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RWBY: Hentai System - Capítulo 53

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53: Capítulo 53 53: Capítulo 53 “Entonces…

¿Éso es todo?”.

Pregunté a los hombres que me rodeaban en la mesa.

Tres hombres, jefes de importantes mafias, todos mayores, vestidos de trajes elegantes.

Y rodeados por al menos tres hombres cada uno.

Todos curtidos en la lucha, sirviendo de guardaespaldas.

“S-sí…”.

Dijo el primero, controlando su nerviosismo.

Un hombre casi anciano, con indicios de calvicie.

Estaba ligeramente encorvado y tenía una cicatriz bastante notable en la mejilla derecha.

Él tosió sobre su mano cerrada, aclarando su garganta antes de continuar.

“Las operaciones al norte de Vale están totalmente controladas.

Dentro de poco, cualquier tipo de tráfico será debidamente registrado y notificado a usted”.

“Lo mismo del lado este…”.

Continúo el segundo.

Algo más joven que el primero, aunque aún así de edad avanzada.

Estaba peinado de forma vistosa, con demasiado gel para el cabello dirían algunos.

“Tuvimos algunos inconvenientes con algunas pandillas pequeñas, dispersas en los barrios bajos.

Pero mis hombres ya se encargaron de todo.

Además, dentro de poco, empezaremos a desmantelar cualquier indicio de tráfico de faunos…

Tal como usted ordenó”.

“Por mi parte, todo está en orden…”.

Siguió el tercero.

El más viejo de los tres.

Todo su cabello estaba ya blanco por las canas.

Su rostro arrugado delataba su avanzada edad, pero su mirada se mantenía firme a pesar de esto.

“Durante la última semana, no ha habido ningún conflicto entre pandillas en el lado oeste.

Además, estoy estableciendo lazos con Lady Malachite y su grupo.

No pasará mucho tiempo antes de que pueda establecer una reunión para usted con ella”.

“Bien…”.

Asentí.

“Buen trabajo señores.

Espero grandes cosas de nuestra asociación.

Éso es todo, pueden retirarse”.

Los tres jefes mafiosos asintieron antes de levantarse de sus asientos.

Saliendo de la habitación, seguidos por sus guardaespaldas.

Solo ahí, solté un suspiro cansado, llevando mis manos a mi cara.

Ser el jefe era demasiado trabajo.

“No es tan fácil, ¿Verdad?, Jefecito”.

Preguntó Roman con una sonrisa, de pie detrás mío.

Neo también sonrió, de pie a su lado.

“No.

No sé por qué tengo que venir a estas reuniones.

Para algo los tengo a ustedes”.

Raven se rió.

“Sí, pero si quieres mantener el control de todo el crimen, debes demostrar que eres lo suficientemente fuerte.

Esos viejos seniles son como víboras, esperando a que muestres el menor signo de debilidad para ir por tu cuello”.

“Deben ser tontos si planean algo contra mí, luego de lo que les hice…”.

Murmuré.

“Oh, no tienes idea…”.

Se rió Roman.

“Esos viejos están a dos pasos del cementerio.

No les funciona bien el cerebro, así que no te sorprenda ver que hacen una estupidez con tal de recuperar su antiguo poder”.

Roman caminó hasta una de las sillas, sentándose de forma despreocupada.

Neo lo siguió, sentándose en la silla contigua.

“Como sea…”.

Suspiré.

“Entonces, vamos a lo importante.

¿Qué ha pasado últimamente?”.

“Nada importante…”.

Respondió Raven, sentándose sobre el borde de la mesa.

“Ninguna pandilla de aquí se atreve a ir contra nosotros.

Tu actuación frente a las grandes familias realmente sirvió para asustarlos”.

Asentí.

“Bien.

¿Y el colmillo blanco?”.

“Siguen escondidos…”.

Respondió Roman, tomando un cigarro del bolsillo de su chaqueta.

Inhalando su aroma lentamente antes de intentar encenderlo.

Pero sólo bastó una mirada mía para decirle lo disgustado que estaba con esa idea.

Él finalmente decidió guardar el puro, soltando un suspiro.

“Haa…

Los chicos los han visto moviéndose hacia la zona de los muelles.

Pero no hemos podido encontrarlos.

Tampoco hemos encontrado el Dust que robaron…

Quizás ya lo hayan sacado de la ciudad”.

“Mmh…

Eso es un problema…”.

Dije, juntando las manos sobre la mesa.

“¿Para qué querían ese Dust?”.

“Ni idea…”.

Respondió Roman.

“La linda Cinder jamás me lo dijo.

Aunque tampoco es que haya tenido tiempo de hacerlo.

Pero si tuviera que adivinar, quizás están armando un ejército…”.

Roman miró a Neo, la cuál le hizo un gesto.

“O una bomba”.

Parpadee ante éso.

Ya lo había visto, pero jamás me había detenido a preguntar.

“¿Cómo la entiendes?”.

Roman alzó una ceja.

“¿A Neo?.

Llevamos tanto tiempo juntos que simplemente la entiendo sin necesidad de palabras.

Quizás con el tiempo llegues a entenderla también”.

Neo me dió una sonrisa juguetona y quizás un poco sugerente.

Cerré los ojos con un suspiro.

Debería controlarme.

Incluso si quería, no podía follar con cada chica que me encuentre…

Aunque, no es con cada chica que me encuentre…

“Cómo sea.

Mantengan la vigilancia.

No quiero que lo que pasó con Blake vuelva a ocurrir.

Quiero que encuentren a ese tal Adam.

No me importa si lo golpean, o le cortan las piernas.

Simplemente quiero darle una lección al bastardo por secuestrar a una de mis chicas”.

Roman silbó con una sonrisa sórdida.

Mientras Raven soltó una pequeña risa.

En cuanto a Neo, ella parecía realmente emocionada con la idea, llegando a sonreír ampliamente con un claro sadismo en su mirada.

Quizás estoy siendo un poco extremista, pero no dejaría al maldito escapar como si nada luego de lo que hizo.

Roman se puso de pie.

“Bueno, si eso es todo por ahora, me retiro.

Vámonos Neo…”.

Roman miró a su compañera, la cuál hizo un extraño gesto en mi dirección.

“¿Enserio, Neo?.

¿Tú también?”.

Neo volvió a hacer un par de gestos.

Sacando un suspiro exasperado de Roman.

“Puedes jugar con el jefe luego.

Ahora tenemos trabajo que hacer”.

Neo hizo un puchero infantil, antes de finalmente ponerse de pie.

Marchándose del lugar junto a Roman, no sin antes dedicarme un saludo juguetón, acompañado de una sonrisa.

Resoplé ligeramente.

Podía notar un claro interés cuando lo veía.

No sabía por qué ella estaba interesada.

Aunque en este punto realmente no importaba.

La pregunta de si yo tomaría acciones con ella estaba de más.

Sería muy beneficioso estar en buenos términos con ella.

Según Junior y algunos de sus hombres, Neo era posiblemente la mejor asesina de todo Vale.

Alguien así, sería muy útil tenerlo de tu lado.

Aunque todos recalcaron que ella estaba loca.

Que era una sádica y una completa maníaca por la violencia.

Y que solo escuchaba a Roman.

Tenía suerte de que Roman no sea tan estúpido como para intentar hacer algo contra mí.

Porque, aunque estaba casi seguro que yo podría sobrevivir a un intento de asesinato, no podía decir lo mismo de mis mujeres.

“¿Qué piensas?”.

Aunque ahora que la escucho hablar, quizás Raven si pueda.

“Simplemente estaba pensando en cómo lidiar con Neo”.

“¿Esa pequeña asesina?.

Solo tienes que follarla hasta que se ponga de tu lado”.

“Antes, hubiera estado en contra de esa idea, pero ahora…”.

“Eso significa que has entendido tu mayor fortaleza”.

Levanté una ceja.

“¿Mi mayor fortaleza es el sexo?”.

“Por supuesto que es el sexo.

¿Qué otra cosa sería?”.

“No lo sé.

Tengo muchas habilidades.

Quizás mi capacidad de cambiar mi apariencia.

Mi inteligencia.

Mi adaptabilidad”.

Respondí con una sonrisa.

“¡Ja!.

Por favor, seamos francos.

Si no fuera por lo bueno que eres en la cama, ninguno de los dos estaría aquí ahora”.

Resoplé con diversión.

Realmente no podía negar éso.

Si no fuera porque tuve tanto sexo con ella, ella seguiría siendo una bandida.

Pero ahora, ella era una aliada.

Y más importante, una de mis amantes.

“Ven aquí…”.

Le dije, apartando un poco la silla para hacer espacio.

“¿Qué?…”.

Ella alzó una ceja.

“Solo ven aquí.

Quiero abrazarte”.

“¿Soy tu muñeca para abrazar o algo así?”.

“Sabes que no.

Solo quiero abrazarte un rato…

Vamos.

Ambos sabemos que tú también quieres”.

Ella frunció los labios, antes de sonreír desafiante.

“Si quieres un abrazo, ven tú aquí”.

No sé si ella esperaba que eso me disuadiera.

Pero realmente no hay muchas cosas que me impidan ir con una de mis chicas.

Así que me levanté, y quizás para su sorpresa, fuí hasta donde estaba para abrazarla.

Recostando mi cabeza contra su cuello, antes de inhalar el aroma de su cuerpo.

“N-no me huelas.

Es raro…”.

Se quejó ella con vergüenza.

Recostando sus manos sobre mi pecho.

“No pude evitarlo…

Hueles muy bien ahora”.

“Lo dices como si no hubiera olido bien antes”.

“Antes olías a sangre, tierra y alcohol barato.

Ahora hueles a shampoo de frutas…

Y alcohol caro”.

“¿Sí?.

Bueno, no es como si antes tuviera una bañera lujosa en un campamento en medio de un bosque”.

“No te estoy reprochando éso.

Simplemente estoy halagando tu olor ahora”.

“Tienes una forma extraña de halagar a una mujer”.

“O quizás tú eres quién está sobre pensando las cosas demasiado”.

Respondo, volviendo a disfrutar de su olor.

Ahora que lo pienso, creo que tengo una manía de oler a mis chicas.

Aunque bueno, supongo que era normal cuando todas olían tan bien.

“Solo relájate y disfruta del momento”.

“¿Disfrutar, dices?…”.

Ella bajó su mano hasta mi entrepierna.

“¿Quieres que realmente disfrute del momento?”.

“No tiene que ser sexo siempre.

Podemos simplemente pasar el rato”.

“No lo creo.

Eso no es lo mío…”.

Ella apretó su mano contra mis pantalones.

“Esto en cambio…

Es más de mi agrado…”.

“Te recuerdo que no estamos en un lugar precisamente privado”.

“Cómo si no lo hubiéramos hecho yá en medio de un bosque”.

“Eso fué diferente.

Era un bosque apartado”.

“La casa de Summer estaba a solo unos metros”.

“Sí, pero sabía que nadie saldría a vernos”.

“¿Qué hay de la primera vez que lo hicimos?.

Estábamos en medio de mi antiguo campamento.

Rodeados de gente”.

“Sí…

Pero…

¿Ellos no entrarían contigo ahí?”.

“Hmp…

Solo estoy escuchando excusas baratas”.

“Sólo vamos a otro lugar, ¿Sí?”.

“¿Cómo a dónde?.

Todos mis hombres están en el bar ahora…”.

“Vamos con Summer.

Las chicas no están, Yang y Ruby están en la escuela.

Y Blake está en la cafetería en dónde trabajo”.

Raven parpadeó.

“…¿Trabajas en una cafetería?”.

“Um…

¿Sí?.

Fué antes de hacer todo esto de controlar el crimen.

Quería ganar dinero y esa era la forma más fácil”.

“Realmente estás lleno de sorpresas…”.

Ella murmuró con una pequeña risa, antes de ponerse de pie.

“Realmente no quiero a Summer mirando mientras lo hacemos”.

“¿Por qué?.

La última vez lo disfrutaste mucho”.

“E-ese no es el punto.

Summer es una completa pervertida de closet.

No quiero que ella empiece a hacerme cosas raras”.

“Jajaja.

Hablas como si tú fueras una doncella inocente y asustada…

Además…”.

Me acerqué a su oído, empezando a susurrarle con una voz ronca y provocativa.

“Realmente me gustó hacerlo con ambas.

Vamos, ¿No quieres volver a jugar a ser mi pequeña perrita sumisa?”.

Ella sonrió de forma nerviosa.

Claramente excitada por los recuerdos de aquella vez.

Ella mordió su labio interior, antes de finalmente aceptar.

“Ok…

Vamos”.

Nos apartamos de la mesa, y sin perder más tiempo, ella creó uno de sus portales frente a nosotros.

Tras atravesarlo, nos encontramos de vuelta en la casa.

Con Summer caminando por el pasillo hasta las escaleras.

Ella parpadeó sorprendida, antes de que una sonrisa se formara en sus labios.

“Volviste…”.

Ella casi saltó hasta Raven, abrazándola.

Oara aparente incomodidad de esta.

“Summer”.

Empecé.

“¿Quieres hacerlo otra vez entre los tres?”.

Summer abrió los ojos, antes de sonreír ampliamente.

“¡Sí!.

Ven conmigo, tengo algo preparado justamente para esta ocasión”.

Ella tomó una de las manos de Raven, guiándola hasta el segundo piso.

Ella se detuvo justo a mitad de camino, volteando a verme.

“No puedes subir hasta que te diga.

¿Ok?”.

Asentí.

“Ok”.

Tras esto, ella retomó su camino con Raven a cuestas.

Las escuché entrar en la habitación de Summer.

Antes de empezar a escuchar sus voces, apenas audibles por la distancia y las paredes.

Sin embargo, Raven soltó un grito que fué perfectamente audible.

Incluso a esta distancia.

“¡No voy a usar éso!”.

Eso me sorprendió.

¿Qué podría ser lo que Summer le mostró para sacar esa reacción de ella?.

Podría usar mi visión de rayos x y averiguarlo.

Pero Summer claramente quería darme una sorpresa.

Así que desistí de esa idea.

Las volví a escuchar discutir.

Hasta que Raven finalmente pareció acceder.

Tras esto, pasaron cerca de cinco minutos, hasta que escuché a Summer llamarme.

“¡Gray, ya puedes subir!”.

Con cada paso, la expectativa me carcomía.

Realmente estuve a punto de usar mi visión y simplemente ver de qué se trataba ésto.

Pero logré controlarme lo suficiente.

Después de todo, solo serían unos pasos más hasta ver que había planeado Summer.

Al entrar en su habitación, no pude evitar quedar sorprendido, fascinado y excitado a partes iguales.

De pie frente a mí, estaban Raven y Summer.

Ambas apenas vestidas con reveladores bikinis, uno rojo para Raven y uno negro para Summer.

Y no solo éso, ambas tenían sobre sus cabezas un par de orejas falsas de perrito.

Además de que alrededor de sus cuellos habían unas correas, yendo aún más a juego con las orejas que llevaban.

Sus cuerpos estaban cubiertos con algún tipo de aceite aromático, haciendo que la piel de ambas brillara con la tenue luz de la habitación y que ambas desprendieran un extraño y embriagador aroma que no pude dejar de oler.

Summer fué la primera en hablar, dando un paso al frente con una sonrisa.

“¿Y?.

¿Qué le parece, maestro~?”.

Ella meneó sus anchas caderas, girando su cuerpo hasta mostrarme su culo.

Ahí, me dí cuenta de que ella tenía una cola falsa que sobresalía por su diminuta tanga.

Ambas tenían un plug anal con forma de cola de perro.

No pude contener mi erección.

Mis pantalones ahora se sentían incómodos.

Toda mi ropa se sentía incómoda.

Necesitaba quitarmela e ir con ambas y apretar esos hermosos culos aceitados y brillantes con mis manos.

Así que hice exactamente éso.

No tardé ni siquiera un minuto en desnudarme completamente.

Arrodillándome frente al culo de Summer, presionando mi cara contra sus suaves glúteos, inhalando profundamente el aroma del aceite.

Miré a Raven, quién aún parecía algo incómoda con estar vestida así.

Sin embargo, al ver mi excitación, ella pareció tener algo más de confianza.

Acercándose a mí, y levantando su trasero para estar junto al de Summer.

Apreté a ambos, dedicándole un par de besos a cada uno con devoción casi religiosa.

Hasta que me sentí algo travieso, moviendo débilmente el culo de Raven.

“¡Nghh~!…

¿Qué haces?.

No muerdas”.

“Muerdeme a mí~”.

Se rió Summer con lujuria, tomando mi cabeza y presionandola contra su culo.

No me contuve, mordiendo su culo y sacando un sensual gemido de ella.

Quería seguir, pero mi excitación se estaba volviendo insoportable.

“A la cama…”.

Dije, poniéndome de pie.

“Aguarda…”.

Empezó Summer.

“Tú acuéstate.

Nosotras haremos todo el trabajo”.

Asentí, no me importaba.

Mientras pudiera sentir sus cuerpos contra el mío.

Me acosté sobre la cama de Summer.

Y no tuve que esperar mucho hasta que ambas subieron, colocándose a horcajadas sobre mi.

Ambas llevaron una de sus manos hasta mi erección.

Masajeando mi miembro duro y palpitante con sus suaves y resbaladizas manos.

Tuve que soltar un jadeo pesado.

Sus manos se sentían increíbles.

Pero aún necesitaba más.

Sin embargo, ninguna me dejó moverme.

“Paciencia, maestro~…”.

Dijo Summer con una mirada hambrienta.

“Nosotras nos encargaremos de hacerte sentir bien”.

Y sin previo aviso, ella sacó la lengua, empezando a lamer mi rostro, antes de que sus labios se juntaran con los míos.

Ambos nos sumergimos en un profundo y pasional beso.

Nuestras lenguas revoloteaban contra la del otro en un cálido y húmedo intercambio.

Aunque Raven no se quedó quieta.

Ella empezó a lamer mi cuello, bajando lentamente hasta llegar a uno de mis pezones.

El cuál empezó a besar mientras al mismo tiempo usaba su lengua.

Sus suaves y cálidos labios se sentían demasiado bien.

Tanto que apenas podía pensar.

Y sus manos alrededor de mi polla eran casi como el cielo.

Pero sabía que podría ponerse mejor.

Y parece que Raven pensó lo mismo, ya que sentí como ella dejaba mis pezones, bajando aún más hasta llevar sus labios a mi eje erecto.

Me sorprendió sentir como ella empezaba a chupar mi pene, pero no pude hacer más que disfrutar de sus labios contra mi polla.

Y los labios de Summer contra los míos.

Summer se separó de mí con un sensual jadeo.

Su mirada parecía hambrienta.

Hambrienta de placer.

“Creo que ya es momento de pasar a la diversión”.

Raven dejó mi pene, colocándose a horcajadas sobre mi entrepierna.

“Yo iré primero…”.

Summer, aunque algo frustrado, simplemente sonrió, colocándose a horcajadas sobre mi rostro.

“Bueno, entonces voy a empezar con esto…”.

No tuve tiempo de sorprenderme, antes de sentir su culo y coño contra mi rostro.

Y el coño de Raven alrededor de mi polla.

Los jugos de Summer fluyeron por su excitación.

Empapando mi rostro de inmediato.

Yo moví ligeramente mi rostro para ajustar mejor mi posición.

Ahora pudiendo lamer los labios inferiores de Summer a gusto.

Mientras sentía como Raven empezaba a cabalgar mi pene.

“Aah~…

Santo cielo.

Mmh~.

Así, justo ahí, Gray.

Aaah~”.

Summer gimió dulcemente mientras mi lengua se adentraba en su feminidad.

“Nngh~.

Aaah~.

Ésto es justo lo que quería.

Mmmnh~”.

Escuché a Raven gimiendo mientras sus caderas empezaban a acelerar su ritmo.

“Aaah~…

Y estabas insegura sobre esto.

Nnh~”.

“S-simplemente no soy una pervertida como tú.

Ooooh~”.

“Y sin embargo, aceptaste.

Haa~…

Admítelo.

E-eres igual de pervertida que yo…

Oooh~”.

“Nngh~.

Ya quisieras.

Haaah~.

Mierda, esto es jodidamente bueno.

Ooouhhl~”.

Ambas continuaron moviendo sus caderas contra mí, mientras gemían dulcemente, incrementando mi excitación aún más.

Apenas podía pensar con claridad.

Y realmente no quería pensar en nada más.

Así que tomé las piernas de Summer, y profundicé aún más mi lengua dentro suyo.

Enviando oleadas de placer con mi habilidad, mientras hacía que mi lengua creciera hasta tocar su zona más profunda.

“¡Uuuooh~!…”.

Ésto, obviamente provocó que ella se estremeciera con fuerza.

Apoyando sus manos contra mí mientras mantenía el equilibrio.

“Aaah~.

G-Gray…

Aah~.

Estás muy profundo”.

“Haah~.

Aah~.

Nnngh~.

¿Q-qué sucede?.

¿Es demasiado para tí?”.

Preguntó Raven, desafiante.

No pude ver exactamente qué hizo Summer, pero por los movimientos de ambas y el sonido húmedo que empecé a escuchar, me atrevería a adivinar que Summer empezó a besar a Raven.

Eso sería una vista muy excitante.

Pero estaba demasiado sumido en su coño como para pensar en nada más.

Ambas parecieron continuar besándose.

Mientras Raven aumentaba el ritmo de sus caderas aún más.

De vez en cuando, ambas parecían separarse por solo un par de segundos, hasta que Summer reclamaba los labios de Raven nuevamente.

Pero finalmente nuestros cuerpos estaban llegando al límite.

Pude sentir cómo, con cada sentón de Raven, mi éxtasis se acercaba más y más.

Y por la forma en que el interior de Raven apretaba y se estremecía, ella también debía estar cerca de correrse.

Lo mismo con Summer.

Su coño se estremecía cada vez más, al igual que sus caderas, apenas pudiendo mantenerse quieta mientras yo continuaba lamiendo sus puntos sensibles.

“Haah~.

Dioses.

Gray.

Me corro.

Aaah~.

Aaahh~.

¡Mmmmnnh~!”.

“Oooh~.

Joder.

Aaah~.

Tan bueno.

¡Oooohh~!”.

Los tres terminamos casi al mismo tiempo.

La primera fué Raven.

Su coño se estremeció con fuerza, soltando sus fluidos íntimos sobre mi entrepierna con un último movimiento.

Yo me corrí casi inmediatamente después, soltando toda la carga de mis bolas en su interior.

Llenando su coño con mi caliente semilla.

Y luego Summer, quien soltó un fuerte jadeo mientras su cuerpo temblaba y esta empezaba a soltar sus jugos de amor sobre mi rostro.

Los tres respiramos pesadamente mientras nos recuperamos de aquel intenso orgasmo.

La primera fué Summer, quién se apartó de mí, soltando una pequeña risa mientras miraba mi rostro empapado con sus propios fluidos íntimos.

Raven sin embargo, tardó más en recuperarse.

Quizás por el hecho de que ella era quién tenía mi pene dentro suyo.

Y quién había recibido toda mi espesa carga en su interior.

Ella temblaba ligeramente, mientras trataba de recuperar el aliento.

Hasta que finalmente soltó un suspiro satisfecho, levantando sus caderas y sacando mi pene de su interior.

Mi semen salió casi disparado de su coño, empapando las sábanas y provocando que ella soltara otro gemido sensual.

Raven terminó casi desplomada sobre la cama, apenas pudiendo mantener el equilibrio.

Cosa que Summer aprovechó para colocarse en su lugar.

“Mi turno~…”.

Se rió.

Ahora de espaldas a mí, mientras alineaba su coño con mi pene.

Ella se mordió los labios, bajando su culo lentamente, hasta que mi pene tocó su zona más profunda, sacando un pesado jadeo de su parte.

Sin perder ni un solo segundo, ella empezó a moverse, subiendo y bajando sus caderas mientras me montaba.

Haciendo que su enorme culo rebotara con cada sentón.

Provocando un sonido húmedo y lascivo con cada choque de nuestros cuerpos.

“Aaaahn~…”.

No pude evitar llevar mis manos hasta su culo.

Apretando sus glúteos con firmeza.

Cosa que motivó a Summer aún más.

Ella movió sus caderas con más fuerza, gimiendo y riendo de forma seductora mientras su interior se estremecía con cada embestida.

Ella aún parecía sensible por su reciente orgasmo, pero la lujuria parecía ser mayor.

Por lo que ella simplemente no podía parar.

Y yo tampoco.

Me levanté, ahora estando sentado sobre la cama, y la rodeé con mis brazos, llevando mis manos hasta sus pechos.

Apretando sus pezones suavemente, antes de darles un pellizco más fuerte.

“Oooh~.

Aaah~.

S-sí.

Ooh~ sí~.

Esto es increíble.

Aah~.

¡Ahn~!”.

Raven, habiéndose recuperado lo suficientemente como para moverse, gateó hasta estar detrás mío.

Rodeando mi cuello con sus brazos mientras acercaba su rostro al mío.

Pude sentir sus pechos contra mi espalda, mientras ella empezaba a lamer mi oreja.

Antes de moverse lentamente, empezando a besarme en los labios.

Parece que ninguna tenía la intención de dejarme un segundo para descansar.

Me moví ligeramente, soltando uno de los glúteos de Summer para llevar mi mano hasta la espalda de Raven.

Bajando por sus curvas hasta llegar a su culo.

Mis dedos rozaron la peluda cola falsa, tocando tentativamente su ano, ligeramente hinchado por el plug en este.

Summer continuó moviendo sus caderas.

Gimiendo cada vez que su útero tocaba mi glande.

Mientras Raven no me dejaba moverme de mi lugar.

Prácticamente sosteniendo mi rostro en una sola posición mientras mantenía sus labios unidos a los míos.

Ahora lo único que se podía escuchar en la habitación, era el sonido húmedo de nuestros cuerpos contra el del otro.

Sumado a los fuertes gemidos de Summer, y los gemidos ahogados de Raven.

En este punto, ya había perdido la noción del tiempo.

No sabía cuánto había pasado, solo sé que había llegado nuevamente al clímax.

Mis bolas se contrajeron con fuerza, antes de empezar a soltar disparo tras disparo dentro de Summer.

Haciendo que ella tenga otro orgasmo.

Nuestros fluidos chorrearon fuera de su coño, empapando aún más las sábanas y nuestros cuerpos.

Finalmente Raven me permitió respirar.

Jadeando pesadamente mientras sentía cómo mi polla palpitaba con fuerza, soltando unas últimas cargas en el coño de Summer.

Ella subió sus caderas, haciendo que mi virilidad abandonara su interior.

Desparramando el resto de mi semen fuera de su coño.

“Aah~…

Dioses…

Éso fue asombroso…”.

Murmuró Summer, jadeando igual que yo.

“Pero todavía no terminamos”.

Ella gateó hasta Raven, guiándola a girar y estar a estar a cuatro patas, mientras tomaba el plug anal en su culo.

Raven soltó un suave gemido apenas contenido mientras Summer sacaba el plug.

Raven se estremeció cuando Summer finalmente tiró de la cola falsa.

Presentándome el culo de Raven mientras ella lo apretaba con ambas manos.

El ano de Raven parecía abrirse ligeramente con cada caricia de Summer, prácticamente invitándome a meter mi polla en el.

Summer se rió con lujuria, recostando su rostro contra el enorme culo de Raven.

“Entonces, maestro~.

¿Qué le parece si ahora usamos este agujero?”.

.

.

.

Fin—…

¿Sigo la escena?.

O sigo con otra cosa?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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