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Re:zero-Borealis - Capítulo 16

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Capítulo 16: Capitulo 12 parte 2: Polimius.

Momentos antes de la explosión

Leoric se encontraba mirando una fuente de agua, donde había una estatua de un hada, estaba intrigado ante la forma y el diseño de la fuente, preguntándose qué clase de magia tenía para que el agua no se congelara, hasta que sus instintos le decían que el peligro se acercaba.

su cuerpo se movió primero y un fuerte viento paso a su lado, luego la fuente había sido destruida y partida en pedazos el agua salía en chorros y la nieve se mojaba.

Leoric dio unos pasos atrás y otro ataque ya se avecinaba devuelta.

–¡Tch¡– Leoric dio un chasquido y esquivo el segundo ataque con velocidad.

En la perspectiva de Leoric

Mirando mejor lo pudo vislumbrar mejor a su atacante. Cabellos negros, una piel pálida y ojos negros que mostraban una intención asesina.

Al verlo supe quién era al instante, Fais Polimius no me quede a pensar porque hacia esto simplemente le mande un mensaje rápido a Björn para que le dijera a Milly y a la señora Elizabeth que el plan D estaba en marcha.

Cuando vi que la lanza se acercó directo hacia mí, de mi manga salió una navaja que al tenerla en mi mano se agrando formando mi espada.

Esto le tomó por sorpresa pues vi como sus ojos se agrandaban y ambas armas chocaban, salieron chispas y tomé un poco de aire para usar mi técnica de contraataque.

Aunque estaba mal ejecutada la fuerza era la necesaria para hacer retroceder a Fais.

–Pequeña mierda – lo escuche decir su semblante no cambio, pero se notaba su molestia.

Se volvió a lanzar contra mí, mi espada contra su lanza chocó nuevamente las chispas volaron y el sonido del metal resonaba por el jardín.

No podía usar devuelta mi técnica de contraataque, pues la ráfaga de golpes no me lo permitía y de seguro él estaba esperando que la usara devuelta.

En pleno intercambio aproveche en usar mi magia de agua y tierra para hacer que se formara lodo en el suelo, en cuanto Fais dio su tercer paso para su ataque este resbalo el pie y ahí pude hacer mi movimiento.

Lancé hacia él y con un truco nuevo que aprendí en las clases particulares de magia en la mansión:

–¡El Huma! – varias lanzas de hielo se formaron a mi alrededor y se lanzaron hacia Fais. El por su parte reacciono usando su magia de fuego derritió las lanzas.

–Trucos así no servirán contra mí, miserable salvaje– iba a seguir burlándose, pero gracias al vapor que se formó no pudo evitar mi ataque que aprovechando la baja visibilidad hice un corte que le corto parte del rostro.

La sangre broto de su frente, intento evitar mí ataque, pero fue muy lento, toco su costado de la frente y al ver la sangre en su guante negro, sus ojos se volvieron más afilados y sin titubear alzo su mano hacia mí.

–Goa– dijo con voz gélida y mirándome sin emociones y una enorme bola de fuego fue lanzada hacia mí.

–Mierda–

Volviendo al presente

Varios de los guardias del duque se dirigían hacia esa ubicación, incluyendo a la guardia Valmore, vieron las llamas y juntos intentaron apagarla. Algunos usando magia de agua y otros con baldes que traían de los establos.

Por parte de Milly y Elizabeth se estaban vistiendo hasta que alguien entro a su habitación, era Björn quien al usar fuerza para derribar la puerta dio unos giros y cayo sentado.

–Es el familiar de Lord Leoric– dijo Milly, por su parte Elizabeth se le quedo mirando

–No hay tiempo que perder señoras, mi amo las necesita es momento de empezar el plan D– dijo Björn forzando un vínculo telepático con ellas.

Primero Elizabeth quedo confundida ante lo sucedido oír en su cabeza la voz de un oso era raro, Milly por su parte se recuperó más rápido y asintió.

Recordó el plan D, el cual era el siguiente si en caso eran descubiertos y los varones Polimius intentaban hacer algo por ellos mismos tenían que enfrentarlos aquí y ahora, derrotarlos antes que lleguen los guardias de la iglesia y por así usar la historia de que Fais trato de matar a Frederick y que ellos intentaron detenerlo.

Sin más los 3 empezaron a moverse, al pasar de unos momentos cuando voltearon por uno de los pasillos una fuerte patada mando a Björn a volar. El osezno salió por la ventana y rompiendo el techo cayó sobre el almacén de la cocina.

Milly fue tomada del cuello y Elizabeth recibió un golpe en el estómago cayendo de rodillas, al mirar arriba vio a Nicholas estrangulando a Milly.

–Ni-Nicholas– dijeron al unisonó las hermanas.

–Mil disculpas, pero no puedo permitir que ustedes sigan con vida, es primordial en mi plan que mueran–

Elizabeth iba a sacar una cuchilla de su vestido, pero su mano fue pateada por Nicholas y luego fue golpeada con el cuerpo de Milly asiéndola rodar.

Nicholas volvió a apoyar a Milly en la pared y apretó su agarre en el cuello de la doncella.

–No te resistas, será menos doloroso – dijo firmemente.

Milly ya tenía su tez morada y estaba votando saliva hasta que.

Nicholas la soltó para poder esquivar el corte de una espada, de las sombras salió una figura que con otro ataque hizo retroceder unos metros a Nicholas.

