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Renegade: Beyond Divinity / Renegado: Más Allá de la Divinidad - Capítulo 21

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21: Capítulo 20.

21: Capítulo 20.

Kanec apareció en alguna parte de los bosques de Innova.

—Bien, veamos de qué se trata todo esto.

Quizás logre averiguar más de cómo este mundo ha cambiado tanto desde aquella época.

Extendió su mano sobre el suelo, estando parado.

Sus ojos cambiaron de color de repente; ahora se veían de un verde con azul.

Esto ocurría cuando usaba los cuatro elementos o solo uno, dependiendo de cuál escogía.

Esta vez usó el elemento del agua y tierra, que guardaban recuerdos de todo lo que había existido.

—Muéstrenme el pasado y todo lo que ha pasado desde aquella época hasta la actualidad —dijo.

Pero no pasó nada.

Así que decidió intentarlo de nuevo, esta vez con un tono de voz más serio y siniestro.

—MIS ÓRDENES SON ABSOLUTAS.

Quiero ver el pasado.

Ahora.

Una gran ráfaga de viento se levantó de inmediato, transformándose en un domo con él adentro.

Comenzaron a aparecer todos los procesos que había hecho la humanidad hasta la actualidad, como si estuviera viendo un resumen de todo lo que había pasado: guerras, masacres, desastres, arquitectura, máquinas, el cambio geológico, la formación de Innova, etc.

¡FSHHHH!

El viento explotó violentamente y Kanec apretó sus puños.

Tenía una mirada aterradora tras ver los procesos por los que había pasado la humanidad hasta llegar a como estaba ahora.

—Mortales… ¿qué se creen que son?

Sienten que son como dioses.

Jajajaja… parece que hace falta que alguien les demuestre cuál es su lugar.

Kanec percibió a alguien que acababa de entrar en la dimensión que él creó, así que regresó de inmediato.

La que entró ahí era Einar.

Solo él podía entrar porque Kanec le había dado la autorización.

—Ups… parece que no es el lugar que yo buscaba.

Entonces, ¿dónde está?

Y si intento comunicarme con él, tal vez aquí sí funcione.

Einar se estaba concentrando para hablarle a Kanec por telepatía.

—Maestro, ¿logras escucharme…?

Mientras Einar estaba llamando a su maestro, Kanec se le acercó por la espalda sin que Einar se diera cuenta.

—¿Qué estás haciendo aquí?

Einar, que estaba bien concentrado, se asustó con la voz de Kanec.

—¡Ha!

Pero qué susto me acabas de dar.

Te estuve buscando por todos lados y como te fuiste sin decir nada, pensé que lo más probable era que habías regresado aquí y por eso vine.

Pensé que no podía atravesar el portal.

Kanec caminó hacia delante.

—Bien, hablemos mientras caminamos hacia la cabaña.

Einar se sintió emocionado de acompañar a su maestro.

—¡Sí!

Que bien, así podré preguntarle más cosas.

Tenía algunas dudas y este es el momento perfecto.

Einar no podía esperar más para preguntar sus dudas y se le acercó a Kanec.

—Maestro, yo tengo algunas preguntas que hacer… ¿Será posible que me puedas responder?

Claro, si usted quiere, si no, no insistiré.

—Dime qué quieres saber.

Einar puso sus manos sobre la nuca.

—Bueno, por lo que he visto, ¿te está preocupando algo?

Kanec respondió.

—Hay alguien a quien le hice una promesa y necesito cumplirle esa promesa.

Einar se detuvo por un instante.

—Así que estaba en lo correcto.

Pero me sorprende que tú eres un humano y la fuerza que tienes está fuera de la lógica humana.

—Digamos que soy casi inmortal.

—dijo Kanec.

—¿¡Qué!?

¿Pero cómo?

—Einar quedó sorprendido con lo que escuchó y le interesó saber más.

—¿Podrías explicarme?

Es que no entiendo de lo que me estás diciendo de que eres casi inmortal.

Kanec era muy precavido y miró a Einar como si sospechara de él o que fuera a hacer algo, pero como él estaba fuera del alcance de los humanos, no había problema si le contaba una parte de su inmortalidad.

—Te lo diré.

Ahora imagina una caja y que esa caja tiene otra caja adentro, y esa tiene otra adentro y que también tiene un núcleo adentro.

Si ese núcleo se llegara a dañar, la caja también lo hará, pero si el daño que recibe la primera caja o que se llegará a destruir, mientras el núcleo sigue intacto, la caja podrá volver incontables veces.

Así es como funciona mi inmortalidad, solo que estoy separado por pequeñas dimensiones que solo funcionan conmigo mismo.

Einar estaba completamente sorprendido.

—Ya veo.

Así que eres muy poderoso y me alegro de haberte conocido.

Pero usted nunca se enfada, ¿verdad?

Siempre mantienes la calma ante cualquier situación.

Además de eso, no utilizas ningún arma para luchar.

Kanec miro al cielo azul.

—No es que no me enoje, solo me contengo.

No me permito enojarme.

Y también tenía una lanza que tiene conciencia propia.

Así que, si llegara a enojarme y portando un arma, sería el fin de toda la existencia.

Es por eso que mantengo la calma todo el tiempo, para no perder el control.

—Increíble y aterrador.

Eso quiere decir que no he visto cuál es tu verdadero poder.

¿Y qué aspecto tiene tu lanza?

Debe de ser un arma sagrada.

—dijo Einar intigado.

Kanec con una mirada seria.

—¿Sagrada?

Más bien maldita.

Yo… la llamo “Devor” porque devora mundos, energía y corta dimensiones… Pero ya no recuerdo cómo me separé de ella.

Lo más probable es que esté destruida.

Aunque si estuviera existiendo, llamaría mucho la atención.

También nadie podría tocarla ya que solo responde ante mí.

Einar se sentía honrado de ser el único a quien Kanec se lo estaba contando.

—Oye, ¿también yo puedo llegar a ser tan fuerte como tú?

Kanec le miro fijamente.

—¿No tengo idea?

Tal vez solo necesitas esforzarte más, ¿no?

Ahora que ya sabes cómo funciona el “Kin”, deberás descubrirlo y controlarlo por ti mismo.

Antes no cualquiera podía acceder al “Kin”, solo lo podían hacer las personas de linaje “Seker” o se conocen como el clan “Seker”.

Hum… malditos arrogantes.

Pero los de mi linaje no podíamos hacer eso.

Ellos creían que eran los únicos bendecidos y eso los llevó a la derrota por subestimar y burlarse de los demás.

Y así hasta que yo les demostré que estaban equivocados.

Con esfuerzo y entrenamiento adecuado se logra controlar el “Kin”, a lo que ellos llaman bendición de los dioses.

Patéticos.

Einar agacho la mirada.

—Debió ser terrible vivir en aquella época para ti, pero ve el lado bueno.

Ahora eres muy poderoso, ¿no?

Ah, mira, ya se ve la cabaña desde aquí.

Kanec se detuvo y comenzó a estirarse en el suelo.

Einar, sorprendido por la flexibilidad de su maestro además de su apariencia, Einar comenzó a estirarse también.

—Bueno, veamos quién llega hasta la cabaña primero —dijo Kanec.

—Ah, ya verás, he mejorado mi velocidad —dijo Einar con una sonrisa en la cara, agachándose en posición de correr.

Kanec no conocía la posición de correr y le preguntó a Einar qué estaba haciendo.

Este respondió que así era como se iniciaba una carrera para tener un mayor impulso hacia la victoria.

Kanec dejó que Einar se fuera primero.

Einar se impulsó y salió a toda velocidad para llegar a la cabaña primero.

Justo cuando estaba a punto de llegar, Kanec lo rebasó en un instante.

—Tienes que ser más rápido, así cualquiera te rebasaría —dijo Kanec mientras corría.

Einar llegó jadeando a la cabaña.

—Fuw, ya verás que en la próxima te gano.

—¿En serio?

¿Y exactamente cómo planeas hacer eso?

Lo que viste y lo que vieron los inútiles de la organización no era nada comparado con mi verdadera velocidad.

—Estás mintiendo… si eso fuera verdad puedes hacer una demostración —dijo Einar como broma.

Kanec sintió que debía mostrarle que no estaba mintiendo.

—Liberación al cincuenta por ciento —dijo Kanec.

Una presencia amenazante y aterradora llenó el ambiente.

Einar giró la cabeza, pero un peso enorme no lo dejaba moverse.

—¿Pero qué es esto?

No puedo moverme.

Esto… es el poder de mi maestro.

—Te demostraré la mitad de mi fuerza ya que aún me falta para llegar al cien por ciento.

Kanec creó una esfera de energía alrededor de Einar mientras él no se podía mover y lo teletransportó afuera del espacio observable.

Einar entró en pánico porque de repente se encontraba en el espacio exterior.

La esfera de energía que lo cubría servía para mantener el oxígeno adentro.

—¿Qué es esto?

No, es imposible.

Hace un momento estaba en la Tierra y ahora no sé… Kanec se preparó para impulsarse y una gran cantidad de energía se acumuló alrededor de su cuerpo.

¡BOOM!

¡CRUM!

Kanec se impulsó y el planeta, a pesar de estar reforzado y restaurarse ante cualquier ataque, no pudo soportar la fuerza con la que salió impulsado Kanec y quedó completamente destrozado como pedazo de vidrio roto.

Kanec solo le tomó unos dos minutos atravesar la galaxia entera hasta llegar a Einar.

Lo sorprendente era que lo hacía como si fuera un fantasma atravesando la galaxia sin causar ninguna explosión.

Cualquier objeto o partícula que viajara más rápido que la luz viajaría al pasado, pero con Kanec no se aplicaba eso.

Einar, mientras estaba mirando por todos lados, vio un destello y de repente apareció Kanec.

—Ahora me crees.

Esto es lo que me convierte en una amenaza para otros seres.

Pero esta velocidad solo funciona cuando uso el cincuenta por ciento de mi verdadera fuerza.

Cuando haya recuperado la otra mitad podré utilizar más habilidades.

Einar, asustado y aterrorizado, le gritó a Kanec: —¡Qué carajo estás haciendo!

Solo estaba bromeando, ya sácame de aquí.

Einar estaba temblando de miedo.

Así que Kanec, junto con Einar, se teletransportó en el sistema solar.

El planeta estaba destrozado, los pedazos flotaban en el espacio.

Kanec extendió la mano y una especie de onda salió de ella.

El planeta se volvió a reconstruir y los dos bajaron a la superficie.

Aun si Einar estaba casi muerto del susto, Kanec le preguntó: —Oye, ¿estás bien?

—¿Qué si estoy bien?

¡Me mandaste al espacio sin decirme nada!

Casi se me escapa el alma, ¿entiendes de lo que digo, verdad?

Kanec miro a Einar.

—Creí que querías una demostración, por eso lo hice.

Einar estaba muy enjado.

—Contigo no se puede bromear.

Fue mala idea venir a buscarte.

Kanec no le dio importancia y camino hacia el otro lado.

—Como sea, yo tengo que encontrar a alguien.

Solo olvida que esto pasó y ya.

Einar con el enoje que tiene, dijo.

—Pues eso haré.

Me largo de aquí.

Einar se separó de Kanec caminando hacia otra dirección.

—Será mejor que no lo provoque.

Con ese poder podría destruir a cualquiera que se le atraviese en su camino.

Aunque sí me dio un buen susto, es un verdadero monstruo.

—dijo Einar en su cabeza.

Einar miró hacia atrás viendo cómo Kanec caminaba hacia otra dirección.

Einar abrió el portal para salir de esa dimensión.

—Lo mejor será que me vaya de aquí por ahora.

Quería saber si le preocupaba algo.

Pero eso es algo que él tiene que resolver, yo no puedo hacer nada.

Aún no soy lo suficientemente fuerte.

Desapareció del portal y Kanec sintió que Einar ya se había ido.

Él continuó caminando hasta llegar a una piedra y se sentó ahí.

El clima era perfecto, el cielo azul y la brisa se movía lentamente.

Kanec, mientras estaba sentado, recordó lo que le dijo Einar sobre su lanza.

—Ya lo había olvidado.

¿En dónde se quedó?

¿Será que se quedó destruida?

No, es imposible, estaba hecha con la fuente de almas, así que debe de estar por alguna parte.

La lanza Devor era forjada por Kanec y era muy resistente para destruirla con facilidad.

—No puede ser que la perdí en alguna parte.

Y si intento localizarla tal vez pueda encontrarla.

Aunque si existiera, nadie sería capaz de tocarla ya que tiene un poder devastador y cualquier contacto que no sea yo estaría muerto.

Kanec se levantó y se paró sobre la roca.

Cerró los ojos.

El viento comenzó a esparcirse en todos lados siguiendo los ritmos del latido de Kanec.

—¡Lo encontré!

Kanec abrió los ojos rápidamente y finalmente pudo localizar la lanza y no solo eso, sino que también pudo localizar la ciudad de Tikal que tanto había estado buscando.

—Con que allí es donde están.

¡Paf!

Kanec se teletransportó de inmediato que supo la ubicación.

Fin del primer volumen.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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