RWBY: Hentai System - Capítulo 47
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
47: capítulo 47 47: capítulo 47 Un pequeño Bullhead de pasajeros aterrizó dentro del principal puerto de Vale.
De éste salieron varias personas, entre ellas, Qrow.
Parecía cansado y con una apariencia descuidada, más de lo habitual.
Él llevó su mano a uno de los bolsillos en su pantalón, sacando su Scroll.
Notando que tenía muchos mensajes sin leer.
Al revisarlos, se percató de que muchos de ellos eran de sus sobrinas, Ruby y Yang, y muchos otros eran de Summer.
Sin molestarse en revisarlos, él volvió a guardar su Scroll.
Quizás estaba siendo injusto con sus sobrinas, pero estaba muy molesto para pensar racionalmente.
Tomó la petaca colgada de la parte trasera de su cinturón, intentando aliviar su frustración con algo de alcohol.
Sin embargo, la petaca estaba vacía, haciéndolo soltar un resoplido cansado.
“Cierto…”.
Murmuró.
“Me la terminé toda en la misión”.
Guardó nuevamente la petaca, decidiendo ir a algún lugar a beber.
Ni siquiera consideró volver a Beacon para reportar el estado de la misión que acababa de realizar.
Ozpin podría esperar.
Pensó.
Seguramente estaba muy ocupado lamiendo los pies de su nuevo chico favorito.
Una pequeña mueca se formó en su rostro al recordar la razón de su actual mal humor, pero decidió olvidarse de ese tema por un rato, decidiendo ir a beber en su lugar.
Tras un rato caminando, finalmente llegó a un bar bastante conocido en la ciudad.
Sabía que el sitio era controlado por una de las pandillas locales; la banda de Junior, pero era una de las bandas más tranquilas de la ciudad.
Prácticamente nunca se metían en nada demasiado problemático.
Por lo que nunca tuvo problemas con ellos.
Abrió las puertas del lugar, esperando encontrar al dueño detrás del mostrador y algún borracho sentado en alguna de las mesas.
Y casi.
Allí estaba el dueño, de pie detrás del mostrador, sirviendo un par de copas.
Sentado en una de las butacas, estaba alguien que jamás esperó encontrar en un lugar así, Roman Torchwick; posiblemente el ladrón más famoso en los cuatro reinos.
Junto a él, estaba una chica bajita que no reconoció, aunque llamaba bastante la atención por su pelo multicolor.
Pero lo que definitivamente lo sorprendió, fué encontrar a su hermana, sentada al lado de Roman, mientras ambos parecían conversar.
O más bien, mientras Roman hablaba sin parar y Raven simplemente bebía sin prestarle demasiada atención.
Qrow dudó de si ir y pedir algo para beber.
Pero inevitablemente su entrada en el lugar llamó la atención de los presentes.
La mas sorprendida en verla, fué obviamente Raven.
La cuál adquirió una expresión muy similar a la suya.
Hasta que finalmente ella volvió a centrarse en su bebida.
Qrow soltó un suspiro.
Decidiendo que ya no valía la pena irse.
Así que simplemente caminó hasta la barra, sentándose a un asiento de distancia de su hermana.
“¿Qué te sirvo?”.
Le preguntó Junior.
“Algo fuerte…
Que me haga no pensar en lo extraña que es mi vida últimamente”.
Junior asintió.
Yendo por una botella y un pequeño vaso con hielo.
Sirviendo el ambarino licor antes de entregárselo a Qrow.
Qrow tomó el vaso, asintiendo en agradecimiento antes de darle un trago al líquido.
Finalmente soltó un suspiro antes de hablar.
“¿Y bien?.
¿Me dirás qué haces aquí o tendré que preguntar?”.
Raven meneó el licor en su vaso, y sin mirarlo, respondió.
“No necesito una razón para estar en mi bar”.
“¿Tu bar?.
