Rivalidad y Redención - Capítulo 3
- Inicio
- Todas las novelas
- Rivalidad y Redención
- Capítulo 3 - 3 Capítulo 1 Un nuevo comienzo
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
3: Capítulo 1: Un nuevo comienzo 3: Capítulo 1: Un nuevo comienzo Todo empezó hace unos años, cuando era un estudiante de secundaria normal y corriente.
Sonreía de vez en cuando, disfrutaba un poco de la vida, aunque el peso de la muerte de mi padre siempre estaba ahí, como una sombra silenciosa.
En esa época, había una chica llamada Grace en mi clase.
Ella estaba enamorada de mí, o al menos eso decía.
Se confesó un día después de clases, con las mejillas sonrojadas y las manos temblorosas.
Yo no estaba interesado en ese tipo de cosas, no me sentía listo para una relación, no sabía cómo manejar algo así, y no quería lastimarla ni a ella ni a mí mismo.
Le dije que lo sentía, que no estaba preparado para ser pareja de alguien, que necesitaba tiempo para entender mis propios sentimientos.
Pensé que eso sería el fin, pero no lo fue.
Grace, herida por el rechazo, actuó por envidia.
Armó una situación falsa, me invitó a un lugar apartado bajo el pretexto de “hablar”, y cuando llegué, empezó a gritar y a forcejear como si yo la estuviera atacando.
Un maestro y unos compañeros pasaron por ahí justo en ese momento, y lo que vieron o creyeron ver, fue suficiente para condenarme.
Me acusaron de intentar abusar de ella.
Grace, hija del alcalde de la ciudad, usó su influencia para que el rumor se extendiera como un incendio.
En la escuela, me llamaban violador, pervertido, y peor.
Mis compañeros, que antes eran amigos, se volvieron contra mí.
Susurros en los pasillos, empujones en los recreos, notas crueles en mi casillero.
Me peleaba con ellos a veces, defendiendo lo poco de dignidad que me quedaba, pero eso solo empeoraba las cosas.
El escándalo no se quedó en la secundaria.
Se difundió por toda la ciudad, en las redes, en las conversaciones de los vecinos, incluso en el trabajo de mi madre.
La gente hablaba mal de mí, de ella, y hasta arrastraron el nombre de mi padre difunto al barro, diciendo que “el hijo de un héroe resultó ser un monstruo”.
Mi madre sufrió en silencio, defendiendo mi inocencia cuando podía, pero el daño estaba hecho.
Yo fingía que no me afectaba, sonreía en público, actuaba como si nada pasara.
Pero cuando llegaba a casa, la máscara se rompía.
Mi sonrisa se desvanecía, y lo único que me quedaba era el cansancio de fingir estar bien, el deseo abrumador de cambiar de lugar, de vivir en otra parte donde la gente no me conozca, donde pueda comenzar desde cero.
Pero eso es… algo imaginario.
En vez de eso, tengo que soportar el dolor que siento cuando la gente me ve como si no fuera deseado en este lugar, como si fuera una mancha que nadie quiere borrar.
Mi madre trabaja como enfermera en el hospital.
Apenas la veo.
Pasa largas horas fuera y cuando vuelve, suele estar demasiado agotada para hablar, pero eso no quita el hecho de que tiene un amor incondicional hacia mí, incluso después de todo lo que hemos pasado.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com