Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Rivalidad y Redención - Capítulo 13

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Rivalidad y Redención
  4. Capítulo 13 - 13 Capítulo 4 Angustia y Deliberación
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

13: Capítulo 4: Angustia y Deliberación 13: Capítulo 4: Angustia y Deliberación El viento de la vereda siempre me había parecido igual, con un aire fresco, seco, indiferente, pero esa tarde tenía algo distinto… o quizá era yo el que estaba diferente, sentía que los edificios eran más altos, las voces de la gente más lejanas, la luz más molesta y no sabía por qué me fijaba en todo eso, pero lo hacía, mi mente necesitaba aferrarse a cualquier distracción para no pensar en lo último que había visto.

En lo que podía pensar era en Melisa, en cómo me miró, había algo en sus ojos, algo que antes no estaba, y era una tensión suave… pero notoria, una incomodidad que intentaba disimular y aunque no me dijo nada raro, aunque su sonrisa seguía siendo amable, su tono había cambiado y eso fue suficiente para que mi estómago se encogiera.

Jiho caminaba a mi lado, con ese paso silencioso, nunca hacía ruido demás, nunca hablaba al vacío, solo observaba y a veces incluso parecía que podía ver lo que pensaba sin necesidad de decirlo, Aiden caminaba del otro lado, con las manos en los bolsillos, pateando las hojas que encontraba en su camino, mientras hacía ruido a propósito, aunque siempre hacía ruido a propósito, creo que es su forma de llenar el ambiente cuando nadie hablaba.

—Estás distante —dijo de repente, sin mirarme, como si hubiera estado esperando el momento exacto para soltarlo.

No respondí y ya sabía que lo había notado.

—Lo noto desde hace rato —insistió.

Jiho giró apenas el rostro hacia mí, no para apoyarlo, sino para confirmar.

—Desde que viste a Melisa —añadió sin rodeos.

Aiden lo miró con una mezcla de molestia y sorpresa.

—Dude… ¿por qué lo dices tan directo?

—Porque es cierto —respondió Jiho, como si fuera la cosa más obvia del mundo.

Me detuve un segundo en medio de la zona peatonal, la gente pasaba alrededor, ajena a todo, no porque quisiera hablar, sino porque mi pecho se sintió repentinamente más apretado.

Respiré hondo y miré las hojas en el suelo.

—Ella… —tragué saliva— no tiene nada.

No pasó nada.

No sonó convincente ni para mí.

Aiden caminó unos pasos hacia atrás hasta quedar en frente mío.

—¿Seguro?

—preguntó, ajustándose la mochila en un gesto que usaba cuando algo le preocupaba más de lo que admitía—.

Porque lo digo en buena onda, pero… sí se vio rara.

Jiho asintió una vez.

—Estaba incómoda.

Intentó ocultarlo.

Las palabras se clavaron como un pequeño golpe, seco y certero, no era lo que quería escuchar, pero sí lo que necesitaba aceptar.

Melisa de todos, había sido la primera persona que sentía que no me hablaba con prejuicios, la que me sonrió sin duda y ahora… ahora se alejaba.

Pero ¿por qué?, ¿Qué había cambiado?

Intenté pensar en algo que hubiera hecho mal, alguna palabra, algún gesto, pero no encontré nada, pero sentía que la sensación seguía allí, en el fondo de mi estómago una punzante y molesta, tenía una inquietud que no podía sacudirme.

—No le des vueltas —murmuró Aiden, acercándose un poco para golpearme el hombro con suavidad—.

Si pasa algo, pues nos enteramos después.

Si no… igual, pero no te partas la cabeza solo.

Jiho caminó unos pasos adelante, como si quisiera seguir avanzando, aunque aún hablaba hacia nosotros  —La gente cambia de actitud por dos motivos, miedo… o información nueva.

Sus palabras quedaron suspendidas en el aire, las había entendido muye bien, demasiado bien, escuchar la frase “Información nueva.”, Hacía que mi pensamiento me recorriera toda la espalda entera y me hizo apretar los dientes sin darme cuenta.

Si alguien le había dicho algo… si habían empezado los rumores… si Grace—  Me detuve antes de terminar la frase interna, no quería darle forma y no quería admitir la posibilidad, pero Melisa… su forma de hablarme había sido natural, honesta muy ligera y por eso su cambio de actitud ahora pesaba tanto.

Intenté no pensarlo, pero la sensación seguía ahí, insistente.

—No te quiebres la cabeza —dijo Aiden de repente, como si hubiera leído el silencio en mi cara—.

Seguro solo está cansada… o pensando en otra cosa.

Jiho caminó un paso adelante.

— Si hay un problema, lo sabremos después —añadió, simple y directo.

—Exacto —Aiden lo señaló—.

Y si alguien está metiendo basura por ahí… nos dices.

No respondí, solo asentí una vez.

El viento siguió arrastrando hojas por la calle, y por un momento todo el centro se sintió más frío, no sabía si era por lo de Melisa o por la tensión que llevaba encima o por esa sensación de que algo se estaba moviendo sin que yo pudiera verlo.

—Mañana será igual —dije al final, más para mí que para ellos.

Aiden sonrió, leve.

—Pues mañana igual estamos contigo.

Jiho no añadió nada, pero su presencia era suficiente.

Mientras caminábamos hacia el dormitorio sin hablar más y aunque la inquietud no desapareció, al menos dejó de apretarme el pecho, por ahora.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo