Reincarnation: Multiversal Class - Chronicles of the Wandering Miracle - Capítulo 4
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- Capítulo 4 - 4 Capitulo 3 Carga y Preámbulo
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4: Capitulo 3: Carga y Preámbulo 4: Capitulo 3: Carga y Preámbulo Capitulo 3: Carga y Preámbulo La lluvia había cesado, dejando un mundo lavado en tonos de plomo y ceniza húmeda En la habitación de hospital, Kiritsugu Emiya permanecía inmóvil en la silla junto a la cama, los ojos fijos en el niño que dormía un sueño agitado, producto del agotamiento mental.
Las manos del hombre, que horas antes habían temblado al sostener ese cuerpo diminuto, ahora yacían quietas sobre sus rodillas.
Pero en su interior, la maquinaria de su mente— afilada por décadas de cálculo y paranoia— trabajaba a toda velocidad, reevaluando cada certeza que creía poseer El rescate no había sido un acto de heroísmo.
Había sido la culminación de un fracaso monumental Los primeros minutos tras encontrar al niño entre los escombros aún resonaban en sus sentidos con la claridad de una pesadilla en bucle.
El peso insignificante del cuerpo en sus brazos, un contraste obsceno con el peso aplastante de la culpa.
Cada paso que daba alejándose del infierno no lo llevaba a un lugar seguro, sino más profundamente al núcleo de su propio desastre.
‘Solo uno’, había susurrado entonces, y la palabra “uno” sabía a hiel.
Era el antónimo perfecto de “todos”.
Era la prueba estadística, sangrante y respirable, de que su filosofía—sacrificar a pocos para salvar a muchos—se había vuelto del revés.
Esta vez, los “pocos” habían sido todos, y el “muchos” era este único niño de pelo blanco, prematuramente envejecido, y mirada perdida En la carrera al hospital, con el niño inconsciente entre sus brazos, Kiritsugu no había proyectado un futuro.
Solo había ejecutado un inventario clínico: pulso débil pero estable, quemaduras severas, pero sin patrones de inhalación crítica que pronosticaran muerte inminente.
Era un objeto dañado que, contra todo pronóstico—y, lo sabía, gracias a Avalon, la sagrada vaina de Excalibur, que él mismo había puesto dentro del niño—, no se terminaba de romper.
No sentía alegría.
Solo la tensión de un alambre de acero, el fino límite que separa el colapso absoluto de una obligación repentina e ineludible.
Los días de vigilia en el hospital fueron un ejercicio de contención pura.
Observaba las curas, los gráficos de los monitores, la milagrosa— y por tanto, profundamente sospechosa para cualquier ojo entrenado— regeneración de los tejidos del niño.
Pero un detalle en particular encendía todas sus alarmas de “Magus”: el cambio gradual del cabello de Shirou a ese blanco canoso mientras se recuperaba.
Para un practicante de la hechicería, el cabello no era solo un conjunto de fibras capilares; era un órgano secundario de almacenamiento y canalización de energía mágica.
Muchos magus evitaban cualquier alteración drástica en él.
Y ahora, si afinaba sus sentidos, podía captar tenues pulsaciones mágicas, erráticas pero innegables, emanando de esa blancura El fuego maldito del Grial corrupto le había hecho algo.
Y el reciente ataque de histeria lo confirmaba ‘Shirou tiene el potencial de convertirse en un canal mágico… un magus en ciernes’ Negó, casi imperceptiblemente, ante su propio pensamiento.
Él jamás arrojaría a un niño que había perdido todo— y por culpa de ese mismo mundo oculto— a las fauces del “Mundo iluminado por la luna”.
No era como esos psicópatas obsesivos de la “Torre del reloj”.
Aunque, en el fondo de su alma, sabía que era peor: ellos experimentaban por codicia; él había masacrado por un ideal Y entonces estabas las “visiones”.
Los fragmentos de futuro que Shirou había vomitado en su ataque de pánico La mente de Kiritsugu, la del “Magus Killer”, repasó cada palabra con precisión forense: ‘Siete Masters… siete Servants… una chica rubia con armadura… tú discutiendo con ella… guerras gemelas…’ No eran delirios.
Eran términos técnicos.
El esquema exacto de la Guerra del Santo Grial.
La mención de la chica rubia con armadura— ¿Artoria?
¿Era posible?— y el detalle específico de sus discusiones con ella durante la Cuarta Guerra, un dato que ningún extraño podría conocer.
Era como si alguien hubiera inyectado en la mente del niño los archivos clasificados del conflicto, pero desordenados, mezclados con escenas de un futuro posible.
‘¿Clarividencia?’ No del tipo común, una mera premonición vaga.
Esto olía a algo más profundo, más arcaico.
Un eco de las habilidades atribuidas a los “Magos” de la “Era de los Dioses”, incluso en su forma más débil y distorsionada.
El pensamiento hizo que sus ojos, por un instante, se afilaran como cuchillas, y una intención asesina—fría, práctica—surcó su mente.
Era el instinto del depredador ante una anomalía peligrosa.
‘Si esos nobles de la “Torre del Reloj” llegaran a sospechar siquiera esto… No se conformarían con una simple observación.
Emitirían una Designación de Sellado de inmediato.
Lo tratarían como un artefacto, un fenómeno a diseccionar en una mesa de operaciones hasta extraer su último secreto’ Apretó los puños con una rabia contenida que le quemaba las entrañas.
‘No.
No puedo permitirlo.’ La determinación de proteger a Shirou— esta víctima concreta, este sobreviviente de su error— se solidificó en su pecho como un bloque de acero.
Era la única compensación posible por sus ilusas ambiciones de usar el Grial para salvar al mundo.
‘Y mira como resultó’ Una mueca de autodesprecio torció sus labios.
Miró sus palmas, imaginándolas empapadas de un rojo que nunca se lavaría ‘Mi deseo me estalló en la cara.
El grial, corrompido, me maldijo con una muerte lenta.
Pero el verdadero castigo no es eso… es toda esta sangre inocente en mis manos’ ‘Me he convertido en mi aquello que juré destruir.
En un monstruo, igual que mi padre.
Un genocida’ El semblante de Kiritsugu se crispó en una mueca fugaz de frustración y odio hacia sí mismo.
Su entrenamiento como asesino— la coraza de fría calma que lo había mantenido vivo— reprimió la expresión en menos de un segundo, restaurando la máscara impasible Cerró los ojos con fuerza.
El control era casi perfecto.
Casi.
Una lágrima solitaria, traidora, logró escabullirse y trazar un camino tibio por su mejilla, arrastrando consigo el humo y la ceniza de su alma ‘Lo siento…’ El pensamiento fue un eco desgarrado en su interior, dirigido a los fantasmas que siempre lo acompañaban ‘Lo siento, maestra.
Maiya.
Irisviel.
Illya… Shirou’ ‘Lo siento tanto’ La habitación permaneció en silencio, solo rota por la respiración entrecortada del niño.
Kiritsugu abrió los ojos, secos ya.
En ellos no quedaba rastro de la tormenta.
Solo la determinación fría y familiar de quien ha trazado una línea.
Shirou ya no era solo un niño rescatado.
Era un secreto que guardar, una promesa de potencial en ciernes, y el vivo recordatorio de un fracaso que, por primera vez, no podía resolverse con una bala.
Era su carga.
Su penitencia.
Y nadie, ni el mundo mágico ni sus propios demonios iban a arrebatársela * * * Los eventos que siguieron al despertar de su siesta se desenvolvieron ante Shirou como una obra de teatro vista a través de un cristal empañado.
Todo ocurría con una nitidez distante, como si él fuera un espectador atrapado en su propio cuerpo.
Mientras Kiritsugu hablaba con trabajadores sociales y firmaba papeles, la mente de Shirou no procesaba palabras, sino comparaciones automáticas.
Cada gesto del hombre, cada mueble del hospital, cada tono de voz era cotejado de forma instantánea e involuntaria con los fragmentos dispersos y sangrientos de sus visiones.
Era un estado de aturdimiento permanente, donde el presente y el futuro posible se mezclaban en una niebla desorientante.
La adopción fue un trámite surrealista.
Cuando le preguntaron, con voces suaves y caras de lástima, si aceptaba a Kiritsugu Emiya como su padre adoptivo, Shirou sólo pudo mirarlos con ojos vidriosos.
La respuesta surgió de sus labios antes de que pudiera pensarla, cargada de una certeza que no entendía: —¿No es obvio?
—dijo, y su propia voz le sonó ajena— Yo soy Shirou Emiya.
Fue una afirmación, no una elección.
Una capitulación ante un destino que sus visiones ya le habían mostrado, y que su mente exhausta ya no tenía fuerzas para rechazar.
El viaje a la que sería su nueva casa transcurrió en silencio.
Shirou miraba por la ventana del auto el paisaje de Fuyuki, una ciudad que le resultaba a la vez familiar y extrañísima.
Reconocía esquinas, distinguía el camino, pero no podía asociar esos conocimientos a ningún recuerdo personal.
Era como si alguien hubiera descargado un mapa en su cabeza, pero le hubiera borrado todas las anécdotas del viaje.
Y luego, llegaron a la Villa Emiya.
Kiritsugu, con su habitual parquedad, le mostró su dormitorio—una habitación sencilla, de paredes claras, que Shirou supo, con un escalofrío, que con el tiempo se llenaría de herramientas y el olor a aceite y metal—.
Pero fue Shirou, con una insistencia tranquila que brotaba de esa misma niebla mental, quien pidió ver el resto.
Necesitaba confirmar.
Necesitaba que la realidad pisara los talones a la profecía, para bien o para mal.
Lo que siguió fue un lento y opresivo recorrido por un escenario que su mente ya había habitado en sueños febriles.
El Patio: Un cuadrado de tierra y grava, rodeado por el muro de madera del engawa.
Allí, en sus visiones, bajo un sol de justicia o una luna de desesperación, un Shirou de pelo rojo practicaba esgrima contra una chica rubia, una y otra vez, persiguiendo el fantasma de un ideal.
Ahora solo estaba vacío, silencioso, esperando.
La Cocina: Espaciosa, funcional.
La campana extractora, los fogones, el largo mesón de madera.
Shirou sabía—sin saber cómo—que aquí, pasaría sus mejores y más relajantes momentos del día, tratando de hacer felices a los residentes de la villa con su sazón.
El Comedor: Una mesa baja de madera clara, con cojines zabuton alrededor.
En su mente, la imagen de tres chicas recurrentes en sus visiones— Una de cabello purpura y actitud tímida, otra de pelo negro y coletas con actitud altanera, y la ultima una rubia con un apetito monstruoso— cenando en un silencio no incómodo.
Ahora, la habitación resonaba con un vacío que parecía físico.
El Estudio/Taller de Kiritsugu: Una puerta que permaneció cerrada.
Kiritsugu no la abrió, pero Shirou sintió lo que había al otro lado: el olor a pólvora, magia residual, y papel viejo.
El cuartel general de un fantasma.
El lugar donde el Kiritsugu de sus visiones planeaba fríamente la muerte de magos, y donde más tarde, un Shirou adulto y cínico mantendría su propio arsenal de decepción.
El Jardín Trasero: Pequeño, un poco descuidado.
Un cerezo que en primavera debería florecer.
Shirou vio, superpuesta a la realidad, la imagen de una espada clavada en esa tierra, esperando a un rey que nunca volvería.
Un símbolo de pactos rotos y lealtades eternas.
La Entrada Principal (Genkan): El lugar de las llegadas y las despedidas definitivas.
Aquí, en el umbral entre el mundo y el hogar, una chica con armadura medieval se presentaría alguna noche, cambiándolo todo.
Aquí, amistades y relaciones más profundas recibidas y despedidas por primera y última vez.
El Pasillo: Largo, con puertas a ambos lados.
El escenario de conversaciones susurradas a altas horas de la noche, de miradas de preocupación intercambiadas, del sonido de unos pasos— los de una joven animada con un lazo rojo— caminando con propósito y corazón puesto solo en su senpai.
La Sala de Estar (con el Kotatsu): Donde en invierno, el calor bajo la mesa atraería a los habitantes de la casa.
Donde una maestra sustituta despreocupada se quedaría dormida rodeada de papeles de escuela, y donde se tomarían decisiones que determinarían la vida o la muerte.
El Baño (Ofuro): Un lugar de quietud y, en sus visiones, de confrontación.
Donde el agua caliente aliviaría músculos doloridos tras batallas imposibles, y donde, frente al espejo empañado, un reflejo con ojos de acero le preguntaría, una y otra vez, si valía la pena el camino elegido.
Con cada habitación, la niebla en la mente de Shirou no se disipaba; se hacía más densa, pero de una manera diferente.
Ya no era la confusión del desconocimiento, sino el aturdimiento del reconocimiento prematuro.
Cada rincón confirmaba sus visiones, anclándolo a un futuro no del todo descifrado, pero que, aun así, parecía escrito en piedra.
No sentía miedo, ni alegría, ni tristeza.
Sentía un profundo y paralizante entumecimiento existencial.
Estaba siguiendo un guion que ya había leído, interpretando un papel para el que no había ensayado, en una casa que era a la vez un hogar y la escenografía de su propia tragedia anunciada.
Al final del recorrido, se detuvo en el centro del pasillo, mirando a Kiritsugu.
El hombre lo observaba con esos ojos oscuros que todo lo analizaban.
Shirou no tenía preguntas.
Las respuestas ya las había visto, y eran tan incomprensibles como la niebla misma.
Sólo asintió, una vez, y el silencio entre ellos se llenó con el peso de todo lo que ambos sabían, y de todo lo que Shirou, atrapado entre el presente y el futuro, aún no podía entender.
* * * Glosario de términos del capítulo (y el de los anteriores porque se me olvido XD) “Sacrificar a pocos para salvar a muchos”: Es la filosofía del “héroe realista” de Kiritsugu, el cual la desarrollo debido a la influencia de su maestra y porque él mismo también perdió la fe en el héroe clásico que busca “salvar a todos”.
Tachándola de irrealista, estúpida e infantil “Magus”: Es el termino usado para referirse a los practicantes de hechicería o taumaturgia de la era moderna.
No confundir con “Mago” “Magus Killer”: Es el título que le puso la sociedad mágica a Kiritsugu.
Se la gano gracias a su infamia como un renombrado cazador de magus.
Muchas veces en el canon los magus retratan al “Magus Killer” como un loco extremadamente peligroso y especializado en matar a los suyos, alguien del cual era casi imposible escapar con vida, y, en caso de hacerlo, era a costa de perder tu capacidad de ejercer la hechicería por culpa de sus métodos especiales de asesinato, las “balas de origen” “Mundo iluminado por la luna”: Es la forma que tienen los magus de referirse a la parte oculta del mundo dominada por la sociedad mágica, la cual generalmente lleva a cabo sus actividades por la noche, por eso el nombre “mundo iluminado por la luna”.
Es algo así como en Harry Potter, pero más oscuro… Bro, esos tipos están locos, son capaces hasta de aniquilar poblados enteros solo para mantener en secreto al “Moonlit World” “Torre del reloj”: Es la sede central de gran parte de la comunidad mágica.
Está situado en Inglaterra, en el Museo Británico, más concretamente en una entrada secreta subterránea ubicada dentro del propio museo.
Así que si, la “torre del reloj” y todas sus instalaciones vecinas, están bajo tierra.
Dato curioso: La torre del reloj se construyó en ese lugar específico porque está justo por encima del cadáver de un dragón super poderoso llamado Albión “Clarividencia”: Es una especie de don mágico/habilidad que otorga la capacidad de ver el pasado/presente/futuro, principalmente a través de los ojos.
Aunque también existen algunas versiones con el mismo nombre, como la de Archer Emiya, que otorga una visión telescópica y/o microscópica.
Normalmente verán la clarividencia registrada como una habilidad de Servants, ya sea en el anime, novelas visuales, o la wiki de Fate “Mago”: NO CONFUNDIR CON “MAGUS”; es el término utilizado para referirse a aquellos individuos extraordinarios que han trascendido los límites de la hechicería y alcanzado la “raíz”.
Normalmente se define a los “Magos” como personas capaces de romper con la lógica científica y realizar hazañas comparables a las de los dioses.
Dato curioso: Las “magias” realizadas por los magos eran mucho más comunes durante la era de los dioses, pero, a medida que el misterio se fue retirando del mundo, el número de estas magias, así como el de los magos que las asaban, fue disminuyendo poco a poco hasta el punto de solo quedar 5 magias “verdaderas” en la actualidad.
(Si no sabes que es la hechicería, raíz, o cuales son las 5 magias verdaderas, vete a la wiki porque no la voy a explicar en este capítulo, quizás en otro donde se explique durante un dialogo) “Era de los dioses”: Es la época, anterior a la muerte del Rey Arturo (gran bretaña, durante su gobierno, es conocida como el último vestigio de la era de los dioses.
Cuando Camelot cayo, consigo también se marchó la era de los dioses).
En esta época existía una forma de energía mágica superior en la atmosfera (Éter).
La era de los dioses también recibe este nombre por la presencia e intervención activa de los Dioses con la humanidad (Si, eso incluye al dios bíblico… te estoy viendo a ti Jeanne…) “Designación de sellado”: Es básicamente una terminología florida para catalogar a los sujetos de pruebas que poseen alguna característica física extraordinaria o capacidad mágica rara.
Todo para “ponerlos en la mesa de operaciones” y diseccionarlos con el objetivo de sacarle todos sus secretos… malditos magus codiciosos… “Avalon”: Es la vaina de Excalibur (si no saben que tiene que ver esto con la situación de shirou, entonces no la busquen, porque lo considero un spoiler para esta historia, así como del anime Fate/stay night.
Pero si no te importa esto, puedes buscarlo en la wiki de Fate) “Excalibur”: Es la espada usada por el Rey Arturo en la leyenda artúrica.
También está entre los “Fantasmas Nobles” más poderosos de todo el Nasuverse, ya que es un arma creada en el núcleo del planeta para luchar contra amenazas externas al planeta (si, putos aliens XD) “Masters”: Es el termino usado para referirse a los humanos (o no humanos) que comandan uno o más Servants “Servants”: Son básicamente la versión debilitada de los “espíritus heroicos”, generalmente usados en las guerras del santo grial (Los espíritus heroicos son, en pocas palabras, héroes del pasado invocados para luchar al servicio de la humanidad, aunque a veces no son solo héroes sino también villanos o monstruos literales XD) “Santo grial”: Es un dispositivo mágico creado en conjunto por las familias de magus: Makiri, Tohsaka, y Einzberg.
Con el propósito de servir como un método para acceder a la raíz y obtener la 3era magia verdadera (la Heaven’s Feel).
Aunque también, debido a la absurda cantidad de energía mágica que absorbe antes de ser utilizable, puede ser usado como un dispositivo de concesión de deseos (como el genio de la lampara de Aladín, o Shenlong de Dragon Ball) “Guerra del santo grial”: Es un ritual mágico empleado para activar el grial (cuando ya está completamente cargado de energía mágica), en el cual 7 Masters, cada uno con un Servant a su lado, luchan entre sí en una batalla a muerte (estrictamente durante la noche) y el ultimo que quede en pie se queda con el premio, el santo grial “Angra Mainyu”: Dios maligno del zoroastrismo (no tengo mucha más información y tampoco es muy relevante en la historia aparte de ser ese tipo raro que corrompió el grial) “Todos los males del mundo”: Titulo que recibe Angra Mainyu dentro del nasuverse (saga Fate).
Tiene una historia trágica muy interesante, si quieren pueden buscarlo en la wiki “Parquedad”: Moderación económica y prudente en el uso de las cosas.
moderación, mesura, sobriedad, circunspección, templanza, frugalidad, parsimonia, continencia, ahorro, economía.
“Engawa”: En japonés, engawa es una palabra que podría traducirse como “espacio intermedio”.
Para los arquitectos, es el lugar que conecta una casa con la naturaleza “Zabutón”: Es un cojín japonés para sentarse.
El zabutón se usa generalmente cuando se está sentado en el piso y también se puede usar cuando se está sentado en una silla “Kotatsu”: Es un mueble tradicional que adorna casi todos los hogares japoneses.
Se trata de una mesa de aproximadamente 36 cm de altura (Que se jodan las medidas gringas, que es eso de pies y millas WTF XD.
Es broma jsjsjs), generalmente de madera, cubierta con un futón y equipada con un elemento calefactor
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