Reincarnation: Multiversal Class - Chronicles of the Wandering Miracle - Capítulo 19
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- Capítulo 19 - 19 Capítulo 18 Consejo Real y Milagros Prohibidos
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19: Capítulo 18: Consejo Real y Milagros Prohibidos 19: Capítulo 18: Consejo Real y Milagros Prohibidos Capítulo 18: Consejo Real y Milagros Prohibidos La presencia de Gilgamesh en la Villa Emiya no era como la de una inquilina, sino como la de un astro que hubiera decidido orbitar alrededor de una humilde casa de campo.
Su esplendor no se había atenuado; se había domesticado solo en apariencia, transformándose en una presión constante y dorada que impregnaba cada habitación.
Kiritsugu la observaba con la tensión silenciosa de un soldado frente a una mina sin desactivar, mientras Taiga, deslumbrada e ingenua, revoloteaba alrededor de la “nueva amiga glamurosa de Shirou” hasta que, afortunadamente, su abuelo la reclamó para unas diligencias, dejando la casa sumida en un silencio cargado Fue en ese silencio, sentados en el salón principal— Gilgamesh en el mejor sillón, que había declarado su “trono provisional”—, cuando Shirou, impulsado por un día de frustración y la proximidad abrumadora de su supuesta mentora, decidió cobrar el precio de su invasión doméstica — Gil— Comenzó, tratando de que su voz no vacilara— Sobre las preguntas que he estado acumulando… Un brillo de genuino placer iluminó los ojos de rubí de la Reina— ¡Por fin!
Me aburría de esperar.
Habla, mi Estrella Errante.
Satisface mi curiosidad y quizá yo satisfaga la tuya Shirou respiró hondo y lanzó la primera andanada, buscando desentrañar los misterios que Rin, por limitación de conocimiento o por protección, no podía responder — Los Ojos Místicos.
Rin dijo que mis circuitos llegan hasta mis ojos, que tengo la estructura, pero no la función.
¿Cómo es posible?
¿Y cómo se obtienen?
Gilgamesh rió, un sonido claro y despectivo— ¡Los ojos!
Esos espejos del alma que tanto obsesionan a los mestizos.
Tener los caminos no significa que corra agua por ellos, niño.
Los Ojos Místicos son una mutación, una especialización forzada por el deseo, el trauma o una herencia sangrienta.
Tus ojos…
son ventanas limpias.
Ven demasiado, quizá, pero no imponen voluntad.
Obtenerlos no es un curso.
Es una violación contra uno mismo.
Un pacto con un demonio, una maldición ancestral, un destello de locura al borde de la muerte.
¿Querrías eso?
¿Manchar tu bella mirada vacía con algo tan mundano como un poder predefinido?— Su tono dejaba claro que consideraba la mera idea vulgar.
Shirou ignoró la provocación y pasó a la siguiente— La diferencia.
La real, entre un Servant y un Espíritu Heroico La sonrisa de Gilgamesh se ensanchó, halagada— Ah, tocamos el núcleo de la epopeya.
Un Espíritu Heroico es el registro perfecto, la leyenda cristalizada, la verdad del mito grabada en el Trono, fuera del tiempo.
Es lo que fue.
Un Servant…— Hizo un gesto despreciativo con la mano— es una copia barata.
Una sombra prestada, un recipiente limitado, una herramienta convocada por los anhelos mezquinos de los magus de esta era.
Es lo que usan.
La diferencia es la que hay entre un rey y su retrato; uno gobierna, el otro cuelga de una pared y recoge polvo— En sus palabras había un eco de desprecio, pero también de una nostalgia feroz por su estado completo — La Magia Verdadera— Continuó Shirou— Rin la mencionó.
Dijo que era distinta El desprecio de Gilgamesh se volvió absoluto— ¡Esa niña juega con términos que no comprende!
Lo que ustedes llaman “Magia Verdadera” son solo cinco artimañas residuales, los últimos trucos que el mundo, marchito y viejo, no ha logrado explicar.
En mi tiempo, en la Era de los Dioses, eso no era “magia”.
Era la respiración del mundo.
Los dioses caminaban y sus pasos eran ley.
Lo que hoy es un milagro inalcanzable, entonces era el simple latir de la realidad.
Los usuarios actuales…
el Caleidoscopio, el Azul… son niños tanteando las últimas brasas de un fuego divino que se apagó— Su voz era un canto fúnebre por un esplendor perdido — ¿Y esa es la verdadera diferencia, entonces?— Insistió Shirou, captando el hilo— ¿Entre tu era y la nuestra?
Gilgamesh lo miró, y por primera vez, su expresión no fue de diversión o desdén, sino de una lúcida y antigua melancolía— La diferencia, pequeño errante, es la densidad del Misterio.
Es la escala.
Es la presencia de lo Divino.
Vuestro mundo es gris, plano, regido por leyes pequeñas y mezquinas.
El mío era vibrante, peligroso y glorioso, regido por voluntades.
Ustedes estudian las reglas.
Nosotros las dictábamos.
Ese es el abismo insalvable que me separa de todo lo que veo Shirou asintió, sintiendo el peso de esas palabras.
Luego, lanzó su pregunta más personal— Mi Origen.
“Milagro”.
Rin no supo explicarme bien cómo interactúa con quien soy.
Dijo que era una fuerza, no una personalidad.
Pero…
¿cómo funciona realmente?
Gilgamesh se reclinó en su sillón, entrelazando los dedos.
Aquí estaba el meollo— Tu Origen no es un accesorio, estúpido niño.
Es el cimiento de tu alma.
Es lo primero y lo último que eres.
Y el tuyo…
“Milagro”…
es el más arrogante, el más hermoso y el más pesado de todos— Se inclinó hacia adelante, su voz bajando a un susurro cargado de poder— La razón por la que brillabas como un faro para cualquier magus con dos neuronas, antes de que esa chica te enseñara a apagarlo, es porque tu Origen despertó en el momento en que dejaste de ser una cosa y empezaste a ser otra.
En tu nacimiento en el fuego.
No ha estado dormido.
Ha estado activo desde el primer segundo, dictando cada respiración, cada latido, cada instinto de supervivencia.
Es la raíz de tu misma existencia Shirou sintió un escalofrío.
Las piezas empezaban a encajar de una manera aterradora— Entonces…
¿es por eso que no puedo proyectar una simple cuchara?
¿Por qué en lugar de un vaso hago una flauta que suena sola?
La Reina soltó una carcajada— ¡Naturalmente!
¡Exiges a un huracán que silbe una tonada!
Tu esencia es ser la excepción, el evento único, la posibilidad que se burla de lo establecido.
Forzarte a seguir los pasos minúsculos de la Gradation Air, a replicar lo mundano…
es como pedirle al sol que ilumine solo un grano de arena.
Es contra-natural.
Tu poder no es para repetir, es para crear.
Para imponer.
Esas “fallas” no son errores.
Son tu alma rechazando la mediocridad.
Deja de intentar encajar en sus moldes pequeños, Shirou Emiya.
Crea los tuyos propios.
O mejor aún…— Sus ojos escarlata brillaron con una luz peligrosa y tentadora— olvida los moldes.
Rompe la regla.
No proyectes lo que ven.
Proyecta lo que es.
Haz, simplemente, un milagro Las palabras resonaron en Shirou como el tañido de una campana gigantesca “Crea los tuyos propios…
Rompe la regla…” El murmullo se apoderó de él.
La frustración del día, la imagen del pájaro de metal, la flauta de cristal… no eran fracasos.
Eran intentos torpes de su propia naturaleza por abrirse paso.
Un impulso irresistible, un calor familiar que brotaba de su pecho, comenzó a crecer dentro de él.
Ya no estaba escuchando a Gilgamesh.
Ya no veía la sala.
Un latido, fuerte y claro, comenzó a sonar en sus oídos, ahogando todo lo demás Thump.
Thump.
THUMP Se levantó de un salto, con los ojos vidriosos, fijos en una visión interna— Necesito…
necesito tiza— Musitó, y se dirigió a la puerta que siempre había estado prohibida: el taller de Kiritsugu.
La habitación era espartana, gris, llena de herramientas y el tenue olor a pólvora y aceite.
Kiritsugu estaba allí, de pie frente a una mesa de trabajo, su rostro una máscara de alarma y creciente ira.
— ¿Qué haces aquí?
¡Sal de inmediato!
¿Qué te ha dicho esa mujer?
¿Cómo la conociste?
¡Contesta!— Kiritsugu le agarró el hombro, pero Shirou se sacudió con una fuerza inesperada.
Su mirada barrió la habitación, buscando, buscando… hasta que encontró un estante con materiales diversos.
Allí, un pequeño tubo de tiza azul para círculos mágicos.
Lo tomó — Shirou, ¡por última vez!— El grito de Kiritsugu era ahora una orden aguda, el tono del Magus Killer, pero no llegó a destino.
Shirou ya corría de vuelta al salón, seguido por su padre, furioso y asustado Gilgamesh, que había presenciado la escena con una sonrisa de inmenso deleite, se echó a reír al verlos pasar— ¡Deja al niño, hombre gastado!
¡El fuego creativo no conoce de prohibiciones paternas!
¡Ven, siéntate!
¡Presenciarás algo que vale más que toda tu vida de sombras!— Con un destello dorado, hizo aparecer dos sillas lujosamente talladas junto a la suya, una para ella y otra, irónicamente, para Kiritsugu Pero Shirou no veía nada de eso.
Había caído de rodillas en el centro del salón y comenzaba a dibujar en el suelo de madera.
Trazó el círculo básico de proyección, el que Rin le había enseñado.
Pero al mirarlo, le pareció ridículo, insuficiente, una jaula de líneas tontas.
El impulso, el latido feroz en su pecho, tomó el control de su mano.
Rompe la regla Comenzó a añadir líneas.
Símbolos que no había visto nunca, curvas que hablaban de posibilidades, ángulos que desafiaban la geometría euclidiana.
Transformó el círculo en una estrella de múltiples puntas, luego en un mándala fractal que parecía absorber la luz de la habitación.
Era una monstruosidad teórica, una pesadilla para cualquier magus ortodoxo.
La quimera perfecta — ¿Qué está haciendo?
¿Qué es ese círculo?— Kiritsugu preguntó, su ira dando paso a una perplejidad helada — ¡Callad y observad, ratón de sombras!— Ordenó Gilgamesh, sus ojos brillando como carbunclos— ¡Observad el amanecer de una estrella!
Shirou vertió su prana en el círculo.
Al principio, nada.
Un silencio absoluto, como si el mundo contuviera la respiración.
Luego, con un latido que sacudió el aire, una onda dorada y silenciosa explotó de su pecho Y el mundo cambió No fue una explosión, sino una transmutación.
El salón de la Villa Emiya se desvaneció, sus paredes derritiéndose en un horizonte infinito de un cielo azul cobalto y puro.
El suelo de madera se transformó en un campo de hierba verde y fresca que ondeaba bajo una suave brisa inexistente.
El aire olía a tierra húmeda y a flores silvestres Luego, los colores.
Pájaros de plumajes imposibles— escarlata, zafiro, esmeralda— brotaron del aire como frutos maduros y comenzaron a volar, trazando arcos y trinando melodías que nunca antes se habían escuchado.
Un cervatillo con pelaje que parecía hecho de plata líquida asomó la cabeza desde detrás de un seto que antes fue un sofá, masticando hierba ilusoria.
Una mariposa del tamaño de una mano, con alas que eran vitrales en miniatura, se posó en el hombro de un Kiritsugu paralizado.
Era hermoso.
Era vivo.
Se podía sentir la brisa, oler la hierba, escuchar el canto de los pájaros.
Era tangible en todos los sentidos.
Una ilusión sólida, un sueño proyectado sobre la realidad que respiraba y palpitaba con vida propia — Un…
Reality Marble?— Murmuró Kiritsugu, incapaz de contener el término técnico, su mente de magus luchando por clasificar lo imposible — ¡JA!— La carcajada de Gilgamesh retumbó en el paisaje de ensueño, un sonido de pura y absoluta dicha— ¡No, insensato!
¡Esto no es el mundo interior de un alma distorsionada forzándose sobre el mundo!
¡Esto es más puro, más imposible!
¡Es solo proyección!
¡Una ilusión hecha sólida, hecha vida, hecha milagro!
¡Un espectáculo digno de mi jardín colgante!
¡Mira, hombre sin alegría!
¡Tu hijo no distorsiona el mundo…
lo remece hasta que sueña!
La obra maestra de Shirou, sin embargo, tenía el combustible de un suspiro.
Menos de un minuto después de comenzar, los colores palidecieron.
Los pájaros se deshicieron en una lluvia de pétalos de luz.
El campo se desvaneció como humo, revelando poco a poco los muebles, las paredes, el suelo de madera de la Villa Emiya.
Shirou, de pie en el centro del círculo ahora inerte y chamuscado en el piso, tenía los ojos en blanco.
Una última y débil sonrisa de asombro tocó sus labios antes de que las rodillas le fallaran y se desplomara como un muñeco de trapo, su cuerpo imponiendo el último límite de seguridad: el apagado automático para evitar que su propio Od se consumiera hasta la muerte en éxtasis creativo El silencio regresó, ahora pesado y vacío después del estallido de belleza Kiritsugu se abalanzó hacia el cuerpo inconsciente de su hijo, sus manos buscando un pulso, encontrándolo rápido pero débil.
Levantó la mirada hacia Gilgamesh, y en sus ojos ya no había solo miedo o ira.
Había un horror nuevo, el de comprender que había subestimado la naturaleza del poder que anidaba en Shirou, y el monstruo que lo había desatado Gilgamesh, por su parte, se levantó de su silla dorada, que desapareció en un destello.
Caminó lentamente hacia el centro de la habitación, donde el círculo monstruoso aún humeaba.
Pisó la hierba ilusoria que se desvanecía y miró a Shirou inconsciente con una expresión de profunda, voraz satisfacción — Un minuto— Musitó, para sí misma o para Kiritsugu— Solo un minuto de verdadero esplendor.
Pero qué minuto…— Se volvió hacia el padre, su sonrisa ahora serena y terrible— No lo regañes, Emiya.
Acabas de presenciar el primer paso de un camino que ni los dioses pudieron pavimentar.
Cuídalo bien.
Aliméntalo.
Porque la próxima vez…
quiero que el espectáculo dure más Y dando por terminada la sesión, se dirigió a su habitación— que había tomado unilateralmente—, dejando a Kiritsugu solo en el salón devastado, con su hijo agotado en brazos y la certeza de que las reglas de su mundo, una vez más, habían sido hechas añicos * * * Las cinco magias verdaderas, para quien tenga curiosidad por cuales son: > La primera, la “Negación de la Nada”: La única usuaria y creadora de la primera magia es Yumina, quien se dice que falleció hace mucho tiempo, justo antes de que comenzara la era moderna de la magia, sin embargo, no se sabe mucho de ella más allá de ser “la primera” o “fundadora”.
De hecho, Yumina es reconocida como la única de los cinco Magos considerada directamente fallecida El dominio de la Primera Magia es desconocido.
En una serie de representaciones de las diferentes Magias, se representa mediante una gran explosión de materia.
Posiblemente asociado con la Negación de la Nada y relacionado con la generación de Cúmulos de Éter (Es básicamente el intento fallido de materializar Éter combinándolo con alguno de los otros elementos.
En cierto sentido, crear un Cúmulo de Éter es análogo a crear la “Nada”) Aunque la “Negación de la Nada” es un fenómeno que se materializa a través de la “Magia”, solo se sabe que con ella es posible resucitar humanos fallecidos.
Los secretos que esconden la primera magia verdadera aun esperan a que nuestro querido Kinoko Nasu nos los revele en alguna nueva obra de Fate > La segunda, la “Manipulación de Mundos paralelos”: Como su nombre lo dice permite a su usuario viajar e interferir con los mundos y lineas de tiempo paralelas, siendo capaz de realizar hazañas como: extraer energía mágica de sus infinitas versiones paralelas; viajar en el tiempo de forma limitada; etc.
Su único usuario conocido es Kischur Zelretch Schweinorg, también llamado el Mago Marshall o el Caleidoscopio.
Además, se sabe que en otras obras de Fate y el Nasuverse, Rin Tohsaka es tomada por él como aprendiz con la esperanza de que gracias a su talento sea capaz de convertirse en la próxima usuaria de la segunda magia verdadera Como dato extra, En Fate/Kaleid Liner PRISMA☆ILLYA, podemos ver como Illiasviel Von Einzberg y Miyu Edelfelt, son capaces de realizar esta magia de forma parcial mediante los Kaleidosticks, que son básicamente códigos místicos en forma de varitas mágicas que creo el propio Zelretch y que convierte a su usuario en una Chica Mágica (Como en Sailor Moon o Madoka Magica) como condición de uso.
Y no, los hombres no están incluidos, jodandanse fans de Kore wa Zombie Desu Ka?
XD > La tercera, el “Heaven’s Feel” (“Sentimiento del Cielo” en español): Es la “materialización del alma”.
El alma se convierte en un objeto físico que puede existir en el mundo sin necesidad de un cuerpo biológico.
Al ser el alma física, ya no envejeces (inmortalidad por edad).
Como el alma es el molde perfecto de tu ser, cualquier daño al “cuerpo” se repara instantáneamente porque el alma simplemente proyecta su forma de nuevo.
Es una regeneración que supera incluso a la de los Apóstoles Muertos (Vampiros), pueden imaginarla como la regeneración de Wolverine en los cómics o la de Deadpool, pero mucho mas rápida.
Al materializar el alma, esta se convierte en una máquina de movimiento perpetuo, ya no necesitas generar Od a través de circuitos mágicos limitados ya que el alma genera energía infinita por sí misma, eliminando el riesgo de morir por agotamiento mágico En teoría, todo el ritual del “Santo Grial”: la guerra y el sacrificio de los servants.
Es solo un método para acceder a la Raíz (la fuente de toda la magia en el nasuverse, la retratan como un centro de procesamiento de datos.
Pero ustedes solo imagínenla como el origen de TODO lo que existe en el nasuverse, algo similar a los registros Akáshicos) y obtener esta magia verdadera, mientras que los deseos son solo algo que el Grial puede llevar a cabo como un “efecto secundario” al ser, en esencia, una acumulación de energía mágica inmensa Los únicos usuarios conocidos son: Justeaze Lizrich Von Einzberg, el homúnculo que sirvió como el Grial original; e Illyasviel Von Einzberg (en la ruta Heaven’s Feel), quien logra ejecutar una versión incompleta de esta magia al final de la ruta para salvar a Shirou, metiendo su alma en un recipiente para que no muera tras perder su cuerpo (Shirou classic: La gente muere cuando la matan XD) > La cuarta, la “Desconocida” o “Anónima”: Se desconoce su uso y su usuario actual.
Se dice que el usuario de la Cuarta Magia simplemente “declaró que existe” y luego se ocultó > La quinta, el “Azul”: Es el dominio de Aoko Aozaki.
Si la segunda viaja entre mundos, la quinta se mete con el consumo de orden y flujo del tiempo.
Es considerada la magia mas “moderna” y, honestamente, la más aterradora aterradora para el equilibrio del universo Aunque tiene varios efectos, su esencia es el “Viaje en el Tiempo” y la “Manipulación de la Entropía”, siendo Aoko capaz de hazañas como: tomar “sus propios años de entrenamiento del futuro” y los trae al presente para volverse absurdamente poderosa de golpe; si algo malo sucede (como la muerte de alguien), ella puede enviar ese evento al futuro lejano, pero el problema es que la deuda no desaparece, alguien o algo en el futuro tendrá que pagar por ese tiempo “robado”, acelerando la muerte del universo (la entropía).
A diferencia de las otras magias que son conceptuales o constructivas, la Quinta es increíblemente eficiente para la aniquilación.
Aoko es famosa por lanzar rayos de energía que no solo destruyen la materia, sino que parecen “borrar” la existencia misma A diferencia de las otras cuatro magias, que se alcanzaron llegando a la Raíz (Akasha), se dice que la Quinta apareció como un subproducto de que Aoko llegara allí.
Por eso es la única que tiene un nombre de color (“Azul”) Si chicos, lo se.
ESTAS MIERDAS SON INCREÍBLEMENTE COMPLICADAS DE ENTENDER!!!
Pero ese es justo el chiste de estas magias!!!
Son complicadas de entender, si, pero es justo eso lo que las hace JODIDAMENTE PODEROSAS, y en mi humilde opinión, muy emocionantes :3 Ah, y no publique ayer porque se me fue el tiempo investigando esta vaina xd
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