–Demonios viejo, que clase de monstro eres – la sombra termino de formarse y se revelo que era Pila. El semihumano ayudo a Milly a componerse y luego a Elizabeth quien tenía un labio roto.

–Me sorprende verte aquí, semihumano– Nicholas se limpió la tierra de su traje y volvió su mirada al trio. –Sinceramente, pensé que estarías junto a tus compañeros, no se me paso por la cabeza que tuvieras esa clase de habilidad–

–Viejo acaso ese importa qué clase de hombre trata de matar a 2 mujeres indefensas – dijo Pila gruñendo y mostrando los dientes.

–Me temo, joven semihumano que ambas tienen que morir, el motivo no es importante, solo que para que la Familia Polimius se extinga así debe hacerse. –

Milly quien ya se estaba recuperando miro a Nicholas con desconcierto luego con odio.

–Maldito seas Nicholas, sabes por lo que hemos pasado y aun así estas intentando matarnos – Rugió Elizabeth quien tiro un escupitajo a un lado con sangre.

–Es algo triste Lady Elizabeth, pero así son las cosas, además la señorita debe de estar sola así que estará feliz por la compañía que le envié. –

El rostro de Elizabeth se helo ante lo dicho, sus ojos mostraron miedo ante la posibilidad que su niña fuera lastimada y quiso salir corriendo hacia donde estaba ella, pero sería difícil con Nicholas interponiéndose.

–Señoras váyanse y busquen a la señorita Astrid, Fray debe estar con ella en estos momentos, pero de todas maneras ustedes deben de salir de aquí ahora – dijo Pila en guardia con espada en mano.

–Oh, otra anomalía en mi plan, pero no importa una vez acabe contigo me hare cargo de ellas– dijo Nicholas sacando 2 dagas de su traje y poniéndose en posición de combate.

–¡Largo ahora! –grito Pila para luego lanzarse hacia Nicholas y empezar su pelea.

Las 2 mujeres no lo pensaron y esquivando un corte por parte de Nicholas cruzaron entre los 2.

–Demonios, anciano que edad tienes para tener esta fuerza – dijo Pila apretando los dientes ante la fuerza que aplicaba para igualarle.

–Para su información, tengo apenas 72 años y todavía me mantengo – dijo Nicholas aplicando más fuerza y haciendo retroceder a Pila.

Mientras tanto con Astrid, tras la explosión salió de la cama y al voltear a ver vio que Björn no estaba, sin pensar salió rápido de la habitación de Leoric, lo primero que hizo fue revisar patrones y buscar posibles rutas de escape.

Tras lo que le sucedió ese día en el centro de la capital, se juró que no volvería a pasar por eso. Y ahí los vio era un grupo de 4 personas entre capuchas y armas ocultas en diferentes lados del pasillo.

Astrid volvió a la habitación y la cerró desde adentro, miro por la ventana vio que la altura no era tan alta, empezó a juntar las sábanas para hacer una soga.

Los sonidos de la puerta siendo forzada se podían oír, Astrid simplemente se apresuró para hacer la soga.

–Qué demonios, como fue que la niña se dio cuenta de nuestra presencia – pudo oír desde el otro lado de la puerta.

–Ni idea, pero no pierdas el tiempo o no querrás verte las con ese anciano. – dijo otra voz.

–¡A UN LADO! – dijo una voz más gruesa que tumbo la puerta de un golpe.

Los 4 entraron y miraron que la habitación estaba vacía, y una soga que estaba por la ventana.

–Maldición la mocosa escapo por la ventana– dijo el hombre con la voz gruesa con molestia

–No hay que perder tiempo– dijo el primer hombre.

–Un momento– dijo una voz femenina que empezó a oler a sus alrededores,

–Puedo olerla muy cerca de aquí– dijo la mujer.

–No puede ser– pensó Astrid quien estaba escondida en el armario.

La mujer, una semihumana estaba siguiendo el rastro de olor acercándose a la ubicación de Astrid, hasta que el sonido del aire siendo cortado sonó en la habitación y el segundo asesino soltó un grito, para luego caer al suelo con sangre brotando de su pecho por un tajo.

–¿Qué demonios? – dijo el de la voz gruesa, pero no pudo seguir pues otro corte apareció esta vez en su garganta y luego en las piernas.

Los otros 2 se pusieron en guardia y lo vieron.

Un hombre con una armadura negra con pieles, cabello morado, piel blanca y en su hombro un estampado con el escudo de la familia Valmore reluciente,

–Veo que llegue a tiempo – dijo Fray con una sonrisa en el rostro.

–Maldita sea, esto no estaba en los planes – susurro el primer asesino. –Agatha tenemos que – no pudo seguir pues su compañera salió por la ventana de la habitación para escapar de aquel hombre.

–¡O- OYE! – exclamo el primer asesino.

–Distraerse en una batalla es lo peor que puede pasar – dijo Fray quien apareció frente a él con un poderoso golpe que le hizo chocar contra la pared, creando un cráter por la fuerza del golpe.

–*suspiro* todo está bien Lady Astrid ya puede salir– dijo Fray en un tono calmado.

La puerta del armario se abrió revelando a Astrid quien ahora estaba más tranquila, aunque su vestido rojo algo arrugado y su cabello un poco despeinado por la prisa que tuvo.

