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Re:zero-Borealis - Capítulo 10

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  4. Capítulo 10 - 10 Capitulo 8-Bienvenido Leoric Valmore
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10: Capitulo 8-Bienvenido Leoric Valmore 10: Capitulo 8-Bienvenido Leoric Valmore Horas antes– Perspectiva en la mansión Polimius.

Alfombras rojas, decoraciones de oro, varias sirvientas haciendo la limpieza y sobre todo una completa sensación de extravagancia era lo que describía la mansión Polimius en varias palabras, no por nada son llamados la familia más poderosa a nivel económico de todo Gusteko.

En el país hay un dicho que se transmitió de generación en generación, en donde hablaban que cada una de las 4 familias fundadoras tenían la producción de varios personajes importantes, por ejemplo:  La familia Valmore es y sigue siendo conocidos por los guerreros que nacen ahí, Los Guted por sus grandes políticos y dedicarse su vida a la corona real.

Los Petrov quienes dedican su vida a la Iglesia siendo que varios de sus descendientes tienen o tuvieron varios cargos en la Santa Iglesia, incluso a llegaron a tener contactos con la madre Odglass en persona.

Y finalmente los Polimius, quienes siempre fueron conocidos por sus descendientes especializados en la economía y negociaciones para la venta de piedras mágicas.

Entonces, ¿podría decirse que la familia Polimius es simplemente la más rica de Gusteko?, en ciertas palabras si y no, pues uno para poder tener lo que tiene y sobre todo el mantenerse en la cima debe tener conocimientos y estar siempre atento para aprovechar las oportunidades, así que ser solo la familia rica no sería faltarles el respeto.

La vista paso hacia una puerta donde había un escudo, con un tejón comiendo de un panal de abejas blues, adentro estaba el jefe de la familia, Frederick Polimius mirando documentos sobre su más reciente adquisición un lote de artefactos hechos por la bruja de la envidia Echidna previo a su sellado por el dragón Volcanica.

Tocando su barba bien cuidada Frederick guardo los papeles en un cajón de su escritorio.

–Si, los informes de mis soldados son correctos, el nieto de Dorian estará llegando en unas 6 horas aproximadamente – pensó Frederick Por un momento Frederick recordó viejos tiempos donde cómo fue que conoció a su mejor amigo en esos tiempos de niños.

Ahora, aunque siguen manteniendo lazos desde que los Valmore fueron “desterrados”, la comunicación se limitó a cartas que demoraban casi un mes en llegar.

–*Suspiro* me pregunto cómo será ese niño– dijo Frederick mirando por la venta sus ojos azules brillando debido a la luz del sol.

EN OTRA UBICACIÓN DE LA MANSION En una habitación donde había peluches, joyas y vestidos.

A simple vista el dormitorio de una niña, esta niña dormía en una cama de gran tamaño su cabello rubio platinado era exquisito junto con una belleza infantil que le hacía parecer una muñequita de porcelana en toda regla.

*toque* *toque* –Con su permiso Lady Astrid es hora de levantarse – dijo la voz de una mujer desde el otro lado de la puerta.

La niña aun con los ojos cerrados autorizo a sus sirvientas para que ingresaran.

–Adelante – dijo la niña La puerta se abrió, varias sirvientas bien vestidas ingresaron a la habitación algunas con ropas, otra con un cuenco lleno de agua y toallas, finalmente entro la jefe de las sirvientas de unos 40 años con un broche plateado en el pecho sobresaliendo desde su uniforme.

–Lady Astrid, es momento de su baño– dijo la jefa de las sirvientas.

La niña, Astrid se sentó en su cama, sobándose los ojos dio una sonrisa hacia las sirvientas para proceder empezar a quitarse la ropa de dormir.

La escena cambio hacia el baño una de las sirvientas lavándole el cabello mientras otras echaban agua caliente en la tina de la niña para que el agua no se enfriara.

–Lady Astrid, hoy tendrá clases de etiqueta, matemáticas y un poco de literatura, su padre Lord Fais espera que no se quede atrás en sus estudios – dijo la jefa de las sirvientas seria.

Astrid quien miraba al techo simplemente asintió mientras movía la mano con aburrimiento.

Finalmente, la escena cambio a las sirvientas poniéndole el vestido que usaría para ese día, un vestido de color rosado pastel y algunas joyas adornándole.

–Eso sería todo lo que está preparado para su día Lady Astrid– dijo la jefa de las sirvientas.

Astrid simplemente se miraba en el espejo asintiendo a cada palabra de la jefa, para ella eran el pan de cada día nada nuevo todo retorico, ella siendo un genio en palabras de sus profesores le era irrelevante todo, solo ella quería la atención de sus padres ¿Es mucho pedir eso?

Con una sonrisa practicada se volteo hacia la jefa de las sirvientas y dijo: – Comprendo muy bien señora Rita, cumpliré con las expectativas de todos – La jefa de las sirvientas dio un asentimiento bajando la cabeza, para ella que sirvió para la familia Polimius hace más de 30 años conocía a la nieta del duque desde su nacimiento.

Una niña aplicada en sus estudios, con buena etiqueta, sin embargo, para su lamento los padres de la niña son lo apuesto a ella.

El hijo del duque Lord Fais es alguien frio y calculador buscando siempre arruinar a personas con tal de sacar provecho de estas.

La madre de Astrid, Lady Elizabeth al llegar a esta casa tras casarse con Lord Fais perdió ese brillo que tuvo y ahora es una mejor renegada, que prefiera pasar sus tardes tomando el vino y alcohol de las bóvedas de la familia Polimius.

Sentir pena por la niña seria natural, pero a pesar de ser la jefa de sirvientas e hija de un baronet (una de las posiciones más bajas en la jerarquía noble) solo podía darle apoyo emocional.

Paso el día donde se veía Astrid practicando con su profesora de que cubiertos debe tomar en una reunión con la familia real, luego un profesor mayor dándole clases de matemáticas usando una tiza para llenar la pizarra con ejercicios para niños de 14 años de esa época.

Esto era la rutina y vida diaria de Astrid, repetitiva, monótona.

Solo los escándalos de su madre, cuando bebía de más, o las frías llamadas al despacho de su padre rompían esa monótona armonía.

En cada mirada suya, Astrid no veía un padre, sino a un hombre que la consideraba una herramienta.

Terminaba su segunda clase cuando notó el cambio: el ambiente de la mansión se tornó inusualmente agitado.

Las sirvientas se movían con prisa, limpiando los pasillos con más ahínco que nunca.

Intrigada, Astrid se acercó a una joven doncella de unos catorce años que barría el suelo con torpeza.

–Disculpa –preguntó Astrid, inclinando la cabeza con curiosidad– ¿puedo saber por qué hay tanto movimiento en la mansión?

La sirvienta miro hacia ella, inclino la cabeza en señal de respeto para hablarle: –Lady Astrid, hoy vendrá un invitado del duque el cual es el actual nieto y heredero de la casa Valmore – Astrid alzo una ceja intrigada: –Ya veo– puso su mano en su mentón para pensar no sin antes despedir a la sirvienta para que siguiera con sus deberes – puedes volver a lo que estabas haciendo.

– dijo en su típico tono.

–S-sí, mi señora –respondió la muchacha con nerviosismo, haciendo una pequeña reverencia antes de retirarse apresuradamente por el pasillo.

–Así que.… ¿Valmore?

– susurro para sí misma Astrid Desde que ella empezó a socializar con las hijas de otras familias nobles incluyendo a los otros niños de las otras casas fundadoras, nunca conoció a nadie de los Valmore.

Tenía entendido que sus dominios estaban en la frontera de Gusteko lejos de la capital y casi sin ningún contacto con las familias influyentes, más preocupados en proteger sus dominios que en socializar con los demás.

O como dijo les decía su padre en alguna reunión: –Barbaros abandonados por su propia nación y por la gran Odglass.

–  Esto levanto su curiosidad y por un momento le llamo la atención, dio una sonrisa mientras caminaba devuelta a sus asuntos aun le faltaba una clase más.

La escena mostraba a Astrid caminando de espaldas su cabello rubio plateado sobresaliendo por el sol, luego imágenes de un señor con ojos pagados como los de un pez muerto firmando algunos documentos en un despacho sin mostrar emoción alguna Luego, la imagen se desplazó a una habitación adentro había una mujer de belleza madura usando en vestido revelador de seda color azul, tenía una copa de vino casi vacía en la mano a su lado había una sirvienta con un uniforme diferente al que utilizaban el resto del personal de la mansión, la sirvienta al ver como su señora le estiraba la copa hacia ella toma la botella de vino con elegancia y procedió a volver a llenar su copa.

Volviendo al presente –Es un placer conocerle duque Polimius, agradezco su cálida hospitalidad – dijo Leoric poniendo su mano en el pecho y haciendo una leve inclinación.

Un saludo cortes entre nobles de Gusteko algo que le enseño su abuela Lyssane.

–Por favor, Leoric no es necesaria tanta formalidad– dijo Frederick, quien se acercaba a Leoric dándole un abrazo.

Leoric lo siento raro digo en verdad quien aceptaría un abrazo de un completo desconocido de esta manera.

Frederick termino el abrazo, pero sus manos estaban en los hombros de Leoric.

Mirándolo de arriba a abajo en su mente se dio cuenta tenía razón este chico era un calco a su antiguo amigo en su infancia.

Miro detrás del chico y vio a toda la escolta, hombres entrenados por la batalla y supervivencia, vio como había algunos semihumanos no hizo ninguna mueca pues aquí en Gusteko se aceptan a los semihumanos, después de todo la esclavitud está prohibida en Gusteko y aunque no sea una relación armoniosa la coexistencia es mínima y pasable.

–Veo que deben estar cansados por favor, Nicholas guía a la escolta del joven Valmore hacia su edificio elegido y sírvanles un banquete para que se puedan alimentar una vez se hayan acomodado– dijo Frederick con un tono jovial.

–Claro, mi señor – dijo el mayordomo de la mansión Nicholas.

Di unos pasos y de una manera refinada invito a los soldados a seguirle.

–Por aquí caballeros– si dijo Nicolas Pila y algunos de los caballeros se miraron entre sí, hasta que Fray dio la orden para que los siguieran y que 2 de los hombres siguieran a otra sirvienta para que puedan guardar a los caballos y las carrozas.

Todo se estaba efectuando, hasta una de las sirvientas dio un grito de susto al ver a Björn bajar del carruaje de Leoric.

Frederick lo vio al Osezno y sus ojos se iluminaron.

–OH, pero que ven mis ojos una cría de oso Ventisca– volvió su mirada a Leoric – dime Leoric ¿Acaso es tu mascota?

– pregunto ¿Mascota?

– se preguntaron Leoric y Björn ambos de distintas maneras en sus mentes, pero de maneras distintas.

Leoric por fuera estaba tranquilo, pero hacia lo posible para no reírse de su compañero.

Mientras Björn soltó un gruñido ante el comentario, no le dio gracia era un compañero no una mascota.

–Para nada, duque Polimius déjeme le presento a Björn él es mi compañero y actualmente los 2 estamos relacionados por un contrato mágico – dijo Leoric finalmente.

–¿Compañero?

oh entiendo así que firmaste un contrato mágico con el – dijo Frederick Tras explicar la situación de la mejor manera posible, Frederick invito a Leoric junto a Björn a entrar a la mansión.

Adentro en la mansión, Frederick le comentaba a Leoric ciertas experiencias que vivió con su padre de niños y algunas otras cuando eran jóvenes.

Leoric escuchaba con atención después de todo era una faceta que nunca conoció de su abuelo.

Algunos sirvientes desvivan la mirada al verlo a él y a Björn.

Leoric siguió escuchando al duque hasta que de reojo la vio, cabellos rubios y unos ojos azules hipnotizantes.

Frederick al ver hacia donde miraba Leoric dio una sonrisa astuta: –Astrid querida ven a saludar a nuestro invitado – dijo Frederick Astrid al oír a su abuelo bajo con elegancia las escaleras hasta que se encontró con ellos.

–Leoric déjame presentarte a mi nieta, Astrid Polimius– dijo Frederick –Es un placer conocerle, Lord Valmore – dijo Astrid estirando su mano hacia él.

–Me llamo Astrid Polimius, de la familia Polimius– –El placer es mi Lady Polimius – dijo Leoric quien tomo su mano y procedió a besar su dorso.

