Renaci como el ultimo Emperador Azteca - Capítulo 8
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- Capítulo 8 - 8 Muerte Invisible
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8: Muerte Invisible 8: Muerte Invisible El palacio de Moctezuma, un lugar de majestuosa piedra y orden implacable, pero en ese momento era un silencio bastante macabro.
La noticia de la purga en Cholula había dado miedo entre los nobles, pero el aire en Tenochtitlan olía a incienso quemado y a un terror que no podía ser combatido con obsidiana o en la guerra misma.
Balam (Moctezuma), con el cuerpo aun vibrando por el ding de la misión cumplida por Citlalli, se enfrentaba al problema que él mismo había profetizado.
El Gran Sacerdote Tlalocayotl, con el rostro una máscara de fanatismo, lo llevó al jardín de hierbas.
Allí, en una choza improvisada, yacía el acólito Cihuatl.
El joven temblaba violentamente.
Su piel, antes suave, estaba cubierta de las pústulas rojas y dolorosas.
La fiebre lo consumía cada movimiento era un dolor inigualable.
“Mi Tlatoani,” susurró Tlalocayotl, postrándose en el suelo.
“Esto no es una enfermedad de los hombres.
Es el castigo de los cielos por deshonrar las profecías.
¡Debemos hacer un sacrificio mayor para que Quetzalcóatl nos perdone!” “Silencio”, ordenó Balam.
Su mente de historiador veía la viruela, no la ira divina.
Pero su cuerpo de Tlatoani sentía el pánico de su pueblo.
Sistema.
Misión Express activada.
Diagnóstico y Trata a los enfermos.
Nombre: Cuauhtémoc Habilidad Botánica: 2/10 Misión: Curar al acólito Cihuatl o hazlo mejorar en el acto.
Riesgo: Acusación de Brujería y Ejecución.
Recompensa: Habilidad Botánica +2.
Balam tomó un recipiente de barro.
Tenía que confiar en su conocimiento del futuro y en la receta que solo su cuerpo podía activar.
“Trae las hojas más amargas de Cempasúchil”, ordenó a un curandero tembloroso y aun mujer que estaba cubierta de pies a cabeza de algodón, “y un poco de Toloache, solo la punta de la raíz.” Tlalocayotl, indignado, se puso de pie.
“¡Toloache!
¡Es veneno, Tlatoani!
¡Usted envenenará al a mi seguidor!” “Yo soy el Medico en este momento”, dijo Balam, su voz fría como la nieve del iztaccíhuatl.
“Y yo digo que el veneno puede ser un escudo.
La enfermedad es la de los forasteros, y la curaremos con una medicina que no entienden.” Balam tomó una pequeña porción de la punta de su Lanza de Obsidiana, que solo él podía desprender de la pieza sin que se desintegrara (una propiedad única que el Sistema había añadido).
Con un molcajete improvisado, pulverizó el fragmento hasta obtener un polvo fino y negro.
Mezcló el polvo de obsidiana con la infusión de Cempasúchil (el antivírico ancestral) y la micro-dosis de Toloache (el inmunomodulador) con una precisión que superó su baja habilidad de Botánica.
No era él quien se movía, era la memoria muscular del Anfitrión activando en sus manos una habilidad poco vista en esos tiempos.
La bebida negra y humeante era un desafío a la vida.
Balam se arrodilló, sostuvo la cabeza de Cihuatl y lo obligó a beber.
El curandero tragó a duras penas.
Durante el resto del día, Balam no se movió de la choza.
Observó cada respiración, cada espasmo.
La fiebre de Cihuatl subió peligrosamente, pero luego, al atardecer, sucedió.
Los síntomas se estabilizaron.
Las pústulas dejaron de extenderse.
La fiebre, aunque alta, ya no era fatal.
La fórmula de la Obsidiana pulverizada había funcionado.
Balam se puso de pie, exhausto, mientras el Gran Sacerdote Tlalocayotl observaba con asombro y miedo.
“General,” dijo Balam a un oficial que vigilaba la puerta.
“El curandero vivirá.
Su cuerpo está luchando contra Mictlantecuhtli, Ahora, aísla a todos los que tengan estas manchas.
Y a todo el que se expusieron hoy.
tu mi fiel Sacerdote por nada del mundo salgas al mercado, yo, vendré a dejarles aquí desde víveres y agua si te salen las postulaciones rojas informarme con un guerrero que le dejare a cargo,” su voz se hizo una orden absoluta, “Que los curanderos de la corte preparen la versión básica de esta cura (sin la Obsidiana).
No curará, pero reducirá el fuego de la plaga.
La viruela ha llegado, pero no será la que nos aniquile.” Ding Misión Express Lograda: Diagnóstico y Tratamiento.
Requisito: Curación de la primera víctima de Viruela.
Recompensa: Habilidad Botánica +2 (Nivel 4 alcanzado).
PX +350.
Habilidad Desbloqueada: Medicina Avanzada (Nivel 1): Acceso a recetas de curación que superan el conocimiento de la época.
Balam sonrió, un triunfo amargo.
La viruela era el arma más grande de los españoles, y él acababa de crear el escudo.
Tenochtitlan podía sobrevivir, después de todo.
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