RWBY: Hentai System - Capítulo 51
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
51: Capítulo 51 51: Capítulo 51 Blake gimió bajo el toque de Gray.
Sintiendo aquellas manos acariciar suavemente su cuerpo, mientras al mismo tiempo sentía toda la virilidad de éste dentro de ella.
Empujando su interior sin pausa.
Haciendo que se estremezca con cada ligera palpitación de aquel grueso y caliente eje erecto.
“Aaah~.
Aah~.
Nmmh~…”.
Él la besó en el cuello suavemente, sacando otro gemido por parte de Blake.
La cuál ya podía sentir su cuerpo llegando al clímax.
Ella se aferró a la espalda de Gray, abrazándolo de forma casi desesperada, incapaz de resistir la manera en que él seguía haciéndola sentir.
“Oooh~…
Haaah~…
Aaah~…”.
Gray continuó empujando su entrepierna contra la de ella, haciéndola estremecerse cada vez que el pene de Gray tocaba la zona más profunda de su interior.
Los fluidos íntimos de Blake fluían sin parar, ayudando a lubricar el camino dentro de su interior, sin embargo, aún así, con cada empuje, ella sintió como su coño se aferraba con fuerza al eje erecto de Gray de forma casi desesperada.
Protestando cada vez que él sacaba su pene del interior de ella.
Blake rodeó la cintura de Gray con sus piernas, impidiéndole alejarse de ella, aunque Gray no parecía tener planeado irse a ningún lado.
Aumentando la velocidad de sus embestidas, este se apoyó sobre la cama con sus brazos, metiendo su miembro aún más profundo.
Blake pudo sentir cómo finalmente su cuerpo llegaba al límite.
Su interior apretó con fuerza, mientras sus jugos de amor empezaban a fluir sin control.
Ella jadeó con fuerza, estremeciéndose con cada ligero espasmo de su feminidad mientras era asaltada aún por el miembro de Gray.
Finalmente Gray también pareció llegar al límite.
Empujando completamente su cuerpo contra el de Blake y descargando toda su espesa y caliente semilla en el interior de esta.
Blake jadeó con fuerza una vez más, sintiendo su interior siendo llenado, mientras una indescriptible sensación de puro éxtasis invadía todo su ser.
Con cada fuerte palpitación, la polla de Gray disparaba un grueso chorro de su semen, empapando ppr completo el interior de Blake.
Apenas dejándola respirar pesadamente mientras soltaba pesados jadeos.
“Haaaa~…
Aaah~…
Aahh~…
Ahh~…”.
Ella gimió débilmente.
Incapaz de hacer nada más.
Apenas manteniendo la fuerza suficiente para seguir abrazada a Gray.
Gray en cambio, no se quedó quieto.
Él empezó a besarla nuevamente.
Mientras con sus manos, acariciaba lentamente los pechos de Blake.
Pasando por sus caderas, hasta llegar a sus piernas, solo para subir nuevamente por su vientre.
“G-Gray…
Espera…”.
Dijo Blake de forma temblorosa.
“Estoy muy sensible…
E-esta es la tercera ronda…”.
“Perdón…
Pero realmente quería hacerlo contigo”.
Le respondió Gray, volviendo a besarla por todo su cuerpo.
“Verte gemir de esa forma tan dulce, me hace querer hacértelo aún más”.
“S-solo…
Un pequeño descanso…
Por favor…”.
“Bien…”.
Aceptó Gray, con un suspiro.
Acostándose de lado, junto a ella.
“¿Por qué no querías que Yang se uniera?…
Eso me habría ayudado a soportar mejor tantos rounds seguidos”.
“Porque me dí cuenta de que no he pasado el suficiente tiempo contigo, a solas”.
Respondió Gray.
“Y luego de lo que pasó, me sentí mal…
Así que quise remediar éso”.
“¿Por eso estás tan ansioso?”.
Preguntó Blake, viendo que el pene de Gray seguía igual de erecto que al principio.
Si bien no podía negar que era excitante verlo, dudaba que ella sola pudiera soportar todo el libido de Gray.
“En parte…”.
Respondió Gray de forma pensativa.
“Pero también es porque últimamente tengo más ganas de hacerlo”.
Blake tragó con nerviosismo.
“¿Enserio?…
Entonces, quizás deberíamos buscar otra chica para que se una también”.
Dijo, medio en broma, aunque genuinamente preocupada de cómo lidiarian todas ellas con el libido aparentemente creciente de él.
Esto provocó que la expresión de Gray se volviera más sería.
“Posiblemente tenga que hacerlo…”.
“¿Qué?…”.
Gray suspiró antes de continuar.
“Es algo que dijo la diosa.
Dijo que mi necesidad de tener sexo solo aumentarían, y que era necesario buscar mas compañeras si quería mantener el control de mi mismo”.
“Oh…”.
Murmuró Blake, sin saber qué pensar al respecto.
Hasta que finalmente suspiró.
“Bueno…
Supongo que si debes hacerlo, lo mejor sería empezar pronto, ¿No?”.
“¿No te molesta?”.
“Bueno…
No negaré que es un poco molesto…
Pero ya estamos en una relación extraña…
Esto es un harem en toda regla.
Una o dos chicas más no harán mucha diferencia…
Aunque supongo que primero deberíamos hablar con las demás …
Y luego buscar una casa más grande”.
Dijo, Blake, finalizando con una pequeña risa.
Gray miró a Blake por unos instantes, antes de recostarse contra ella, rodeándola con sus brazos.
“Lo siento…
Honestamente, me gustaría estar solo con ustedes, pero debo hacerlo con más mujeres…
Y creo que sería hipócrita de mi parte decir que no lo voy a disfrutar”.
“Al menos eres honesto…”.
Suspiró Blake.
“Aunque, siendo realistas, si solo pudieras estar con una, no sería yo…
Muy probablemente sea la señora Summer, según lo que me dijo Yang.
Así que, supongo que es un alivio que pudiera estar contigo también…
Incluso si tengo que compartirte”.
Gray acercó su frente a la de Blake, cerrando los ojos unos segundos.
“Prometo que sin importar qué, no dejaré de amarte…
No importa cuántas mujeres encuentre…”.
Blake también cerró los ojos.
“Gracias…”.
Ella trató de disfrutar este momento, pero hubo algo que la estaba distrayendo desde hace rato.
Trató de ignorarlo, pero sentir el caliente y palpitante pene de Gray contra su vientre lo hacía complicado.
“¿Realmente no se te vá a bajar?…”.
Gray soltó una pequeña risa.
“Perdón…
Pero realmente quiero seguir haciéndolo contigo”.
Blake suspiró débilmente.
“Bien…”.
Ella se levantó, colocándose a horcajadas de Gray.
“Quédate quieto, ¿Ok?”.
Ella esperó la respuesta de Gray, solo cuando lo vió asentir ella bajó hasta estar frente al miembro erecto de éste.
Ella se arrodilló, sosteniendo el pene de Gray con ambas manos, mientras acercaba su rostro a éste.
Abrió la boca, dejando caer un delgado hilo de saliva justo en la punta.
Y sin perder más tiempo, ella empezó a chuparlo.
Gray soltó un pequeño gruñido satisfecho, intentando mantenerse quieto.
Sin embargo, la sensación cálida y húmeda alrededor de su polla lo hacía complicado.
Blake movió su cabeza de arriba abajo, succionando ávidamente con los ojos cerrados, mientras ella también disfrutaba de la sensación placentera que le enviaba el cuerpo de Gray al suyo.
Provocando que su feminidad empiece a gotear, no sólo los fluidos de Gray que aún persistían, si no también los suyos.
Ella intentó profundizar aún más su mamada, pero sintió que era incapaz.
Optando por sacar el pene de Gray de su boca antes de terminar sin aliento.
Ella jadeó, abriendo los ojos con sorpresa mientras miraba el miembro erecto.
“No sé cómo Yang puede hacerlo…”.
Dijo entre jadeos, limpiando la saliva que salía de su boca con su mano.
“Es demasiado grande para mi boca…”.
Gray resopló, ligeramente divertido.
“Realmente no tienes que intentar imitar a Yang…
Yo tampoco entiendo como ella puede tragarlo todo…
Summer apenas puede”.
Blake frunció los labios, inconforme.
Incluso sus orejas felinas cayeron ligeramente.
“Entonces, ¿Qué hago?…”.
Gray soltó un ligero murmullo junto a un resoplido, antes de responder con algo de entusiasmo.
“Date la vuelta…”.
Blake parpadeó una vez, con algo de confusión, sin embargo, ella hizo lo que Gray le pidió, estando ahora de espaldas a él.
Gray se mordió el labio inferior con picardía, disfrutando de la vista del trasero de Blake.
Incluso llevando ambas manos a los suaves montículos y apretandolos con firmeza.
Para sorpresa de Blake.
“¿G-Gray?…”.
“Frotalo…”.
Le indicó él.
A lo que Blake, con algo de nerviosismo, accedió.
Meneando sus caderas de atrás hacia adelante lentamente, frotando su culo contra el pene palpitante de Gray.
Gray soltó un suspiro lleno de satisfacción.
Cosa que le dió algo más de confianza a Blake.
“¿E-esto te gusta?…”.
Preguntó ella.
“Me encanta…”.
Respondió Gray con un pequeño jadeo.
“Tu culo es simplemente increíble…”.
Sonriendo avergonzada y excitada a partes iguales, Blake se apoyó con ambas manos sobre el colchón, mientras se sentaba sobre la polla de Gray, meneando su trasero con más intensidad.
“¿Tanto te gusta mi trasero?”.
“Sí.
Lo amó.
Tienes un trasero tan hermoso…
Ah…
Apenas puedo resistir las ganas de apretarlo con fuerza y darte un par de nalgadas”.
“Fu~…
Si quieres, puedes apretarlo más”.
Gray no necesito que se lo dijeran dos veces.
Él apretó los glúteos de Blake, disfrutando de la suavidad y elasticidad de éstos.
Apretando los dientes ante la vista tan erótica que tenía al frente.
Blake, a pesar de sentirse cansada, sintió que su confianza crecía con cada reacción que provocaba en Gray.
Además de sentir como su propia excitación aumentaba a cada segundo.
Incluso sintiendo como su coño, yá húmedo con los fluidos de Gray, chorreaba sus propios fluidos íntimos.
Blake jadeó débilmente, mientras sentía los efectos de la habilidad de Gray sobre su cuerpo.
Incluso si no estaba siendo penetrada, aún así sintió un gran placer recorrer todo su cuerpo.
Sin embargo, a pesar de lo bien que se sentía, aún no era comparable a la sensación de ser penetrada por él.
Lo cuál sumado a su creciente excitación, la hizo ignorar su cansancio y tomar el pene de Gray para meterlo dentro suyo.
Gray se sorprendió por esto, pero no tuvo tiempo de decir nada al sentir como el interior de Blake apretaba contra su pene, envolviendo este en una cálida y húmeda sensación que lo hizo soltar un jadeo.
“B-Blake…
¿No estabas cansada?…”.
“N-no pude resistirlo…”.
Respondió ella entre jadeos.
“A-aaah~…
Simplemente se siente demasiado bien~…”.
Con esas palabras, Blake empezó a moverse.
Subiendo y bajando sus caderas, mientras su coño apretaba con fuerza, succionando prácticamente todo el miembro de Gray.
Su espalda se arqueó, y sus labios temblaron, mientras un pequeño hilo de saliva se empezaba a escapar de su boca.
“Mmn~…
Aaah~…
Nnh~…
Haaahh~…
Aaahh~…”.
Gray se levantó, ahora quedando sentado junto a Blake.
Él llevó sus manos por los pechos y caderas de Blake, apretando suavemente los pechos, mientras acariciaba suavemente las caderas de ella.
Blake se estremeció al sentir las caricias de él, casi haciéndola perder el equilibrio, sin embargo, logró mantener el ritmo, o al menos lo intentó, al sentir como Gray empezaba a besar su cuello desde atrás, mientras lamía su nuca de forma intercalada.
Blake simplemente no pudo soportar tantos estímulos al mismo tiempo.
Sus ojos rodaron hacia arriba, mientras un gemido particularmente fuerte escapó de sus labios.
“¡Haaaahh~!…
G-Gray…
E-espera…
Aaah~…
Es demasiado…”.
“No puedo parar Blake…
No cuando te mueves así…”.
Gray continuó con sus caricias.
Bajando por las caderas de Blake, pasando por su vientre, hasta llegar a su clítoris.
Blake abrió los ojos, completamente sorprendida al sentir los dedos de Gray rozar levemente su zona más sensible.
Ella estuvo a punto de decir algo, pero fué incapaz de soltar nada más que un gemido cuando el placer la golpeó con fuerza.
Sintió como su mente se quedaba en blanco, ahora moviéndose por puro instinto.
“Ooooh~.
Oooouh~.
Mmmnh~.
Nnngh~.
Aaaahh~”.
Ella subió y bajó, sintiendo con cada sentón como su interior era llenado completamente, y como su útero era empujado, haciéndola estremecer aún más.
Ella trató de sostenerse de algo, pero solo pudo apoyar sus manos frente a ella, mientras se sentía con cada vez menos fuerza para continuar.
Pero Gray no parecía querer darle un descanso, dejándola apoyarse completamente sobre la cama, ahora quedando acostada boca abajo, mientras su trasero se mantenía en alto, justo al alcance de Gray.
Gray continúo empujando su polla dentro de Blake, aumentando la velocidad de sus embestidas y provocando que Blake empezara a gemir con más fuerza.
Blake fué incapaz de mantener su posición, terminando desplomada completamente sobre la cama, pero eso tampoco detuvo a Gray, quién continúo golpeando su interior con intensidad, dejando a la pobre Blake sin oportunidad de escapar de ninguna manera.
Con cada choque de la entrepierna de Gray contra el trasero de Blake, el sonido húmedo y lascivo de sus cuerpos resonaba por la habitación, solo siendo opacado por los constantes gemidos y jadeos de Blake.
“Ooouh~.
Uuuhh~.
Ooogh~.
Oh~.
Ohh~.
¡Mmmnh~!”.
Finalmente, Blake no pudo resistir más.
Ella gimió sin aliento, sintiendo como llegaba a su límite.
Su coño apretó con fuerza, mientras todo su cuerpo se estremecía bajo la sensación de un orgasmo tan fuerte que dejó su mente completamente aturdida.
Lo único que sintió, además del inmenso éxtasis que la golpeó, fué la sensación de la caliente semilla de Gray llenándola.
Su interior fué incapaz de soportar tal cantidad debido a su posición.
Por lo que tuvo que sentir como sus paredes internas eran inundadas, mientras todo el semen de Gray se esparcía fuera de estas.
Ensuciando la cama con los fluidos de ambos.
Solo tras varios segundos que se sintieron más largos de lo que deberían, Blake pudo empezar a pensar.
Jadeando con fuerza mientras su respiración volvía lentamente a la normalidad.
Ella sintió como Gray sacaba su pene de dentro suyo, dejando salir todo el semen que aún quedaba dentro de ella.
Solo para sentir cómo más semen era disparado contra su trasero, provocando pequeños espasmos en ella.
“Haah~…
Haaah~…
Haaa~…
Éso…
Fué…
Increíble…”.
Ella murmuró entre jadeos.
Apenas siendo capaz de formular aquellas palabras.
Sintiendo como su consciencia la abandonaba para finalmente quedarse dormida.
.
.
.
[…(Blake Belladonna).
AFECTO — 30/100…
(Nueva Habilidad Adquirida).
SEÑUELO DE SOMBRAS.
Nvl.
1/100.
(Permite crear un señuelo que atrae el daño de los enemigos, mientras el usuario es parcialmente indetectable).
] Bien.
Realmente tenía curiosidad por saber cuál era la semblanza de Blake.
Ahora tenía una idea de cuál era.
Además, finalmente la marca apareció en su abdomen, por lo que ahora ella también estaba conectada a la habilidad que había obtenido de Raven.
Ya nunca más volverá a pasar lo mismo.
Sin importar dónde esté, siempre podré ayudarla.
Aún quedaba el asunto del verdadero responsable de secuestrarla.
Blake no me lo dirá, por miedo a que lo mate.
Pero ya tenía a mis hombres encargándose de éso.
Realmente traté de tomar la situación con calma.
Pero si encuentro al bastardo que la secuestró, dudo que pueda dejarlo con vida.
Ya no por venganza; aunque también, si no por pura supervivencia.
Si alguien hizo esto una vez, lo más seguro es que intente hacerlo de nuevo.
O peor aún, que intente dañar a las demás.
Y eso si que no lo permitiría.
Por eso le ordené a Raven que me informara de cualquier grupo extraño de faunos con máscaras merodeando por la ciudad.
No más ser conformista.
No más quedarme al margen, esperando que las cosas se queden tranquilas.
Debía ser proactivo si quería conseguir mi objetivo de proteger a quienes amo.
Y hablando de éso.
Me levanté de la cama, vistiéndome y creando un clon para que acompañe a Blake mientras yo salía.
Ya que algo que llevaba tiempo sin ver había aparecido nuevamente.
[ NUEVA MISIÓN – Tener sexo con (Vernal) RECOMPENSAS + 1 NIVEL + HABILIDAD PASIVA ALEATORIA + 50 REPUTACIÓN CON (Vernal) + 20 PUNTOS DE HABILIDAD ] Nuevamente había aparecido una misión.
Me habría preguntado sobre el por qué no habían aparecido hasta ahora, pero siendo consciente de que me había enfocado solo en estar con las mujeres que ya tenía, no era extraño pensar que no habían aparecido hasta ahora.
Ni siquiera cuando conocí a Winter.
Ya que, aunque ella misma se ofreció a tener relaciones, yo me había negado completamente a hacerlo con ella, sabiendo las órdenes que el general le había dado.
Aún mantengo mi postura.
No voy a tener sexo con Winter solo porque sea necesario.
Pero, no negaré que ella me sigue pareciendo muy hermosa.
Quizás, si nos conociéramos mejor, podría tener sexo con ella sin ninguna pretensión de tener una relación con ella.
Siempre que sea decisión de ella.
Y bueno, si luego ella quiere unirse, no me negaría.
Y con Vernal…
Debería al menos verla y hablar.
Era lo mínimo que debía hacer luego de haberla dejado en la cama después de aquella extraña experiencia.
Y quizás debería considerar tener sexo con ella, sin pretensiones, al igual que con Winter…
Aunque, creo que primero debería hablar con todas, sobre esto.
Me dí cuenta de que mientras pensaba, terminé saliendo de la casa.
Ya era de noche.
Y todas ya estaban descansando luego de una sesión de amor con mis clones.
La última en terminar había sido Summer, la cuál apenas ahora se recostó sobre uno de mis clones, ya exhausta.
Sin embargo, yo aún estaba ansioso.
Ya podía sentir claramente como solo ellas no eran suficientes para satisfacerme completamente.
Aunque supongo que tampoco podía esperar algo diferente, siendo que utilizaba los clones para tener sexo con todas.
Quizás debería considerar hacerlo con todas juntas.
O al menos, con todas las que quieran hacerlo al mismo tiempo.
Summer y Yang ya lo habían hecho una vez.
Y Yang y Blake se gustaban, así que para ellas no era extraño.
Quizás hacerlo con Summer, Yang y Blake.
Y quizás buscar a Raven para hacerlo junto a Ruby.
Sin embargo, aún quedaba el tema de Vernal.
No podía fingir que no ocurrió algo aquella vez.
Así que, debería hablar con ella cuánto antes.
Saqué mi Scroll, marcando el número de Raven.
No tuve que esperar mucho antes de que ella respondiera.
“Abre un portal…”.
Le dije, antes de colgar.
Nuevamente, ella no tardó en hacer lo que le dije.
Haciendo aparecer un portal frente a mí.
Al cruzarlo, me encontré con la vista del mismo bar.
Aunque ahora estaba vacío.
No había señal de Junior, o Roman.
O ninguno de los hombres de Raven.
A excepción de la propia Raven, sentada en uno de los sofás del bar.
“¿Qué ocurre?…”.
Preguntó Raven.
“¿Te aburriste de tus otras mujeres?”.
“Difícilmente…”.
Respondí.
“Aunque si voy a tener que agregar más mujeres a mi harem”.
Raven resopló divertida.
“¿Ya admites que tienes un harem?”.
“No tiene sentido negarlo en este punto.
Mucho menos con una de mis mujeres”.
Raven se avergonzó ligeramente de mis palabras, aunque trató de ocultarlo.
“¿Y qué quieres?.
¿Viniste a hacerlo conmigo también?”.
“Sí.
Aunque también quería preguntarte algo.
¿Dónde está Vernal?”.
“Ella duerme aquí.
Está en la habitación que usamos aquella vez…
¿Por qué?…
¿No me digas que la quieres a ella ahora?”.
“Quería hablar con ella.
Discúlpame por lo que le hice”.
“¿Qué le hiciste?.
¿La golpeaste?”.
“No…”.
Negué rápidamente.
“Pero sí la llevé a la cama…
No lo hicimos.
O al menos no lo terminamos”.
“Oh…
Pobre Vernal…”.
Murmuró Raven.
“¿Y solo vienes a disculparte?.
Eso es muy cruel.
¿Tienes idea de cómo se siente esa habilidad tuya?.
No me sorprendería que ella se esté masturbando ahora mismo…
Ahora que lo pienso, ella se ha estado encerrando en su habitación mucho últimamente …
Ahora todo tiene sentido”.
Ok.
Realmente no había pensado éso.
Supongo que si era cruel.
Si simplemente me disculpara, desde su punto de vista, debería verse como si simplemente ella no me importara en lo más mínimo.
Más aún sabiendo perfectamente de lo que mi habilidad era capaz.
No pude evitar soltar un suspiro.
“Hablaré con ella…”.
“¿Solo hablar?”.
Preguntó Raven.
“¿Quién sabe?…
Quizás finalmente tome la responsabilidad por mis acciones”.
Respondí, caminando en dirección a aquella habitación donde estaba Vernal.
“¿Y qué hay de mí?.
¿Simplemente me dejaras aquí con las ganas?”.
Me detuve un segundo, antes de crear un clon para ella.
La sonrisa satisfecha en su rostro me confirmó que éso era justo lo que ella quería.
Al llegar, toqué la puerta, esperando alguna respuesta.
“…¿Quién es?”.
Escuché a Vernal preguntar con voz algo agitada luego de unos segundos.
“Soy yo, Vernal”.
Respondí.
Esperé unos segundos más.
Hasta que finalmente ella abrió la puerta.
Parecía algo molesta de verme, sin embargo, no podía evitar notar el notable sonrojo en su rostro, además de las gotas de sudor que bajaban por su cuerpo.
Apenas vestía con una camisa que apenas cubría levemente su parte baja.
Dejando abierta parte de la camisa y mostrando una generosa cantidad de sus pechos.
Quería pensar que ella estaba usando bragas, más que nada porque no creo que ella hubiera salido sin ellas.
Pero considerando lo que seguramente ella estaba haciendo…
“¿Qué quieres?…”.
Preguntó, claramente disgustada.
“¿Puedo pasar?”.
“No…”.
Respondió tajantemente.
Cosa que me sorprendió un poco.
Era un contraste bastante marcado con su actitud anterior.
Ella prácticamente se entregó a mí la vez pasada.
Pero ahora, parecía todo lo contrario.
Sin embargo, incluso si actuaba así, no podía evitar notar el aroma de su cuerpo.
Creo que me estoy haciendo más perceptivo a esto, pero podía oler sus jugos íntimos.
Como un dulce aroma que impregnaba el aire a su alrededor.
“Bien…
Supongo que estás molesta por lo que pasó la otra vez”.
“¿Tú crees?”.
Preguntó ella, cruzándose de brazos.
“Sí.
Es justo.
Quería disculparme por éso.
Realmente no lo pensé muy bien aquella vez…”.
Mientras hablaba, pude notar la decepción y resignación en su rostro.
Ella apretó los labios, desviando la mirada con enojo.
“Pero, esta vez es diferente.
Quiero hacerlo contigo, Vernal”.
Ella entrecerró los ojos mientras fruncía los labios.
“¿A sí?.
¿Y cómo sé que hablas en serio?.
En lo que a mi respecta, eres un cobarde que tiene miedo de su propia fuerza”.
Debería sentirme ofendido por su actitud tan desafiante.
Pero creo que es algo esperable.
Ella no mentía, fuí un cobarde aquella vez.
Sin embargo, ahora…
En lugar de responder con palabras, llevé una de mis manos hasta su mentón, levantandolo hasta estar a la altura de mi rostro.
Y la besé.
Ella claramente se sorprendió.
Casi saltando hacia atrás por puro reflejo.
Sin embargo, se quedó, esperando a ver cuál sería mi siguiente movimiento.
Llevé mi otra mano hasta sus caderas, bajando lentamente por sus curvas, hasta llegar a su culo.
Y comprobando que ella realmente no llevaba bragas.
Mi otra mano bajó también, hasta llegar a su otro glúteo.
Apreté ambos, sacando un pequeño gemido ahogado de ella.