–Me llamo Leoric Valmore, Actual Heredero de la casa Valmore– luego señalo a Björn –Y el es mi compañero y creatura mágica por contrato Björn – Por unos instantes mostro sorpresa en sus ojos –¿Una creatura mágica?

– luego con naturalidad volvió a usar su mascara mostrando una sonrisa.

–Que lindo nombre tienes amiguito – dijo mientras pasaba su mano por la cabeza de Björn.

El oso quería protestar quitarse la mano de encima, pero no podía hacer algo que dañara la reputación de Leoric por una cosa menor así que simplemente se dejó acariciar.

No paso mucho hasta que Astrid saco su mano de su cabeza y volvió su mirada hacia Leoric.

Esa sonrisa le causaba algo extraño a Leoric se sentía que lo estaban analizando por dentro y por fuera.

–Astrid querida voy a llevar a Leoric a su habitación para que se instale, más luego si quieres podrás hablar con el – dijo Frederick interrumpiendo el ambiente –Oh que lastima, bueno Lord Valmore nos veremos luego tal vez cuando toque la hora de comer – dijo Astrid para luego darse la vuelta.

–Espero volver a verla luego Lady Polimius– dijo Leoric Astrid al oír eso volvió su mirada hacia el para agregar algo –Por favor, llámeme Astrid después de todo vamos a convivir por mucho tiempo aquí – luego volvió a su camino sin darle tiempo a Leoric para responder.

*Pausa Informativa* Familias Petrov y Guted Familia Petrov Son una de las 4 familias fundadoras, que juraron dedicar su vida a la alabanza a Odglass dicen que son la familia que engendro al primer rey santo (cosa que está en duda).

Su influencia a diferencia de los demás se basa en la Iglesia pues miembros de la familia tienen cargos en la iglesia.

Esto es de resaltar pues Gusteko al ser una teocracia, técnicamente los Petrov tienen la mayor parte de alcance al poder.

Familia Guted Son otro miembro de las 4 familias fundadoras, de las 4 familias son las más poderosa hasta el momento pues son los líderes de la facción noble de Gusteko y “fieles” seguidores de la corona.

Su poder esta desde lo militar, económico y en influencias, aunque no tienen tanta riqueza como los Polimius o no generaron a guerreros formidables como los Valmore, tienen el mayor poder político de Gusteko solo por detrás de la familia real.

Además de ser la principal razón por la que la casa Valmore está en su exilio actual.

*Fin Pausa informativa* Perspectiva de Leoric –Es muy espacioso…– dije impresionado al estar en su habitación asignada.

La habitación era de unos 50 metros cuadrados, una cama de gran tamaño junto sabanas y almohadas de gran calidad, el dosel, tallado en madera oscura con intrincados grabados relacionados a la familia Polimius.

A los costados de la habitación roperos de gran tamaño, junto a un escritorio ornamentado con detalles plateados, junto a una pluma.

Una repisa llena de libros, si bien Leoric tenía libros en casa estos no estaban en las condiciones adecuadas a diferencia de estos.

Las ventanas de arco alto dejaban que la luz del atardecer entrara a su habitación, bañando el suelo de mármol blanco, con una alfombra con el escudo Polimius.

–y extravagante en todos los sentidos– termine decir.

Björn sin pensarlo se lanzó sobre la cama revolcándose y rodando sobre está dejando su olor.

–¿Qué crees que estás haciendo?

–pregunte frunciendo el ceño.

–Qué crees compañero dejando mi olor un oso ventisca nunca se sentirá cómodo si donde esta no marca su territorio– dijo Björn por su vínculo telepático.

*suspiro* Que creído te has vuelto– le dije Revise el cuarto y vi que mis pertenencias ya habían sido acomodadas en la habitación, mire un poco más para asegurarme que la habitación no tenga alguna magia de vigilancia o alguna otra cosa.

Tras finalizar di un suspiro, no había nada absolutamente nada, eso hizo que me relajara un poco, ya con eso y viendo como Björn dormía plácidamente en la cama, decidió darme un baño.

El baño era como se esperaría de una familia con dinero, una gran bañera con agua caliente, es probable que las sirvientas la hayan hecho con antelación.

