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Re:zero-Borealis - Capítulo 23

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Capítulo 23: Capítulo 18: Quebrada.

Ubicación: Impacta, Gusteko año XXX

Perspectiva de *desconocido*

–¡Papá! ¡ven vamos a jugar! – dijo mi hija una niña de cabello lila, tenía puesto un vestido de color pastel mientras sostenía una pelota de cuero en manos que junto al amigo de mi amigo le regalamos por su cumpleaños.

Di una cálida sonrisa y volteé a ver a la mujer que tenía a mi lado tenía el mismo cabello que mi preciosa hija, aunque su rostro no era posible de ver debido a una luz que no me dejaba ver su rostro tanto como el de mi hija.

–Por su puesto Mirian, papá ira en un momento. – respondí solté la mano de mi esposa y me dirigí hacia mi hija. Jugamos hasta que el sol estaba por ocultarse, las sirvientas nos sirvieron la cena y volvimos a pasar tiempo en familia.

–Amor, el rey nos mandó una carta hace no mucho, ¿crees que te pida alguna otra audiencia? – pregunto mi esposa.

–¿Su santidad? No lo creo, después de todo me he reunido con él hace unas 2 semanas. – le respondí, en mi mente se vino la idea de que probablemente necesité mi presencia para algo más.

Paso la noche y acosté a mi pequeña en su cama, le leí un cuento para dormir sobre los héroes que salvaron al mundo de la bruja de la envidia. Una vez dormida me fui a la habitación donde ya mi esposa se encontraba durmiendo, me puse el pijama y me acosté al lado de mi esposa entregándome al mundo onírico.

No había pasado mucho tiempo hasta que una fuerte explosión me hizo despertarme, sobre exaltado mire a los alrededores. Mi esposa también se había despertado por el fuerte ruido.

–¡MI BEBE! – fue lo que dijo antes de levantarnos con la bata puesta y descalzos salimos del dormitorio y lo que nos encontramos fue todo el pasillo en llamas junto a nuestros guardias muertos y algunos sirvientes.

–¡CARIÑO, SAL DE AQUÍ! ¡YO ME ENCARGARE DE SACAR A MIRIAN! – le grite a mi esposa pues el fuego se estaba esparciendo por toda la mansión. Aunque indecisa me hizo caso y fue por el lado donde las llamas no se habían esparcido, yo por mi parte me adentre a las llamas en búsqueda de mi hija.

Estaba oscuro por el humo y era difícil respirar.

Con una parte del brazo del pijama que puse en mi boca llegué con dificultad a la habitación de mi hija y al entrar la encontré llorando en el piso abrazando a un oso de peluche.

–¡PAPA! ¡TENGO MIEDO! – dijo entre lágrimas mi pequeña, sin pensarlo mucho fui corriendo hacia ella y con el trapo que tenia se lo puse para que no respirara el humo.

Tarde unos minutos evitando escombros para salir de la habitación, pero finalmente pudimos salir de la mansión que estaba consumiéndose por las llamas. Sin embargo, lo que vi afuera me dejo helado.

–¡Todos al suelo! – grito un caballero con la armadura de la iglesia, vi a mis otros sirvientes de rodillas y amarrados. Mi esposa estaba de rodillas y siendo tomada del cabello por uno de los caballeros.

–De rodillas traidor. – ordeno un caballero que vino detrás de mí y me golpeo haciendo que mi hija cayera de mis brazos.

–¡Papá! –grito asustada, pero otro de los caballeros la jalo de su brazo obligándole a caminar hacia donde estaba mi esposa. Mirian estiraba su brazo hacia mí, podía ver el terror en sus ojos y como las lágrimas caían por sus mejillas, el caballero la llevo junto a mi esposa que había sido soltada.

–Está bien mis amores, estaremos bien. – dije tratando de tranquilizar a mi esposa e hija.

–¿Por qué? ¿Por qué están haciendo esto? – exclame con clara indignación.

–Por órdenes del santo rey Mir Gusteko, se ha dictado que usted el Barón Kenash es declarado traidor de la Santa iglesia de Gusteko, condenándolo a muerte, y el retiro como confinamiento de títulos y tierras. –dicto el capitán de los sacros caballeros.

–¡Traición! ¡NO ESTO ES UN ERROR! ¡Tengo que! – fui interrumpido por una fuerte patada que me hizo callar, mi esposa e hija me llamaron asustadas.

Apenas pude alzar la cabeza con dificultad hasta que el pie del capitán aplastaba mi cuello dándome dificultades para respirar.

