Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

RWBY: Hentai System - Capítulo 44

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. RWBY: Hentai System
  4. Capítulo 44 - 44 Capítulo 44
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

44: Capítulo 44 44: Capítulo 44 “Vamos Junior, ¿Cuándo te he defraudado con un trato?”.

“¿Realmente quieres que te responda?”.

“Ok, bien.

Pregunta equivocada…

¿Cuándo te he quedado debiendo un favor?…

¿Cuando he tenido una deuda contigo?…

¿Por más de seis meses?”.

El hombre conocido en el bajo mundo como Junior, suspiró.

Frente a él, estaba el infame ladrón Roman Torchwick.

Conocido por su excentricidad a la hora de cometer sus crímenes.

Más que un ladrón, para muchos era un showman…

O un idiota necesitado de atención, según a quién le preguntes.

Junior lo conocía muy bien.

Ya habían trabajado juntos antes, ya sea que el propio Junior lo contrate para un trabajo, o que Roman contrate a los hombres de Junior para realizar un robo a algún rico derrochador.

Sin embargo, a pesar de sus antecedentes juntos, para Junior, Torchwick era muchas cosas, y alguien confiable no era una de ellas.

Por éso estaba reacio a la oferta que Roman acababa de hacer.

Contratar a sus hombres para una serie de robos en todo Vale.

Robos a las tiendas y almacenes de Dust.

No había explicado mucho, solo que alguien peligroso lo había contratado para hacerlo.

Demasiado sospechoso.

Sí, Roman era un excelente ladrón, pero su personalidad narcisista y su necesidad de atención eran un problema con el que no quería lidiar.

Mucho menos con algo tan sospechoso como esa oferta suya.

La única razón por la que lo seguía tolerando, era por el socio de Roman.

La chica muda, Neo.

La cuál era, muy probablemente, la mejor asesina de todo Vale.

Era la única razón por la que Roman seguía vivo, según muchos.

La chica parecía ser completamente fiel a Roman, por algún motivo que nadie entendía.

No era el dinero, eso lo sabía cualquiera que estuviera involucrado en alguna pandilla de Vale.

Ya que el último que le ofreció a Neo una cantidad absurda de dinero para que abandonara a Roman, terminó muerto, por la propia Neo.

“Tal vez si no fueras un ladrón tan lamentable…”.

“Nuestro tío confiara más en tí”.

Junior asintió ligeramente ante las palabras de sus dos sobrinas.

Mel y Mil Malachite.

Ambas buenas chicas que lo ayudaban a mantener el orden en su bar y en su pandilla.

Ambas entrenadas en una academia para ser excelentes espías y asesinas.

Eran eficientes, aunque tenían, para opinión de Junior, un gusto demasiado peculiar para la moda.

Lo sacaron de la madre, supuso Junior.

Roman pareció molestarse con los comentarios de las gemelas.

Cosa que ya era habitual.

Roman siempre se tomaba muy a pecho cualquier comentario que cuestionara su capacidad como ladrón.

“Ok, mocosas.

Escuchen bien.

Soy el mejor ladrón de todo Vale…

De todos los reinos, ¿Entienden?.

Cualquier ladrón de pacotilla es simplemente un aprendiz de carterista en comparación conmigo”.

Junior negó con la cabeza, preparado para escuchar nuevamente como Roman discutía con sus sobrinas.

Pero algo pasó.

La puerta principal de su bar se abrió, con uno de sus hombres corriendo despavorido.

Poco después, un grupo de hombres entró.

Por su ropa, Junior diría que eran bandidos.

Quizás de Vacuo.

Sus armas eran rudimentarias.

Parecían algo sacado de la basura, pero todos ellos parecían que, como mínimo, sabían pelear.

Los intrusos se separaron, rodeando varios puntos de su bar mientras miraban alrededor.

Los hombres de Junior se prepararon para pelear.

Invadir el territorio de un líder criminal era una cosa, pero ir directamente a su base de operaciones, llena de sus hombres, era simplemente una estupidez.

Por lo que Junior se cuestionó sobre la razón por la que estaban aquí.

Antes de que nadie pudiera moverse para pelear, las puertas se abrieron nuevamente, y de esta entró una mujer enmascarada.

Por la forma en la que los intrusos se apartaron de su camino, se atrevería a adivinar que ella era la líder del grupo.

Su porte era diferente.

Ella sí parecía alguien peligrosa.

Quizás una cazadora retirada, pensó Junior.

No era extraño ver cazadores que se retiraban y se metían al mundo criminal.

