítulo 1 - 1 Así comenzó todo
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

1: Así comenzó todo.

1: Así comenzó todo.

El mundo cambió cuando las personas lograron manipular energía a la que llamamos “astra”.

Capaz de otorgar a las personas habilidades especiales y únicas.

Al principio era usada para cuidar a los débiles o sanar heridas.

Pero como siempre, con el poder hay maldad.

Se descubrió que los portadores tenían tres nucleos.

Núcleo de Forja: Da la capacidad de crear armas de energía, entre más astra tengas en el, más fuerte y resistente es el arma.

Núcleo Vital: Mezcla la fuerza humana con astra.

Lo que permite tener fuerza sobre-humana.

Si el portador tiene mucha energia en su núcleo vital puede destruir montañas.

Núcleo de Manifestación: Otorga habilidades únicas a cada individuo.

Como…¿volar?.

Y claro, hay poder, hay maldad.

El astra fue militarizada y usada en guerras, borrando países enteros.

Con tanto caos, se levantó una organización que se hizo llamar Vinculum Umbrae.

Detuvieron las guerras y declararon paz.

Pero esa paz…

No duró mucho.

* * * —¡Doctor!

¡Su corazón está palpitando muy rápido!

¡Sí esto sigue así le puede dar un paro cardíaco!— En medio de el hospital, casi cinco doctores corriendo con una camilla.

—¡Rápido, el desfibrilador!— Fiiiiiiii —¡A un lado!

¡despejen!— PFTSHHH Los doctores batallan para salvar una vida, un niño al borde de la muerte.

—¡¿Pero que fue lo que le paso a este joven?!— preguntó el doctor principal.

—La explosión de esta noche.

Una descarga de lo que al parecer fue “astra”— respondió un enfermero.

—¡¿Cómo alguien tan pequeño va a tener ese poder?!

¡Casi destruye la montaña!— —No podemos responder a eso.

Por ahora preocupémonos por mantenerlo vivo— El doctor parecía sorprendido por tal hecho.

Había visto en las noticias sobre cierta explosión a altas horas de la noche.

Los reporteros suponían que era alguien de un rango alto.

—Señor— se escuchó la voz de una enfermera —El chico está volviendo— suspiró aliviada.

Todos se relajaron y salieron de ese estado de desesperación.

—Sea quien sea este chico, no podemos dejar que cargue tal poder— dijo el enfermero de antes.

—Tenemos que colocarle un sello que bloqueé por lo menos el 80% de su astra— sugirió.

—Supongo que es lo mejor— acepto el doctor.

En eso apareció un chico muy elegante.

—Buenos días doctores— saludó —Soy un alumno de tercer año de la academia Regios— —¿Nos puedes decie tu nombre?— Pregunto el doctor.

—Perdón, pero eso no es lo importante ahora.

¿Quien es este niño?— pregunto el chico elegante.

—Kael Veyron— respondió el enfermero.

—¿Por qué esta aquí?— volvió a preguntar.

—Creemos que tras la explosión de esta noche libero mucha astra.

Ahora está muy débil— dijo la enfermera.

—¿Entonces el fue quien provocó la explosión en la montaña?, ¡vaya fuerza qué tiene!— dijo el chico sorprendido.

—Es hijo de el difunto Takeshi Veyron— dijo el enfermero.

—¿Takeshi Veyron?

¿No es el que estaba en la Fuerza De Elite?— preguntó el chico nuevamente.

—Sí, la misma que destruyó Vinculum Umbrae— respondió el doctor.

—Dicen que esa asociación surgió para eliminar Vinculum Umbrae y su falsa paz.

Pero al parecer, ellos terminaron destruidos por los pocos que quedaron de Vinculum Umbrae— hablo el chico.

—Justo después de acabar con el último de la Fuerza De Elite, Vinculum Umbrae desapareció— dijo el doctor mientras se sentaba.

Hubo silencio un rato.

Solo se escuchaba el “pii, pii” que marcaba los latidos de el pequeño Kael Veyron.

—Bien, es todo lo que debo saber, gracias por la información— dijo el chico y desapareció de la nada.

—Entonces…— trato de hablar el doctor.

—Sí, sellemos su energía ahora— Esa noche termino muy fría…cada luz se apago.

Los doctores ya no hacían escándalo y vigilaban a cada paciente.

* * * 9 AÑOS DESPUES.

Lejos de la ciudad, en un pequeño pueblo.

Se acercan cuatro figuras que parecen de alto rango.

Se dirigen a una casa cualquiera, de la cual proviene una hermosa melodía de un piano.

Se paran frente a la puerta.

Toc, toc, toc.

La melodía se detiene y se empiezan a escuchar pasos hacia la puerta.

Un chico algo despeinado abre.

—Buenos días— dice sonriente.

—Son casi las 7 p.m.— dice un tipo de los que esta a la puerta.

—Perdón, hoy no e salido así que estoy un poco confundido con el tiempo— dijo el chico mientras abría más la puerta.

—Pueden pasar— Los 4 personajes entraron.

Era una casa algo pequeña.

Una mesa, una silla, un sofá, un piano, lo básico para sobrevivir.

El chico caminaba adelante sonriente.

—No tengo tantas sillas, así que peleen por la única qué está y los demás se sientan en el suelo.

Les prepararé café, ¿quieren café?, el café es mejor que el té— —Kael Veyron— hablo un tipo.

Kael hizo silencio y se volteo.

—Venimos por orden de el director de la Academia Regios— siguió hablando —Perdón, pero no sé que es un Academia Regios, ¿sé come?— dijo Kael inocente.

Los 4 tipos se llevaron la mano a la cara.

—Déjame explicar: la Academia Regios es un lugar para futuros portadores.

Tu vas a la academia, estudias ahí, te vuelves más fuerte y aprendes mucho.

Luego haces lo que quieres con tu vida— —Que aburrido— dijo Kael.

—¿En serio?

¿No es más aburrido pasar todos los días tu solo?

En Regios conoceras gente de tu edad, ¿no es mejor?— —Claro que sí.

Pero…me da vergüenza hablar con las personas— dijo Kael mientras levantaba el pulgar.

—¡PERO SI ESTAS HABLANDO COMO SI NADA CON NOSOTROS!— —Eso es diferente.

Ustedes son ancianos, se me hace más fácil hablar con ustedes que con alguien de mi edad— habló Kael mientras se cruzaba de brazos.

—Nos dijo ancianos— susurró un tipo a otro.

—yo tengo 30 años— le dijo de vuela el otro.

—Como sea, no puedes pasar toda tu vida en esta casa tu solo— dijo el tipo principal tratando de mantener la calma.

—Bien, acepto ir— asintió Kael.

—¡Gracias al cielo!— levantó las manos uno —¡Por fin nos vamos!— —Predominan núcleo de manifestación y núcleo vital— hablo otro mientras se retiraba silenciosamente…o eso trataba de hacer.

—Te esperamos el próximo 6 de abril.

No faltes—.

Los 4 tipos desaparecieron de la nada.

Kael se quedó solo otra vez.

Pero vio una nueva oportunidad de conocer el mundo, conocer gente, conocer amigos.

* * * ACTUALMENTE.

El día hace buen clima, el tiempo está de mi lado, y es tiempo de empezar mi nueva vida.

Ya estaba aburrido de mi día a día: entrenar, comer, entrenar, tocar piano, y todo yo solo.

No quiero volverme un antisocial, así que decidí venir a una academia muy famosa entre las escuelas de la ciudad Eldros.

Academia Regios.

En contexto, es una academia para entrenar a los portadores, jóvenes que empiezan a dominar el astra.

La primera vez que me invitaron a venir me pareció aburrido y no sentía el deseo de venir.

Pues cuando iba a primaria…no me fue tan bien que digamos.

Así que había optado por no volver a esos centros educativos.

¿Débil?

¿No?.

En fin.

Muchos jóvenes entran, casi todos en grupos.

Alcé la vista, un gran portón, un patio frontal muy espacioso con muchas flores.

Una gran puerta justo delante.

Y yo, el único que lleva una katana.

¿En serio?

Esta no es una convención de otakus.

Lo único que esperaba es que no se burlaran, pues es raro el que tiene falta de energía o cero energía en algún núcleo.

Camine en medio de los alumnos y me dirigí a la gran puerta.

Llegue a una especie de recepción.

Esta era mi oportunidad para conocer a alguien y dar una impresión buena sobre mi, era claro que no iba a fallar.

La recepcionista me miró directo a los ojos.

Yo también la vi, entonces hice la posición más relajada qué puede para no verme nervioso.

—¡Ey!

Jeje— —…— No me respondió.

No lo permitiría, así que me acerque.

—Buenos días, ¿me puedes decir tu nombre?— Pregunto ella con una sonrisa.

¡que cambio de ánimo tan brutal!.

—S-soy Kael Veyron— ¡Tartamudeé!.

—Bien Kael Veyron.

Toma las llaves de tu habitación— Dijo sin borrar su sonrisa.

Señaló hacia atrás.

—Sigue este pasillo, saldrás a un campo y de ahí veras los dormitorios—.

La recepcionista me dio las llaves qué tenían el número 208.

Ya no pude seguir hablando, parece que de tanto hablar mentalmente olvidé comunicarme de manera oral.

así que solo seguí las indicaciones.

Camine por el pasillo hasta llegar a la puerta trasera.

Salí y había un gran campus.

Yo solo camine en dirección de los demás.

Llegue hasta un lugar en el que habían cuatro edificios cada uno de dos plantas.

Era obvio que eran los dormitorios.

Mire las llaves qué me dio la recepcionista, decía: Edificio 3, habitación 208.

Bueno, cada edificio tenía su número, así que entre al que me correspondía, por lo menos estaré en la segunda planta, mejor visión a las estrellas.

Camine por el pasillo de la primera planta.

Solo había 10 dormitorios, pero eran extensos.

Subí a la segunda planta y me pare frente a la habitación qué me correspondía.

Entonces me di cuenta de algo horrible.

¡Olvide mis maletas en casa!.

Me dieron ganas de tirarme al suelo y empezar a dar vueltas, pero un sonido me interrumpió.

Era una voz, se escuchaba fuerte, venía de afuera, como si estuvieran hablando por megafonos.

—Alumnos de Regios, una vez terminen de desempacar se les solicita en el campo central para dar inicio a la ceremonia de apertura— Ni modo, regresaría por mis maletas después.

Por el momento entre a mi nueva habitación y deje mi katana sobre la cama.

Era una espaciosa habitación.

Cocina, lavadora, mesa, sofá, sillas, la cama.

Lo necesario.

Habría el armario y ahí estaba mi uniforme.

Una camisa blanca de botones, un blazer negro con líneas rojas, un pantalón negro igual.

Pienso que esta bien, solo que no se de donde sacaron mis tallas.

En fin, me puse el uniforme y salí de mi habitación, me dirigí a él campo central para la ceremonia de apertura.

Esto apenas comienza.

PATIO CENTRAL.

Habían muchos estudiantes ya con sus uniformes, todos alineados perfectamente como si de militares se tratase.

Me uní a una fila y me dispuse a escuchar de que se trataba esto.

Un hombre de traje negro, cabello blanco y una que otra cicatriz, con grandes músculos se paro frente a la gran puerta trasera en la cual todos teníamos la vista.

En ese preciso instante deduje que el era.

El director.

El hombre tomó un micrófono, el aire pareció detenerse, como si el mismo mundo se detuviera ante su presencia.

—¿BIENVENIDOS A REGIOS!— Su voz resonó fuerte, seguramente toda la academia lo escucho, porque encerio, creo que el micrófono tenia mucho volumen.

El público gritaba alocado, como si fuera algún cantante famoso al que todos querían que escuchara.

—¡Bajele volumen!— —No somos sordos!!— No escuche que fue lo que gritaban, solo escuchaba “OOHHH”.

¿Tan rápido lo adoran?

Por favor, solo grito bienvenidos a Regios.

El director sonreía al frente y asentía recibiendo todos los gritos de “adoracion”.

Note como un maestro se le acercó y le dijo algo, acto seguido se calmo.

Se puso serio y nos miró a todos, se que es imposible decir como nos vio.

Pero se sentía que en cuanto observaba a alguien más también te estaba viendo a ti y analizando cada movimiento.