Me desvestí y procedí a bañarme, seré sincero nunca antes me había sentido tan cómodo en mi vida a si que esto es una vida llena de lujos, seré sincero no creo poder acomodarme a esta vida, el vivir en un estado de supervivencia durante toda mi infancia me hace sentir ajeno a tanto lujo, pensé mientras me acomodaba en más en la tina.

–Supongo que me tomará tiempo acostumbrarme a esto –murmuré para mí mismo, hundiéndome un poco más en el agua mientras el calor disipaba los restos del cansancio del viaje.

Luego de darse el baño y secarme con una toalla me puse una ropa cómoda para estar en la mansión, unos momentos después una sirvienta toco la puerta diciendo que en unos momentos servirían la cena.

Respondí que bajaría en unos momentos.

Al estar en la mesa había demasiada comida, desde un ave horneada, carnes y varias guarniciones, en la mesa a un lado estaba Astrid y en cabeza de la mesa estaba Lord Frederick.

–Leoric por favor toma asiento y sírvete como te plazca – dijo Frederick abriendo los brazos.

Tome asiento en la silla que estaba al frente de Astrid, miro a su alrededor donde había manteles más junto a cubiertos vacíos.

Frederick al ver pregunto.

–Ecxilor disculpa podrías decirme donde están mi hijo y mi nuera – la jefa de las sirvientas, recta como siempre hablo.

–Mi señor, el señor Fais pidió explícitamente que le llevaran la comida a la mesa – acercándose un poco al oído del duque para que Leoric no oiga dijo: – pues no quería compartir mesa con la peste, esas fueron sus propias palabras –  Frederick frunció el ceño–Hablara con él en otro momento – La jefa siguió: – Y Lady Borbick dice que no está en condiciones para recibir a tal distinguido invitado – Frederick simplemente movió la cabeza en señal de resignación, esos 2 ya eran adultos capaces, que él un anciano tuviera que seguir tomando decisiones por ellos sería una tontería.

–Pido disculpas por el accionar de mi hijo y nuera, espero que esto no nos cause malentendidos – dijo Frederick mirándome –No hay problema alguno Duque después de todo usted me acepto en su casa, me ofreció compartir la mesa con usted y Lady Astrid, no hay nada de que disculparse – Exprese Frederick dio una sonrisa ante la respuesta de Leoric, sin más invita a seguir con la comida.

La cena siguió con tranquilidad, unas cuantas anécdotas más por parte de Frederick junto a mi abuelo y unos cuantos logros más de la familia Polimius.

Asentía ante las historias de Lord Frederick, en uno que otro vistazo vi como Lady Astrid no me quitaba los ojos de encima, su sonrisa no se sentía autentica era una máscara bajo mi punto de vista, pero no seguí profundizando en esto y lo dejé pasar.

En un momento le pregunte al duque si acaso mañana podría ir a conocer la capital, el estado de los niños me tenía intrigado y si acaso hubiera más cosas de las que no se vieran a la vista.

La respuesta que recibí fue que hablarían en otro momento sobre este tema más pronto de lo que esperaba.

Solamente asentí y seguí comiendo.

Unos momentos después, tras terminar la cena regrese a mi habitación devuelta vi a Björn que estaba dormido en el suelo, moví la cabeza con una sonrisa en el rostro y procedí a acostarme en la cama, mañana sería un nuevo día y tendría que estar preparado para ello.

Sin más me deje caer en las manos del sueño a entrar a ese vendito mundo onírico.

*Punto de vista de tercera persona* –Señor que impresión se llevó del Joven Valmore – Pregunto Nicholas el mayordomo principal Frederick con una copa de vino en la mano dijo: –Tiene potencial, tiene el porte y sobre todo es fuerte– volteo su mirada hacia Nicholas –Definitivamente tenemos que asegurarlo, un compromiso con Astrid sería una opción, sin embargo – hizo silencio por unos minutos hasta que: –Cancela todas las clases de Astrid para mañana y dile a Leoric que tendrá mi autorización para ir a la capital– tomando un sorbo de su copa agrego – Vamos a armar un pequeño teatro donde podremos sacar el máximo provecho – dijo con una sonrisa que dejaba ver algo de malicia y ambición.

Fin del capítulo 8

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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