RWBY: Hentai System - Capítulo 50
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50: Capítulo 50 50: Capítulo 50 He sido demasiado conformista…
Mientras estaba sentado en el bar, no pude evitar que mi mente vagara por los eventos recientes.
Dándome cuenta de algo.
Debería haber sido más proactivo.
Si hubiera pasado mas tiempo con Blake, la marca ya hubiera aparecido en ella y por lo tanto, podría usar la habilidad que conseguí de Raven para ir a rescatarla.
Pero ahora, por mi incapacidad de tomar iniciativa, estaba impotente.
A la espera de que alguno de los hombres que envié a investigar pudiera conseguir alguna clase de información sobre el paradero de Blake, o alguna cosa sobre el colmillo blanco.
Solo quedaba lamentarme por mi estupidez.
Si tan solo no hubiera dado por sentado todo, las cosas serían mas fáciles.
Había descuidado no solo mi misión auto impuesta, si no también a una de mis parejas.
Y ahora ella estaba cautiva en quién sabe dónde…
No volveré a cometer ese error.
Cuando la encuentren, lo primero que haré será encerrarme con ella en una habitación y hacerle el amor hasta que la marca aparezca en ella.
Incluso si tengo que tardar un día completo para lograrlo.
Quizás sea egoísta de mi parte querer obligar a Blake a tener sexo conmigo.
Pero fué justo mi falta de egoísmo lo que provocó esta situación.
No más.
Dejaré de actuar como si no tuviera el poder de tomar lo que quiera…
Pero, ¿Entonces…
Simplemente me volveré un villano…?.
No…
Fué justo esa clase de pensamiento lo que me llevó a ésto.
No voy a violar a cada mujer que me cruce.
Pero tampoco voy a negar quién soy.
Y si alguna mujer quiere tener sexo, entonces tendré sexo.
Debo fortalecerme.
Para que esto no vuelva a pasar nunca más.
“¿Gray?…”.
Miré frente a mí, en dónde Ruby estaba de pie, con una expresión preocupada.
“¿Estás bien?”.
Suspiré débilmente.
Intentando calmar mis pensamientos.
“No…
No puedo dejar de pensar que esto es mi culpa”.
“Pero no es tu culpa…”.
Ella dijo.
“No podías saber que alguien querría secuestrar a Blake.
Y atacaron a tu clon por la espalda”.
“Sí.
Pero si fuera un mejor novio, Blake me amaría más y podría viajar a dónde está con la habilidad que le copié a Raven”.
“…”.
Ruby no supo que responder en ese momento.
Hasta que simplemente se sentó a mi lado.
Solo para sin previo aviso, sostener mi cabeza con sus pequeñas manos, guiándome hasta su regazo.
No me resistí.
O mas bien, no quise resistirme.
Tratando de disfrutar del olor de su cuerpo y la calidez que me transmitía.
“No podías saber que ésto pasaría…
No tienes que culparte.
La encontraremos pronto, te lo prometo”.
Sus palabras tranquilas me ayudaron a calmar mis pensamientos.
Incluso si sabía que Ruby no tenía forma de saber cuando encontraríamos a Blake, sus palabras me ayudaron.
Ella acarició lentamente mi pelo, ayudando aún mas a relajarme.
Cosa que agradecí enormemente.
Me hacía falta pensar con claridad en estos momentos.
Ví a Summer y Raven al otro lado del bar, hablando entre ella sobre algo que no llegué a escuchar, pero por la expresión de Summer, parecía serio.
Yang había salido junto a Roman y algunos hombres para buscar información.
Estaría preocupado de que otra de mis parejas haya salido junto a un grupo de criminales a visitar a otro grupo de criminales.
Pero si Roman sabía lo que le convenía, no dejaría que le suceda nada a Yang…
Ahí estaba otra vez.
Yo, pensando en herir a alguien, incluso un aliado.
Ésto era lo que tanto temía de mí mismo.
Esa facilidad con la que puedo considerar herir a alguien.
Pasó con Raven, que incluso si ella me había atacado, no podía negar que al principio sí estaba dispuesto a matarla.
Y ahora ésto…
¿Qué me pasaba?…
Era como sí el matar fuera natural para mí.
Lo cuál era perturbador.
¿Será algo de mi anterior yo?.
Hasta ahora, no había intentado pensar en nada relacionado a mi pasado.
Porque simplemente era una perdida de tiempo, pero…
¿Acaso mi yo pasado era un asesino?.
O al menos, ¿Alguien que se vió obligado a matar?.
Quizás por éso me resultó fácil la idea de apoderarme del bajo mundo.
Quizás en mi vida pasada yo era un criminal.
Creo que mi preocupación se reflejó en mi expresión, ya que Ruby tapó mis ojos con una de sus manos, y acarició mi cabeza con la otra con mas delicadeza.
Y por extraño que sea, el no ver nada más, el no ser consciente de nada, excepto de la sensación de sus manos, me hizo dejar de pensar en cosas innecesarias.
No importa quién haya sido.
Lo único que importaba era lo que tenía en estos momentos.
Y una de las cosas que tenía…
Era la ayuda de una diosa…
“Diosa…”.
Murmuré.
“¿Mnh?”.
“Sabes dónde está Blake.
¿Puedes decírmelo?, por favor”.
Pregunté, levantándome del lugar donde estaba.
“Vaya.
Por fin te das cuenta de algo tan evidente.
Sin embargo, ¿Por que debería ayudarte, cuando ya has rechazado los regalos que te doy?”.
“Prometo hacerte caso a partir de ahora…”.
Respondí.
Noté como Ruby parecía algo confundida, hasta que pareció entender qué estaba haciendo.
“Empezando por llevar a Blake a una habitación y hacerlo con ella, hasta que en su cabeza solo quede el deseo de seguir haciéndolo conmigo”.
Esa respuesta pareció satisfacer a la diosa, ya que ella se rió con gracia.
“Muy bien.
Si realmente aceptaste finalmente quién eres, entonces te ayudaré”.
Sonreí.
Finalmente aceptando mi papel en todo ésto.
No más dudas.
No mas engañarme a mí mismo.
Era hora de tomar en serio la vida que tenía, y a todo lo que tenía en ella.
.
.
.
Blake suspiró pesadamente.
Se sentía incómoda, no solo por el hecho de estar atada sin poder moverse.
También por como, pese a intentar escapar de su pasado, aún así terminó de esta manera.
“Soy una idiota…”.
Suspiró, lamentándose de sus acciones.
“Lo único que hago es escapar…”.
Ella quería enfrentar sus errores, pero temía las consecuencias.
Por eso escapó de casa, por éso no intentó contactar a su madre, a pesar de lo preocupada que debe estar.
Por eso escapó de Adam, en lugar de terminar su relación y volver a casa.
Todo lo que hacía era huir.
“Si tan solo pudiera ser valiente…”.
“¿Qué tanto estás murmurando?”.
Preguntó uno de los tres miembros del colmillo blanco que la vigilaban.
Blake lo miró con tristeza.
Antes, estaba convencida de que todos en el colmillo blanco peleaban por un mejor futuro para los de su especie.
Ahora, entendió que algunos solo buscaban venganza contra todos.
No les importaba a quién dañaran, mientras sean humanos, no tenían reparos en dañar a cualquiera.
“¿Por qué siguen a Adam?”.
Preguntó Blake.
“¿No ven que él solo quiere venganza?…
No le importa la causa.
Solo quiere matar humanos”.
“¿Qué sabes tú de la causa, traidora?”.
Preguntó el fauno, con enojo.
“Te fuiste, y lo que es peor, te aliaste con los humanos.
Incluso con todo lo que nos hicieron.
En mi opinión, el hecho de que solo estés atada es un castigo demasiado amable para tí”.
“…¿Qué”.
Blake no pudo evitar que su imaginación fuera hacia un escenario bastante oscuro.
Lo había notado antes, pero había menos miembros de los que debería en un escuadrón del colmillo blanco.
Y aún mas extraño, no había mujeres.
“¿Qué quieres decir?”.
“Lo que oíste, traidora.
Adam ya se encargó de todos los que traicionaron la causa.
Querían aliarse con los humanos.
Todo para una supuesta era de paz.
¡Ja!.
¿Paz con los humanos?, que chiste…
Todos nosotros entendimos la verdad.
La diosa nos está probando para ver si nuestra convicción es fuerte”.
“¿Diosa?…”.