Eran peligrosos, ya que la mayoría de criminales no tenían su Aura desbloqueada.

Sin embargo, aún mantuvo la calma.

Cazadora o no, los superaban cuatro a uno.

Además, Roman estaba aquí, junto con su asesina muda.

No había de qué preocuparse.

O eso pensó Junior.

Las puertas se abrieron nuevamente.

Y de éstas entró lo que Junior solo podía describir cómo un monstruo.

Era alto, demasiado.

Superando fácilmente los dos metros.

Era musculoso, pero parecía extremadamente ágil para su tamaño, ésto por la soltura con la que se movía.

Vestía con un traje elegante, similar al de sus hombres.

Pero lo más aterrador era su cabeza.

Si la mujer de antes parecía intimidante con su máscara de Grimm.

Este sujeto literalmente tenía el rostro de un monstruo.

Su cabeza era un cráneo de algún animal con cuernos.

Un alce o algo similar.

Un cráneo sin piel ni ojos, con grandes colmillos y las cuencas vacías, salvo por un par de pequeñas luces rojas al fondo, que brillaban de forma siniestra.

Además de una larga cola con espinas de hueso en la punta.

Junior vió como todos sus hombres empezaron a temblar de miedo, y no podía culparlos.

Él también estaba aterrado de esta…

Cosa.

Incluso Roman y su asesina muda estaban asustados.

Y ni hablar de sus sobrinas.

La cosa, se acercó lentamente a ellos, moviendo su larga cola de un lado a otro, deteniéndose a unos metros.

Antes de hacer algo que sorprendió a todos…

Se presentó de forma cordial.

“Buenas tardes…

Caballeros…”.

Su siniestra voz envió escalofríos a través de la columna de todos.

Era como un sonido agónico salido del infierno, confirmado por varias voces superpuestas.

Además de que Junior no entendió como esa cosa era capaz de hablar sin labios.

“Disculpen las molestias…

Pero…

Mis hombres y yo…

Quisiéramos apoderarnos del crímen en Vale”.

La sorpresa de la visión ante ellos, solo fué superada por la extrañeza de la petición de la criatura frente a todos.

Junior, sin saber por qué, se atrevió a preguntar.

“¿Q-qué?…”.

En lugar de la criatura, la mujer enmascarada, con una mano sobre el arma en su cintura, respondió.

“Vamos a tomar tu banda y hacerla nuestra.

Tus hombres ahora trabajan para nosotros”.

Roman, haciendo gala de la estupidez que muchos decían que tenía, dió un paso al frente.

“Ok, ok.

No sé quiénes son, o cómo creen que funcione este negocio, pero uno no simplemente aparece frente a unos criminales y dice que ahora trabajan para ellos”.

Cuando Roman terminó su discurso, inmediatamente después, dió un paso atrás al ver como la mujer enmascarada sacaba una espada de su enorme vaina.

“Podemos hacerlo por las malas, si quieren…”.

Dijo la mujer, antes de mirar a la criatura.

“Pero nuestro…

Maestro, insiste en dialogar”.

Todos miraron a la criatura, al maestro de estos intrusos.

El cuál permanecía inhumanamente quieto, antes de que una pequeña y siniestra risa escapara de su boca.

“Bueno…

¿No sería mejor hacer esto de forma pacífica?…

Después de todo, Ustedes quieren salir vivos de aquí…

¿Verdad?”.

De alguna forma, cuando dijo aquello último, su voz de torno incluso más macabra y siniestra.

Junior miró a sus sobrinas.

Ambas parecían aterradas, pero ambas lo miraron con resolución.

Estaban dispuestas a pelear.

Lo mismo parecía con sus hombres.

Incluso con el miedo evidente en sus rostros, parecían dispuestos a defender su lugar.

Junior estaba por tomar una decisión, hasta que la criatura hizo algo que nadie esperaba.

Sacó una enorme cuchilla directamente de su brazo.

De entre sus huesudos dedos anular y medio, una enorme cuchilla que parecía hecha de hueso se formó, tocando el suelo, rayando este con una facilidad aterradora.

La criatura levantó la cuchilla, mirando a Junior y sus hombres con lo que supuso que era diversión, antes de hablar nuevamente.

“Por favor, señores…

Les pido…”.

Para el completo horror de Junior y todos los presentes, incluidos los intrusos, varios duplicados de la criatura aparecieron alrededor.

Cuatro, para ser exactos, cuatro monstruos aterradores que los miraban como si no fueran más que un aperitivo para una bestia sedienta de sangre.

“Reconsideren nuestra oferta”.

Repitieron al unísono todas las criaturas.

Esto fué la gota que derramó el vaso.

Junior era muchas cosas.

Pero un estúpido suicida no era una de ellas.

“Aceptamos…”.

Murmuró, apenas controlando su voz lo suficiente como para no tartamudear.

Las criaturas, de alguna forma, parecieron sonreír, aun cuando no tenían piel en su rostro, lo cuál solo las hizo parecer aún más aterradoras que ningún Grimm.

“Excelente…”.

.

.

.

Resoplé, ligeramente divertido.

Eso había sido más fácil de lo previsto.

Mis clones y la pandilla de Raven no habían tenido que matar a nadie, porque tuve la brillante idea de usar el sentimiento más antiguo de los humanos.

El miedo.

Podríamos haber usado la fuerza.

Entre mis clones y Raven, muy seguramente habríamos acabado con esa banda criminal y nos habríamos apoderado de esa zona.

Pero, realmente no quería matar a esas personas.

Criminales o no, realmente no tenía ganas de matar a nadie.

Mucho menos cuando la alternativa resultó ser más fácil.

Además, hacerlo de esta forma me daría, o al menos a la figura con la que me había presentado, una reputación que desalentaría a cualquiera de ir en mi contra.

A cualquiera con dos neuronas funcionales, claro.

Ya solo quedaba ir con las otras pandillas que controlaban las otras partes de Vale y el crimen de la ciudad sería mío…

O de Raven, realmente tampoco tenía ganas de administrar el bajo mundo.

Se lo dejaría a Raven, eso la mantendría entretenida y me dejaría enfocarme en otras cosas.

Como el combate que estaba a punto de tener.

Miré a mi oponente.

Winter Schnee.

Ambos sosteníamos espadas de entrenamiento, ya que sería injusto que ella use su propia arma, siendo que yo no había traído la mía.

Ya qué lo último que esperaba, era tener que pelear con una hermosa albina.

Y sí.

Realmente no pude evitar notar lo hermosa que era ella.

Incluso con su porte regio y su actitud fría, ella desprendía una belleza que era difícil de ignorar.

Sumado a lo sexy que era, con una figura que su traje militar no podía ocultar, casi me distrajo lo suficiente como para olvidar por qué estaba aquí.

“¿Ambos están listos?”.

Preguntó Glynda a unos metros de nosotros.

Ambos asentimos, a lo que ella dió la señal de inicio.

Winter se mantuvo en su posición, esperando mi movimiento, claramente provocándome para atacar primero.

Así que no la hice esperar.

Me lancé hacia ella, sin usar ninguna de mis habilidades.

Primero quería ver de que era capaz contra una persona entrenada por mi propia cuenta.

La ataqué con un corte diagonal, el cuál ella bloqueó.

Con bastante dificultad al parecer.

Ella no esperaba mi fuerza, cosa que aproveché para atacar nuevamente.

Ahora, en lugar de simplemente bloquearlo, ella desvió mi ataque con su propia espada, moviendo sus pies para girar y lanzar una estocada.

Logré esquivar su espada, saltando unos pocos metros hacia atrás me lancé nuevamente, atacando rápidamente, intentando no darle tiempo de reaccionar.

Sin embargo, haciendo gala de su entrenamiento, ella logró desviar casi cada ataque, esquivando los que no pudo desviar.

Sus movimientos eran fluidos, y parecía que ella trataba de usar la menor cantidad de energía en cada uno de ellos.

Parecía ser consciente de que su fuerza era inferior a la mía, pero lo compensó con pura habilidad.

Cosa que, a decir verdad, era bastante genial.

Viendo que realmente no iría a ningún lado si seguía así, decidí empezar a usar mis habilidades.

[MARCHA DE LA ROSA.

NVL.

6/100.

Activada] Para sorpresa de Winter, me lancé contra ella a una velocidad que no esperaba.

Ella apenas logró bloquear mi ataque, aunque con incluso más esfuerzo que antes.

Y aún con eso, no pudo evitar salir volando unos metros a través de la arena, apenas pudiendo mantenerse en pie mientras plantaba sus pies en el suelo.

Ella jadeó, recuperándose de su ligero aturdimiento a unos metros de mí.

Pude ver que ahora parecía más cautelosa.

Ella miró su espada de entrenamiento, antes de negar con la cabeza.

Volviendo a su postura defensiva.

“¿No vas a atacar?”.

Pregunté.

“No será necesario.

