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Re:zero-Borealis - Capítulo 7

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7: Capitulo 5- Amigos y Conocimientos todo eso lleva a un lugar.

7: Capitulo 5- Amigos y Conocimientos todo eso lleva a un lugar.

Nota del autor: para aclarar a partir de aquí el Prana lo llamaremos mana, más que todo por comodidad, y el avisar que en este capítulo habrá saltos de tiempo, pero tratando de ser lo más natural posible sin saltarnos de golpe los puntos clave de la historia) Tras concluir el tratado, los dos bandos se separaron al llegar a un acuerdo.

El lado de los semihumanos se establecería en un sector cercano a la Aldea Borea; la idea era integrarse progresivamente y no insertarse de golpe.

Dorian les concedió un área libre adecuada para la construcción y la vida, algo raro en Gusteko.

Sin embargo, como los terrenos de Valmore forman parte de la frontera con Kararagi, en la zona exterior del dominio se encuentran áreas verdes no habitadas por nadie.

Básicamente, el dominio Valmore estaba considerado en esa época como uno de los Ducados más grandes en esa época.

En términos de tamaño, alcanzaba los 100.000 km², similar a un país pequeño en el mundo real.

Sin embargo, más de la mitad de su extensión correspondía a zonas inhabitables debido al frío y las regiones montañosas de Gusteko.

Tras la Gran Calamidad y la muerte de gran parte de la población, el aproximado de habitantes —ahora humanos y semihumanos— era de 2.000 personas, incluyendo otras aldeas y tribus nómadas.

De ellos, solo 200 vivían en la Aldea Borea, de los cuales 40 eran guerreros.

Una semana después del tratado – Perspectiva de Leoric: Estaba en el campo de entrenamiento, con mi espada de madera en mano.

Mientras practicaba, recordaba los sucesos de la semana.

Tras el regreso de mis padres y abuelos, la noticia de que se había evitado un conflicto con los semihumanos fue bien recibida.

Sin embargo, saber que tres de los nuestros habían muerto en el ataque de las mabestias fue un golpe devastador para las familias.

Dos de los guardias eran jóvenes de no más de veinte años, y el tercero era padre de una familia de cinco.

Tras el entierro, la comunidad apoyó a la familia del guardia mayor y dio el pésame a las de los otros dos.

Dos días después de los entierros, llegaron los semihumanos.

Vi a los dos niños que mi abuela y yo habíamos salvado.

Ese día no pude acercarme, pero a la mañana siguiente me escabullí de mi cama y los busqué en las tiendas que mi abuelo les había donado.

Al llegar a su campamento, sentí las miradas cargadas de desconfianza de los demás semihumanos.

Vi a Lilinnete y Raiga jugando con otros niños semihumanos.

Cuando me vieron, se quedaron quietos.

Mi primera reacción fue saludarlos e intentar iniciar una conversación.

Los demás niños se pusieron tensos y algunos me miraron con mala cara, hasta que Lilinnete se me acercó, respondió mi saludo y me agradeció por salvarla a ella y a su hermano.

Raiga, por su parte, bufó y, aunque de mala gana, también me dio las gracias.

Las primeras conversaciones fueron incómodas, pero poco a poco nos fuimos soltando.

La gente de la aldea me vio hablando con los niños semihumanos y luego uniéndome a sus juegos.

Me observaron con extrañeza, pero aquello fue el inicio de que los adultos comenzaran a interactuar y conocerse entre sí.

Mientras seguía sumido en mis recuerdos, Raiga, que se había escondido entre unos arbustos, saltó con una espada de madera, lanzando un ataque furtivo.

—¡Bajaste la guardia!

—gritó Raiga en el aire.

–¡No lo creo!

– dijo Leoric.

Girando y bloqueando el ataque usando la punta de su espada, usando la fuerza de Raiga contra él.

Al sentir como era despedido tras el choque Raiga movió su cuerpo en el aire y cayo de pie.

–JeJe, así que pudiste ver venir mi emboscada Leo– expreso Raiga con una sonrisa en el rostro, mientras apoyaba su espada en la espalda.

–Raiga, tú de todas las personas hacer una emboscada no es exactamente tu fuerte eres muy llamativo– dijo Leoric mientras se sentaba sobre una piedra.

–Oye no eso no es verdad soy muy bueno ocultándome– no recibió respuesta alguna solamente la mirada de Leoric que decía no te creo en lo absoluto.

Tosiendo un poco Raiga y sentándose al lado de Leoric siguió: –Dejando de lado, ese movimiento que usaste ¿que era?

Sentí como la fuerza que utilicé en ese ataque fuera absorbida y devuelta de golpe– Leoric rio a su reciente amigo y respondió: –Bueno, no tengo un nombre todavía, pero la idea es utilizar la fuerza del oponente y devolvérsela en un contraataque.

– Raiga le quedo mirando con la ceja alzada – Si no mal recuerdo ya existe una técnica como esta, en Vollachia de uno de sus guerreros desarrollo esa técnica– expreso Raiga mientras se rascaba la oreja.

–Puede que tengas razón Raiga, sin embargo, esta técnica es diferente, pues la idea que tengo es que no importa el tamaño o fuerza del atacante– haciendo una pausa– o mabestia.

Raiga se le quedo mirando fijamente algo pensativo y le dijo: –Leo, veo que eres diferente– –¿Diferente?

En qué sentido me podrías decir– Raiga se sobo la cabeza: –Bueno veras en esa ocasión en la que nos salvaste a Lili y a mí, mataste a esa mabestia como si nada no parecías perturbado o asustado en lo absoluto, no titubeaste incluso parecías acostumbrado a ello– Leoric lo entendió recordó esa ocasión no era la primera vez que mataba a una mabestia después de todo la primera vez que mato fue cuando tenía 6 años fue cuando su padre lo llevo a cazar, aunque el grupo ya había hecho todo el trabajo su padre le pidió que le diera misericordia al búfalo que cazaron, ese día no sus manos no dejaron de temblar pues había matado por primera vez.

Sin embargo, en esa ocasión cuando salvo a los hermanos fue la primera vez que mato en combate y la primera vez que mato a una mabestia, gracias a su protección divina había dominado en cierta parte el sentimiento de quitar una vida, pero era algo que no se atrevía a dominar por completo para no volverse insensible.

Leoric dejo de pensar y le respondió a ello – Esa era la primera vez que mate en combate Raiga, pero como me dijo mi abuelo en esta aldea olvidada por su propia nación tienes que hacerte fuerte desde pequeño y hacer lo que sea necesario para vivir un día más– Raiga suspiro – Eso lo tengo claro, pero yo ahora el matar me parece no lo se muy ajeno y espero no llegar a tener que hacer eso –haciendo una pausa y tratando de cambiar el tema– de todas maneras, como es posible que tu familia miembros de la nobleza de Gusteko viva en estas condiciones– Leoric simplemente dijo – Como me dijo mi abuelo las fronteras somos mayormente olvidados– Los 2 chicos pasaron un rato más conversando hasta que era la hora del almuerzo, Leoric paso el tiempo con sus familiares y después se puso a estudiar con su abuela otra vez.

Y así se hizo la rutina por semanas y de las semanas meses.

Habían pasado 3 meses en un abrir y cerrar de ojos, pero esos meses fueron duros pues la profecía de la bisabuela de Leoric en el primer mes se había cumplido el invierno no se había ido al revés se había hecho más frio y largo de normal.

Afortunadamente se había conseguido mayor cantidad de provisiones gracias a la inclusión de los semihumanos con su físico desarrollado y agilidad las cacerías fueron más exitosas y gracias al apoyo mutuo se pudo terminar las casas de los semihumanos.

En el segundo y tercer mes fue ahí que no se pudo hacer nada debido a las altas temperaturas incluso las abejas Blues dejaron de salir debido al extremo frio y varios de los animales nativos de la zona fueron a resguardarse a cuevas, incluyendo a las creaturas mágicas como los Osos Ventiscas una especia parecida a los Oiranguma la diferencia es que ellos no son mabestias y no poseen los parásitos que poseen los Oiranguma, son una especie muy inteligente capaz de entender a los humanos y son omnívoros más su dieta es mas de las bayas de la zona y la miel de las abejas blues.

PAUSA INFORMATIVA Abejas blues: Son una especie única en Gusteko la cual su miel es muy nutritiva debido a la polinización que hacen en las zonas con árboles y ciertas flores especiales que viven en las extremas condiciones, no se encuentran en otros reinos debido a que si no encuentran zonas con más frio mueren a causa de temperaturas que sus cuerpos fríos no soportan.

No son agresivas más si atacas el panal estas se defenderán.

Nivel de peligrosidad: 1 de 5 (no peligrosa para los humanos, se pueden criar.) FIN DE PAUSA INFORMATIVA Año 15 (DGC) Se había acabado el año y empezaba uno nuevo en Gusteko, y finalmente el largo frio termino.

Pero… muchos olvidaran algo, en como llaman a Gusteko lo conocen como la teocracia, el reino santo y el reino en adoración a los espíritus, pero lo que nadie puede negar y siempre reconocerán es que Gusteko es llamado el reino del eterno invierno y el reino glaciar.

La perspectiva mostraba a Ysolde vestida con un abrigo y botas hechas de pieles, caminaba junto a Lilinnete conversando animadamente.

En un mundo tan crudo la inocencia de los niños era algo refrescante, ambas conversaban sobre las últimas novedades de los adultos un chisme por ahí, un chisme por aquello las niñas se habían convertido en buenas amigas pasaban la mayor parte del tiempo jugando, aunque era mayormente Ysolde quien arrastraba a Lilinnete pues la niña era más cauta y tranquila no tan explosiva como la peli rosada.

Por su caminar podía verse como los habitantes de la aldea convivían con sus nuevos vecinos, algunos riendo en conversaciones, los guardias y vigilantes quienes estaban fuera de turno tomando una buena jarra de Hidromiel artesanal de la taberna Garra de Lince, incluso algunas de las mujeres humanas como semihumanas civiles hablando entre ellas mientras hacían sus cosas.

Pasando a otro lado estaba Leoric en el despacho de su abuelo, frente a el estaba sentado su abuelo Dorian con las manos entrelazadas mientras apoyaba su barbilla viendo a su nieto.

–Así que dime Leoric que es lo que deseas– Leoric miro fijamente los ojos de su abuelo y con voz decidida hablo: –Quiero aprender magia, abuelo– su voz mostraba una gran determinación.

Dorian imperturbable respondió: –Entiendo, pero dime acaso ¿Lo que estas aprendiendo ahora no es suficiente?

¿No es suficiente los libros y lecciones que tu abuela y bisabuela te vendrán?

– Leoric sin bajar la mirada y no dio vueltas en el asunto fue directo al grano con su respuesta: –No, abuelo y por favor permítame decirle mis motivos– Dorian no dijo nada y con un movimiento de su mano le dio permiso a seguir –Abuelo, las enseñanzas de mis abuelas fueron de gran ayuda y son aquello que me permite mejorar en mis clases, pero no puedo seguir así mi protección divina ya hizo que tuviera completo control de las magias y conocimientos de los tomos y grimorios de la abuela Nerithis y los conocimientos impartidos de la abuela Lyssane.

– Tomando un poco de aire para lo que esta apunto de decir.

–Por eso abuelo quiero pedirte permiso para salir de la aldea– El silencio en el despacho hasta que: –¡JA JA JA JA!– Dorian empezó a reír con fuerza poniendo su mano en su abdomen y otra en su cara.

Leoric lo miro con una cara algo incomoda pues no era muy común ver reir asi a alguien tan duro como su abuelo.

Paso un rato hasta que Dorian dejo de reírse y con una sonrisa miro a su nieto.

–Leoric de verdad eres idéntico a tu madre en varios sentidos, pero también tienes cosas de tu padre y de mi – tosiendo un poco para aclarar su garganta siguió –Veras pequeño Leoric tanto yo como los demás de la familia sabíamos que la aldea era muy pequeña para ti, pero pensamos que tendríamos un poco más de tiempo así que déjame decirte algo pequeño Leoric acepto que puedas irte de la aldea – Leoric dio una sonrisa y sus ojos brillaron – Sin embargo– Al oír eso la sonrisa empezó a desaparecer.

–Leoric eres muy joven todavía demasiado como para irte solo de la aldea, una de las pocas cosas que te puedo hacer es enviarte a la capital– Leoric abrió los ojos de la sorpresa– ¿La capital?

Se refiere abuelo a la Sagrada Capital Impacta.

– Dorian asintió – Leoric deberías saber que nuestra familia fue parte de la fundación de esta sagrada nación, aunque ahora nuestra influencia no es como la de antaño todavía tenemos algunos favores entre los demás nobles y podría cobrar alguno de esos favores para que fueras a la academia de la capital– —¿Favores?

No comprendo, abuelo —dijo Leoric, esperando la respuesta de Dorian.

—Verás, Leoric —comenzó Dorian con voz calmada— antes de que yo naciera mi padre fue arzobispo de Gusteko.

Era una posición otorgada a personas devotas a la Iglesia, pero también a los guerreros más fieles y poderosos al reino.

—La mirada de Dorian se volvió distante—.

Sin embargo, mi padre era demasiado ciego en su devoción al Santo Rey.

Terminó entregando el territorio original de nuestra familia, y fuimos desplazados hasta la frontera donde vivimos ahora.

Al ver su incompetencia como duque y cabeza de familia, tuve que quitarle su puesto, eso llevo a una disputa en la que termine ganándole.

Dorian hizo una breve pausa antes de continuar: —Pero regresando al tema… una de las razones por las que varios nobles nos deben favores es por los negocios previos que realizamos.

Solíamos conseguir materias primas: piedras mágicas, objetos provenientes de bestias salvajes, y otros recursos valiosos.

La mayoría de esos encargos eran solicitados por la familia Polimius.

—¿Polimius?

Abuelo, ¿te refieres a otra de las familias fundadoras?

—preguntó Leoric, intrigado.

—En efecto —respondió Dorian con una leve sonrisa—.

Tanto los Valmore como los Polimius hemos mantenido lazos estrechos desde hace generaciones.

Además, si no me equivoco, mi viejo compañero de armas Frederick Polimius tiene una nieta de tu misma edad, Leoric.

Leoric hizo una mueca algo incomoda pues en sus clases de política y charlas con su abuelas y madre sabia sobre las alianzas matrimoniales y como unas familias podían conseguir poder y beneficiarse debido a estos.

–Pero no planeo obligarte a nada Leoric, además tendría que conversarlo con tu madre y padre antes de siquiera pensarlo–Aclaro Dorian para no darle una mala idea a su nieto.

–Mira Leoric el plan seria de la siguiente manera cuando cumplas 9 años, Yo mandare una carta a Frederick donde pediré que pueda tenerte por un tiempo en su palacio, puedas acostúmbrate a la vida ahí y finalmente cuando tengas 12 años ingreses a la Academia Real y puedas quedarte a vivir en los dormitorios, si todo sale bien estarías regresando a los 18 años.

¿Qué te parece ese plan?

– Leoric se quedó pensando al oír las palabras de su abuelo.

9 años fuera, lejos de su familia y sus nuevos amigos, estaba la opción de rechazar y quedarse aquí en la aldea, sin embargo, el hacer eso limitaría su infinito crecimiento y se quedaría estancado.

Con esta duda hizo la pregunta que daría su decisión de momento.

–Abuelo quiero saber ¿Si podre regresar a la aldea de vez en cuando?

– mirando a su abuelo –Por su puesto Leoric, hay periodos en la academia real donde los estudiantes tienen vacaciones y periodos de reposo en ese tiempo puedes dejar la capital y venir aquí, para cuando acaben tus vacaciones – dijo Dorian como si fuera obvio Con eso Leoric se sintió más tranquilo tener la seguridad de poder regresar lo convenció de aceptar.

Ambos hablaron y decidieron conversarlo con sus padres.

Mylika y Gareth estuvieron algo resilientes al principio, pero unos días después dieron su aprobación.

Ese mismo día Leoric por la tarde Leoric se junto con sus amigos Ysolde, Raiga y Lilinnete, las chicas no se lo tomaron bien pues pensaban que las estaba abandonando sin embargo Raiga se mostro tranquilo sus palabras exactas fueron: –Si dices que regresaras, yo te creeré después de todo somos amigos– Eso reforzo la opinión de ambos haciendo se un juramento que cuando Leoric terminara sus estudios los 2 saldrían de aventuras si las circunstancias lo permitían.

Aunque Lilinnete e Ysolde aun estaban tristes no podían seguir enojadas con su amigo, así que los 4 niños empezaron a disfrutar el año que le quedaba a Leoric en la Aldea.

Entre la diversión entre amigos, pasar tiempo con la familia sin dejar de la su entrenamiento y estudios paso 1 año en un abrir y cerrar de ojos.

Cuando Leoric estuvo por cumplir los 9 años, Dorian ya habia mandado la carta con 2 meses de antelacion, para recibir la respuesta en el mismo dia que el cumpleaños de Leoric, al recibir la carta con la respuesta de su viejo amigo.

La familia la abrio con espectativas, solo para ver que la familia Polimius habia aceptado y que darian todo lo necesario a Leoric como si fuera parte de su familia.

Paso un tiempo mas hasta la actualidad donde se vea Leoric ahora de 9 años estaba con un saco y pantalones blancos con detalles celestes, zapatos de cuero de color negro y su camisa era de color gris.

Esta ropa lo hacia sobre salir demasiado pues la mayoría tenía puesta ropa rudimentaria y campestre ajustada para las bajas temperaturas.

Por su parte Leoric ya no sentía frio, gracias a su protección divina el frio ya había dejado de afectarlo hacia unos meses.

Su entrenamiento con la espada había sido detenido también hacia unos 4 meses concentrándose al 100% en clases de etiqueta y historia de Gusteko, aunque eran temas que Leoric había visto antes la rigurosidad de la Abuela Lyssane y Nerithis en estas áreas fue mayor, pues el nieto y posible heredero de los dominios ducales de Valmore iba a hacer su presentación ante la nobleza de la capital.

–Tienes que cuidarte muy bien entendiste, mi pequeño Leo, come todas tus comidas, estudia diligentemente y siempre pero siempre ten en cuenta que nosotros te amamos y esperaremos tus cartas– Dijo Lyssane mientras le daba un fuerte abrazo a Leoric quien estaba siendo aplastado por el busto de su joven abuela.

–Amor deja respirar al niño– Dijo Dorian haciendo que Lyssane a regañadientes soltara a su nieto.

–Perdón, pero me es muy difícil aceptar que se ira tan lejos de nosotros a tan tierna edad– decía Lyssane con unas lagrimas cayendo de sus ojos.

Leoric mientras se acomodaba la ropa trato de consolar a su abuela: –Abuela, no te preocupes el tiempo pasara volando y en un santiamén estaré devuelta en la aldea– Mientras Leoric consolaba a su abuela, sus padres llegaron con un bulto envuelto en telas y detrás de ellos Nerithis aun con su porte regio y transmitiendo su característica seriedad.

–Leoric acércate un momento por favor, tu madre y yo queremos darte un regalo muy especial– Gareth con ambas manos extendió el bulto hacia Leoric.

–Es un regalo que te servirá y acompañara a todas partes– Dijo Mylika mientras le sonría con una sonrisa maternal.

Leoric tomo el bulto y era pesado, al tenerlo en sus manos Leoric supo de inmediato lo que era, saco las telas y pudo ver una espada con una vaina de color marron y detalles plateados junto con el escudo de la familia Valmore.

Leoric con los ojos abiertos desenvaino la espada para ver la hoja, el material le era desconocido incluso tenia ciertos caracteres por el filo y en el mango de la espada una imagen de las garras de un oso ventisca.

Era en pocas palabras una espada única y hecha para el.

Nerithis al verlo empezó a explicarle sobre el arma: Lo primero era de que estaba hecho de uno de los minerales más codiciados entre los 4 grandes reinos, mithril el cual es mas resistente al acero y a la vez ligero junto con su increíble sensibilidad a la magia.

Nota: En si el mithril nunca se menciona en Re:zero, pero aquí lo agregamos y de momento es un secreto la existencia de una beta en la Aldea Borea, ni siquiera Gusteko sabe de la existencia de una mina en su nación, y el por que no se revelo fue por decisión de Dorian ocultando información.

Regresando Segundo, las runas mágicas que posee son un toque único que Nerithis en toda su investigación mágica, aplico una vez la espada estuvo terminada, configura la espada para que se pudiera acoplar al tamaño del portador, que tuviera una buena compatibilidad con la magia de agua y tierra magia que puede usar Leoric y una runa que hace que la espada pueda almacenar mana en la hoja.

Tras la explicación de su abuela, Leoric les dio un abrazo a sus padres y luego a su bisabuela.

–Gracias, muchas gracias, juro que la cuidare y usare correctamente– algunas lágrimas caían de sus ojos.

Mylika y Gareth abrazaron devuelta a su hijo, Nerithis tras el abrazo dio una ligera sonrisa, pues, aunque nunca la iba a decir abiertamente y aunque su personalidad fuera siempre seria amaba a su bisnieto, tanto que le estaba regalando un arma con su investigación que hizo desde que salió de la torre de magia en Lugunica.

–Bien Leoric espero que puedas cumplir esa promesa y te advierto que no dejas que cualquiera tome tu espada, toma las precauciones adecuadas para evitar que intenten robarla o copiar las runas que posee, ¿Entendiste?

– Leoric asiento y prometió con su mano en el pecho.

Pasaron unos momentos mas en casa hasta que la familia salió de la casa, afuera había un carruaje con el escudo de Valmore y arriba la bandera de Gusteko.

Algunos guardias de la casa Valmore estaban vestidos con armaduras ambientadas para el frio con pieles negras.

Leoric pudo ver a Raiga, Lilinnete y Ysolde esperando por el adelante para despedirse, al lado de ellos estaba su Belial junto a Lexlica quien estaba con claros signos de embarazo.

Al acercarse a despedirse de sus 3 mejores amigos, Belial le deseo suerte en su viaje y en la academia.

–Le deseo muchísima suerte en su travesía, Joven Leoric que su diosa lo bendiga– Dijo Belial Leoric le agradeció y hizo un ligero inclina miento de su cabeza en señal de agradecimiento Aunque no se relacionaron mucho su relación era buena debido a que Leoric pasaba mucho tiempo en la casa de los hermanos y que Belial pasaba mucho tiempo junto a su abuelo hablando sobre la situación de los semihumanos y de vez en cuando tomando algo de Hidromiel cuando no había trabajo que hacer.

–Por favor, prométeme que mandaras cartas de vez en cuando y que regresaras cuando no tengas nada que hacer– Expreso Ysolde con lágrimas.

–Espero que tengas un buen viaje y cumplas tus objetivos, Joven Leoric– dijo Lilinnete con un tono Formal.

–Muchas gracias, chicas no se preocupen cumpliré sus pedidos y daré lo mejor de mi– Respondió Leoric.

Después volvió su mirada a Raiga, quien también con 9 años había crecido también un poco mas alto que Leoric sacándole casi una cabeza este lo miro a los ojos y le extendió su puño a Leoric: –Cumple tu promesa, amigo– Leoric sonrió y choco su puño con el de el –Siempre, Raiga nos volveremos a ver amigo– Ambos sonrieron y así Leoric procedió a subir al carruaje no sin antes volver a despedirse de su familia y con la mano de el resto de la aldea que vino despedirlo.

Ya una vez adentro del carruaje, el jinete empezó a hacer mover el carruaje junto a algunos guardias que iban sobre sus Caballos (Nota: si aquí hay caballos y otras especies para dar variedad en las monturas después de todo no se sabe mucho de Gusteko en el canon).

Así Leoric en su mente se dijo que una nueva aventura estaba por empezar.

Fin del Capitulo 5

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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