Blake recordó a Gray mencionando varías veces a una diosa, la misma que lo trajo a este mundo.
Se preguntó si era una coincidencia, pero las piezas encajaban demasiado bien para ser solo una coincidencia.
Lo que le hizo preguntarse, ¿La diosa quería una era de paz entre faunos y humanos?.
¿Ese era el plan de Gray?.
Ella recordó que él había dicho que tenía la misión de acabar con una bruja que quería destruir a la humanidad.
Entonces, no sería loco pensar que una de las formas en las que la bruja conseguía esto, era justamente enemistando a los faunos de los humanos.
Si ambos bandos estaban demasiado ocupados peleando entre si, entonces no podrían defenderse de ella.
Aunque, aún con esta realización, no pudo evitar estremecerse al confirmar que Adam había matado a sus propios hermanos faunos.
Esto solo aumentó las alarmas en su cabeza.
Debía escapar como sea.
Sin embargo, no tenía opciones.
Estaba desarmada, por lo que, incluso si lograba romper sus ataduras, aun debía enfrentarse a tres personas armadas.
¿Qué debía hacer?.
Podría escapar, pero, con los eventos recientes, la simple idea de seguir escapando, le resultaba incómoda.
Si escapaba, entonces Adam la perseguirá, y si Adam llega a enterarse del hogar donde ahora vivía, no descansaría hasta matar a todos.
A Summer, a Yang, a Ruby…
A gray…
No podía dejar que eso pasara.
Debía enfrentar a Adam directamente y poner fin a su locura.
Debía dejar de huir y finalmente enfrentar su pasado.
Sin embargo, mientras reflexionaba sobre su nueva convicción, un estruendo la sorprendió, junto con los tres miembros del colmillo blanco.
Las puertas se abrieron de golpe y tras ésto, un grupo de hombres de traje y armados con espadas y armas automáticas irrumpió en el lugar.
Ella contó al menos unos quince hombres en la habitación, y vió como aún había mas afuera.
Los hombres los rodearon, apuntando sus armas a los tres sorprendidos miembros del colmillo blanco.
Sin embargo, lo que mas la sorprendió, fué escuchar los pasos de alguien acercarse.
Y mas aún, ver de quién se trataba.
La felicidad hizo que incluso las lágrimas cayeran de sus ojos al ver aquel rostro al que ya estaba acostumbrada.
Gray se paró frente a ella, con aquella sonrisa llena de cariño que tantas veces le había dedicado.
“Ya vine, Blake.
Lamento la demora”.
Dijo, mientras se arrodillaba frente a ella, acariciando su rostro.
Ella no pudo evitar sonreír con mas lágrimas en sus ojos.
Gray no perdió el tiempo, convirtiendo una de sus uñas en una afilada garra con la que cortó las ataduras que la mantenían cautiva.
Blake saltó hacia él.
Abrazándolo con fuerza.
Y sin perder ni un segundo, ella lo besó.
Jamás imaginó lo mucho que extrañaba los besos de Gray, hasta ahora.
Y estaba convencida que no podría soportar otro día sin poder aunque sea besarse con él.
“¡Blake!”.
Ella escuchó una nueva voz.
Y separándose de los labios de Gray, miró nuevamente a la entrada, viendo aquella rubia a la que se había encariñado tanto.
“¡Yang!”.
Blake recibió a Yang con otro abrazo, sintiéndose aliviada de verla otra vez.
Ambas se miraron, y sin poder contenerse, ambas se besaron.
Sin importarles quién las estuviera viendo.
Gray sonrió aliviado.
Solo para que su expresión cambie rápidamente a una completamente seria al encarar a los tres miembros del colmillo blanco que estaban en la habitación.
Los tres faunos enmascarados estaban tensos.
No entendían como los habían encontrado.
Nadie debería saber sobre su ubicación, mucho menos un grupo de humanos.
Gray se acercó a ellos, y con un tono neutral, dijo.
“Ustedes tres no pudieron ser los únicos involucrados…
¿Quién es el lider?”.
Indignado por el tono de Gray, uno de los faunos enmascarados habló.
“¿Qué te importa, humano?.
¿Crees que simplemente te diremos algo?.
Nosotros no somos traidores…
Como cierta persona…”.
Su animosidad era clara.
Y mas aún, su tono desdeñoso hacia Blake.
Gray miró entre el fauno enmascarado y Blake por unos segundos, hasta que pareció entender la razón del porque el fauno había dicho aquello.
“Ya veo…
Bueno, entonces mueran con su honor intacto”.
Dijo Gray, levantando una de sus manos en señal para los hombres con traje.
Ellos levantaron sus armas, a punto de ejecutar a los tres faunos.
“¡No!…”.
Pero una voz los detuvo.
Blake, horrorizada, gritó con una voz casi desgarrada.
“No pueden matarlos…”.
“Blake…
Te secuestraron”.
Intentó argumentar Gray.
“Aún así, no pueden matarlos…
Son personas…
Están confundidos y enojados.
Siguen a alguien que los convenció de que este es el camino que deben seguir”.
Respondió Blake, apelando por sus captores.
Los cuales la miraban con sorpresa y confusión.
Gray confirmó sus sospechas.
Sin embargo, en lugar de confrontar a Blake sobre ésto, él decidió hacerle caso.
“Bien…
Llévenselos a la policía.
Díganles sobre este lugar y lo que encontramos aquí.
Ellos deberían saber qué hacer…”.
“Jefe…”.
Empezó uno de los hombres trajeados de Gray.
“¿Y si la policía hace preguntas sobre nosotros?”.
Gray pensó por un segundo en su respuesta.
“Entonces díganles que somos…
Ciudadanos de Vale, preocupados por la seguridad del reino”.
Con éso dicho, Gray se giró hacia la salida, junto con Yang y Blake.
Saliendo del lugar, dejando a sus hombres encargarse del resto.
.
.
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Unas horas después de los eventos, cerca del almacen en dónde Blake había estado cautiva, encima de uno de los edificios circundantes, una figura enmascarada miraba a las patrullas de policía rodear el lugar.
Mientras los agentes de la ley entraban y salían, decomisando todo lo que encontraban que pudiera servir de evidencia.
Adam, contuvo un gruñido al ver como su base temporal era allanada.
Preguntándose cómo pudieron descubrir su ubicación.
Varias posibles opciones se barajaron en su mente, sin embargo, hubo una que resultó por encima de las otras.
Ésto era obra de esa diosa.
Aquella entidad misteriosa que parecía querer desbaratar sus planes.
Ya tuvo problemas convenciendo a un pequeño grupo de miembros del colmillo blanco para que lo sigan.
Todo porque esa diosa parecía empeñada en ir contra él.
Y aunque pudo darle la vuelta al asunto, afirmando que era una prueba para ellos.
Ahora realmente estaba convencido que la diosa realmente estaba probando su paciencia.
Ahora debía reclutar mas faunos a su causa.
Sería un problema encontrar una base nueva, pero no es nada que no haya hecho antes.
Aunque ahora todo parecía ser mas complicado de lo que jamás fué.
Sin embargo, no importaba.
Incluso si tenía que ir en contra de los mismos dioses, él cumpliría su cometido.
Él se encargaría de repartir el dolor que los suyos habían sufrido, a todos los humanos.
Sin importar qué.
.
.
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“Entonces…
¿Tú eras miembro del colmillo blanco?”.
Preguntó Yang, mientras todos estábamos en la sala, sentados alrededor de Blake, la cuál accedió a contarnos todo.
Yo ya lo había deducido.
Era la opción mas obvia, viendo la interacción de aquellos miembros del colmillo blanco con ella.
La forma en que la llamaron traidora, solo dejaba lugar a una opción.
Blake asintió lentamente, con la mirada baja y una expresión arrepentida.
“Sí…
Fué antes de llegar aquí…
Mis padres…
Mis padres fueron quienes fundaron el colmillo blanco original.
Cuando solo era una organización pacífica, que buscaba un trato justo para los faunos”.
“Entonces, ¿Sabes quién fué el que te secuestró?”.
Pregunté.
Blake asintió.
“Su nombre es Adam Taurus.
Él fué uno de los primeros miembros en los inicios del colmillo blanco.
Y fué uno de los primeros en proponer que empecemos a usar métodos más violentos…
Incluso en los inicios, cuando solo hacíamos manifestaciones”.
“¡Claro!…”.
Dijo Summer, como si se hubiera dado cuenta de algo obvio.
“No sé cómo no me había dado cuenta hasta ahora.
Kaly y Ghira Belladonna.
Ellos fueron quienes fundaron el colmillo blanco…
Pero…
Tu padre…”.
Blake apretó los labios antes de responder.
“Mi padre murió hace años.
Mientras estábamos en una manifestación en Atlas, alguien le disparó.
Esa fué la razón por la que el colmillo blanco se volvió una organización mas…
Violenta.
Lo atribuimos a los altos mandos en Atlas, que no querían un grupo de faunos molestando en sus fábricas y en sus minas”.
Yang apretó sus puños, con lo que supuse era impotencia.
No podía culparla, yo también me sentía así.
Simplemente no podía entender como alguien podría usar algo tan intrascendente como una simple diferencia física para justificar su odio hacia toda una población.
Pero supongo que no había nada que entender.
Hay personas que simplemente odiaran a otros, sin importar qué.
“¿Y qué pasó con tu mamá?”.
Preguntó Ruby.
La expresión de Blake se arrugó en una de vergüenza y arrepentimiento.
“Yo…
Escapé de casa.
Cuando el colmillo blanco cambió, yo me uní.
Estaba enojada y no pensé en nada mejor que irme con ellos…
Entonces, dejé a mi mamá sóla…”.
Eso se ganó un silencio incómodo.
Blake parecía completamente arrepentida con éso.
Parecía que ella mas que nadie lamentaba su decisión.
Así que no hacía falta decirle nada sobre éso.
Pero parece que Yang sí tenía algo que decir.
“Entonces…
¡Vamos a visitarla!”.
Blake la miro con cierta incredulidad.
“¿Qué?…”.
“Sí…”.
Dijo Ruby, uniéndose.
“Nuestros exámenes terminan pronto.
Podemos acompañarte a encontrarte con tu mamá para que puedas disculparte”.
Yang sonrió ampliamente.
“Exactamente.
Si realmente quieres arreglar las cosas con tu mamá, podemos ayudarte.
No tienes que ir sóla, nos tienes a nosotros”.
Blake miró una vez mas con incredulidad entre Yang y Ruby, las cuales simplemente sonrieron con convicción.
Blake entonces miró hacia Summer, la cuál solo le dedicó una sonrisa amable.
Apoyando la idea de sus hijas.
Entonces Blake me miró a mí, a lo cuál yo también sonreí.
Ella no necesitaba preguntar.
A dónde sea que ella me necesite, yo iría.
Entonces Blake no pudo evitarlo.
Ella empezó a llorar.
Sin embargo, no fué de tristeza, si no de alegría.
Ella lloró con una sonrisa, mientras las palabras escapaban de su boca.
“Gracias…
Muchas gracias…”.
Yang y Ruby se acercaron a ella, abrazándola para consolarla.
Summer parecía felíz con este desenlace.
Sin embargo, recordé algo.
La diosa dijo que ella tenía un culto de mujeres faunos dispuestas a tener sexo conmigo.
¿Estarán esas mujeres en el antiguo hogar de Blake?.
Parecía casi evidente.
Siendo así, entonces debería hablar con ellas cuatro sobre las palabras de la diosa.
Sobre el culto y sobretodo, sobre mi nueva resolución a no descuidar más mi misión y lo que ella implica…
Sin embargo…
Supongo que puedo esperar hasta mañana para éso.
Con todo lo que pasó hoy, creo que a todas les vendría bien descansar.
Además, aún tenía que pasar tiempo con Blake.
Es tiempo de remediar la razón por la que no pude rescatarla de inmediato.
Hora de darle a Blake una noche intensa de cariño.
.
.
.
Alejado del reino de Vale.
En una isla tropical al sur, había un enorme asentamiento cerca de un enorme desierto.
Éste era el llamado reino de los faunos; Menagerie.
En este reino, en el centro de la ciudad principal, había una enorme mansión, que servía como hogar de la actual líder de la isla.
Ahí, una mujer fauno, con orejas felinas, estaba de pie frente a un pequeño altar improvisado hecho con velas y adornado con flores a modo de ofrenda.
La fauno, ya siendo una mujer madura, de piel bronceada ojos amarillos y pelo negro, el cuál le llegaba hasta los hombros.
Tenía una figura curvilínea, con pechos grandes y caderas anchas.
Su rostro tenía algunas arrugas debido a su edad y el estrés del cargo que ocupaba.
Aunque eso hizo poco para ocultar su belleza natural.
Finalmente, su ropa, vistiendo solo una ligera bata que hizo poco para ocultar su figura.
Ella juntó sus manos en una oración silenciosa, antes de descartar finalmente la única prenda de ropa que llevaba.
Ahora estando desnuda frente al altar.
Ella volvió a juntar sus manos en una oración, esperando una respuesta.
La respuesta llegó en forma de el humo de las velas.
El cuál creció, arremolinandose en el aire hasta tomar una forma con la que ya estaba familiarizada.
Una forma femenina, sin rasgos faciales, pero con dos grandes cuernos sobre su cabeza.
Aquella que los faunos llamaron la diosa de todos ellos.
“Oh, diosa mía…”.
Empezó la mujer, arrodillándose frente a la figura etérea.
“Por favor, te pido…
Dime dónde puedo encontrar a mi hija, por favor”.
La figura hecha de humo no tardó en responder.
“Tu hija vendrá a tí dentro de poco”.
La mujer fauno abrió los ojos con sorpresa y alegría.
“¿E-ella vendrá?…”.
“Sí.
Y vendrá con aquel que traerá la paz entre faunos y humanos.
Mi hijo”.
“Su hijo…
Diosa mía.
¿Mi hija está…?”.
“Así es.
Tu hija es una de las compañeras de mi hijo.
Así como tú debes serlo.
Esa es la condición que quiero que cumplas por traerte a tu hija devuelta”.
La mujer fauno asintió.
“¡Así lo haré, diosa mía!”.
“Reune a las demás, Kali Belladonna.
Dentro de poco, tu hija volverá.
Y mi hijo finalmente llegará”.
“Sí, mi diosa…”.
Asintió finalmente la ahora nombrada, Kali.
Sonriendo ampliamente, incapaz de contener su felicidad.
La figura etérea finalmente se esfumó.
Dejando a Kali a solas con sus pensamientos.
“Debo hacer los preparativos…”.
Dijo para sí misma.
” Y debo avisar a las demás.
Debemos estar listas para la llegada del mesías…”.
.
.
.
Fin—…
En primer lugar, quiero agradecer a Manuel Copado.
El cuál fué el primero en apoyarme en mi nueva cuenta de Patreon, y además de que fué uno de mis mas fieles seguidores en mi cuenta anterior, de verdad, muchas gracias bro.
En segundo lugar, el siguiente capítulo debería ser puro lemon, con Blake.
Además de que no sé si seguir con algo con Vernal.
La pobre sigue ahí, esperando.
Aunque creo que primero debo hacer que el prota hable con las chicas sobre ella.
Luego, el prota va a viajar a Menangire.
Y conocerá a Kali.
Aunque aún no decido quién más estará.
Quizas la amiga de Blake, la fauno camaleón, Illya (me gusta mucho ese nombre).
Y quizás Sienna, aunque esta última, no sé.
No porque no quiera, si no porque no sé si su personaje vaya con ella eso de unirse al culto.
Aunque viendo que ella quiere lo mejor para los faunos, quizás pueda meterla también.
Pero bueno, déjenme saber que opinan.
Si quieren a Sienna siendo parte del culto, o prefieren que ella sea conquistada por el prota de otra manera.
También, sobre Adam.
Pensé en enfrentarlo con el prota ahora, pero realmente no se me ocurrió una forma de acabar esa pelea.
Adam es muy fuerte, y quizás termine matando a Yang en lugar de simplemente cortarle un brazo.
O quizás termine cortándole una extremidad al prota y siendo así.
Dudo que Gray lo deje vivo.
Con todas las habilidades que tiene, veo difícil que Adam sobreviva.
Y lo necesito para la trama mas a futuro.
Así que sí, técnicamente Adam fué salvado por el guión.
Además, ya tenía la excusa para que no se encuentren.
Él estaba robando polvo junto a Emerald y Mercury.
Así que bueno, problema evitado, por ahora.
Y nada más, espero que les haya gustado.
Hasta el siguiente capítulo.
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Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com