¿Finalmente decidiste dejar de ser una bandida y te metiste al negocio de los bares?”.
“Casi…
Fué idea de…
Mi nuevo líder”.
Qrow abrió ligeramente los ojos al escuchar esa respuesta.
“Oh…
¿Por tu nuevo líder te refieres al mocoso que Summer decidió recoger?”.
Raven se sorprendió, volteando a mirar a Qrow.
“¿Lo conoces?”.
“¿Conocerlo?…”.
Se rió Qrow.
“El maldito mocoso tiene sexo con las hijas de Summer mientras también coge con ella…
Sí, lo conozco bien”.
“Oh…
Así que sabes éso…”.
“También sé que tú coges con él…”.
Agregó Qrow.
Esperando alguna reacción de parte de Raven.
Sin embargo, ella simplemente volvió a tomar la botella junto a ella, sirviéndose más alcohol.
“¿Cómo te enteraste?”.
Preguntó Raven.
“Summer me lo dijo…
Prácticamente me lo restregó en la cara cuando la confronté…
Supongo que el chico te coge muy bien si volviste por él”.
“De hecho, lo hace.
Es el mejor sexo que he tenido en mi vida…”.
Respondió Raven sin ninguna clase de vergüenza.
“Aunque decir que volví es…
Un poco exagerado”.
Mientras decía eso último, Raven frotó su mejilla, en dónde Qrow notó un pequeño moretón que desaparecía lentamente.
“¿Qué te ocurrió?.
No creo que alguien te haya golpeado y haya terminado con todas sus extremidades pegadas a su cuerpo”.
“Jajaja…
Si fuera cualquier otro, quizás, pero ésto…
Fué Yang”.
“¿El pequeño petardo te golpeó?.
Me pregunto por qué…”.
Se rió Qrow.
“Intenté disculparme con ella…”.
Dijo Raven, respondiendo a la pregunta implícita.
“¿Tú?.
¿Disculpándote?”.
“Aunque no lo creas…”.
Se rió Raven.
“Honestamente, ni siquiera esperaba que ella me perdonara…”.
“Tendrías que estar loca para esperar éso luego de lo que hiciste”.
Comentó Qrow.
“¿Y qué te llevó a este cambio?.
Dudo que de la noche a la mañana hayas generado una conciencia?…
¿Acaso te obligó tu nuevo dueño?”.
“Más o menos…”.
Respondió Raven, sin prestarle atención al intento de Qrow de hacerla enojar.
“Se puso cursi conmigo, hablando sobre arreglar las cosas con Yang.
Incluso si ella no me perdona…”.
Qrow resopló ligeramente.
Queriendo evitar el tema de Gray, incluso si él mismo lo había iniciado.
Cosa que Raven notó.
“…No te agrada,¿Cierto?”.
Preguntó ella.
“El mocoso está cogiendo con mis sobrinas…”.
“Y con Summer…”.
Añadió Raven, antes de abrir los ojos sorprendida.
“¿No me digas que aún sigues enamorado de Summer?”.
“¡No…!”.
Negó Qrow con una mueca, aunque Raven no parecía creerle.
“No.
Ya superé esa etapa cuando ella se casó con Tai”.
“Entonces, ¿Cuál es el problema?”.
Preguntó Raven nuevamente.
“¿Cómo que, cuál?.
Está follando con tu hija.
Con la hija de Tai”.
“Sí.
Y también conmigo.
Yang ya tiene edad de coger con quién quiera.
Y además, ya no tengo derecho de reprocharle nada”.
Qrow se llevó una mano al rostro, conteniendo un suspiro de frustración.
“Si…
No sé en qué pensaba al contarte éso.
Como si fueras un ejemplo de madre ejemplar.
La abandonaste…
Y a Tai”.
“Tai yá está muerto”.
“Pero a tí eso no te importa, por supuesto”.
“Me importó.
Por éso me casé con él”.
“Pues no te importó lo suficiente como para no abandonarlo”.
“¿Creés que estoy feliz por éso?”.
“Definitivamente no te veo muy triste por éso”.
“Dilo de una vez.
¿Qué es lo que te molesta?, Qrow?”.
“Me molesta que todos ustedes parecen haber olvidado a Tai tan fácilmente”.
“Tai murió.
Lleva muerto díez años.
Ya acéptalo”.
“Claro.
Aceptarlo.
Como tú lo hiciste, ¿No?.
Pareces ser buena dejando el pasado atrás”.
Antes de que ellos pudieran seguir con su discusión, alguien decidió interrumpirlos.
“Oye, linda.
Dime algo, ¿Quién es él?”.
Preguntó Roman, al lado de Raven.
“…Este idiota es mi hermano”.
Roman los miró a ambos unos segundos, antes de asentir.
“Sí…
Puedo ver el parecido.
Por cierto, ¿Ustedes están hablando de nuestro nuevo jefecito?”.
“¿Conoces a alguien más, capaz de hacer todo lo que escuchaste?”.
Preguntó Raven con tono de burla.
“Oh, vaya…”.
Murmuró Roman.
“Y supongo que tu hermano no está feliz con que sus sobrinas sean parte del harem del jefe”.
“Un segundo…”.
Empezó Qrow.
“El jefe…
¿El mocoso es el jefe de este lugar?”.
“Sí…
Pensé que eso había quedado claro”.
Respondió Raven.
Qrow soltó una risa sin seca, sin ningún grado de humor.
Antes de terminar su bebida.
“¿Acaso ese mocoso quiere apoderarse del mundo?”.
“No lo creo…”.
Respondió Raven.
Sirviendo un poco del alcohol de su botella en el vaso de Qrow.
“Él es…
Peligroso…”.
Dijo, con voz solemne.
“Tiene demasiado poder.
Y peor aún, sabe cómo usarlo…
Y por si fuera poco, su poder solo aumenta cada día.
Pero, él no quiere dominar al mundo…
Al parecer, solo quiere vivir tranquilamente con las personas que ama”.
Qrow permaneció en silencio por unos segundos, asimilando las palabras de su hermana.
“Las personas que ama…”.
Soltó una risa nuevamente.
“¿Éso te incluye a tí?”.
Preguntó, tomando un poco del alcohol que Raven le dió.
Raven permaneció en silencio.
Un ligero atisbo de vergüenza se asomó en sus mejillas, cosa que Qrow notó con incredulidad.
“Al parecer…”.
Qrow se quedó en silencio, soltando un suspiro.
Él se puso de pie, terminando su bebida de un trago y sacando su billetera, soltando unos cuantos Liens en el mostrador.
“Gracias por el trago”.
“¿A dónde irás?”.
Preguntó Raven sin voltear la vista.
“¿Qué?.
¿Ahora te preocupas por mí?”.
Preguntó Qrow de forma irónica.
“¿Quién sabe?.
Quizás él me esté haciendo cambiar…
Un poco”.
Qrow soltó una pequeña risa.
“No tengo idea de a dónde iré…
Quizás simplemente viaje por algunos asentamientos haciendo un par de misiones…
De cualquier forma, ya no me necesitan aquí”.
“¿Quieres…
Quieres llevarte una botella?…
Para el viaje”.
Preguntó Raven, alzando una botella de alcohol que se veía cara.
“¿Qué pasa con esa repentina generosidad?”.
“No le des tantas vueltas…
Considera esto como…
Una disculpa”.
“¿Una disculpa tuya?…
Definitivamente el mundo se volvió loco”.
Dijo con una pequeña risa, acercándose a Raven y tomando la botella, para disgusto silencioso de Junior.
“Disculpas aceptadas, hermana”.
Qrow se marchó sin decir nada más.
Raven arrugó su expresión, sintiendo una extraña mezcla de sentimientos en ella.