Vernal apoyó sus manos contra mi pecho, dejándose llevar por el momento, mientras sus jugos íntimos empezaban a fluir otra vez.
Ella saltó hacia mí, aferrándose con sus brazos a mi cuello, y con sus piernas a mi cintura.
Profundizando aún más en nuestro beso.
La guíe dentro de la habitación, cerrando la puerta a mi paso.
Caminé hasta la cama, dejándola caer suavemente sobre esta, y dándole un pequeño descanso para recuperar el aliento.
Descarté mi ropa con rapidez.
Arrojándola fuera de la cama, mientras Vernal terminaba de abrir su camisa, dejando al descubierto su cuerpo para mí.
No lo había notado la primera vez, pero ella también tenía cicatrices, al igual que Raven.
Algunas parecían de heridas bastante graves.
Lo que me llevó a pensar en lo dura que debió haber sido su vida antes de conocerme.
Había una en particular que llamó mi atención.
Estaba en su estómago, encima de su ombligo.
No era particularmente larga, pero sí parecía haber sido profunda.
Pude notar como ella estaba extrañada por mi pausa, quizás preguntándose si yo volvería a huir.
Pero en cambio, acerqué mi rostro a su estómago, besando su cicatriz suavemente.
Empecé a subir, usando una de mis manos para acariciar uno de sus pechos, sacando un ligero jadeo de ella.
Mis besos subieron lentamente, pasando por su torso, hasta llegar a su cuello.
Y finalmente sus labios.
Nos separamos tras unos segundos.
Segundos en los cuales observé su rostro, sus hermosos ojos azules.
Sus labios ligeramente temblorosos.
Y no pude evitar quedar cautivado por su belleza.
“Te deseo, Vernal…”.
Mi comentario la sorprendió ligeramente.
Ella desvió la mirada con algo de vergüenza, antes de decir.
“No te creo…
¿Cómo sé que no huirás otra vez?”.
Nuevamente, en lugar de responder con palabras, llevé mis manos hasta sus piernas, abriéndolas y dejando su coño húmedo expuesto.
Tomé mi pene, completamente erecto, y lo froté contra la entrada de su feminidad.
Haciéndola estremecer con cada roce.
Podría ir primero con algún juego previo para calentar el ambiente, o para prepararla antes de meterle mi pene, pero ella estaba claramente ansiosa por esto.
Y yo también.
Sin esperar más, la penetré, lentamente.
Haciendo que ella abra los ojos con sorpresa al sentir como su interior abrazaba mi miembro.
Ella jadeó con fuerza, apretando las sábanas de la cama con ambas manos.
Pero me detuve al sentir una delgada membrana en su interior, cosa que me sorprendió.
No esperaba que ella fuera virgen.
“V-Vernal…
Escucha, esto puede doler si es-…”.
“¡C-callate y sigue!…
Sé lo que es el himen…
S-solo hazlo de una vez…”.
Comentó ella entre jadeos.
Interrumpiendome antes de poder advertirle.
Creo que su frustración no la estaba dejando pensar con claridad, pero en estos momentos, retractarme o postergar más esto solo haría más mal que bien.
Así que hice lo que me pidió, introduciendo mi pene casi por completo, hasta que sentí cómo mi glande tocaba su himen.
Ella gritó de dolor, como era evidente.
Sin embargo, lo soportó bastante bien tras solo unos segundos.
Apretando los dientes mientras se negaba a mostrar debilidad.
Acerqué mi rostro al suyo, besando su mejilla, hasta llegar a sus labios.
Ella lo aceptó, quizás encontrando que eso le ayudaba a soportar mejor el dolor.
Tras unos segundos, ella ya no parecía sufrir ningúna molestia.
“S-sigue…
Estoy bien…”.
Normalmente preguntaría si estaba segura, pero de nuevo, mostrar dudas solo la haría enojar.
Debía confiar en que ella sabía cómo se sentía.
Por lo que empecé a moverme.
“Haa-aaah~…
Aaahh~…
M-mierda…
Ghuh-…
Aaaah~…
Esto es jodidamente bueno”.
No me sorprendió escucharla expresarse así.
Considerando todo, era normal que ella tuviera esa clase de lenguaje.
Incluso en una situación como esta.
No pude evitar reírme débilmente.
Era incluso un poco adorable, a su propia manera.
Seguí moviéndome, con cuidado de no ir demasiado rápido y terminar lastimandola.
Aunque por sus reacciones, parece que el dolor ya había pasado por completo.
“¿Quieres que vaya más rápido?”.
Pregunté.
“¡Sí~!…”.
Casi suplicó ella.
“M-mas rápido…
Aah~”.
Tomé sus caderas con mis manos, sosteniendola firmemente antes de empezar a empujar con más fuerza.
La reacción en ella fué inmediata.
Jadeando y gimiendo con más fuerza mientras todo su cuerpo se estremecía con cada embestida.
Parecía que ella podría llegar al orgasmo en cualquier momento.
Lo cuál era sorprendente, ya que no esperaba que ella pudiera resistir tanto, considerando que era su primera vez, y que mi habilidad innata estaba tan desarrollada.
A Cinder la había hecho tener un orgasmo solo tocándola.
Pero Vernal, aunque a duras penas, logró resistir hasta ahora.
“Ghu-…
¡Aaaaaah~!”.
Más o menos.
Ya podía sentir su interior apretando con fuerza mientras ella se retorcía casi desesperadamente.
Así que aceleré un poco más mis embestidas, para poder llegar rápido al clímax junto a ella.
Aunque creo que éso sólo consiguió el efecto contrario.
Ya que Vernal terminó corriéndose antes que yo.
“Oh-…
Mierda…
¡¡Ooooohh~!!”.
Su espalda se arqueó, mientras su boca se abrió de par en par.
Soltando un gemido profundo que resonó por toda la habitación.
“Mierda.
Mierda.
¡Mierda!…
Me corro…
¡Aaaaahh~!”.
Empujé una última vez, empalando su coño hasta llegar a lo más profundo de su feminidad.
Solo ahí, sentí como mis bolas se contraían, soltando toda la carga dentro de ella.
Vernal, quién ya estaba sufriendo un orgasmo intenso, prácticamente quedó aturdida cuando sintió mi caliente esperma llenarla completamente.
Todo su cuerpo tembló, mientras sus piernas se abrían completamente.
Su mirada se quedó en blanco mientras parecía incapaz de siquiera pensar.
Tras unos segundos, finalmente sentí como finalmente había terminado de correrme.
Aunque las palpitaciones de mi pene seguían igual de fuertes.
Aún así, decidí sacar mi pene de dentro de ella.
Traté de hacerlo lo más lento posible, pero eso no evitó que ella siguiera estremeciendo con cada ligero movimiento que había en su interior.
Finalmente mi pene salió de su interior, aunque su orgasmo parecía no haber terminado aún.
Todo su cuerpo se estremeció cuando mi semen empezó a brotar de su coño, ahora pareciendo una pequeña cascada blanca que empapó las sábanas debajo de ella aún más de lo que yá estaban.
Respiré hondo, recuperando el aliento luego de éso.
Por ahora, debería dejarla descansar.
Luego me ocuparé de las consecuencias de mis acciones y lidiaré con todas las demás por haber tenido sexo con Vernal sin que ellas lo supieran.
Pero por ahora, misión cumplida.
.
.
.
Fin—…
Bueno, supongo que aquí está bien.
Dos escenas de lemon.
Vernal se unirá al harem, aunque quizás en un rol secundario, como Raven.
Y luego a Neo, que ya me estoy tardando.
Si soy sincero, últimamente me sentía algo desmotivado con el fic.
Simplemente no tenía ganas de continuar.
Creo que es por las cosas que han estado pasando en mi vida últimamente.
No voy a aburrirlos con detalles y tampoco quiero que nadie sienta lástima por mí.
Pero si siento que mi vida está en un punto, no sé, extraño, me siento vacío, como si simplemente nada en mi vida tuviera sentido.
La música me ayuda, especialmente Twenty One Pilots, que es mi banda favorita.
Pero igual, la sensación simplemente persiste.
Había escuchado en algún lado que escribir tus problemas ayudaba a afrontarlos.
Pero como dije, no quiero aburrirlos ni hacerlos sentir lástima, así que simplemente lo escribí como una forma de explicar en el caso de que los capítulos tardan más en salir.
Pero nada, espero que al menos les haya gustado el capítulo.
Si tienen ideas estaré feliz de leerlas.
Hasta el siguiente capítulo.
:3
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com