–Menos mal es usted capitán, bien hecho – dijo Astrid, Fray le devolvió la sonrisa.

–Tenemos que irnos, Lady Astrid la mansión está bajo ataque – dijo Fray caminando hacia ella.

–Si – asintió Astrid lista para irse con el capitán de la guardia de su primer amor, pero.

–Alto ahí capitán– los 2 se detuvieron en seco ante la voz. Fray volteo y vio que el duque Frederick estaba en el marco de la puerta sus ojos antes cafés, tenían ahora un brillo morado.

–Como debería tomar esto Capitán Fray, en estos momentos mi hijo está peleando contra su amo y usted está tratando de llevarse a mi nieta, por lo que yo veo parece un intento de secuestro por parte de la familia Valmore– Dijo Frederick con una ligera sonrisa.

–Duque Polimius creo que está malinterpretando las cosas – dijo Fray a la defensiva, por su parte Astrid miraba con odio a su abuelo entendió que era lo que intentaba hacer.

En ese tiempo en Gusteko existe algo llamado la Deuda de Honor, la cual, si alguna familia noble descubría e intervenía ante algún atentado contra ellos, podían reclamar ante la corona y usar el Sistema Legal para poder pedir cualquier cosa dependiendo de la magnitud del crimen a la otra familia noble.

Lo que pasaba por la cabeza de Frederick era un enigma y el mentir para aprovechar la situación a su favor era pan de cada día.

–Pero un testigo es algo que yo no puedo permitir–dijo y con un chasquido el mundo de Fray se volvió morado, miro por todos lados y todo era oscuridad purpura, la realidad estaba completamente contaminada.

Desde afuera Astrid vio como el cuerpo de Fray soltó la espada y estaba parado con la mirada perdida.

–¡Capitán Fray! – exclamo Astrid, lo sacudió para tratar de sacarlo del transe.

–Mi querida nieta te pido por favor que te hagas a un lado y desvíes la mirada, no es necesario que tu veas esto. – dijo Frederick procediendo a sacar un cuchillo con mango dorado.

Astrid trato de detenerlo golpeando las piernas de su abuelo, pero este siguió caminando. Cuando ya estaba frente a Fray, Astrid mordió la pierna de Frederick quien al sentir el dolor dio un grito.

–¡AH! ¡maldita mocosa! – y sin titubear le dio una patada a Astrid haciéndola golpear contra un repostero.

Al ver a su nieta que intentaba levantarse devuelta le dijo

–Quédate ahí o te golpeare más fuerte–volviendo su mirada a Fray.

– Bueno, adiós capitán de la guardia Valmore– poniendo el cuchillo en el cuello de Fray, el iba a degollarle el cuello, pero un fuerte golpe en su cabeza lo hizo caer.

Cayendo al suelo tras el ataque, se pudo ver el responsable de aquel golpe no era otra persona que Milly quien tenía una silla rota en manos.

–¡Astrid! ¡Astrid! – Elizabeth fue directo hacia Astrid quien estaba lastimada, sangre caía de su costado.

–¿Ma-madre? – pregunto viendo borroso como la silueta se acercaba a ella y luego la abrazaba.

Sintió un calor en el pecho, por primera vez pudo sentir el abrazo de su madre desde que tenía memoria y se sintió bien, muy bien. Podía sentir las lágrimas de su madre en su hombro, Astrid sintió como lagrimas caían de sus ojos y abrazo devuelta a su madre.

–¿Estas bien? – pregunto Milly a Fray quien ya fuera del transe se tomaba la frente.

–Esa fue una experiencia nueva, demonios me sentí como si estuviera rodeado por una niebla y mi cuerpo sumergido en agua al mismo tiempo. – termino de recomponerse y miro hacia Frederick quien se levantaba con dificultad.

–Que bajo has caído criada para realizar un golpe así – dijo sobándose la cabeza.

–Creo que el termino de caer bajo, lo representas a la perfección– dijo Elizabeth con Astrid en sus brazos aún.

–¿Por qué decir eso, querida Elizabeth? ¿O acaso no viste que estuve frente a frente contra el capitán? ¿Qué más noble puede haber que matar a tu enemigo frente a frente? – dijo extendiendo sus brazos como si no hubiera hecho nada.

–Maldito Hipócrita – escupió con veneno Elizabeth.

–¿Hipócrita? Oh Eli, te prefería cuando eras más sumisa o cuando estabas borracha. –

–Quedarme en ese estado y perder la oportunidad que tengo ahora, sería estúpido – Respondió Elizabeth

–Y deberías saber lo que pasa con aquellos que se me oponen. – de sus ojos parecían salir llamas moradas y 3 copias de el se formaron a su alrededor.

El cuchillo dorado que tenía el original se transformó en una espada larga y sucesivamente aparecieron otras espadas en las manos de los clones.

–Tiene que ser una broma – dijo Milly incrédula, no entendía que clase de magia era esta.

–Realidad o no, no importa lo tendré que derrotar aquí y ahora, y las protegeré pase lo que pase – dijo Fray de nuevo en guardia.

–Veamos si podrás, Capitán – dijeron al unisonó los 4 Fredericks y lanzándose al ataque.