—Ajem, como decía, le deseamos a cada uno de ustedes la más cordial bienvenida— El murmullo se apago lentamente hasta que solo la voz del director resonaba.

—Como sabrán, Regios no es un lugar de juegos, somos una prestigiosa academia.

Una de las más famosas por nuestra manera de entrenar y disciplinar— —Ustedes han recibido la oportunidad de venir y demostrar su potencial.

La oportunidad de defender al mundo y ayudar a todos— —Aquí no solo entrenaremos fuerza, poder, inteligencia.

Más que todo nos encargamos de mejorar su criterio, disciplina y responsabilidad— El director levantó el dedo índice y sonrió.

—Un hombre dijo una vez《un gran poder conlleva una gran responsabilidad》— Esta vez miró al cielo mientras hablaba.

—Si alguno de ustedes vino con el objetivo de aprender a controlar el astra, para destruir, vengarze de algo, sera enviado a la prision de portadores— —Regios tiene normas a seguir, si no se cumplen hay tres castigos— —Número 1: si un estudiante rompe las normas de la academia se le restringira la participación en pruebas de Regios y no podrá ganar puntos— —Número 2: si lo vuelve a hacer le serán quitados sus privilegios como entrenamiento, clases presenciales, y aun no se le permitirá participar en las pruebas de clase.

Un maestro se encargará de enseñarle más a profundidad sobre la responsabilidad y demás valores— —Número 3: Si lo hace una vez más.

Tendra expulsión, y ya afuera de centros estudiantiles para portadores no se garantiza su libertad— El director empezó a caminar hacia atrás.

—Siempre y cuando sigan las reglas estarán bien.

Habrán muchas pruebas divertidas que pondrán a prueba su ingenio, así que les deseo suerte.

Y otra vez, bienvenidos a Regios— El director hizo una pose muy ridícula y tiro el micrófono al suelo provocando un gran zumbido.

Luego se retiro.

Una maestra hablo por el micrófono luego de trecogerlo y dijo que en nuestros uniformes había un reloj.

Que nos lo pusiéramos y la clase qué aparece es a la que pertenecemos.

Encontré el reloj y me lo puse, era un reloj inteligente.

Al instante me apareció.

《Kael Veyron, clase 1-B》 Al instante una maestra empezó a hablar gritando a la clase B.

Enseguida nos formamos y empezamos a seguir a la maestra a lo que sería nuestra nueva aula.

Seguimos en fila a la maestra que sería nuestra encargada.

Eramos como 60.

Demasiados.

Me di cuenta desde el principio de una cosa.

Había un total de 20 habitaciones en los dormitorios, ¿como cabrían 60 en solo 20?.

Mis deducciones fueron que no todos se quedarían en Regios.

Llegamos al aula, estaba en la segunda planta.

Era extensa, habían 30 muebles para dos personas.

Todos rápidamente buscaron los asientos de atrás, no me quedo de otra que sentarme en la fila antes de la de adelante.

Me senté y mire adelante.

Había un chico que parecía muy relajado.

Su cabello era plateado y se le veía cansancio, como si no hubiera dormido.

Me extendió la mano, yo se la di y luego me sonrió.

—Buenas.

Soy Itsuki Rengashi, ¿Cual es tu nombre hermano?— Que me dijera hermano me desconcertó, también el que me hablara como si nada.

Era mi oportunidad de socializar, así que sonreí de vuelta.

—Soy Kael Veyron, ¿que tal el clima?— Fue lo primero que se me ocurrió decir.

A las personas les gusta hablar del clima…creo.

—Soleado y despejado, con ráfagas de viento de 10 kilómetros por hora— No se que responder a eso.

Itsuki siguió hablando, tratando de sacar una platica.

—¿Te puedo llamar por tu primer nombre?— —Esta bien— —¿Conoces a alguien de aquí?— —Pues no conosco a nadie ¿y tu?— —Tengo unos pocos amigos, de pura casualidad quedamos en la misma clase, nos conocemos desde sexto grado— Creo que a tenido una vida perfectamente normal, a socializado y hecho amigos en el pasado.

En cambio yo, estuve encerrado en mi casa por aproximadamente nueve años.

Solo salía a entrenar con mi katana y en las noches tocaba el piano.

No se como esta la época de ahora.

Itsuki seguía sonriendo y mirándome, cuando creo que yo me quedé como estatua pensando por un minuto.

—Pero ahora contigo tengo un amigo más— La palabra “amigo” fue un golpe directo al alma.

—¿amigo?— No había escuchado esa palabra…bueno, nunca.

En el jardín de niños no me interesaba socializar.

No es que no quisiera.

Simplemente me gustaba llegar, hacer las actividades, jugar con los juguetes.

Los demás niños para mi eran solo personas, esa era mi mente de niño.

Y en segundo año de primaria abandone la escuela por razones que solo yo se.

Se me solicitó venir a Regios ya que los portadores que se encargan de buscar los que dominan el astra me encontraron.

Y en todos estos años de mi vida, nunca nadie había usado ese término conmigo.

—¿Amigo de verdad?— —Pues si.

De ahora en adelante te considero mi nuevo amigo— En eso llego una chica con uniforme bien planchado, parecía muy madura y tenía una linda sonrisa y cabello café claro liso.

—Itsuki, me sentaré aquí, gracias— La chica ni siquiera pidió permiso, solo se sentó y ya.

¿Espera?

Acaba de llamar a Itsuki por su nombre.

—Ayano, el es Kael Veyron.

Kael, ella es A— —¡Soy Ayano Mizuhara!

Un gusto conocerte Kael Veyron— Creo que hay mucha confianza entre ellos, es más, creo que es uno de los amigos que Itsuki mencionó.

—Un placer Mizuhara ¿ya conocías a Itsuki?— —No me llames por mi apellido, ¡somos amigos!

Cualquier ayuda que necesites puedes confiar en mí— Todas las personas pueden decir “confía en mí” y la mayoría miente, pero por alguna razón, cuando Ayano hablo me hizo sentir cierta confianza.

—Gracias, Ayano— En ese momento una chica se sentó a mi lado, su cabello era entre negro y morado, sus ojos también tenían un extraño brillo, y tenía un mechón rebelde algo grasioso.

—¿Puedo sentarme?— —No veo por que no— La chica se sentó a mi lado y dirigió su mirada al frente, no mostró ni una sonrisa, estaba muy seria.

No voy a mentir pero un escalofrío me recorrió el cuerpo, al mismo tiempo me dio curiosidad.

“¿Qué pasa por la mente de esa chica?”.

—Akari, ¿por qué tan seria?— Pregunto Ayano.

—No estoy seria— —¡Sí, como no!— Espera.

¿También conocen a esta chica?.

—¡Esas dos de adelante son!— Itsuki se levantó y se paro junto al asiento qué estaba a su lado y señaló a una pelirroja.

—¡Rin Aihara!

¡Rin, el es Kael Veyron!— —¡Hola Kael!

¡Soy Rin!

¡Soy la más inteligente de aquí!— Por su extrovertida personalidad y su actitud como de niña (además que era pequeñita, media como 1.45) dudaba que fuera inteligente, tampoco estaba seguro de que entró a la academia de manera legal.

Itsuki me presento a la chica del lado de Rin.

Esta tenía el cabello celeste al igual que sus ojos.

Me hizo una tímida sonrisa y dijo que se llamaba Hina Kurosawa.

Y presento a los dos de atrás, estos eran más caóticos.

Uno tenía los ojos llenos de energía y no paraba de hablar, su nombre es Reito Renjou.

Y el se a su lado sonreía como Tonto, su cabello era rubio y era muy alto y…musculoso.

dijo que de llamaba Hayato Arakishima.

Al final los ojos de Ayano se posaron sobre la chica de a mi lado.

—Ella es Akari Yukishiro, perdón si no habla mucho- se acercó a mi oído y susurró -ella es muy tímida— —¡Ayano!— dijo Akari con tono que decía “deja de decir estupideces”.

Akari me extendió la mano.

—Soy Akari Yukishiro, un placer— Salude a Akari también, aunque parecía poco interesada en cualquier relación.

Su mirada es muy fría.

Y haci de fácil cumplí mi primer objetivo, hacer amigos.

Pero aun me falta confiar de verdad en ellos.

Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas