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Reincarnation: Multiversal Class - Chronicles of the Wandering Miracle - Capítulo 11

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  4. Capítulo 11 - 11 Capítulo 10 El Primer Paso en un Mundo Oculto
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11: Capítulo 10: El Primer Paso en un Mundo Oculto 11: Capítulo 10: El Primer Paso en un Mundo Oculto Capítulo 10: El Primer Paso en un Mundo Oculto El aire de Miyama era diferente al de Shinto.

Más tranquilo, más viejo, como si el tiempo se moviera con menos prisa entre las calles adoquinadas y los jardines cuidados.

Shirou caminó con el papel de Kirei en la mano, las direcciones claras en su mente.

La luna se alzaba en el cielo, iluminando el mundo con suavidad Cuando finalmente vio la residencia Tohsaka, se detuvo en seco No era lo que esperaba En su mente, alimentada por las historias de fantasía clásica y la cultura popular, había imaginado la morada de una hechicera (magecrafter) como algo sacado de un cuento gótico: una torre en espiral coronada por lunas crecientes, un castillo sombrío envuelto en niebla perpetua, o al menos una mansión victoriana con gárgolas y ventanas con vitrales de símbolos ocultos Lo que vio fue una mansión occidental de dos pisos, elegante pero discreta, construida en un estilo que reconocía como europeo pero adaptado al paisaje japonés.

Era de piedra clara y madera oscura, con un tejado de tejas azules que brillaban bajo la luz de la luna.

Los jardines frontales estaban impecablemente cuidados, pero no con las flores exóticas o plantas carnívoras que su imaginación había sugerido; solo setos podados con precisión geométrica, un camino de piedra pulida y algunos cerezos en plena floración No parecía la casa de una maga.

Parecía la casa de una familia rica, quizás de un diplomático o un empresario con gusto refinado.

Pero cuanto más miraba Shirou, más detalles notaba que no encajaban Las ventanas reflejaban la luz de una manera extraña, como si el cristal fuera más grueso de lo normal.

La disposición de los árboles y las rocas en el jardín no parecía casual; seguía un patrón que su mente, afilada por años de practicar movimientos de espada y analizar ángulos de ataque, reconocía como intencional, casi como una guardia marcial.

Y el aire… el aire alrededor de la propiedad tenía una cualidad quieta, como si el sonido se amortiguara unos pasos antes de llegar a la verja de hierro forjado ‘Así que esto es el mundo mágico’ Pensó, con una mezcla de decepción y fascinación ‘No torres ni castillos.

Solo casas normales que esconden secretos detrás de puertas normales’ Apretó el papel de Kirei en su mano y caminó hacia la verja.

No había un timbre visible, solo un intercomunicador discreto al lado del portón.

Lo presionó El silencio que siguió fue tan absoluto que Shirou comenzó a preguntarse si el aparato funcionaba.

Estaba a punto de presionarlo de nuevo cuando una voz femenina, clara y con un dejo de irritación, surgió del altavoz — ¿Sí?

¿Quién es y qué quiere a esta hora?

— Eh… soy Shirou Emiya.

El padre Kirei me envió Un silencio más largo esta vez.

Luego, con un chasquido audible, la verja se abrió ligeramente — Entra.

Y cierra la verja detrás de ti El camino hasta la puerta principal parecía más largo de lo que había anticipado.

Cada paso sobre las piedras pulidas resonaba en el silencio del jardín.

Shirou tuvo la extraña sensación de estar siendo observado desde cada ventana, cada rincón de sombra La puerta principal se abrió antes de que pudiera llamar.

En el umbral estaba una chica de su edad, quizás un año mayor, con cabello negro azabache atado en dos coletas laterales y ojos del color del lapislázuli.

Era innegablemente hermosa, pero su belleza tenía una cualidad fría y calculada, como la hoja de una espada perfectamente forjada.