–¡Por cometer tal acto de traición a la sagrada iglesia! ¡yo como fiel espada de su santidad el rey hare cumplir su voluntad! – así pude oír el sonido de una espada siendo desenvainada, pero mi vista se quedó viendo a lo más importante de mi vida.

Mi esposa y mi hija.

Vi como mi esposa abrazaba a mi hija quien lloraba en sus brazos, hasta que mi amada estiro su mano así mi soltando un grito desgarrador:

–¡DIMITRI! – fue lo último que pude oír antes que el aire fuera cortado por aquella espada y luego llego el silencio.

Ubicación: Monasterios de las montañas. Año: 23 DGC (después de la gran calamidad), 3 días después del ataque.

Dimitri se despertó de su cama jadeando mientras se tomaba del cuello, al ver que seguía ahí trato de tranquilizar su respiración y noto que todo su cuerpo estaba bañado en sudor.

–Otra premonición. – se dijo en su mente mientras se pasaba la mano por su frente llena de sudor. Miro en la cama que tenía al costado donde se encontraba Leoric, quien había encontrado ese mismo día a afueras del monasterio con la ropa hecha girones, pero emanando un brillo de donde podía ver que había heridas.

Al encontrarnos parecía sorprendido como si no se hubiera esperado encontrarnos, pero no le di tiempo para que me dijera algo y simplemente lo jale del brazo y le dije:

–No tenemos tiempo para esto, pusieron alerta máxima en el monasterio y los profesores se preguntarán donde estas, después hablaremos. – y sin más a toda velocidad nos escabullimos hacia los dormitorios. Horas después los caballeros llegaron con los estudiantes había algunos heridos, además de la cantidad de caballeros muertos por protegerlos. Sin embargo, faltaban 2 estudiantes tanto Pirlina como Astrid estaban desaparecidas.

A la mañana siguiente los caballeros volvieron a iniciar la búsqueda, donde lograron encontrar a Astrid con la ropa que tenía rasgada y uno que otro rasguño, fue atendida en la enfermería y estuvo un tiempo hablando con Leoric antes que los caballeros lo sacaran para interrogarla.

Por lo que pude oír era que ella y Pirlina se habían separado tras ser encontradas por parte de los bandidos que atacaron a la caravana, iniciando la investigación y la búsqueda del paradero de Pirlina.

Y así fue por 2 días, los caballeros seguían en la búsqueda incluyendo los mismos caballeros de la iglesia y de la familia Petrov. La familia real no movió ni un dedo ante la desaparición de la prometida del cuarto príncipe, simplemente dejaron que los demás se encargaran de hacerlo sin hacer el más mínimo esfuerzo.

Las investigaciones provisionales lanzaron que se trataba de un intento de asesinato a la futura duquesa Polimius y a la heredera de Petrov, como tal varios caballeros intentaron encontrar a Pirlina más rápido hasta que vieron el derrumbe que estaba cerca de las investigaciones.

La magnitud de tal cataclismo hizo que el precipicio estuviera lleno parcialmente por la cantidad de rocas, nieve y vegetación que hubo, aunque bajaron a investigar no encontraron nada, posiblemente lo que buscaban estaba enterrado entre los escombros.

Ahora dijeron que mañana estarían llegando el transporte para llevarnos de regreso a la capital pues el viaje se vio arruinado por el ataque y la desaparición de Pirlina, como tal todo esto está fuera de mis premoniciones previas como yo recuerdo Pirlina Petrov debía morir y no ser declarada como desaparecida, esto es otra gran anomalía de todas las premoniciones que tuve.

–¿Sera por eso que tuve esta nueva visión? – pensé mirando mi mano, anteriormente tenía la visión que moría a los 22 años por conseguir que mi familia alcanzara poder político o económico o a veces siendo envenenado en la corte del rey a los 25, aunque quisiera simplemente seguir los pasos que hice y evitar algunos no era tan simple pues me di cuenta de niño que mi protección divina me decía los posibles futuros incluso aunque quisiera seguir los pasos exactos para evitarlo podía pasar que aquel hecho nunca se diera o nunca se hubiera planificado en un principio.

Ya más tranquilo volví a acostarme tratando de entregarme otra vez al sueño, recordando aquella premonición y viendo que fue la primera vez que llegué a tener tal edad y tener una esposa e hija.

*Pausa informativa*

Protección Divina de la Premonición de Dimitri Kenash.