Con Leoric la pelea iba en aumento, empezaba a adaptarse al estilo de pelea de Fais quien empezaba a mostrar mas impaciencia. Para Fais seguir peleando con este niño bárbaro era la peor humillación que pudo haberle pasado, desesperado formo otra bola de fuego que Leoric esquivo, pero el ataque impacto en la mansión donde las llamas empezaron a expandirse algunas partes de la estructura cayeron sobre los soldados ducales que estaban por apagar el primer incendio.

Algunos notaron que Leoric peleaba contra alguien, pero no pudieron ver bien quien era por las llamas.

–¿Estas loco? ¿Te das cuenta lo que acabas de hacer? – grito Leoric.

–Silencio, como te atreves a hablar– Fais no pudo seguir pues Leoric se lanzo hacia el otra vez.

Con un gran salto Fais tomo distancia y al ver que Leoric se acercaba empezó a lanzar varias estocadas con su lanza, pero Leoric no se inmuto.

Esquivando y bloqueando cada ataque, Fais apretó los dientes y empezó a retroceder para volver a hacer distancia, pero Leoric fue más rápido y sin titubear le corto el brazo que sostenía la lanza, la cual también fue cortada mas de ¾.

Fais atrapo la parte restante de lanza con su brazo izquierdo, sus ojos llenos de un odio ferviente lanzo otro ataque esta vez hacia la cabeza de Leoric, quien no esquivo si no que lanzo otro ataque, esta vez cortando el brazo restante de Fais, la punta de lanza salió por los aires y su brazo izquierdo caía al suelo.

–NO, YO NO PUEDO PERDER, NO PUEDO – pensó Fais su mente entrando en pánico.

Por momentos su mente lo traslado al pasado, cuando apenas tenia 6 años y intento hacer sentir orgulloso a su padre, quien siempre le decía.

–Bueno eso es lo mejor que puedes hacer – y procedía a seguir haciendo sus cosas.

Esas palabras le rompían el corazón, pero siempre era consolado por su madre, el se enojaba con ella ante su lastima odiaba que los demás pensaran que era débil, que no pudiera cumplir con las expectativas de ser un noble, que no fuera digno de tener el apellido Polimius.

Por eso siguió y siguió intentando demostrarle a su padre que tenía valor, quería oír de su boca que estaba orgulloso, pero al estar tan obsesionado con esto olvido que su madre era quien le demostraba lo orgullosa que estaba de él, aunque le tratara mal y que no apreciara sus palabras ella siguió amándole hasta su misteriosa muerte.

Ahí fue donde el entendió que “uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde”.

En ese instante con los 2 brazos cortados con su boca, tomo la punta de la lanza y la mordió por el mango restante.

–¡NO MORIRE! ¡TENGO QUE VIVIR! ¡ELLA, AUN NO PUEDO VERLA! – rugió internamente abalanzándose en un último ataque.

Leoric lo miro, en su cabeza pasaba la idea de dejarlo vivir, pero se desvaneció en un instante. Fais Polimius tenía que morir y sin titubear con un corte en diagonal corto el torso de Fais.

Las mandíbulas de Fais soltaron la punta de lanza que resonó al caer. Fais escupió sangre la cual mancho la nieve y mirando hacia el cielo soltó sus últimas palabras.

–Ma- má por fa- vor perdó-na – no pudo seguir y su parte superior cayo hacia atrás en la nieve.

Partido en 2 la vida de Fais Polimius se apagó.

Leoric miro por unos minutos, pero no se arrepentía. Fais Polimius había causado tanto dolor y sufrimiento a varias personas. La redención era imposible y eso Leoric lo sabía, no mostro respetos hacia él, no los merecía y sin perder mas tiempo iba a usar magia de agua para ayudar a apagar las llamas hasta que vio 2 siluetas pelear en el pasillo de la mansión.

Viendo como también el fuego se acercaba, decidió ir ver quienes peleaban y poco a poco las flamas empezaron a consumir el cadáver de Fais.

–Jovencito, te recomiendo que te rindas. –dijo Nicholas con algunas heridas a la vista, pero mucho mejor que Pila.

El guerrero semihumano tenía múltiples cortes en los brazos y piernas, su armadura había sido reducida a una placa de hierro por los ataques.

Apoyándose en su espada escupió sangre:

–Anciano, debo de reconocer que eres alguien formidable, pero no puedo permitir que intentes matar a toda la familia Polimius – volviendo a ponerse de pie y alzando su espada hacia su rival, Pila mostro su convicción de guerrero.

–Eres alguien de admirar, pero eso te traerá la muerte – Nicholas con velocidad se movió y sus dagas se dirigieron al cuello de Pila quien con dificultad bloqueo los ataques.

*choque* *choque*

El sonido del acero contra acero volvió a resonar, Pila se mantenía y cuando podía devolvía los ataques poniendo en aprietos a Nicholas de vez en cuando.

Cuando Nicholas logro obtener una abertura en la defensa de Pila iba a realizar un ataque fatal hacia la clavícula, hasta que tuvo que bloquear un fuerte ataque con sus dagas.

Una de las dagas se había roto por la fuerza, y al ver mejor pudo ver al mas joven de los Valmore frente a él.

–uhm ya veo asi que Fais está muerto, debería decir que estoy sorprendido, pero no lo estoy ese niño era demasiado tonto y orgulloso, eso fue lo que lo condeno. – dijo Nicholas cerrando los ojos por unos instantes, y al volverlos a abrir se pudo ver una cierta satisfacción.