Vestía el uniforme de la academia Homurahara, pero con una elegancia que hacía parecer que lo llevaba por elección, no por obligación — Tú debes ser Shirou Emiya— Dijo, sus ojos escudriñándolo de pies a cabeza con una intensidad que hizo que Shirou se sintiera como un espécimen bajo un microscopio — Sí.

Y tú debes ser Rin Tohsaka — Obvio.

Pasa.

Y quítate los zapatos— Dio media vuelta y entró en la casa sin esperar a ver si la seguía El interior de la mansión era tan impecable como el exterior.

Suelos de madera pulida, muebles occidentales de líneas limpias, todo en tonos neutros y azules profundos.

No había polvo, ni desorden, ni ningún signo de que alguien realmente viviera allí.

Parecía más una revista de decoración que un hogar Rin lo condujo a una sala de estar, donde se sentó en un sofá con la postura perfecta de una anfitriona que no tenía ningún interés en ser anfitriona — Muéstrame la nota de ese supuesto sacerdote— Dijo, extendiendo una mano Shirou le entregó el papel de Kirei.

Rin lo tomó con dos dedos, como si temiera contaminarse, y lo leyó con los ojos entrecerrados.

Su expresión pasó del escepticismo a la irritación, luego a una resignación agria — “Un estudiante con potencial único que requiere tu guía”.

Claro.

Porque Kirei Kotomine es tan conocido por su generosidad desinteresada— Soltó un resoplido y dejó el papel sobre la mesa de café— Dime, Emiya.

¿Qué te dijo exactamente?

— Que necesitaba una maestra en hechicería moderna.

Y que tú eras la mejor en Fuyuki — Y te creíste eso— No era una pregunta.

Rin lo miraba con una mezcla de incredulidad y curiosidad— ¿Sabes algo sobre el mundo mágico?

— Algunas cosas.

Mi padre… me contó algunos fragmentos Rin asintió lentamente, como si hubiera confirmado una sospecha — Kiritsugu Emiya.

El Magus Killer.

Sí, he oído el nombre.

Aunque supuestamente murió hace años en el incendio— Sus ojos se clavaron en los de Shirou— Curioso que su hijo aparezca ahora, recomendado por el hombre más siniestro de Fuyuki.

Y mis condolencias por quedar huérfano Shirou no respondió.

Sabía lo suficiente de Kiritsugu para entender que su pasado era un campo minado, y pisar allí sin conocimiento era peligroso — Mira— Rin se inclinó hacia adelante, y por primera vez, Shirou vio un destello de algo que no era desdén o irritación: interés profesional— Kirei es… complicado.

Es mi tutor legal desde que mi padre murió, pero “tutor” es un término muy generoso.

Es más bien un supervisor que se asegura de que no meta la pata lo suficiente como para atraer la atención de la Asociación.

Y ahora te envía a mi.

Lo que significa una de dos cosas: o eres tan problemático que quiere que yo me ocupe de ti, o eres tan interesante que quiere verme reaccionar — ¿Y cuál crees que es?— Preguntó Shirou Rin lo estudió de nuevo, y esta vez su mirada fue diferente.

Menos escrutinio, más evaluación — Tu presencia mágica es… irregular.

No es débil, pero tampoco es normal.

Es como si tus circuitos estuvieran enredados.

Y hay algo más— Sus ojos se estrecharon— Una especie de… luminosidad.

No la he visto antes Shirou recordó las palabras de Gilgamesh.

“Tu alma es hermosa.

Brilla”.

No supo si mencionarlo — Entonces, ¿vas a enseñarme?— Preguntó, dirigiéndose al meollo del asunto Rin suspiró, cruzando los brazos — Si Kirei te envió, negarme sería… como antes, complicado.

Además,— Añadió, y ahora había un destello de ambición en sus ojos— si realmente tienes potencial, sería una estupidez dejarlo en manos de alguien menos competente.

Pero mis condiciones son claras.

Primero: esto es estrictamente confidencial.

Nadie en la escuela, ni en tu vida normal, debe saberlo.

Segundo: yo establezco el horario, el ritmo y los métodos.

Tú obedeces.

Tercero: si en algún momento decides que esto no es para ti, lo dejas.

No voy a perder el tiempo con alguien que no está comprometido Shirou asintió.

Las condiciones eran razonables.

Más que razonables, eran casi idénticas a las de Taiga con el kendo — Entendido — Bien— Rin se levantó— Ya que estás aquí, te daré una introducción básica.

Pero primero, algo fundamental Caminó hacia el centro de la sala y se volvió para enfrentarlo — El mundo mágico existe a la sombra del mundo normal por una razón.

No es por elitismo, ni por tradición tonta.

Es por supervivencia.

Cada vez que la humanidad explica un misterio, cada vez que la ciencia ilumina una esquina oscura del mundo, ese misterio muere.

Y con él, muere un poco de la fuerza que alimenta la hechicería Hizo un gesto con la mano, y una pequeña luz azul apareció en su palma, bailando como una luciérnaga — Esto es taumaturgia.

El arte de recrear mediante métodos sobrenaturales lo que puede hacer naturalmente la ciencia y la naturaleza en sí misma.

Pero cada vez que lo hacemos a la vista de todos, cada vez que un teléfono capta un hechizo o un testigo incrédulo ve algo que no puede explicar, el “misterio” se debilita.

La magia se basa en lo desconocido, y este mundo— Señaló hacia la ventana, hacia la ciudad más allá— Está decidido a conocerlo todo La luz en su mano se apagó — Por eso el secreto no es solo una regla.

Es un mandamiento de vida o muerte.

Para nosotros, y para la magia misma.

Si alguna vez rompes ese secreto,— Sus ojos se endurecieron — no solo te expulsaré.

Haré lo necesario para asegurarme de que no puedas hacerlo de nuevo.

¿Está claro?

Shirou sintió un escalofrío.

No era una amenaza vacía.

Rin Tohsaka era la clase de persona que cumplía sus promesas, sin importar lo incómodas que fueran — Claro — Bien— Su expresión se suavizó un poco— La próxima lección será el sábado por la mañana.

Aquí.

Trae ropa cómoda y una mente abierta.

Y nada de preguntas estúpidas sobre varitas o escobas voladoras Shirou no pudo evitar sonreír — Aww yo quería jugar al quidditch Un destello de algo parecido al humor cruzó el rostro de Rin.

Pero inmediatamente hizo rodar los ojos con fastidio — Muy gracioso, Don Comedias.

Ahora vete.

Es tarde, y tengo cosas que hacer.

* * * El camino de regreso a la Villa Emiya se sintió más corto.

La cabeza de Shirou daba vueltas con las palabras de Rin, con la extraña normalidad de la mansión Tohsaka, con la sensación de haber cruzado un umbral invisible Cuando llegó, ya casi estaba sobre la media noche.

Las luces de la casa estaban encendidas, y en el porrón delantero, dos figuras lo esperaban Taiga estaba apoyada contra la pared con los brazos cruzados, una sonrisa traviesa en su rostro.

Kiritsugu estaba un paso atrás, su expresión inescrutable bajo la luz del farol — ¡Buenas noches, Shirou-chan!— Cantó Taiga— ¿Disfrutaste tu primera cita?

Shirou parpadeó — ¿Cita?

— Oh, no finjas— Taiga se acercó, dándole un codazo juguetón— Cuando noté que no volvías a la escuela después de escapar, decidí buscarte.

Y adivina mi sorpresa cuando te encontré y vi hacia dónde te dirigías con la cabeza en las nubes.

Directo a Miyama.

Y solo hay una persona en Miyama que haría que un chico de tu edad corriera tan rápido después de clases — Taiga, no— La voz de Kiritsugu era tranquila, pero cortaba el aire como una navaja Pero Taiga ya estaba en racha — ¡Es Rin Tohsaka!

¡La chica más popular, inteligente y hermosa de toda la preparatoria!

¡Incluso yo he oído hablar de ella!

Dicen que es tan perfecta que hace llorar a los profesores de alegría— Su sonrisa se volvió un tanto maliciosa— ¿Y?

¿Cómo fue?

¿Te dejó entrar?

¿Te ofreció té?

¿Hablaron de su futuro juntos?

— Taiga-nee, no es… Ni siquiera la conocía antes de hoy… — ¡Ah, no hace falta que te avergüences!

Es natural a tu edad.

Aunque yo esperaba que tu primer amor fuera alguien un poco menos… intimidante.

Esa chica tiene una mirada que podría congelar el sol — Taiga— Esta vez, la voz de Kiritsugu no admitía discusión— Dentro.

Ahora La sonrisa de Taiga se desvaneció un poco, pero obedeció, lanzando a Shirou un último guiño antes de desaparecer en la casa El silencio que quedó fue denso y cargado.

Kiritsugu se acercó, y en la penumbra, sus ojos parecían más hundidos, más llenos de sombras de lo habitual — ¿Fuiste a la casa de los Tohsaka?

— Sí — ¿Por qué?

Shirou respiró hondo.

Sabía que este momento llegaría, pero eso no lo hacía más fácil — Conocí a alguien.

Un hombre llamado Kirei Kotomine.

En la iglesia.

Él me recomendó a Rin Tohsaka como maestra La reacción de Kiritsugu fue tan sutil que alguien que no lo conociera no la habría notado.

Un ligero tensar de los músculos de la mandíbula.

Un parpadeo más lento de lo normal.

Pero para Shirou, que había aprendido a leer los microgestos de su padre durante años, fue como un grito — Kirei— la palabra salió como una maldición suave— Y aceptaste — Ella aceptó enseñarme.

Los fundamentos de la hechicería moderna Kiritsugu se volvió y miró hacia la oscuridad más allá del jardín.

Durante un largo momento, no dijo nada.

Solo respiró, el vapor de su aliento formando pequeñas nubes en el aire frío de la noche.

— Los magus,— Dijo finalmente, y su voz era el sonido de la tierra siendo removida de una tumba— no son como las personas normales.

Su búsqueda del conocimiento no tiene límites éticos.

Su lealtad es a su arte, no a las personas.

Y los Tohsaka… son una de las familias más antiguas y orgullosas.

Su magia es poderosa, y su desprecio por quienes no la comprenden es absoluto — Rin no parece… — No la conoces— Kiritsugu se volvió de nuevo, y ahora sus ojos estaban fijos en Shirou con una intensidad que casi era física— Y no debe conocerte a ti.

Nunca, bajo ninguna circunstancia, le digas que eres mi hijo.

Que tu padre es Kiritsugu Emiya.

Para el mundo mágico, el Magus Killer murió en el incendio.

Si descubren que estoy vivo, y que tienes una conexión conmigo…— No terminó la frase.

No hacía falta ‘Pero ella ya dedujo por su cuenta que era tu hijo solo por mi apellido… aunque piensa que estas muerto.

Y probablemente el resto de magus involucrados en la guerra de hace 4 años, si es que siguen vivos, lo deduzcan así de fácil…’ Pensó Shirou con ironía, pero no se atrevió a decirlo en voz alta.

Su padre parecía muy serio esta vez — ¿Por qué?— Preguntó Shirou, aunque ya sospechaba la respuesta — Porque maté a muchos de los suyos.

Porque desafié sus reglas.

Porque soy un recordatorio de que su poder no es absoluto— Kiritsugu se acercó y puso una mano en el hombro de Shirou.

No era un gesto cariñoso; era una ancla, un intento de mantenerlo firme en medio de una corriente peligrosa— Si entras en su mundo, Shirou, lo haces bajo tu propio riesgo.

Y con tu propia identidad.

Emiya Shirou, estudiante de Homurahara, pupilo de Rin Tohsaka.

Nada más Shirou asintió lentamente.

No le gustaba el engaño, pero entendía la necesidad.

Había visto las cicatrices en el cuerpo de Kiritsugu, había sentido el peso de sus pesadillas — De acuerdo Kiritsugu lo estudió durante un momento más largo, y luego, inesperadamente, su expresión se suavizó un grado — Ella es una buena maestra— Admitió, casi a regañadientes— De las pocas en esta ciudad que podría enseñarte sin intentar desarmarte para ver cómo funcionas.

Pero recuerda: cada lección, cada fragmento de conocimiento, te ata un poco más a ese mundo.

Y una vez que estás atado, es difícil escapar — No quiero escapar— Dijo Shirou, y su voz era firme— Quiero entender.

Quiero ser lo suficientemente fuerte para proteger lo que importa.

Y si este es el camino, entonces lo seguiré Kiritsugu sostuvo su mirada, y en sus ojos, Shirou vio algo que rara vez veía: conflicto genuino.

El deseo de mantenerlo a salvo chocando contra el conocimiento de que no podía protegerlo para siempre — Entonces ve— Dijo finalmente, retirando su mano— Aprende.

Pero mantén los ojos abiertos.

El mundo iluminado por la luna es hermoso, pero su belleza es traicionera.

Y sus sombras son más profundas de lo que imaginas Shirou asintió una última vez y entró en la casa, donde Taiga lo esperaba con una sonrisa y una cena que, afortunadamente, no estaba quemada * * * Más tarde esa noche, Kiritsugu se quedó en el jardín, mirando las estrellas que comenzaban a aparecer entre las nubes.

En su mano sostenía una vieja foto, descolorida por el tiempo: él, mucho más joven, junto a una mujer de pelo plateado y ojos amables.

‘¿Estoy haciendo lo correcto, Iri?’ Murmuró al viento nocturno ‘¿Dejarlo entrar en ese mundo, después de todo lo que hice para alejarlo de él?’ No hubo respuesta, solo el susurro del viento entre las ramas de los cerezos Durante años, había tratado de darle a Shirou una vida normal.

Una vida con escuela, amigos, entrenamiento de kendo y comidas quemadas de vez en cuando que el propio Shirou preparaba, con esperanza de mejorar.

Una vida lejos de los rituales secretos, las guerras por deseos egoístas y el precio terrible del poder mágico Pero Shirou nunca había sido normal.

Desde el momento en que lo encontró entre las llamas, Kiritsugu había sabido que este niño era diferente.

Y ahora, ese niño había encontrado su propio camino hacia el poder, guiado por el hombre en quien menos confiaba y la hija de un viejo adversario Encendió un cigarrillo, el resplandor anaranjado de la punta brillando en la oscuridad como un faro diminuto ‘No puedo detenerte’ Pensó, exhalando una nube de humo ‘Pero puedo prepararte.

Y puedo vigilar.

Y si ese sacerdote o esa niña Tohsaka intentan hacerte daño…’ No terminó el pensamiento.

No hacía falta El Magus Killer podía estar retirado, pero algunas lecciones nunca se olvidan.

Y algunas herramientas, aunque oxidadas, seguían siendo mortales Arrojó el cigarrillo y lo apagó bajo la suela de su zapato.

Luego dio media vuelta y entró en la casa, donde la luz cálida de la cocina y el sonido de las risas de Shirou y Taiga llenaban el aire como una promesa Una promesa de normalidad que, sabía, estaba a punto de romperse para siempre * * * Glosario de términos “Magecraft” = “Hechicería” (aveces también puedo decirle accidentalmente “mística” o términos similares) “Asociación”: Referencia a la asociación de magos situados en Inglaterra, en la Torre del Reloj “Taumaturgia”: Es la capacidad y la actitud de realizar prodigios, ​ fenómenos considerados sobrenaturales o más allá de las capacidades humanas, por parte de un agente al que se considera extraordinario, como un mago o un santo, o incluso un rey “Quidditch”: Referencia al deporte principal de la famosa saga de libros/películas de Harry Potter “El mundo iluminado por la luna” (“Moonlit World”): Es el nombre dado al lado oculto del mundo.

El mundo sobrenatural que esta oculto de la vista de las personas normales

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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