La protección divina de Dimitri le permite ver sucesos importantes que ocurrirán en su vida. Estas visiones aparecen únicamente durante sus sueños y no pueden ser activadas a voluntad.

Las premoniciones suelen manifestarse cuando Dimitri está cerca de lograr algo importante o cuando se enfrenta a decisiones que pueden alterar significativamente su futuro.

Como se mencionó anteriormente respecto a sus muertes, Dimitri utiliza la poca información que obtiene de estas visiones para mantener la relevancia política de su familia dentro de la facción noble. Aunque públicamente no parece tener autoridad, en realidad es él quien toma muchas de las decisiones importantes dentro de la familia Kenash desde las sombras.

Sin embargo, las visiones que recibe no muestran un destino absoluto, sino posibles futuros. Siempre existe la posibilidad de que los acontecimientos cambien, tal como se demostró en el caso de Pirlina.

Un ejemplo claro ocurrió durante el banquete donde se anunció el compromiso entre Astrid y Leoric. En las primeras treinta premoniciones que Dimitri tuvo sobre ese evento, dicho compromiso jamás sucedía. En algunos futuros la familia Polimius era declarada traidora debido a las conspiraciones de Frederick, mientras que en otros Astrid terminaba comprometida con el príncipe más joven. Por esa razón, cuando Dimitri vio por primera vez a Leoric en una de sus premoniciones, lo consideró una anomalía dentro de los futuros que conocía.

Aunque esta protección divina no es tan poderosa como la de Nerithis —la Protección Divina de la Lectura de Vida—, le permite anticipar posibles situaciones y prepararse para ellas. No obstante, siempre existe la incertidumbre de que los acontecimientos no se desarrollen exactamente como los vio o a veces nunca suceden.

*Fin de Pausa informativa*

Perspectiva de Leoric:

Después de aquel combate que tuve contra aquel sujeto, mi cuerpo estuvo en reposo por esos 3 días. Analizando mi cuerpo con mi magia curativa me di cuenta de que múltiples músculos de mi cuerpo se habían desgarrado y uno que otro estaba en estado grave si no fuera por mi magia.

Estar todo lo que restaba del año postrado en una cama no sería imposible. Sin embargo, si no hubiera sido por Dimitri no hubiera podido llegar a los dormitorios y no me hubiera dado cuenta de que mi magia curativa se activaba en mí mismo sin utilizar un cantico alguno.

Aunque esto último no me sorprende debido a que como tal mi bendición me permite irónicamente dominar las cosas que haga, el hecho que la magia curativa se active automáticamente al recibir daño es una clara demostración del dominio que poseo al usarla.

Al verme con Astrid cuando ella estaba en la enfermería hablamos sobre de los posibles sospechosos de quienes estaban detrás de los asesinos enviados para Pirlina, aunque no tuvimos el tiempo suficiente para conversarlo teníamos 2 opciones: Los altos cargos de la iglesia o la facción noble.

Cualquiera de los 2 tendría mucho que ganar con Pirlina fuera del juego, aunque sin pruebas no podríamos demostrarlo y además no nos conviene decirlo tampoco, la idea era hacer pasar a Pirlina por muerta y ahora que habían mandado a alguien de la calidad de aquel mercenario si se enteraran de nuestra jugarreta definitivamente mandarían a alguien mucho peor.

Así que aprovechar en usar los intereses de la otra parte no es una mala idea, simplemente se seguirá con el plan de hacer la “búsqueda” por unas semanas, máximo 2 meses para finalmente hacer que la misma familia Petrov la declarará por muerta y se realizará un funeral para convencer a la opinión pública de ello.

Mis pensamientos fueron interrumpidos cuando tocaron a la puerta.

–Adelante –

Un caballero entro, se arrodillo en una rodilla y puso su puño en el pecho para hablarme.

–Joven señor Valmore, su transporte a llegado para su retorno a la capital.

Asentí con la cabeza y le dije que se retirara y que en breve estaría ahí.

Di un suspiro ya que en verdad no me sentía tranquilo pues siento que ese derrumbe no fue suficiente como para matar a aquel sujeto, sin contar que habría tenido mas problemas si no hubiera sido por Astrid y Pirlina que lo dejaron ciego, pero incluso ahora Leoric lo sabe aquel sujeto no moriría por un derrumbe así nada mas no ese sujeto aun sigue vivo y ahora solamente lo único que puede hacer es prepararse y esperar a ver que movimiento hará.

Ubicación: Afueras de la Aldea Borea.

¡Pum!

Una fuerte explosión resonó cerca de las montañas. Donde una nube espesa de escombros sobresalía de la zona de impacto. Una vez disipada las nubes de polvo se pudo apreciar quien fue la persona que recibió aquel impacto.

Respirando con dificultad estaba Gareth arrodillado en una rodilla. Su cuerpo expulsaba una luz anaranjada señal de que estaba utilizando la última etapa del estilo Fortes, su espada clavada en el suelo como punto de apoyo para no caer al suelo.

–Veo que finalmente lograste desarrollar esa técnica tuya ¿eh? – dijo con dificultad tratando de ponerse de pie.

Delante de él estaba Raiga su cuerpo expulsaba unas ligeras corrientes eléctricas y sus ojos brillaban de un celeste luminoso.

–Si, por fin lo conseguí maestro. – la sonrisa en su rostro era visible después de varios entrenamientos, consejos de su hermana y de dominar aprender, aunque sea una parte del estilo Fortes pudo desarrollar su estilo propia técnica de combate.

Raiga nunca tuvo talento para la magia. Sin embargo, el tamaño de su puerta y la abundante cantidad de mana que su cuerpo podía almacenar lo hacían alguien con gran potencial.

Aunque era incapaz de utilizar cualquier tipo de magia convencional que había. Entonces investigando junto a su hermana se dio cuenta que podía usar su mana para reforzar su cuerpo similar al estilo Fortes, pero mucho mas poderoso al tener demasiado mana pudo llevar ese principio mucho mas lejos y no habría porque guardarse demasiado, y así pudo crear la danza del rayo.

¿Por qué ese nombre? Pues or que su cuerpo expulsaba rayos eléctricos al usarla y por su nombre el cual tiene el significado de “colmillo de rayo”.

–Ahora creo que por fin puedo estar a la altura de Leoric. – pensó para sí mismo mientras miraba su mano la cual algunos rayos pasaban por sus dedos.

Ya de pie Gareth se limpio la tierra que tenía y miro detrás de él, la montaña antes imponente ahora estaba con varias grietas, un agujero de al menos unos 3 metros de profundidad.

–Si no hubiera usado la ultima postura de Fortes, definitivamente ese golpe me hubiera dejado en estado critico o peor muerto. – dijo Gareth en su mente.

–Bueno es hora de que regresemos, después de todo ya es hora del almuerzo. – dijo Gareth empezando a caminar, al verlo Raiga empezó a caminar junto a su lado.

–Maestro, de aquí ¿Cuándo volveremos a tener otro entrenamiento? –

–Ya no más, te he enseñado todo lo que se. Ahora solo te queda perfeccionar tu nuevo estilo. – esto dejo a Raiga sorprendido pues después de casi 4 años que estuvo entrenando con el padre de su mejor amigo, ahora que ya no habría mas entrenamientos o clases entonces:

–Pero maestro aun me falta mucho por aprender. –

–No lo creo, Raiga debes saber que de aquí en unos años ya me abras superado por completo y podrás rivalizar contra mi esposa Mylika y ahora tienes que desarrollarte por ti mismo usando todo lo que te enseñe.

Raiga se quedo mirando la espalda de Gareth mientras caminaban, aunque no de acuerdo con las palabras de su maestro tenia que admitirlo: se había vuelto mucho más fuerte.

No quería aceptarlo todavía, pero era obvio ya había superado a su maestro Gareth tanto en fuerza como en estilo de combate.

¿Y inteligencia?

Bueno …. eso si puede estar en duda.

Siguieron su camino de regreso a la aldea. Los cambios eran notables: gracias al apoyo financiero de la familia Polimius, todo el territorio de la familia Valmore había experimentado un crecimiento espectacular.

Las viejas chozas y las tiendas de campaña casi habían desaparecido. En su lugar ahora había casas de madera y algunas incluso de piedra. También habían llegado más comerciantes, algunos provenientes de Kararagi, junto con campesinos del reino fronterizo de Griwold que buscaban hacer negocios y vender sus mercancías.

Ellos venían en busca de las pieles, la carne y los minerales sea oro, plata o bronce que podían obtenerse en la región de los Valmore. A cambio, nosotros recibíamos especias, frutas y vegetales, además de muchas otras cosas imposibles de encontrar en Gusteko debido a las bajas temperaturas.

–¡Oye Gareth! ¡¿Te animas a tomar una jarra de hidromiel con nosotros?! – dijo un guardia miembro de la orden de caballeros de Valmore que estaba bebiendo junto a su escuadrón en la taberna “Garra de oso”.

–En este momento, no lo creo muchachos además mi esposa me matara si llego ebrio a casa.

–¿Y qué dice el joven Raiga? ¿Vamos nosotros te invitamos esta ronda? – el que hablo fue un semihumano con orejas de conejo alzando la jarra hacia Raiga.

–Me encantaría la verdad, pero mis hermanos me están esperando en casa. Si están libres en la noche ahí no tendría problemas. – dijo Raiga.

–No hay problema, después de todo hoy es nuestro día libre. – respondió el semihumano.

Volviendo a caminar Raiga empezó a recordar otras cosas, como por ejemplo ese oso que Leoric trajo había desaparecido a inicios de año. Si bien solo lo veía una que otra vez que pasaba por la casa y lo veía una que otra vez en el bosque con un pañuelo azul con el escudo Valmore que llevaba en el cuello.

Desapareció sin dejar rastro, cuando fui a preguntar por él.

La señora Mylika simplemente me dijo que:

–Fue a hacer algo. – o cuando fui a preguntarle a la señora Lyssane:

–Fue a responder al llamado.

Sinceramente era extraño, por mi parte pienso que simplemente se fue por que ya estaba en edad de época de apareamiento.

–Bueno, aquí nos separamos Raiga. Cuídate y mándale saludos a la familia. – sus pensamientos fueron interrumpidos pues ya era hora de separarse.

–Maestro … quiero decir que fue un honor haber entrenado con usted. Sus enseñanzas y dedicación para enseñarme.

Trago un poco de saliva y hizo una reverencia hacia Gareth:

–En verdad …. muchas gracias por todo, padre. –

Gareth quedo sorprendido por aquellas palabras y con una ligera sonrisa puso su mano en la cabeza de Raiga.

–Haberte enseñado y verte como has crecido como guerrero me ha llenado de orgullo, pero ahora solo me queda ver como sigues creciendo y en la persona que te convertirás en el futuro. – dio una pausa y jalo la oreja de Raiga con fuerza.

–¡Además no hagas como si me estuviera por morir, lobo tonto! Después de todo solo dejare de ser tu maestro, pero eso no quiere decir que no podremos tener uno que otro entrenamiento conjunto. – soltando su oreja y al ver como este se la sobaba le hizo otra pregunta.

–Hay algo que he querido preguntarte Raiga, ¿no has pensado en unirte a la orden de caballeros Valmore?

Aun sobándose la oreja y con una pequeña mueca de dolor respondió:

–Lo he pensado, no es como si la idea no hubiera pasado por mi cabeza. – hizo una pausa para luego seguir.

–Pero considero que una vez Leoric vuelva tenemos un combate pendiente que se debe realizar para decidir quien de los 2 es el mas fuerte y quien debe seguir a quien. Esa es la tradición para los herederos en la tribu colmillo plateado.

–Comprendo en ese caso te deseo buena suerte y que te prepares bien para que cuando te llegue el momento no recibas una paliza estrepitosa.

Raiga lo miro con los ojos en blanco hasta que este empezó su camino de vuelta hacia la mansión Valmore.

Si, así como escucharon lo mansión Valmore.

Pues debido a que la región se ha enriquecido los tributos también aumentaron y hizo que los Valmore pudieran obtener, aunque sea una pequeña fortuna para remodelar y ampliar la antigua casa Valmore y contratar personal para el mantenimiento de la mansión y en las quehaceres.

Raiga camino por unos minutos hasta llegar a su casa. Era una vivienda de 2 pisos con un jardín que se mantenía debido a la magia de Lilinnete, había algunas flores y bayas de la zona que debes en cuando Lilinnete usaba para fabricar pócimas.

Al llegar simplemente abría la puerta, olfateé el ambiente y pude sentir el aroma a estofado de Urok con algo de especias.

–¡Ya llegué!

Oí pasos que venían de la cocina y vi a Lexlica salir con cuchillo en mano.

–Oh, Raiga veo que regresaste temprano. La comida ya esta lista ¿Quieres que te sirva?

–Todavía no Lex. De hecho, quiero saber dónde esta mi sobrinita quiero verla. – esto lo dijo con una sonrisa boba en el rostro. Raiga seria considerado en otro mundo como un tío devoto a sus sobrinos/as.

*suspiro* – Nunca cambias ¿eh? A veces extraño cuando te daba palizas cuando eras muy cariñoso con Liria. – Alzando los hombros con resignación siguió. – Aunque ahora creo que mis golpes ya no te hacen daño y si te lanzo una flecha la esquivarías.

–No lo digas de esa manera, suena un poco mal.

Lexlica se le quedo mirando con los ojos en blanco y negó con la cabeza:

–Tu hermano esta en el estudio ahora y Liria esta con Lilinnete en la casa de la señora Nerithis.

–Esas brujas, enseñándoles malos hábitos a mi querida Liria. – iba a seguir despotricando, pero el cuchillo que tenía Lexlica en la mano paso volando por su lado y clavándose en la pared detrás de él.

–Prefiero que mi niña sea una culta erudita que como tu un completo gamberro.

–Eso duele Lexlica. – aunque en su mente se dijo. – Por que mi hermano se caso con una mujer violenta.

–La verdad duele Raiga. – Lexlica se dio la vuelta y volvió a caminar hacia la cocina.

Tantas cosas pasaron si bien algunas malas, pero también buenas. Ahora Raiga solo quiere hacerse más fuerte para así no solo poder ser útil a su amigo y familia. Ahora quiere ser fuerte para protegerlos a todos ellos y a este nuevo lugar que es su hogar.

–¡Llegamos! – se escucho la voz de Lilinnete quien vestía una túnica morada con celeste y en el pecho portaba la insignia de la familia Valmore, señal de reconocimiento como maga de la familia Valmore.

–¡Tio!

Una niña semihumana se abalanzo sobre Raiga abrazándolo con fuerza. Llevaba un vestido verde que la duquesa Lyssane regalo cuando cumplió los 2 años.

–¿Cómo has estado, mi pequeña Liria? ¿No te enseño cosas raras la tía Lili? – hablo con tono de broma, pero al segundo su cabeza fue encerrada en una esfera de agua.

Algunas burbujas salían de su boca al intentar hablar, miro hacia su hermana que tenía un bastón un poco mas grande que ella con una gema azul en la punta.

–Por favor, hermano, abstente de hacer esos comentarios ante Liria. – Dijo Lilinnete.

(Nota: Lilinnete no puede usar magia de agua de forma natural, pero gracias al bastón que Nerithis le regalo puede usarlo como catalizador. Algo similar a los artefactos que Astrid uso contra Ruggiero, solo que el bastón tiene más capacidad de usos, ya que se alimenta del mana del usuario para abastecerse.)

Liria se rio de la situación de su tío y al oír pasos que venían de arriba volteo su mirada a las escaleras.

–Veo que ya todos están en casa.

Se oyó una voz que bajaba de las escaleras

–¡Papá! – Liria bajo de los brazos de Raiga y con velocidad salió disparada hacia su padre.

–Como estas mi pequeña. – Belial sostuvo a su hija con cariño y le dio un beso en la cabeza, Liria soltando una risitas abrazo con mas fuerza el cuello de su padre.

–Por el ruido me di cuenta de que ya estaban todos aquí.

Miro como estaba Raiga tratando de romper la esfera de agua y a Lilinnete con el bastón detrás de ella mirando hacia otro lado.

–*suspiro* Lilinnete por favor no lo ahogues después de todo sigue siendo nuestro hermano. – Lilinnete simplemente dio una risita y con un movimiento del bastón deshizo la esfera de agua haciendo que Raiga termine mojado.

–Mira el lado positivo ya no tendrás que bañarte más. – se burlo Lilinnete.

–Serás… – Raiga se contuvo de hablar y simplemente fue al baño de la casa para secarse.

Al pasar al lado de su hermano mayor, le saludo y le dio un beso a Liria antes de irse.

Definitivamente, aunque con alguno que otro caso una familia feliz.

Mientras tanto:

–¿Cómo estará el señor Pila?

La escena cambio hacia el campamento de caballeros que escoltaban a Pirlina al territorio Valmore, la que pregunto había sido Pirlina quien se encontraba sentada al lado de Agatha.

–El curandero del grupo dijo que perdió su brazo derecho y uno de sus ojos. – Haciendo una pausa mientras miraba a Pirlina. – Técnicamente su tiempo como guerrero a llegado a su fin, además de que las heridas que tiene junto con la sangre que perdió, dejo secuelas irreparables.

Pirlina se sintió mal por lo que oía, Pila había resultado gravemente herido por protegerla.

–Es mi culpa, si tan solo hubiera sido alguien mas fuerte para poder ayudarlo, el no estaría en ese estado. – dijo entre lágrimas.

Agatha la miro y dijo firmemente:

–No es su culpa, maestra Pirlina.

Al oírla Pirlina volvió su mirada hacia ella.

–Aunque usted haya sido mas fuerte en ese momento hubiera sido inútil de igual manera.

Aunque eso le molesto un poco a Pirlina no la interrumpió y siguió escuchando.

–Por lo que pude ver aquel sujeto era muy fuerte, demasiado. Por como dejo a alguien como Pila en ese estado. Así que no tiene por que sentirse culpable, ya que tanto Pila como yo hemos cumplido la misión de nuestro amo y eso junto a mantenerla a salvo es lo mas importante ahora.

Pirlina no dijo nada por unos instantes y apretó con fuerza el abrigo que tenía puesto.

–Sabes, eres alguien amable Agatha, ¿Lo sabias?

Agatha puso los ojos en blanco por unos instantes antes de volver su atención a la fogata que tenia adelante.

Pirlina sonrío al verla como trataba de ocultar su vergüenza.

–Señorita Petrov, disculpe. – volteando la mirada Pirlina noto como uno de los caballeros de Valmore si inclinaba frente a ella para hablar.

–Estaremos llegando a los dominios del duque en al menos 3 semanas más, quisiera pedirle disculpa de ante mano por este hecho y que trataremos de llevarla lo más rápido posible.

Por su parte, ella solo asintió con la cabeza y después de unos segundos se puso a pensar que en aquel momento su magia de Yang no fue de ayuda contra aquel hombre y con determinación apretando el puño se decidió que no seria un peso muerto y se convertiría en alguien que sea de utilidad.

No era buena en la esgrima, ni en el combate físico, pero su magia es lo que le hace especial y con eso tiene que hacerse alguien de utilidad para sus amigos y las personas que dependan de ella.

–Me volveré mas fuerte, Lo juro. – se dijo internamente como juramento.

4 días después en la capital:

Ubicación: Principal Catedral de Gusteko.

–¡¿DÓNDE ESTA?! – grito furioso el supremo cardenal.

Miro con enojo a los 2 arzobispos que tenia delante de ellos arrodillados.

–Cardenal no tiene que alterarse de esta manera después de todo, no es algo bueno para gente de su edad. – dijo Katarina con algo de burla.

Pillow por su lado seguía arrodillado, el niño no mostraba emoción alguna. Manteniendo su cara somnolienta y carente de emoción.

–Ahórrate esas palabras. – dijo el cardenal dejándose caer en su silla. – Ya han pasado 7 días desde que mandamos a ese sujeto. Y aun no hemos recibido alguna noticia o mensaje de él.

–Puede ser que este escondido o que alguien lo haya descubierto cuando hizo nuestra petición. – respondió Katarina manteniendo la sonrisa en su rostro.

–Muy poco probable pues, creo que el mataría a ese testigo para que no hubiera problemas a futuro. – dijo Pillow descartando la idea.

–A no ser que este, no lo sé ¿este muerto?

Las palabras de Katarina dejaron en silencio a la sala. Después de todo aquel sujeto tenia una reputación que le precedía, no era como aquellos mercenarios reemplazables que había por los barrios pobres de Gusteko.

Aquel sujeto había sido puesto a la par que el santo de la espada, Reid Astrea. No solo por su fuerza superior a la de un humano cualquiera, sino que había el dicho de cierta habilidad que tenia que lo hizo quedar empatado en su primer encuentro –y único– enfrentamiento con Reid Astrea.

–No puedo creerlo la verdad, pero si en unas semanas mas no sabemos nada de él. Denlo por muerto. – con los dedos se sobo la frente tratando de relajarse.

Para el, esto representaba una gran pérdida para la iglesia en su batalla de poderes contra la familia real de Gusteko. Sin embargo, al menos la parte del pago que se le debía de su misión. Con todo ese oro podrían buscar a otro tipo de apoyo.

–Retírense y manden a investigar que fue lo que paso ahí, quiero saber contra que fue lo que o quien se enfrentó aquel sujeto.

Ambos arzobispos asintieron y se marcharon dejando solo al supremo cardenal quien junto sus manos pensando en los próximos movimientos que deberían hacer.

Perspectiva de Leoric:

Ya era de mañana había dormido cómodamente en mi habitación que tenia en la residencia Polimius.

Había recibido una carta del escuadrón que escoltaba a Pirlina, la cual una vez leí el contenido, la tire a la fogata para que se consumiera.

sinceramente me sentí triste al enterarme del estado de Pila. Aprete los puños tan fuerte por la impotencia de no haber podido llegar más rápido en su ayuda.

En ese momento me obligue a relajarme, aunque sea para mantener las apariencias y no causar sospechas innecesarias.

¿De quién se preguntarán?

Pues hace un tiempo los caballeros también me entrevistaron debido a que era sospechoso por el atentado de Pirlina. Debido a que en un lapso no estaba a la vista de mis maestros y compañeros. Sin embargo, la declaración de Dimitri me ayudo, aunque sea para bajar las sospechas, pero eso no quiere decir que desaparezcan.

Actualmente me encuentro manteniendo un perfil bajo, pero este combate me hizo pensar que este mundo es demasiado grande. Y creo que si me sigo quedando en Gusteko sin haber explorado el mundo ahora sería un desperdicio, actualmente tengo 15 años.

A los 18 años mi abuelo quiere que herede el ducado Valmore y se cumpla el compromiso con Astrid, quien cumplirá 18 el próximo año y heredara el ducado Polimius.

Si bien hay muchos que están en contra a este matrimonio debido al alto choque de intereses. Ambos, aunque no expresamos mucho de nuestro amor, siento que es verdadero.

O eso quiero creer.

*Suspiro*

–En 2 años voy a heredar y aunque Alfred este por cumplir un año de nacido, es muy difícil que me quité mi puesto debido a que ya demostré mis cualidades como heredero a mi abuelo. Quiero hacer un viaje y ver el mundo, encontrar a mas gente del nivel de Eler y el de aquel sujeto. – me dije mientras estaba echado en la cama.

–Pero antes de esto tengo que decirle a Astrid, ella es la primera que debe saberlo. – me levanté de la cama y me dirigí a su habitación.

Perspectiva de Astrid

Había terminado de darme un baño cuando me estaba mirando en el espejo mientras arreglaba mi cabello, desde ese día no puedo olvidar la figura de Leoric como se interpuso ante aquel sujeto para salvarme otra vez.

Me tome las mejillas por la vergüenza y los pensamientos que venían a mi cabeza.

Por ejemplo, de las historias que leía de niña a escondidas, sobre historias de princesas y caballeros que las salvaban de sus trágicos destinos.

Pero una voz me saco de mis pensamientos.

–No deberíamos estar haciendo esto, al revés deberíamos estar pensando en como hacerlo nuestro y que el se quede a nuestro lado. –

Mire a mis alrededores, sin comprender.

–¿Quién esta ahí? – pregunte, pero no podía ver a nadie en mi habitación.

–¿oh? ¿Todavía no me encuentras? Eso es grosero y yo pensando que éramos cercanas. –

Me levanté de mi silla y esta estuve a punto de gritar a los guardias, pero esa voz me detuvo.

–No te atrevas. No es necesario gritar después de todo, estoy a tu vista o mejor dicho a la nuestra.

Quede confundida por esas palabras hasta que mire al espejo ahí estaba

¿yo?

Pero era diferente el cabello rubio platinado tenia un tono grisáceo y mis ojos era de un morado brillante, tenía una expresión burlona como si le hubieran contado un buen chiste.

–¿Q-Que eres? – pregunte con algo de temor en mi voz.

–Pues que soy, oh, Astrid, deberías saberlo. – hizo una pausa y puso su mano en el pecho.

–Soy tu, Astrid. Yo soy tú y tu soy yo. Somos la misma persona.

Sus dientes si bien eran perfectos como yo los tenia a diferencia de mi encantadora sonrisa – o así decía Leoric– esta era sádica, llena de burla y locura.

–No, tu no puedes ser yo.

–Astrid no lo niegues, yo soy aquella que estuvo cuando teníamos esa vida llena de mentiras bajo el dominio de esos monstros que teníamos como familia. – puso su mano en el espejo y siguió hablando.

–Tal como tu quiero que alcancemos la felicidad, y la situación que vivimos cerca a la muerte nos demostró lo efímera que es la vida.

Yo no quería seguir oyéndola, pero su tono su manera de hablar. Me estaba atrayendo a seguir escuchando.

–Y la mejor manera de que seamos felices es que. – su sonrisa se ensancho de una manera depredadora con ansias y lujuria.

–Tenemos que hacer que Leoric, nuestro Leoric sea nuestro y de nadie más.

Fin del capítulo 18.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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