–Matarlo es una forma de purificar a mi querida Marietta, no siento pena alguna por su muerte, así que aún tengo que seguir eliminando a los demás objetivos. –

–Mi señor no subestime al anciano es mas fuerte de lo que aparenta –dijo Pila poniéndose al lado de Leoric.

–Eso veo por como te dejo y el aura que emana de él, si no me equivoco debe de estar al mismo nivel que mi padre – respondió Leoric.

–¿Al mismo nivel que el señor Gareth? Vaya que sorpresas puede traer un anciano en estos días – dijo entre risas Pila.

Leoric sabía que podría ganarle a Nicholas en condiciones normales, pero ahora eso seria difícil su cuerpo aun estaba resentido por usar mal la técnica de contraataque y sus reservas de mana estaban a la mitad. Así que decir que estaba en ventaja seria mentir descaradamente.

–Joven Valmore, usted no tiene nada que ver con esta situación así que se lo pediré amablemente, o se quita de mi camino o no tendré otra opción que matarlo – dijo Nicholas.

Leoric miro detrás de Nicholas como una pata blanca salía de la esquina, dio una sonrisa y por su vínculo telepático hablo.

–A la cuenta de 3– El se posiciono en una postura de carrera.

–¡1! – Leoric corrió hacia Nicholas.

Nicholas simplemente espero a que Leoric llegara hacia él, su daga estaba lista para el impacto.

–¡2! – Leoric salto y en el aire apunto su corte hacia Nicholas, quien inclino las piernas para preparase para esquivar.

Pila miro atentamente y ahí lo vio:

–¡3! – grito por el vínculo Leoric.

Desde las sombras la silueta de Björn se mostro y con sus fauces clavo los dientes en la pierna de Nicholas.

–¡ahh! – grito el anciano por el dolor, giro para golpear a Björn, pero descuido el ataque principal así, la espada de Leoric dejo un profundo corte en su pecho.

–¡Imposible! –Exclamo Nicholas en su mente.

Nicholas cayo al suelo, con el corte en el pecho, la sangre caía a montones.

–Bien hecho, Björn – dijo Leoric con una sonrisa.

–Ese viejo malo se lo merecía, nadie me da una patada y me manda a volar por la ventana – dijo el osezno bufando.

–E-esto no debería acabar así– dijo Nicholas en el suelo, sangre salía de su boca al intentar seguir hablando.

Los 3 miraron al mayordomo como intentaba levantarse.

Pila apunto su espada hacia el:

–Viejo se acabó, por favor te pido que no sigas – dijo Pila.

Leoric junto a Björn se acercó, se quedó mirando por un momento a Nicholas hasta que finalmente pudo hablar:

–Mayordomo Nicholas, ¿por qué? ¿Por qué hacer todo esto? ¿Por qué atentar contra la familia que juro proteger? – pregunto, había que tener motivos para realizar todo esto pensó Leoric.

Nicholas apoyándose contra la pared quedo mirando a Leoric, no dijo nada internamente lo reconoció que subestimo al chico, debido de prestarle más atención.

Antes de que Nicholas hablara, la escena cambio hacia el grupo de Astrid.

Frederick estaba acorralado contra Fray, quien, aunque en desventaja numérica no se vio abrumado, debido a que Frederick no era alguien conocido por su dominio en batalla cosa que Fray curtido en varios enfrentamientos y entrenamientos que el dominio Valmore tenia de sobra.

–No me gusta para nada esto – pensó Frederick, aunque no estaba con heridas de gravedad sentía el cuerpo pesado.

–¿Sera por el uso excesivo de maná? Es muy probable– pensó, aunque quisiera utilizar devuelta ese movimiento para dejar sin reacción a todos los presentes, ese ataque utilizaba mana equivalente a la cantidad de conciencias que quisiera paralizar, el cual estaba siendo exprimido para mantener a sus clones.

–Uhm no me sirve para nada mantenerme así–pensó Frederick su rostro se tornó serio al entender que la situación se le iba de las manos. – sacrificar un par de años para no perder todo lo que construí, definitivamente lo vale. –

La mayoría de personas sabe que las familias fundadoras tienen una particularidad la mas conocida fue de los Valmore y sus guerreros formidables de su línea de sangre, otra de los Petrov su fuerte vínculo con los espíritus y la magia Yang, los Guted se intuye que es con la magia de fuego y Yin, pero y los ¿Polimius? Si bien son conocidos por generar grandes empresarios y hombres de negocio, mayoría creen que no tienen algo que los hace especial en el combate.

Mentira, Mentira, Mentira

Polimius tiene algo que lo hace especial y esa es que cada miembro de su familia tiene un gran potencial en su magia, tal como Fais que, con su magia de fuego, podía incendiar gran parte de la mansión Polimius y Frederick capaz de jugar con la mente de los demás de manera tan natural y hábil, también cuando estos están bajo presión pueden el forzar sus capacidades sacrificando mana o esperanza de vida.

Frederick junto sus manos y tomo aire, los clones con los que Fray estaba peleando se desvanecieron.

–¿eh? – se extraño Fray pues estaba listo para bloquear el ataque de uno de los clones, pero este se desvaneció, miro a los otros 2 y estos desaparecieron como nubes de humo. Y tanto Elizabeth, Milly y Astrid estaban mirando hacia el vacío.

Fray iba a volver su atención hacia Frederick y este tampoco estaba en la habitación.

–¿Dónde, donde esta? – pregunto al aire, pero un dolor se le filtraba por el abdomen.

Bajando la mirada vio como el cuchillo de Frederick lo atravesaba.

Fray no lo pensó mucho y tomo con fuerza el cuchillo junto con la mano de Frederick.

–¿Cómo puedes moverte aun? – Exclamo Frederick, no lo entendía al desaparecer sus clones uso el resto de su mana para detener sus mentes y cuerpos, no podía entender porque este capitán seguía moviéndose.

Iba a sacar el cuchillo con toda su fuerza, pero sintió como su brazo empezó a fallar, la respiración se le hizo más pesada.

Fray logro sacarse el cuchillo y darle un puñetazo a Frederick en el abdomen mandándolo a chocar contra la cama de Leoric.

–Gah – a Frederick se le fue el aire al recibir el golpe, y tras golpear la cama, la magia de Frederick se disolvió de las 3 mujeres.

–Cometiste un error, debiste congelar mi mente también – dijo Fray cubriendo con su mano la herida de su costado.

Frederick no lo comprendía porque su magia no había funcionado, cuando iba a levantarse sus músculos no le respondían bien, incluso cuando se puso de rodillas apoyando sus manos en el suelo, empezó a vomitar.

Las mujeres habían recuperado la conciencia, aunque mareadas y algo desestabilizadas pudieron apreciar como Frederick estaba vomitando sangre en el suelo.

Elizabeth apresurada cubrió los ojos de Astrid para que no viera la escena, Milly por su parte miraba indiferente y algo de satisfacción en sus ojos.

Astrid vio solo un poco de la escena sintió varias emociones desde el horror, el asco y justicia. Si bien ella deseaba matar a su abuelo del dicho al hecho hay una enorme diferencia.

¿Se arrepentía de esos pensamientos? Claro que no, solo que no estaba completamente preparada para todo esto.

Frederick cayo al piso, se dio la vuelta y miraba el techo su cabeza era todo un caos en que momento, como fue que se llego a esto y sobre todo en que fue en lo que se equivocó.

La escena cambio devuelta con Leoric, el niño miraba a Nicholas quien estaba sentado contra la pared.

–¿De verdad quieres saber, Joven Valmore? – pregunto Nicholas quien estaba con la mirada perdida.

Leoric no hablo simplemente se le quedo mirando.

Nicholas solo sonrió y empezó a narrar.

En la época previa, a la gran calamidad su padre un arzobispo de la iglesia había sido reconocido por el ayudar a la nación a resolver un conflicto masacrando a un grupo de herejes, entre esos herejes estaba su madre, su padre la tomo como prisionera y entre varios de los abusos que su padre le hizo a su madre, Nicholas fue el único que pudo nacer después de múltiples abortos.

Su infancia fue ser tratado como un personal mas de las sirvientas del castillo, al ser hombre fui entrenado para ser un mayordomo. Siempre se preguntó porque su madre estaba encerrada en esa habitación y porque nunca le dejaron conocerla.

A los 8 años, su padre lo dejo con una familia noble unos barones quienes lo tomaron a su cuidado, el mayordomo de la familia lo crio como su hijo enseñándoles todos los principios y funciones de ser un buen mayordomo. Vivió junto a los barones hasta que, al cumplir los 16 años, la familia real había venido por unos negocios con la familia a la que servía.

En la delegación vio a su padre quien había sido encargado para cuidar a la cuarta princesa quien tenía 19 años, era hija de una de las concubinas del rey santo, había venido junto con su madre para poder elegir un regalo o artefacto, como regalo de cumpleaños.

Cuando le toco atender a la princesa sentía la mirada de repudio y asco de su padre biológico, pero a el poco le importaba después de todo el veía al mayordomo principal como su verdadero padre. Sus servicios fueron elogiados por la concubina y ella pidió a la familia de barones para dejar que fuera con ellos.

En un principio se querían negar, pero tras una conversación y algunos incentivos aceptaron y así fue como tuvo que ir a trabajar al castillo. Me despedí de mi padre adoptivo y amigos como colegas que hice en mi estadía allí.

Al llegar recibió un “entrenamiento” adecuado donde en la mañana cuidaba y atendía a la cuarta princesa, en las noches debía entrenarse física y mentalmente para asesinar y defender con mayor eficiencia decían.

Lo volví a tolerar, así me sentía siempre que mi vida no me pertenecía, repudiado por mi padre biológico, el no poder a conocer nunca a la mujer que tenia que llamar madre y sobre todo ser abandonado. Esto era solo una etapa más, pero con el pasar del tiempo poco a poco fue conociendo mejor a la cuarta princesa, su nombre era Velloria su personalidad era diferente a la de los demás príncipes quienes maltrataban a algunos de los sirvientes.

Velloria era una mujer culta, atenta y amable, esto hizo que Nicholas empezara a tomarle cariño y al pasar de los años empezó a enamorarse de ella, pasaron años había cumplido 25 años y Velloria ya tenía los 28, ambos habían iniciado una relación oculta hacia 6 años a la vista de los demás cada viaje que realizaban era una oportunidad para sacar todo lo que se guardaban el uno al otro.

Paso un tiempo mas y Velloria quedo embarazada, fue una noticia feliz para el incluso de llegar a llorar de alegría, ambos habían acordado el escapar del reino para vivir una vida tranquila en algún otro lugar, pero aquello nunca pudo darse. Cuando todos se enteraron del embarazo de Velloria por una criada que la había seguido cuando fue a ver al curandero, ella fue juzgada por su padre el rey santo, la sentencia fue que a ella se le quitaría su titulo de princesa y toda pertenencia otorgada por la corona seria confiscado y retenido, yo me puso de su lado y sin pensarlo renuncie a mi puesto.

Nuestra vida fue simple vivíamos en una zona normal de Gusteko, así había sido por unos meses hasta el día que Velloria dio a luz, el sanador me dijo que el parto se estaba complicando y tenia que elegir entre la vida de mi hija o mi amada Velloria, eso me quebró por dentro elegir entre la mujer que amaba o mi propia hija, las palabras no me salían y Velloria quien estaba acostada me dijo que la eligiera a la bebé sin importar el que.

Mi corazón se rompió y ese dio mi hermosa Velloria murió al dar a luz a mi tesoro Marietta, no culpe a mi hija por lo sucedido y la cuide con todo mi ser. Tiempo después, abrí una panadería y con el tiempo me hice un nombre, los años pasaron mi Marietta ya tenía 17 años y me asegure que tuviera una buena crianza, le enseñe desde matemáticas, leer, escribir y todo lo esencial para que pudiera seguir adelante.

Y todo se fue al diablo sin yo darme cuenta un día, vi a la familia Polimius llegar a mi tienda me ofrecieron el comprar mi local por 80 monedas de oro. Era una oferta que no podía negar por la cantidad de oro, cuando habíamos acordado pude ver a el hijo del duque hablar con mi Marietta, ella se reía de las palabras que le decía el chico. Ese día fue la primera vez que vi a Frederick y sus visitas se hicieron más constantes hasta que ambos se hicieron pareja y se casaron, el día de la boda entregué a mi Marietta en el altar, su cabello negro y el vestido tradicional de Gusteko le hacia resaltar su belleza natural.

Mas adelante, solicite el trabajar como mayordomo en la mansión Polimius para poder estar cerca de mi pequeña, Frederick dijo que podía venir a quedarme en la mansión después de todo era su suegro, pero me negué pues no soportaría el quedarme a vivir como un mantenido y así fue como me convertí en el mayordomo de la mansión Polimius. Ese mismo año nació mi nieto Fais a quien yo como mayordomo de la casa dediqué todo mi tiempo en él por petición de Marietta, pero me di cuenta con el pasar de los años que ese niño cada vez que crecía se volvía inestable, incluso cuando mi amada hija trataba de consolarlo se notaba que la repudiaba. Incluso yo tratando de enderezar su pensamiento no pude, debido a que fui muy blando con él.

Cuando pasaron 10 años más, Fais ya tenía 15 años y estaba estudiando en la academia real, por mi parte fui encargado para ir como su mayordomo personal, esta vez fue petición mía para poder seguir ayudando a mi nieto pues es ese tiempo pude conseguir avances positivos. Incluso sin llegar a tener problemas. Pero justo al final de ese año llego la noticia que me destruyo por completo, la misteriosa muerte de mi hija Marietta cuando me entere la fuente que tenia en la mano cayo al suelo y mis ojos se vaciaron en un instante, perdí el deseo de vivir y sufrí mi duelo, pase 3 meses así sin salir de mi habitación y sin hacer mis funciones abandonando a Fais en el proceso, nunca supe como mi nieto llevo su duelo pero cuando por fin regrese a mis funciones lo vi diferente vació, cruel y manipulador haciendo caso a Frederick.

Me di cuenta que nunca lo volví a mirar cuando me dieron la noticia, de hecho no investigue nada, ni pregunte como fue que murió mi hija todo fue tan natural que yo lo deje pasar, hasta que cuando cumplí los 60 me di cuenta que no era normal lo que pase y investigando descubrí que todo el personal tampoco supo como sucedió la muerte de Marietta, pregunte a mis contactos antiguos y a mi conocido del gremio de asesinos, donde comprendí que la muerte de mi hija había sido planeada por ese bastardo de Frederick, pase años planificando todo para acabar con toda la familia Polimius incluso matar a Fais y su descendencia pues mi nieto ya no tenía salvación yo ya lo había abandonado antes y ahora lo volvía hacer, pues ya no tenía redención alguna.

La escena volvió al presente, el pasillo que por las llamas del exterior brillaba con una luz naranja mostraba a un Nicholas que miraba a la pared como si las respuestas estuvieran ahí.

–Esa es mi historia joven Valmore, de cómo pasé casi más de 10 años planificando mi venganza para acabar con toda la estirpe Polimius, pero cometí 2 errores. El primero fue subestimarlo y el segundo meter en el saco a esa niña y su madre, nunca debí atentar contra los inocentes, pero cegado por mi odio lo hice, al fin y al cabo. – dijo Nicholas con una clara señal de arrepentimiento.

–Es bueno que lo reconozcas – dijo Leoric alzando su espada.

–Te contare un secreto, si bien mi protección divina me puede ayudar a dominar cualquier cosa, esto matar a otra persona definitivamente no es algo a lo que me vaya a acostumbrar – siguió esta vez con un leve temblor.

–Alguien tan joven no debería hacer esta clase de cosas, pero el mundo es tan cruel – dijo Nicholas.

–¿Algunas últimas palabras? –

– Si, por favor dígale a la señorita Astrid que lo lamento. Y joven no mejor dicho Leoric quiero decirte que he puesto un veneno en la copa de Frederick y creo que en estos momentos su cuerpo ya debe sufrir los efectos del veneno, le daré a elegir si dejarlo morir o salvarlo – respondió Nicholas.

–Comprendo – dijo Leoric cerrando los ojos. –Si sirve de algo quiero decirle que no lo culpo de nada, pero tampoco lo perdono. –

Al oír eso la cara de Nicholas sonrió con molestia, y sin mas Leoric bajo su espada con la fuerza necesaria. Así fue como la vida del mayordomo Nicholas llego a su fin.

–¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? – se repetía Frederick en suelo tirado sobre su propia sangre y vomito, no lograba comprender en que se había equivocado, todos sus planes, sus ambiciones, propiedades, su hijo y su. – Hizo una pausa en lo ultimo su mente lo llevo a momentos de cuando todavía era joven y empezó a cortejar a Marietta en un principio fue porque gracias a un documento de su padre descubrió la identidad de la chica, una hija de una princesa de Gusteko lo primero que pensó fue en los beneficios y de los hijos que saldrían de su unión. Cuando por fin logro conquistarla vio que era alguien pura e inocente eso le conmovió internamente. Cuando dio a luz Fais supo con una vista que el chico no tenia potencial en lo absoluto, pero no le importo en ese momento pues la imagen de ver a esa mujer junto a su pequeño, descongelo su corazón pasaron los años y mas se enamoraba de Marietta, solo cuando llego a pensar el dejar todas sus ambiciones y planes de conquista interna fue cuando se dio cuenta.

Marietta esa mujer lo estaba volviendo débil, mas humano y eso no le gusto, lucho internamente por unos días entre elegir la felicidad que todo hombre soñaba o cumplir sus ambiciones que tuvo de niño de ser el dueño de esta nación, eso lo llevo a tomar la decisión que más se arrepentía, un día en una velada que hacia cada fin de semana con Marietta le hizo la propuesta de que se uniera en sus planes de conquista, que fuera su apoyo en todo lo que tenía planeado, pero que fue lo que vio una mirada de horror como si estuviera viendo a algún desconocido y sus palabras fueron lo que lo derrumbo:

–Eres un monstro al querer hacer esas cosas, sabes cuantas vidas acabaras por tus ambiciones no todos somos piezas en tu juego, pero te pido por favor podemos ser una familia juntos solo abandona esta locura – Fue lo que le dijo y se fue de la habitación.

Pensé lo que me dijo y con el dolor de mi corazón mandé a matarla, murió a manos de un asesino profesional, se fue sin dolor o sufrimiento alguno. Creí ingenuamente que todo seguiría normal, pero me sentí vacío y roto, tuve que usar mi propia magia en mi para no pensar en estas cosas, incluso usarla en su propio hijo y suegro.

Frederick no sabe cuanto tiempo paso, pero al alzar la mirada vio a Leoric en la habitación con una botella con un líquido celeste.

Leoric se agacho ante él podía ver como le hablaba, pero el no le escuchaba. Entendió algo sobre darle el antídoto, quería decir que, si que se lo diera, pero una parte de él quería aceptar este destino y sin decir nada solo bajo la vista y se dejo llevar por los brazos de la muerte.

–Marietta – pensó recordando la felicidad que tuvo con ella e imaginando una vida donde el hubiera aceptado el abandonar todos sus planes y vivir feliz junto a ella y su familia. Viendo a un Fais completamente diferente mas reluciente y con una sonrisa amplia junto a Elizabeth, su suegro Nicholas ya no como mayordomo si no como un anciano de la casa y al junto a él y Marietta, su nieta en brazos sonriendo los 3.

–Marietta fui un idiota, no espero que me perdones solo al menos una vez verte de nuevo – pensó dando su último suspiro.

Al día siguiente, tuvieron que declarar lo que sucedió ante los caballeros:

Leoric acordó con todos los presentes que todo fue un plan de Nicholas para convencer a Fais de matar a su padre, que el tuvo que pelear contra Fais matándolo en defensa propio y que Frederick murió envenenado.

Casi la verdad, pero con algunas mentiras. Los caballeros no siguieron mas con el tema y con concluyeron las investigaciones también al no encontrar el cadáver de Fais supuestamente consumido por el fuego. Elizabeth se convirtió en la nueva cabeza de la familia Polimius momentáneamente hasta que Astrid cumpliera la mayoría de edad y reclamara el título que tenía por derecho. Pila y Fray eran atendidos por los sacerdotes, mientras que Leoric miraba a la mansión Polimius sus ojos reflejaban las emociones que sintió y vivió en el corto plazo que paso en la capital dándose cuenta de que tan oscuro es el mundo exterior.

–Hola ¿hay alguien ahí? ¿Cómo funciona esto? – Leoric escucho esto desde su bolsillo y al mirar vio el rostro de su madre mirando el espejo convergente como un objeto extraño.

Leoric mostro una sonrisa genuina y una lagrima caía de su rostro.

–Madre a pasado mucho tiempo –

Fin del capitulo 12 y del Arco 1.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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