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Registro Diario del Aprendiz de Cartas - Capítulo 777

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Capítulo 777: Investigación y Desarrollo

Fecha: 2 de Abril de 2321

Hora: 10:58

Ubicación: Ciudad de Flor del Cielo, Sucursal Flor del Cielo de Oro Fino, Torre Oro Fino n.º 2

Ahora que conocía los tres principales obstáculos que detenían mi proyecto empresarial de tarjetas de muñecas inflables, todo lo que tenía que hacer era encontrarles solución. Suena fácil cuando lo digo así y, gracias a mis trucos, podía permitirme este nivel de optimismo.

El problema de que mi negocio invadiera los terrenos de los intereses del gobierno y de las familias reales era algo por lo que tendría que preocuparme cuando tuviera un producto completo para vender. Y ahora mismo, mi producto no se acerca ni de lejos a las expectativas que tengo puestas en él.

En cuanto a las opiniones conservadoras del mundo, no es un problema si mi producto es bueno. Tomemos como ejemplo las tarjetas de juguetes para adultos. Pudieron romper las normas sociales porque la gente las usa, y las usan porque son mejores que la alternativa. Del mismo modo, si mi producto es bueno, la gente lo comprará y solo será cuestión de tiempo que se conviertan en algo como las tarjetas de juguetes para adultos.

Así que, ahora mismo, debería centrarme en perfeccionar mi producto en lugar de preocuparme por el gobierno o las familias reales. Resolvamos primero los problemas que tengo delante y más tarde, cuando el desorden se aclare un poco, tendré una mejor visión de a qué me enfrento aquí.

Ahora que había decidido el siguiente curso de acción en el proyecto de las muñecas inflables, miré a Diana y a Cindy, que se estaban echando miradas asesinas, y dije: —Está decidido, id a buscarme una prostituta.

—¿Qué? —gritó Jaya con una tremenda conmoción.

Diana, Cindy y yo miramos a Jaya con confusión. Al sentir nuestras miradas, hundió la cabeza en su pecho. —Chica, no lo hagas tan obvio —se burló Cindy.

—T-tú… gamberra, ¿qué quieres decir con eso? —inquirió Jaya a Cindy, agresiva y alterada.

—¿De verdad quieres que te lo explique con pelos y señales? —por alguna razón, Cindy arqueó las cejas hacia mí mientras le respondía a Jaya con una pregunta.

—No, no… ni se te ocurra —amenazó Jaya a Cindy con la mirada.

—Chica, decídete, ¿quieres? ¿Quieres o no quieres que te explique mis palabras de antes? —le preguntó Cindy a Jaya en tono juguetón.

—… —Jaya fulminó con la mirada a Cindy y, sabiendo que no había forma de ganarle, se giró para mirar a su jefe y, preocupada por si él se tomaba a mal su pregunta, eligió sus palabras con cuidado y preguntó: —Jefe, ¿por qué necesita una trabajadora sexual? ¿Está relacionado con el proyecto de las tarjetas de placer?

—Sí, quiero experimentar en qué se diferencian las trabajadoras sexuales formadas por las autoridades de mis tarjetas de hadas de limo. Solo así podré saber en qué fallan mis tarjetas y, entonces, esforzarme por mejorar sus defectos —le expliqué a Jaya para aclarar cualquier malentendido, pero parece que mis palabras solo crearon uno si es que no lo había ya. Pues sentí también las extrañas miradas de Diana y Cindy.

—Cómo puede decir esas cosas… —musitó Jaya, avergonzada.

—¿Qué? Entonces, ¿de qué otra forma se supone que voy a saber en qué fallan mis tarjetas en comparación con las trabajadoras sexuales de los burdeles regulados? —les pregunté a Jaya y a las demás que me lanzaban una mirada crítica.

—Jefe, ¿está seguro de esto? —me preguntó Jaya, que por alguna razón parecía avergonzada.

—Sí, ¿y por qué te avergüenzas? Las trabajadoras sexuales también son personas que intentan ganarse la vida; en cierto modo, es mejor que robar y aceptar sobornos —respondí.

—Pero que traiga a trabajadoras sexuales al trabajo, ¿no es un poco ambiguo, jefe? —Jaya no quería que su jefe recurriera a esas opciones estando ella justo a su lado, pero esto era demasiado rápido, demasiado pronto en su relación.

—¿Qué tiene de ambiguo? Es para investigación y desarrollo, no quiero oír más del tema. Traed a una trabajadora sexual para que podamos comparar a la de verdad con el hada de limo —ordené.

—¿Qué? Jefe, ¿nunca dijo nada sobre nuestra participación? —preguntó Cindy, angustiada. No pudo evitar pensar que, para ser virgen, su jefe tenía un gran apetito al invitarlas a las tres a una orgía con una profesional de por medio. De repente, la impresión que Cindy tenía de su jefe se fue a pique.

—… —Jaya se quedó sin palabras al oír a su jefe invitándola a ella y a su hermana a un acto que prefería no imaginar, pero que no dejaba de aparecer en su mente. Jaya solo pudo negar con la cabeza, canturreando para sus adentros: «¡Vete! ¡Vete, vil maldad!».

—Jefe, me temo que acabaré rompiéndolo. Quizá la próxima vez, cuando tenga algo de experiencia y no huela a leche materna. —Al haberse criado en un burdel, Diana tenía ideas muy liberales sobre el sexo, pero odiaba la idea de hacerlo con cualquiera por dinero. Eso ya no era placer, sino trabajo. El dicho «encuentra algo que te guste hacer y nunca tendrás que trabajar ni un día de tu vida» no se aplicaba a las trabajadoras sexuales. Porque no puedes elegir a tus clientes y los que pagan bien son, en su mayoría, viejos fósiles con un pie en la tumba o pervertidos gordos que fueron al baile de graduación con su madre porque su prima no se sentía segura yendo con ellos.

En cuanto al último comentario de Diana, estaba buscando problemas con su jefe: «¿Cómo se atreve a decirle esas palabras a mi hermana?».

Básicamente, la impresión que las chicas tenían de su jefe se había vuelto negativa. Una palabra más de su jefe y esta reunión podría convertirse en un homicidio.

—Sé que es un tema delicado, pero no, eso no servirá. Sin vosotras, iría a ciegas. Necesito que vosotras dos me digáis qué debo buscar y cuáles son los defectos de la tarjeta de hada de limo. Consideradlo como algo normal de I+D, será más fácil lidiar con la vergüenza. —Como creador de la tarjeta, se me escaparían los detalles más sutiles que un segundo y tercer par de ojos no pasarían por alto, por lo que necesitaba que Diana y Cindy me ayudaran a entender qué me estaba perdiendo.

…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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