Sin embargo, decidió ahogarlas con alcohol.
En eso se parecían ella y Qrow.
.
.
.
“Sabes…”.
Empezó Summer.
Sentada en el sofá a mi lado.
“Eso terminó mejor de lo esperado…”.
“Sí…
Creo que sí”.
Dije, tras soltar un suspiro.
Viéndolo desde una perspectiva más clara, que Yang solo le haya dado un puñetazo a Raven cuando esta le pidió perdón por todo lo que había hecho, fué de hecho un resultado bastante esperable.
Aceptable incluso.
Es decir, sí, el golpe que Yang le dió a Raven la hizo escupir algo de sangre, pero aparte de éso.
Yang no había hecho nada más.
Ni siquiera le había gritado demasiado.
Optando por irse a su cuarto en cuanto vió a Raven desplomarse en el sofá.
Luego de eso, Raven se fué sin decir nada más.
Con una expresión amarga en su rostro.
Quizás, ella tenía una mínima esperanza de que Yang la perdone, pero era difícil, considerando lo que hizo.
Incluso con la explicación que ella dió.
Bueno, supongo que podría ir con Raven más tarde y tratar de consolarla.
Incluso si salió de esa forma, aún así, ella al menos había hecho el intento de disculparse honestamente con Yang.
Supongo que eso merecía algo para ella.
Me recosté sobre el sofá, mirando al techo pensativo.
Summer pareció notarlo.
Preguntándome.
“¿Qué ocurre?”.
Niego con la cabeza.
“Sólo…
Me siento algo culpable por ésto…
Estaba pensando en visitar a Raven para ver cómo está”.
Summer suspira, recostando su cabeza contra mi hombro.
“Quizás debería ir yo también…”.
Ella miró hacia abajo, viendo que mi pierna no paraba de moverse.
“Gray…
¿Estás bien?”.
“Creo que sí…
Aunque me siento algo inquieto”.
“¿Vas a estar bien?”.
“Sí.
Siempre que me siento así se me pasa luego de una noche con ustedes”.
Mi respuesta la hace sonrojar ligeramente de vergüenza.
“O-oh…
No creo que sea bueno hacerlo en este momento, pero…
Si quieres, puedo chuparlo”.
Me reí.
“Está bien, descuida.
Puedo aguantar una noche sin hacerlo”.
“¿Estás seguro?…
Si quieres podemos ir a un lugar apartado y tener un rapidito”.
“Parece que la que está inquieta eres tú…”.
Dije con una pequeña risa.
“Pero lo digo en serio.
Creo que puedo aguantarme una noche.
Además, sería extraño hacerlo con lo que acaba de pasar con Yang”.
“Realmente no esperé que Yang la golpeara tan fuerte”.
Murmuró Summer.
“A mi me sorprendió que solo la golpeara una vez…
No tengo idea de qué debe estar sintiendo Yang, pero no debe ser fácil…
Quizás para ella Raven simplemente quiere actuar como si nada hubiera pasado”.
“Probablemente debería hablar con ella…”.
“¿Quieres que te acompañe?”.
“…
Si…
Pero creo qué lo mejor es que ella y yo tengamos una charla privada, solo nosotras…”.
Dice, finalmente apartándose de mí.
“Ok…”.
Asentí, dándole un beso en la frente.
“Estaré afuera, por si me necesitas”.
“Gracias”.
La ví subir las escaleras, en dirección a la habitación de Yang, en dónde Ruby y Blake estaban, mientras ambas acompañaban a Yang luego de lo sucedido.
Solté otro suspiro antes de levantarme del sofá y caminar hasta la puerta.
Ya casi era de noche, por lo que el aire empezaba a sentirse un poco frío.
Aunque esto lo hacía más agradable en mi opinión.
Respiré hondo, cerrando los ojos mientras pensaba en la situación en la que estaba ahora mismo.
Incluso si quisiera ayudar, la realidad es que no tenía idea de que hacer aparte de decirle algunas palabras a Yang e intentar estar con ella.
Quizás eso sirva para consolarla un poco, pero no ayudaría con el trauma que Yang claramente tenía por el abandono de Raven.
Podríamos llevarla a un psicólogo.
Pero la gente parecía reacia a tomar terapia por algún motivo.
No lo entendía, pero posiblemente se deba a que yo no tenía ningún trauma del que sepa.
No tener recuerdos de tu anterior vida ayudaba a no tener recuerdos traumáticos.
Aunque posiblemente eso mismo pueda ser considerado un trauma en sí…
Quizás no estaría mal ir a terapia, por si acaso.
Me senté en el suelo, intentando pensar en otra cosa.
Recordé como había sido mi entrenamiento hoy con Winter, soltando una pequeña risa al recordar lo incómoda que ella se veía cuando estábamos sólo nosotros.
Por algún motivo, ella parecía querer acercarse a mí, pero su incomodidad se lo impedía.
Era adorable hasta cierto punto.
Pero aparte de éso, recordé algo que ella había usado.
Una técnica que me llamó la atención mientras ambos combatimos.
Durante el entrenamiento, yo la había logrado arrinconar, y ella, para vencerme, había lanzado un corte de energía hecho de Aura.
Luego de apenas lograr bloquear el ataque, le pregunté emocionado por éso, y ella me explicó como funcionaba.
Básicamente se trataba de canalizar el Aura a través de tu arma, liberando la energía acumulada en un potente corte.
Era el mismo principio que con el disparo de Aura.
Solo que con una ejecución ligeramente diferente.
Seguía teniendo el inconveniente del gasto innecesario de Aura.
Pero con mis reservas y control sobre esta, éso no sería un problema.
No había tenido tiempo de practicarlo, ya que nuestro entrenamiento estaba por finalizar, pero ahora que estaba aquí, bien podría probarlo.
Concentré algo de Aura en mi mano.
Según Winter, debería usar un arma para esto, pero creo que con el control de Aura que tenía podía hacerlo así.
Miré una piedra no muy grande a pocos metros de mí y decidí probar esta técnica con ella.
Hice un corte rápido con mi mano en vertical, viendo como un fino hilo de Aura salía disparado, cortando la roca y el suelo de forma limpia.
El resultado me sorprendió bastante.
Me puse de pie para verlo más de cerca.
Quedando fascinado con el cómo ese pequeño hilo de Aura había cortado todo a su paso, haciendo un agujero muy fino y muy profundo.
Cuando Winter lo usó, era más similar a una gran onda, o más bien un filo de energía muy grande.
Yo en cambio, había acumulado toda la energía en una zona mucho más reducida.
Y al parecer, no sólo la velocidad había aumentado, también su eficiencia.
Este podría ser un buen ataque sorpresa.
Aunque debería tener cuidado cuando lo use, no quisiera cortar a un aliado por accidente.
Ahora, ¿Qué más podría hacer?.
Podría intentar crear más técnicas con mi Aura.
Pero no me sentía con ganas de hacerlo por ahora.
Mierda, realmente necesito buscar algo en qué gastar mi tiempo.
Me estoy sintiendo bastante inquieto por no tener sexo.
Creo que era seguro decir que ahora soy adicto al sexo.
Y los clones no ayudaban.
Eran útiles para hacer todo lo que tenía que hacer durante el día.
Pero ahora que lo pienso, eso me dejaba demasiado tiempo libre.
Y ahora no sabía que mas hacer con ese tiempo, además de tener sexo.
Y dado que ahora mismo la situación en la casa estaba un poco tensa, me sentiría mal si lo hago con alguna de ellas, sabiendo que Yang estaba pasando por un momento complicado en su vida.
“Por eso te sugerí que buscaras más mujeres”.
Casi salté del susto al escuchar aquella voz femenina en mi cabeza.
Tenía demasiado tiempo sin escucharla, hasta casi olvidarme de ella.
“Al fin apareces…
Has estado bastante callada últimamente”.
“Estaba ocupada con cosas de diosa”.
Respondió ella.
“¿Cosas de diosa?”.
Pregunté.
“Así es.
Cosas de diosa.
No tienes que preocuparte por éso”.
“Que me digas que no me preocupe, me genera más preocupación…”.
“Tranquilo, mi pequeño mortal.
Simplemente olvida éso y enfócate en buscar mas mujeres para tí”.
Resoplé ligeramente.
“Ya habíamos tenido esta conversación”.
“Cierto.
Y la seguiremos teniendo mientras sigas sin entender que es mejor para todos que busques mas mujeres”.
“¿Por qué?”.
“¿No lo sientes ya?”.
Ella preguntó.
“Las ansias de sexo que crecen lenta pero constantemente”.
“Tú…
¿Tú sabes qué me pasa?”.
“Claro que lo sé.
Fuí yo quién creó tu cuerpo.
Lo que sientes es simplemente las ansias de satisfacer tus instintos básicos.
Y mientras más las reprimas, más fuerte se harán”.
“Pero tengo bastante sexo con todas ellas…”.
Respondí.
“Son cuatro mujeres aquí, cinco si cuento a Raven, ¿No es suficiente?”.
“Quizás al principio, pero te estás haciendo más poderoso.
Por lo tanto, necesitas más mujeres para satisfacerte completamente”.
Una realización llegó a mi mente.
“Entonces…
¿Estás diciendo que mientras mas sexo tenga, mas ganas tendré de hacerlo?”.
“Por supuesto.
Es solo algo natural.
Todos los seres requieren más alimento mientras crecen.
Tu caso es igual.
Mientras mas poderoso, mas sexo con diferentes mujeres necesitarás.
Hasta que finalmente alcances todo tu potencial”.
“¿Y cuándo pasará eso?”.
Pregunté.
“¿Cuando dejaré de necesitar tener sexo?”.
“Nunca…”.
Respondió.
“Tu naturaleza es la de el sexo mismo.
Sin embargo, cuando alcances todo tu potencial, podrás estar todo lo que quieras sin tener sexo…
Aunque dudo que no quieras hacerlo cuando llegues a ese punto.
Pero, si te sigues reprimiendo, dudo que puedas controlarte a ti mismo al cabo de algún tiempo, ¿Y qué crees que pasará si pierdes el control de ti mismo?”.
No hacía falta responder.
Era obvio.
Alguien como yo, con todos mis poderes, suelto sin control por el mundo mientras buscaba satisfacer mis instintos básicos.
“No tiene que llegar a ese punto…”.
Comentó la diosa.
“Tienes muchas mujeres alrededor para disfrutar.
La militar de pelo blanco está dispuesta a tener sexo contigo por orden de su jefe”.
“Winter…
¿Ironwood le ordenó tener sexo conmigo?”.
“No exactamente.
Pero como si lo hiciera…
También hay algunas mujeres entre los bandidos de la mujer pájaro.
Como esa chica que besaste”.
“Vernal…”.
“También está la maestra rubia tetona”.
“¿La señorita Goodwitch?”.
“Sí.
Ella está increíblemente frustrada sexualmente.
Simplemente tienes que seducirla…
Además de todas las mujeres faunos del culto que formé”.
…
¿Qué?…
“¿No te lo dije?.
Estoy formando un pequeño culto entre los faunos.
Incluso dejé que se formara una profecía sobre un salvador que los llevaría a una era de paz con los humanos.
Mi hijo encarnado.
Claro, a cambio de que las mujeres se entreguen a él.
Ósea, a tí”.
…
Me senté en el suelo.
Intentando asimilar toda la mierda que la diosa acaba de soltar.
Respiré hondo, intentando aclarar mis ideas.
Pero fué complicado.
“¡¿Por qué hiciste éso?!”.
“Obviamente para hacerte las cosas más fáciles…
Muestra un poco de agradecimiento”.
Murmuró ella de forma infantil.
Sin embargo, eso solo lo hacía peor.
“No lo haré…”.
Dije.
Me niego a tener sexo con mujeres en contra de su voluntad o que hayan sido engañadas.
“Ellas no están contra su voluntad.
Y tampoco las engañé…”.
“Les dijiste que yo era un mesías que salvaría al mundo”.
“¿No es lo que eres?”.
Ella preguntó y antes de que pudiera responder, ella continúo.
“Eres un semidios.
Y quieres salvar al mundo de una bruja que quiere destruirlo.
Tal como yo lo veo, eres literalmente un mesías”.
“Yo…”.
No sabía que responder a éso.
“Aún así.
Está mal condicionarlas a tener sexo conmigo a cambio de éso”.
“¿Por qué?.
¿Salvar al mundo y traer paz no es suficiente a cambio de varias mujeres dispuestas a tener sexo?”.
Nuevamente, no sabía qué responder.
“El problema es que crees que debes tener sentimientos por esas mujeres.
No es así.
No hay nada malo en tener sexo simplemente por diversión.
Y esas mujeres no están en contra de su voluntad”.
“¿Por qué haces ésto?…”.
Pregunté con frustración.
“¿Por qué no simplemente me dejas estar con ellas y yá?.
¿No es suficiente?”.
La diosa permaneció en silencio por unos segundos, hasta que sentí una fuerza sosteniéndome del cuello y alzándome sobre el suelo.
Ante mí, la diosa apareció, en la misma forma en que la había visto la última vez.
Pude notar el disgusto en sus ojos rojos, mientras su rostro estaba ligeramente arrugado en una mueca de disgusto.
Intenté soltarme de su agarre, pero fué inútil, sin embargo, ella no parecía querer asfixiarme, así que solo me quedó soportarlo mientras.
“Fuí muy paciente contigo…
Sé de dioses que no dudarán en matar a mortales, solo por no seguir sus caprichos, o de otros que extinguieron planetas enteros por un mero disgusto.
Yo en cambio, acepté que pelearas contra esa…
Asquerosa bruja.
Acepté que usaras mi bendición para pelear…
Porque te he llegado a ver como mi pequeño hijo…”.
Su agarre se aflojó, mientras ella me dejaba volver al suelo.
“Pero honestamente, a veces me sacas de quicio.
¿Por qué no puedes simplemente aceptar mi bendición?
Aceptar los regalos que te doy y disfrutar de tu vida…
Sigues aferrándote a valores obsoletos por algún motivo que no puedo entender.
¿Y por qué?.
¿Para no sentirte culpable?”.
Respiré hondo, recuperándome de su anterior arrebato.
“No se trata de éso…”.
“Claro que se trata de éso…
Dices que no quieres más mujeres, pero tú y yo sabemos que eso es mentira.
Simplemente crees que está mal”.
Ella se cruza de brazos mientras sus ojos se entrecierran.
“Deja de pensar de esa forma.
Tú no eres como ellos.
No eres un simple mortal”.
“Pero lo fuí…”.
Mi respuesta la deja pensando unos momentos, hasta que ella cierra los ojos con un suspiro resignado.
“Bien…
Como quieras…”.
Ella se da la vuelta, desapareciendo lentamente.
“No voy a detenerte entonces.
Sigue con esos pensamientos…
Pero no me culpes cuando pase lo inevitable…”.
Y así, ella desapareció.
Dejándome solo con mis pensamientos.
.
.
.
Fin—…
Veo pocos comentarios en el anterior capítulo.
Literalmente la razón por la que escribí esto fué por una idea de un lector.
Asi qué comenten y denme ideas.
:3
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com