Aún no has demostrado estar a mi nivel.

Y esto es solo un entrenamiento”.

No sabía si era por orgullo, pero escucharla me hizo tener ganas de golpearla.

Sabía que aún no estaba al mismo nivel que ella, pero aún así, ser menospreciado era…

Molesto.

Me lancé nuevamente a gran velocidad.

Ésta vez sin embargo, ella pareció estar más preparada.

Prediciendo mi trayectoria, a pesar de que ella no era tan rápida como yo.

Cuando ella logró desviar mi ataque, no pude evitar preguntarme si esto fué lo que Ruby sintió cuando yo hice lo mismo con ella.

Pero a diferencia de Ruby, yo no era tan predecible, mi trayectoria no era en línea recta, por lo que tuve que admitir que era bastante impresionante que ella pudiera desviar mi ataque como lo hizo.

Ahora a una distancia más corta, decidí intentar abrumarla con mi fuerza.

Sin embargo, igual que antes, ella logró desviar cada uno de mis ataques.

Por lo que se me ocurrió otra idea.

Usando mi modificación corporal hice dos cosas, la primera, modificar el brazo con el que sostenía mi espada, aumentando su musculatura mientras continuaba atacando a Winter, y la otra…

Modificando mi cuerpo para tener una extremidad extra, la misma cola con la que mi clon se había presentado ante los criminales.

Winter retrocedió cuando vió dicha cola salir de la nada, apuntando esos pinchos directamente hacia su cabeza.

Nuevamente, ella se incorporó a unos metros de mí, recuperándose mientras me analizaba detenidamente.

Sonreí ante su desconcierto, moviendo lentamente mi cola de un lado a otro.

“Si no vas a atacar…

¿No te importa que yo lo haga, cierto?”.

Me impulsé nuevamente contra ella.

Aunque esta vez ella no se veía tan tranquila.

Con cada uno de mis ataques, ella retrocedía unos pasos, apenas siendo capaz de mantener el ritmo de mi velocidad y fuerza.

Eso me dió confianza, pero aún así, decidí terminar con ésto.

Ya había recuperado suficiente mana, por lo que podía usar esta habilidad nuevamente.

[CLONACIÓN.

NVL.

58/100.

(Activada) ] Un segundo yo apareció al lado de Winter, ya listo para atacar con su cola.

Mientras yo mismo la atacaba por el lado contrario.

Ella ya no tenía donde escapar.

“Ghu-…!!!”.

Sin embargo, lo último que esperaba es que una enorme presión me golpeara, derribándome a mí y a mi clon.

Unos extraños círculos giratorios con grabados en ellos estaban debajo de nosotros, enviando lo que solo podía describir como, una presión gravitatoria enorme.

Impidiendo el movimiento de ambos.

De rodillas y apoyado con ambas manos al suelo, miré a Winter, la cuál tenía el mismo círculo en sus manos, aunque una versión en miniatura de éste.

Ella respiró con dificultad, mirándonos sorprendida.

“Muy bien, eso es suficiente entrenamiento por hoy…”.

Escuché al director Ozpin hablar mientras se acercaba a nosotros.

“Puede liberar al joven Gray, señorita Schnee”.

Winter asintió, deshaciendo los círculos debajo de mí y de mi clon.

Despedí a mi clon, haciendo que este desaparezca en un destello de Aura, antes de levantarme con algo de dificultad.

Aún sentía los efectos de la gravedad aumentada sobre mí.

“Una excelente demostración, joven Gray…”.

Dijo el general, parándose al lado de Ozpin.

“No muchos pueden obligar a la especialista a usar su semblanza…

Y que lo haya hecho un novato con apenas entrenamiento…

Muy admirable”.

Asentí distraídamente.

Aún sorprendido por la habilidad de Winter.

“Sí…”.

Pero para más sorpresa, Winter se paró frente a mí, completamente erguida, antes de bajar la cabeza bruscamente.

“Me disculpo, joven Gray…”.

Parpadee sorprendido, sin esperar para nada esta reacción de ella.

“Me sobrepasé.

Se suponía que esto era solo un entrenamiento, pero usé más fuerza de la requerida.

Le pido disculpas”.

“Ah…

Está bien.

No tienes que disculparte, en serio.

En realidad, éso fué bastante genial.

¿Cómo funciona tu semblanza?.

¿Esos círculos pueden hacer más cosas además de aumentar la gravedad?.

¿Puedes modificar esos grabados para modificar sus efectos?”.

“Cálmense, joven Gray…”.

Comentó Ozpin con una pequeña sonrisa.

Solo ahí, me dí cuenta de que me había emocionado un poco demasiado.

Habiendo invadido el espacio personal de Winter.

Incluso la había tomado de las manos.

“L-lo siento…

Es que, tu semblanza me pareció algo muy genial…

¿Te importaría explicarme luego como funciona?”.

Winter me miró dudosa.

“Ah…

“.

Ella volteó su mirada al general Ironwood, el cuál simplemente asintió lentamente.

“Supongo que está bien”.

Respondió finalmente, con una sonrisa casi imperceptible.

Ozpin dió un paso al frente.

“Entonces, supongo que podemos dar por terminada esta reunión.

Fué bastante productiva en mí opinión.

¿Tú qué opinas, James?”.

“Bastante esclarecedora.

Además de productiva.

Realmente espero trabajar más adelante con usted, joven Gray”.

Respondió Ironwood, con ambas manos detrás de su espalda.

Simplemente asentí distraídamente.

“Ah…

Claro”.

Ironwood asintió.

“Ahora bien, ¿Por qué no discutimos sobre su entrenamiento?.

Solo faltan unos pocos meses antes de qué inicie el nuevo semestre en las academias.

Debemos preparar al joven Gray para ese momento…

Y dado que el joven Gray necesita estar aquí para ayudar a Amber.

Especialista Schnee, ¿Qué opina de permanecer unos meses aquí en Vale, entrenando al joven Gray?”.

Eso nos tomó por sorpresa a Winter y a mí.

Ella miró a Ironwood con una expresión dudosa.

“¿S-señor?…

¿Qué hay de mis obligaciones en Atlas?”.

“Esas obligaciones pueden ser fácilmente relegadas a alguien más.

Sin embargo, no puedo pensar en nadie más capaz que usted para entrenar al joven Gray.

Dado las diversas habilidades que posee, un Schnee sería el oponente perfecto para que él se desarrolle adecuadamente”.

Explicó el general de forma calmada y metódica.

Sin embargo, Winter aún parecía algo reacia.

“Tómelo como unas pequeñas vacaciones.

Aunque, si quiere verlo de otra manera, es imperativo que el joven Gray sea entrenado, dado su papel en lo que está por venir.

Y usted tiene la responsabilidad de prepararlo tanto como sea posible”.

Solo ahí, Winter asintió.

“Yo…

Entiendo, general.

Me encargaré de entrenarlo adecuadamente”.

“Lo dices como si yo fuera un perro…”.

Murmuré no tan bajo.

Winter ni siquiera se dignó a comentar al respecto.

“Ozpin…”.

Empezó nuevamente Ironwood, volteando a ver a su colega director.

“Confío en que puedas dar alojamiento a la especialista mientras dure este periodo de entrenamiento”.

“Por supuesto…”.

Asintió Ozpin.

“Le proporcionaremos el mejor alojamiento posible.

Podemos usar la habitación especial que tenemos reservada para cuando el joven Gray empiece su estadía aquí, o si ella lo prefiere, podemos pagarle un hotel por el tiempo que sea necesario”.

“No es necesario desperdiciar tantos recursos en mí.

Estoy bien con una simple habitación en cualquier hotel”.

Dijo Winter de forma incómoda.

“Tonterías…”.

Ozpin desestimó las quejas de Winter con una pequeña sonrisa de complicidad.

“Esto es solo un pequeño gasto para un beneficio mayor.

El dinero no será un problema”.

Ironwood se acercó a Winter, colocando una de sus manos sobre los hombros de ella.

“Incluso si esta misión es de suma prioridad, tómese su tiempo para relajarse, especialista.

Es joven, disfrute de un poco de tiempo libre”.

Aún con algo de dudas, Winter asintió lentamente.

“Yo…

Entiendo, general…”.

“Bien…”.

Asintió Ironwood.

“Con eso resuelto, supongo que ya no me quedan asuntos que atender aquí.

Ozpin, Glynda, fué un placer venir”.

“El placer fué todo mío, James.

Eres bienvenido de volver cuando gustes”.

Asintió el director.

Él sonrió levemente, antes de voltear hacia mí.

“Jóven Gray, fué un placer conocerlo.

Realmente espero saber de usted pronto…”.

Ironwood extendió su mano, esperando nuevamente un apretón.

Correspondí a este, asintiendo levemente.

“También fué un gusto, general.

Trataré de aprovechar al máximo el entrenamiento con Winter”.

“Eso espero…”.

Hubo algo en la forma en que él dijo eso que llamó atención, pero decidí ignorarlo.

Ya que probablemente no sea nada.

“Especialista, acompáñame, aún hay algo de lo que quiero hablar con usted”.

“Sí señor”.

Con esas palabras, Winter y el general caminaron fuera de la arena.

Los observé yéndose, preguntándome de qué querían hablar y por qué no podían hacerlo aquí.

Pero nuevamente, descarté ese pensamiento.

Quizás sean cosas privadas del ejército.

No eran asunto mío.

.

.

.

“¡¿S-señor?!”.

Winter apenas pudo contener un grito indignado tras escuchar las palabras de su general.

“Cálmese, especialista…”.

Dijo Ironwood de forma uniforme, levantando una mano, como si eso fuera suficiente para que Winter calmara su nerviosismo.

“Se que lo que acaba de escuchar puede sonar ridículo…

Y no tiene por qué hacerlo.

Simplemente le planteo la posibilidad”.

“U-usted…

¿Quiere que tenga relaciones con él?”.

“No, especialista.

Dije, que si usted quiere, puede tener relaciones con él”.

Ironwood llevó sus manos detrás de su espalda, girandose hasta la ventana de la habitación en dónde ambos se encontraban.

“Usted lo vió.

Es un chico joven e influenciable.

Además de extremadamente poderoso…

Sin embargo, está dispuesto a ayudarnos en esta lucha.

Lo que es más, puede ser nuestra única posibilidad de terminar esta lucha”.

“Pero aún así, señor…

Yo no…”.

“Repito, no tiene que hacerlo si no lo desea, especialista.

Sin embargo, quiero que considere esa opción.

Y en caso de estar de acuerdo, es libre de hacerlo…

Además, éso haría que el joven Gray tenga una relación más estrecha con Atlas, a través de usted”.

“…”.

Winter procesó las palabras del general, sin embargo, en su mente seguían sonando demasiado absurdas.

Cosa que Ironwood notó.

Con un suspiro, se volvió nuevamente hacia Winter.

“Puede ignorar esa sugerencia si le parece desagradable, especialista.

No voy a obligarla a hacer algo así en contra de su voluntad…”.

Ironwood caminó hasta ella, colocando una mano sobre los hombros de Winter.

“Simplemente tómelo como…

Una sugerencia”.

Ironwood caminó hasta la puerta, deteniéndose cuando escuchó hablar a Winter.

“Señor…

Es…

¿Es realmente nuestra única opción?”.

Ironwood respiró hondo antes de responder.

“Especialista…

Seré completamente honesto.

Hasta hoy, jamás había visto a Ozpin tan esperanzado en una posibilidad contra Salem.

Siempre que hablábamos, lo notaba…

Rendido.

Como si simplemente estuviera prolongando una batalla que sabía que no podríamos ganar…

Pero con el joven Gray, parece que realmente vé en él la posibilidad de finalmente terminar esta guerra.

Sé que el descubrir toda la verdad sobre los Grimm’s puede ser un shock y que usted no se enlistó en el ejército para ésto, pero ante nosotros, está la mayor esperanza de la humanidad contra los Grimm’s”.

Winter asimiló las palabras del general.

Asintiendo lentamente.

“Comprendo, general…”.

“Y especialista…

No, Winter…

Diviértase un poco.

Es joven.

No está mal disfrutar un poco de esa juventud”.

Con eso dicho, el general salió de la habitación.

Dejando a Winter sola con sus pensamientos.

Ella se rió de forma resignada.

Incluso si el general había dicho que la decisión era de ella, él sabía lo comprometida que ella estaba con su deber.

Por lo que plantearle aquella posibilidad, no era más que una orden disfrazada de buena voluntad.

Sin embargo , ella lo aceptó.

Incluso si no se había enlistado para ésto, no cambiaba el hecho de que realmente esta parecía la mejor posibilidad que tenían para acabar con los Grimm’s.

Se habría preguntado, ¿Qué era más valioso, su dignidad, o el futuro del mundo?.

Pero la realidad es que no había necesidad de preguntarse nada.

Ella ya sabía la respuesta.

.

.

.

Fin—…

Ok.

Voy a aclararlo ahora.

No, el prota no se vá a aprovechar de Winter.

Literalmente el prota ha buscado cualquier excusa para no aprovecharse de las otras chicas, pero bueno, la trama es la trama.

Y la trama requiere que pasen cosas con las chicas.

Pero no, Winter no tendrá relaciones por coacción.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo