Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Rivalidad y Redención - Capítulo 36

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Rivalidad y Redención
  4. Capítulo 36 - Capítulo 36: Capítulo 2: Mi decisión y tú decisión (III)
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 36: Capítulo 2: Mi decisión y tú decisión (III)

Es una tarde desolada, el cielo está apagado, como si todo este lugar llevara horas sin respirar, desde el pasillo del segundo nivel, empecé a observar a Isabelle arrancando las flores del jardín, veo que siempre tiene esa costumbre irritante de destrozar lo que otros cuidan, le debe parecer relajante, mientras que yo no suelo hacer nada.

A mi lado, Michelle aparece con pasos suaves, casi inseguros.

—Ya hice lo que me pediste, Eris —dice, acomodando un mechón de su cabello detrás de la oreja—. ¿Qué hay que hacer ahora?

La miro y ella siempre espera aprobación como si estuviese buscando un lugar.

—Quiero saber qué tanto sabes sobre las demás clases —respondí.

Sus ojos se abren un poco, como si la hubiera tomado por sorpresa, pero habla de inmediato.

—Conozco más a la clase 1… y un poco a la clase 2.

Asiento.

—Entonces, ¿conoces a la líder de la Clase 01?

—Sí —dice sin dudar—. Se llama Layla Morev.

—¿Que tan importante es ahora?

—Ninguna —niega—. Pero siento que sabe cosas, supo sobre el segundo examen, por ejemplo.

Le levanté la mirada.

—¿Qué sabe?

Michelle mira hacia el jardín, pensando cómo explicarlo.

—No tengo pruebas, pero lo presiento, Layla sabía que el examen escrito tenía más peso que el examen de cinco personas y no participó en el examen escrito.

Mi ceja se arquea.

—¿Por qué no participó?

—Puso a cinco personas de nivel intermedio en lugar de las mejores académicamente de su clase —continúa—. No confiaba en nadie más y quiso suprimir el examen escrito… pero no le salió, gracias a nuestra clase, supongo.

Sonreí apenas.

—Si no, habríamos quedado en tercer lugar

Michelle asiente.

—Gracias por decírmelo —le digo sonriendo y lo digo de verdad.

La información vale más que cualquier amistad aquí.

Ella sonríe, un poco tímida.

—Eris… no sabía que eras tan inteligente.

—Lo sé —respondí, encogiéndome de hombros.

Michelle ríe, tan pequeña, como si necesitara permiso para hacerlo.

—Entonces… ¿qué vas a hacer ahora con todo esto?

—Lo único que necesito, es que tú crees confianza con Lían —respondo sin rodeos—. Aunque lo odies y aunque sea molesto, él no será difícil de mover si tú lo haces, así que tú, Michelle… tendrás una buena recompensa por esto.

Sus mejillas se enrojecieron ligeramente y entendí que ella no está acostumbrada a que le reconozcan por su valor.

—Gracias… entonces, me voy —dice—. Tengo club de arte.

—Está bien —respondí—. Ve.

Vi como Michelle se marchó, apretando su cuaderno contra el pecho y volteé para ver por la vente y vi como Isabelle seguía arrancando flores. Pero yo… solo ando viendo piezas.

Empecé a caminar por un pasillo, repasando mentalmente lo que Michelle me dijo, siento un golpe leve contra mi hombro.

—Ah… lo siento —dije por inercia.

El chico frente a mí se detiene y me mira con una expresión tranquila, casi amable.

—No te preocupes —respondió—. Fui yo el que venía distraído.

Levante la vista, vi que era muy alto, tenía una postura relajada con sus manos en los bolsillos, uniforme perfectamente acomodado, viendo que tiene esa presencia que no necesita llamar la atención para notarse.

—¿De qué clase eres? —preguntó con curiosidad genuina—. No te había visto antes.

—Me llamó Eris Laíne—respondí—. Soy de la clase 03 de décimo grado.

Él sonríe un poco, ladeando la cabeza.

—Vaya… no sabía que alguien tan bonita estuviera por aquí.

Parpadee, sin cambiar la expresión.

—¿En serio? —pregunte, más por cortesía que por sorpresa.

—Sí, en serio —decía con una suavidad que casi calmada—. Los de grados inferiores suelen evitar este pasillo.

—Solo estaba caminando —respondí, más seria que cortante.

—¿Te acostumbraste a estar en Thrymere? —preguntó.

—Podríamos decir que sí —respondí.

Él se ríe suavemente.

—Eso dicen todos al principio, luego descubren que este instituto no es así de adaptivo.

—Supongo que ya lo descubrí —respondí, devolviéndole una media sonrisa mínima.

Su expresión se suaviza aún más y empezó a cruzar de brazos, observándome con un aire curioso pero respetuoso y después extiende una mano.

—Soy Joseph Klauther — Lo decía con esa misma calma—. Soy de la clase 04, duodécimo grado.

Miro su mano por un segundo, antes de estrecharla.

Su voz es relajante, su presencia, sorprendentemente agradable, su cabello castaño café, ojos almendra, expresión serena, no es solo atractivo… hay algo cómodo en él, algo peligrosamente cómodo.

—Un gusto, Joseph. — respondí.

—El gusto es mío, Eris —respondió Joseph.

El ambiente se volvió silencioso, un silencio ligero, no uno incómodo, solo… expectante.

Él lo rompe primero el silencio.

—¿Puedo pedirte algo?

Lo miro con cautela.

—Depende —respondí.

—Tu número —dice directo, sin rodeos—. Por si quieres… no sé, hablar algún día o si necesitas ayuda, normalmente los de tu grado suelen perderse mucho en los primeros meses.

Parpadee una vez, mientras que él no apartaba la mirada sobre mí. Empecé a sentir que él coqueteaba forzosamente. Se nota que está acostumbrado a hablar así con cualquiera…

—Está bien —dije al final.

Le dicté mi número, mientras que él lo guardaba con una sonrisa tranquila, sin exagerar.

—Gracias —dice, guardando su teléfono—. Que tengas un buen día, Eris.

—Igualmente.

Empecé a ver como Joseph se alejaba con un paso confiado, sin mirar atrás, como si supiera que dejó una impresión a propósito.

Cuando volví a estar sola, solté un suspiro tan lento.

Ahora que lo pienso, un alumno de duodécimo siempre sabe más que los demás, rumores, jerarquías, profesores y, sobre todo, los exámenes.

Quizá pueda sacar información útil o quizá… Joseph sea una pieza nueva, una que no esperaba encontrar en el mazo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo