RWBY: Hentai System - Capítulo 54
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54: Capítulo 54 54: Capítulo 54 “¡Finalmente libres de la escuela!”.
Gritó Yang, entrando por la puerta con emoción casi palpable.
Ella me miró, sentado en el sofá, para prácticamente saltar sobre mí con una gran sonrisa.
“¡Terminaron los exámenes!”.
“Wow…”.
Yo la atrapé, aunque eso no impidió que ambos termináramos cayendo sobre el sofá.
“Oye, ten más cuidado”.
“¡Jaja!.
Sabía que me atraparías”.
Ella rió, descartando mi preocupación.
“¿Dónde está Ruby, por cierto?”.
Pregunté.
“¡Terminaron los exámenes!”.
Solo pude ver un borrón de pétalos, antes de verla caer sobre mí y Yang.
Sacándome el aire cuando el peso de ambas me golpeó.
“Ambas se ven muy alegres…”.
Murmuré con una pequeña sonrisa.
“¡Por supuesto!”.
Vitoreó Ruby.
“Finalmente tenemos vacaciones.
Podemos pasar más tiempo juntos”.
“Además podemos ir con Blake a visitar a su mamá.
Podremos ir a la playa…”.
Su sonrisa se tornó más coqueta.
“Podrás vernos en bikini”.
Ronroneó.
“Realmente no creo que eso sea para tanto.
Las he visto desnudas”.
“No es lo mismo”.
Replicó Yang.
“Solo callate y esperalo.
Ya estoy planeando todo para esos días”.
“¿Enserio?.
¿No es muy pronto para éso?”.
“¡Claro que no!.
Debemos ir esta semana.
Ya hablé con Blake.
Ella estaba nerviosa, pero finalmente aceptó”.
“Será divertido”.
Asintió Ruby.
“Nunca he ido a la playa.
Así que no puedo esperar para ir”.
“Claro…”.
Respondí, sin poder ocultar mi expresión preocupada.
Aún no les había contado sobre lo que posiblemente pasaría si fuéramos a la isla donde vivía la madre de Blake.
Más aún con lo que la diosa había revelado.
No quería ocultarles nada, y realmente yá había aceptado que tendría que tener más mujeres.
Pero aún así, no podía evitar sentirme nervioso ante la perspectiva de contarles sobre éso.
Especialmente si una de esas mujeres posiblemente sea la madre de una de ellas.
Y ambas notaron mi clara preocupación.
“¿Qué sucede?”.
Preguntó Yang.
“Yo…
Tengo que hablar con todas.
Es sobre algo importante”.
“Oh…”.
Murmuró Ruby.
“¿Más conversaciones de adultos?”.
“Algo así…
Pero quiero esperar a que Blake llegué.
Ella es posiblemente a la qué más le afectará lo que voy a decirles”.
.
.
.
“¿Vas a tener sexo con mi mamá?”.
No pude evitar rascarme el cuello con incomodidad.
Cuando Blake lo decía en voz alta, sonaba incluso peor.
“Probablemente…”.
Respondí.
“Según la diosa, ella formó un culto, por llamarlo de alguna manera.
Ella les contó parte de la verdad del los Grimm’s.
Y sobre la bruja que los controla.
También prometió que yo sería una especie de mesías, que salvaría al mundo y traería paz entre faunos y humanos”.
“Wow…
¿Ahora eres el salvador del mundo?”.
Preguntó Yang con una risa.
“Técnicamente siempre lo fué…”.
Respondió Summer.
“Gray sabía desde que llegó sobre Salem.
Y él siempre habló sobre querer detenerla…
Sin embargo, éso de ser un mesías y tener un culto es nuevo para mí”.
“Para mí también…”.
Admití.
“Ni siquiera estaba al tanto de eso, hasta que la diosa me lo dijo hace un par de días”.
Blake pareció recordar algo.
“Entonces, por eso esos miembros del colmillo blanco estaban hablando sobre la diosa que te trajo”.
“Probablemente…”.
Asentí.
Ruby adquirió una mirada pensativa.
“Entonces…
¿Eres un dios?”.
“Un semidiós, de hecho…”.
Admití nuevamente.
Para sorpresa de todas.
“Éso fué hace yá un tiempo.
Pero sí, ahora soy algo así como un semidiós”.
“Genial”.
Sonrió Yang.
“Entonces eres el dios del sexo, ¿No?”.
Incluso si quería negar esa afirmación.
Creo que era lo más acertado respecto a mí.
“Según la diosa.
Sí”.
“Entiendo…”.
Murmuró Summer.
“Y este culto.
Lo que estás diciendo, es que posiblemente tengas sexo con todas ellas”.
No pude negar esa suposición.
“Posiblemente…
Eso fué algo que hablé con Blake hace poco.
Pero recientemente siento cada vez más ganas de tener relaciones.
Y según la diosa, esa necesidad sólo vá a aumentar.
Y para poder sobrellevarlo, necesitaré tener relaciones con más mujeres”.
Todas se quedaron en silencio con distintos grados de aceptación.
Quién parecía más reacia, era obviamente Summer.
Pero ella siempre fué la que más problemas tenía para aceptar este tipo de cosas.
Aunque realmente no podía culparla.
Incluso si me hubiera gustado simplemente no preocuparme por este tipo de cosas, entendía perfectamente que una relación como esta no es algo que alguien normal aceptaría.
No fácilmente, al menos.
Yang en cambio.
“Entonces, vas a coger con las mamás de todas.
Blake, ¿Puedo unirme cuando tú mamá y Gray lo estén haciendo?”.
“¡¿Y-Yang?!”.
Tanto Blake como Summer preguntaron, con vergüenza y sorpresa a partes iguales.
“Quiero decir, ya que tú mamá también se unirá, podemos hacernos a la idea e intentar ser cercanos los unos a otros.
Si quieres puedes unirte a mi mamá cuando ella esté con Gray”.
Sí.
Ya había olvidado lo pervertida que era Yang.
Puede que a ella le guste el sexo lento y apasionado.
Pero no por eso su mente era menos depravada que la de las demás.
“Yang…”.
Suspiré.
“Ya basta.
Éso no es algo que debamos discutir así”.
“¿Por qué no?.” Ella cuestionó.
“Quiero decir.
No vamos a fingir que esta relación es normal, así que, ¿Por qué limitarnos como si estuviéramos en una relación normal?”.
“Entonces…”.
Empezó Ruby.
“¿Eso quiere decir que no te molesta que lo haya hecho con Gray y tu mamá?”.
Yang parpadeó sorprendida.
“¡¿Lo hiciste con esa mujer?!”.
“B-bueno, sí…
Aunque solo por un rato.
Le dí unas nalgadas por lo que te hizo.
Y luego Gray y yo nos burlamos de ella mientras lo hacíamos”.
Admitió Ruby con una sonrisa entre avergonzada, orgullosa y nerviosa.
Yang no supo qué decir por unos segundos, posiblemente procesando todo lo que Ruby acaba de soltar.
Hasta que una risa se escapó de su boca.
“Jajaja.
Así se hace, hermanita.
¿Ven?.
Ruby lo entiende”.
No sé por qué esperaba una respuesta diferente.
Negué con la cabeza, antes de mirar a Blake.
La cuál tenía una expresión pensativa.
“¿Estás bien con éso, Blake?.
Ya sabes…”.
Blake respiró lentamente, antes de responder.
“Con quién mi mamá quiera estar es decisión de ella…
Además, creo que éso será algo bueno.
Así podremos estar todos juntos…
Aunque creo que aún sería un poco raro saber que mi mamá tiene relaciones con la misma persona que yo”.
“Para eso están los clones”.
Comentó Yang.
“Así Gray puede estar con todas al mismo tiempo.
Yo no veo problemas”.
Dijo finalmente, aunque se le olvidó mencionar que ella parece sentirse atraída por la propia Summer.
Siendo que ellas realmente no compartían sangre.
Blake y Yang parecieron llegar a un acuerdo con éso.
Ruby parecía no tener ninguna queja.
Summer en cambio, aún parecía en conflicto.
“¿Summer?”.
La llamé.
Ella suspiró, antes de darme una pequeña sonrisa.
“Supongo que está bien.
Creo que la mamá de Blake merece tener a alguien luego de todo lo que pasó…
Probablemente se siente sóla.
Y aunque no me gusta del todo, creo que tú eres el más indicado para llenar un vacío como ése”.
Quizás ella estaba comparando la situación de la mamá de Blake con la suya propia.
Aunque en su caso, ella al menos tenía a sus hijas con ella para hacerle compañía.
La madre de Blake en cambio…
Bueno, su hija estaba aquí.
“Entonces, ¿Cuándo nos vamos?”.
Preguntó Ruby.
Summer se llevó una mano a la barbilla.
“Umh…
Posiblemente deba reservar un lugar para quedarnos mientras estamos allá.
Así que quizás en uno o dos días”.
“Pueden quedarse en la casa de mamá”.
Añadió Blake rápidamente.
“Quizás no sea quién para hablar, pero estoy segura que a mamá no le importará dejarlos quedarse en la casa.
Además, es bastante grande”.
“Me lo imagino…”.
Comentó Yang, sonriendo.
“Señorita princesa de los faunos”.
“¡N-no soy una princesa!”.
Replicó Blake con vergüenza.
Ruby se unió a su hermana con una sonrisa que igualaba la de la propia Yang.
“Cierto.
Blake, eres como una princesa para los faunos.
Tu mamá es la líder, ¿No?.
Eso te convierte en una princesa”.
Resoplé con diversión.
“Entonces, creo que debería decirle a Winter.
Si vamos de viaje, debería avisarle para que no se preocupe por el entrenamiento”.
Noté como Blake se tensaba ante la mención de Winter.
Si fuera la primera vez, lo habría pasado por alto, pero ya son dos veces que ella hacía éso.
“¿Blake?”.
Preguntó Yang.
“N-nada…
No es nada”.
“Blake…”.
Empecé.
“Claramente algo te molesta.
Esta no es la primera vez que pareces incomoda cuando menciono a Winter.
¿La conoces de algo?…”.
Blake apretó los labios, antes de suspirar pesadamente en derrota.
“Bueno…
Como ya saben, yo fuí parte del colmillo blanco…
Y bueno…
Nuestro principal enemigo eran los Schnee”.
“Wow.
¿Peleaste con la chica que entrena a Gray?”.
Preguntó Yang con asombro.
A lo que Blake negó.
“No.
Jamás llegué a enfrentarla.
Sabía que si lo hacía, saldría perdiendo.
Ella es una especialista del ejercicio de Atlas.
Está muy por encima de cualquier cosa que yo pueda enfrentar”.
Bueno.
Era cierto que Winter era una peleadora increíble.
Incluso ahora, dudaba de poder vencerla fácilmente.
Incluso con todas mis habilidades.
“Pero yá no eres miembro del colmillo blanco”.
Comenté.
“No tienes que seguir preocupándote por Winter”.
Blake respiró lentamente antes de responder.
“Bueno…
La razón por la que los Schnee son enemigos del colmillo blanco, es porque esa familia es la que ha esclavizado a muchos faunos durante los últimos años.
Los hacen trabajar en sus minas de Dust con sueldos miserables.
Obligándolos a estar en condiciones deplorables.
Sin importar si alguno muere o resulta herido”.
Vaya.
Eso no era algo que supiera.
Ahora tenía sentido que los faunos estén tan enojados con una sola familia.
Sin embargo…
“Winter cortó relaciones con su familia cuando se unió al ejército.
Realmente no quiero hablar sin tener idea.
Y realmente no la conozco tan bien.
Pero creo que si ella quiso desligarse de su familia, fué porque no estaba de acuerdo con esas prácticas.
O al menos esa pudo ser una de las razones”.
“Cierto…”.
Añadió Yang.
“Quizás tú y ella puedan hablar en algún momento.
Si Gray puede ser amigo de ella, no puede ser tan mala”.
Blake miró entre todos.
Encontrando miradas de comprensión y sonrisas de aprecio.
Ella suspiró débilmente, antes de asentir.
“Y-yo…
Intentaré…
No antagonizarla, si llego a conocerla”.
Summer asintió con una sonrisa.
“Bien.
Ese es un gran paso, Blake.
Es difícil perdonar.
Pero no por eso significa que no debas hacerlo.
Especialmente si la otra persona se arrepiente”.
Éso sonó cómo algo más dedicado a otra persona en particular que para Blake, pero nadie comentó nada al respecto.
Así, de forma tranquila, la noche simplemente pasó.
Hasta qué, por supuesto, Yang y Ruby decidieron que ya habían esperado suficiente por su tan ansiada sesión de amor.
Aunque no esperaba que hubieran traído a Blake como refuerzo.
.
.
.
Gray apenas terminaba de vestirse luego de un baño, cuando escuchó la puerta de su habitación abrirse.
Al mirar, vió a Yang, Ruby y Blake entrando.
Las tres con distintos grados de rubor en sus mejillas, aunque las tres con las mismas ansias de hacer travesuras.
Las tres estaban vestidas de forma ligera, con la ropa que usaban usualmente para dormir.
Tops de tirantes y shorts holgados y diminutos.
Mostrando una cantidad generosa de piel.
Y por lo que parecía, ninguna llevaba ropa interior.
Gray, incluso si se hacía una idea de qué estaba a punto de pasar, se atrevió a preguntar.
“Ah…
¿Chicas?.
¿Qué hacen?”.
Yang, con una sonrisa más grande, respondió.
“Quítate la ropa, Gray”.
Gray no respondió por unos largos segundos.
Hasta que finalmente soltó un suspiro derrotado.
“Bien…
Aunque es raro que estén las tres aquí”.
“Antes nos dijiste que tienes más ganas, ¿Verdad?”.
Preguntó Blake.
“Entonces, no deberías tener problemas en hacerlo con las tres al mismo tiempo”.
“Sin clones”.
Añadió Ruby, callando a Gray antes de que pudiera responder.
Gray las miró unos segundos, con una expresión pensativa, antes de que una pequeña sonrisa se formara en su rostro.
“Ok…
Las tres entonces.
Será divertido”.
Yang lo miró desafiante.
“Tienes mucha confianza, chico grande”.
Ella se cruzó de brazos, haciendo resaltar sus dotes femeninos.
Gray, con una arrogancia poco usual en él, respondió.
“Bueno, no por nada soy un dios del sexo”.
Gray descartó su ropa rápidamente, con movimientos practicados hasta el punto de qué, si desnudarse fuera considerado un arte, él sería un maestro.
Su erección tampoco se hizo esperar, mostrando su virilidad dura y palpitante con orgullo.
Incluso empezando a dejar fluir un poco de presemen, impregnando el aire de un fuerte aroma que no pasó desapercibido por ninguna de las tres.
Aunque ninguna planeaba dejarse vencer tan fácilmente.
Entre las tres, llevaron a Gray a la cama, mientras ellas se desnudaban y colocaban cada una a un lado diferente de Gray.
Yang y Blake se quedaron cerca de su entrepierna, abriendo sus propias piernas y levantando sus caderas, hasta que sus coños presionaron contra la virilidad de Gray.
Mientras Ruby, de forma tentativa, se colocó a horcajadas sobre el rostro de Gray, presionando su feminidad y obligando a Gray a usar su lengua.
Las tres se estremecieron al sentir el placer empezar a fluir a través de sus cuerpos.
Especialmente Yang y Blake, ya que era de conocimiento de todas ellas que la zona que más placer provocaba del cuerpo de Gray, era justo su pene.
Ambas empezaron a mover sus caderas de arriba abajo, viendo como sus jugos íntimos empapaban la virilidad de Gray.
Haciéndola palpitar con fuerza con cada movimiento de ellas.
Ruby, por su parte, empezó a jadear pesadamente entre gemidos, sintiendo como la lengua de Gray se adentraba en su coño, presionando todos sus puntos sensibles con maestría.
Sus manos se apoyaron sobre el torso de Gray, incapaz de resistir tanto placer, aunque dejándola con ganas de pasar a la verdadera acción.
Blake entrecerró los ojos y se mordió el labio inferior, mientras Yang soltó una risa mezclada con un sensual gemido.
Ambas se miraron, y sin mediar palabras, ambas decidieron aumentar el ritmo.
Provocando que el cuerpo de Gray reaccionara.
Su polla palpitaba con más fuerza, dejando salir incluso más líquido preseminal, el cuál se mezcló con los propios fluidos de ambas.
Ruby arqueó su espalda, jadeando con fuerza cuando sintió como la lengua de Gray parecía crecer, adentrándose aún más en su interior.
Él agarró sus muslos, presionando su rostro aún más contra la feminidad de ella, mientras su lengua revoloteaba contra los pliegues de su interior.
Los gemidos no hicieron más que aumentar, tanto de Ruby, como de Yang y Blake.
Todas completamente sumergidas en el absoluto placer.
Tanto que ninguna supo cuánto tiempo pasó, hasta que vieron como Gray se corría con fuerza.
Alzando sus caderas mientras su pene palpitaba sin control, disparando gruesos hilos de semen que cayeron sobre los cuerpos de Yang y Blake.
Seguido casi de inmediato por un fuerte gemido sin contener por parte de Ruby.
La menor de las hermanas tembló de forma visible, abriendo su boca mientras era incapaz de mantener su lengua dentro.
Dejando caer un largo hilo de saliva que goteaba sobre el cuerpo de Gray.
Ruby terminó casi desplomada sobre Gray.
Mientras este lentamente sacaba su lengua de dentro de su coño.
Gray dejó que Ruby se apartara a un lado mientras descansaba.
Sentándose sobre la cama mientras veía a Yang y Blake con una mirada hambrienta.
“¿Quién quiere ir primero?”.
Preguntó con una voz profunda y casi ronca.
Provocando que las ansías crecieran en la pareja rubia y pelinegra.
Yang sonrió.
“¿Con quién quieres iniciar?”.
Gray, en lugar de responder, tomó a Blake de los hombros, haciéndola recostarse sobre la cama.
Yang, esperando que Gray simplemente empezara a follar con Blake, se sorprendió cuando este la tomó también, llevándola a recostarse sobre Blake.
Ambas se miraron sorprendidas, sin comprender qué quería lograr Gray.
Hasta que ambas soltaron un jadeo, sintiendo como eran penetradas al mismo tiempo.
Ninguna lo entendió al principio, y ambas se miraron para confirmar que de hecho, ambas estaban sintiendo lo mismo.
Gray presionó su mano contra la espalda de Yang, impidiéndole moverse mientras terminaba de introducir sus ahora dos penes.
“¡Hyaah~!”.
Yang sintió una nalgada que resonó por toda la habitación.
Provocando que su interior se estremezca sin control.
“G-Gray…”.
“Eso fué por preguntar algo tan absurdo.
Como si yo tuviera alguna preferencia por alguna.
Las amo a todas por igual.
No lo olvides”.
“N-no era mi intención-…
¡Hyaaah~!”.
Otra nalgada resonó, interrumpiendo lo que sea que ella fuera a decir.
“Y eso es por tener un culo tan grande y lascivo.
Joder, apenas y puedo contenerme.
Pero lo haré, porque sé cómo te gusta que te folle”.
Ella se mordió el labio inferior, sintiendo como Gray empezaba a moverse.
Blake jadeó débilmente sintiendo lo mismo.
Los pechos desarrollados de ambas presionaban contra los de la otra, haciendo que sus pezones, sensibles por la excitación y el constante placer, se rozaran entre sí.
La sensación del cuerpo de la otra contra el suyo no era nueva para ningúna, pero jamás de esta forma.
Ambas se miraron, con la visión nublada por el placer, y sin poder ni querer contenerse, ambas unieron sus labios en un descuidado beso.
Blake abrazó a Yang, mientras esta se apoyaba sobre los antebrazos.
Gimiendo mientras sus labios permanecían unidos.
Llevando sus lenguas a jugar con la de la otra.
Jadeando pesadamente cuando Gray presionaba un punto particularmente sensible dentro de cada una.
“Aahn~…
Incluso puedo sentir como presiona tu vientre contra el mío”.
Jadeó Blake pesadamente cuando ambas se separaron brevemente.
“Yo también…
Ummh~…
Cada vez que empuja tan profundo, siento como tiemblas”.
Se rió Yang entre gemidos.
“Nnmh~…
Pues tú apenas pareces poder aguantar …
Aaahn~…
Cuando él presiona tan profundo”.
“Jeje~…
¿Ahora quieres apostar quién aguanta más?.
Mmnh~”.
“¿Por qué lo haría?…
Aahh~…
Ambas sabemos que no puedes resistir cuando Gray se pone rudo…”.
“Simplemente me gusta…
Aaah~…
Cuando es gentil”.
“Pues- ¡Haaaaah~!”.
“¡Ooouhh~!”.
Ambas tuvieron que detener su discusión cuando Gray empujó su entrepierna, presionando constantemente la zona más profunda de ambas.
“Me sorprende que discutan sobre quién aguanta más.
Cuando ninguna puede soportar cuando me dejo llevar”.
Comentó Gray con una sonrisa.
Tanto Yang como Blake jadeaban con fuerza, temblando de forma visible mientras el pene de Gray seguía presionando con fuerza sus úteros.
Ella intentaron mirarlo, pero fueron incapaces de hacer nada cuando este empezó a moverse lentamente, sacando sus pollas del interior de ambas.
Ninguna sabía por qué, pero podrían jurar que su interior estaba apretando más de lo habitual.
Sentían algo diferente, como si el glande de Gray fuera un poco más grande de lo de lo que recordaban.
Y sabiendo que él podía cambiar su apariencia prácticamente como quisiera, bien podría ser ese el caso.
Ruby se recuperó lo suficiente como para levantarse nuevamente, mirando con fascinación la imagen frente a ella.
Gray, con dos penes, penetrando a su hermana y a la novia de su hermana.
Mientras ambas gemían sin poder hacer nada más que dejarse inundar por el placer.
Ella gateó hasta estar detrás de Gray, rodeando a éste con sus manos y llevándolas hasta los pectorales de este.
“¿Por qué no lo haces más rápido?”.
Preguntó la menor de las hermanas.
“¿R-Ruby?…”.
Murmuró Yang con nerviosismo.
“No puedo hacer éso.
Ellas no son como tú, Ruby.
Ambas prefieren hacerlo más lento”.
Respondió Gray sin detener sus lentas pero constantes embestidas.
“¿Eh~?.
¿En serio?”.
Ruby les dió a ambas una sonrisa burlona.
“Quizás solo necesitan acostumbrarse, ¿No?.
¿Qué tal si les doy una ayuda?”.
Antes de qué ninguna de ellas pudiera terminar de procesar las palabras de Ruby, ésta tomó las caderas de Gray, y las empujó con fuerza, obligando a Gray a penetrarlas con más fuerza de lo que ambas podían esperar.
“¡Aaah~!.
¡Ruby!.
¿Qué haces!”.
Yang preguntó con una voz temblorosa.
“Simplemente estoy ayudando~”.
Se rió esta, antes de empezar a empujar nuevamente a Gray.
“Ghu-.
Ooh~…
¡Gray, detenla!”.
Suplicó Blake.
“No puedo”.
Respondió Gray con un jadeo.
“¡Claro que puedes!”.
Replicó Yang.
“M-mierda…
¡Ooooh~!.
R-Ruby, basta…
Es demasiado”.
“Jejeje~.
Dejen de resistirse.
Es mejor si solo aceptan todo el placer”.
Gray no hizo nada para detener a Ruby.
Moviéndose al ritmo que ella dictaba con sus manos.
Blake y Yang solo pudieron gemir y jadear con fuerza, incapaces de moverse de su lugar mientras con cada embestida, oleadas de placer invadían sus cuerpos, dejándolas sin apenas fuerzas.
Las embestidas continuaron por unos segundos que se sintieron eternos para Yang y Blake, hasta que finalmente, incapaces de resistir más, ambas se corrieron.
El interior de ambas apretó con fuerza contra los dos penes de Gray.
Dejando fluir sus jugos vaginales sobre Gray.
Casi inmediatamente después, Gray también llegó al clímax, empujando su entrepierna mientras sus pesadas bolas se contraen con fuerza.
Dejando salir la enorme carga que contenían dentro de cada una.
“¡Uuuooh~!”.
“¡Aaaaahn~!”.
Tanto Yang como Blake gimieron con fuerza al sentir sus vientres ser llenados por el denso y cálido líquido.
Jadeando pesadamente cuando los disparos de semen finalmente cesaron.
Gray sacó sus dos penes del interior de ambas, rociando un poco más sobre el trasero de Yang cuando finalmente logró que salieran.
Ambas respiraban pesadamente, casi aturdidas por lo intenso que había sido su orgasmo.
Gray casi se sintió culpable por ambas.
Casi.
“Ahora sigo yo, papi~”.
Ronroneó Ruby al oído de Gray.
Dejándose caer sobre la cama con las piernas completamente abiertas.
Mostrando tanto su coño empapado con sus propios jugos, como su ano ligeramente tembloroso.
“Usa los dos.
Quiero que violes mi vagina y mi culo al mismo tiempo”.
“¿Segura?”.
Incluso si preguntó éso, Gray ya estaba alineando sus dos penes contra los agujeros de Ruby.
Ella se mordió el labio inferior, asintiendo.
“Sí.
Por favor.
Y no te contengas.
Quiero sentirlo todo.
Así que úsame como quieras, papi~”.
Gray no necesitó que Ruby se lo dijera dos veces.
Él introdujo ambos penes en ambos orificios.
Provocando que Ruby empezara a temblar visiblemente mientras apretaba los dientes.
Una ligera mueca de dolor se formó en su rostro, aunque rápidamente se convirtió en una sonrisa nerviosa.
Que luego se transformó en una gran sonrisa llena de lujuria.
“¡A-a-aaaahn~!”.
Gimió de forma entrecortada Ruby.
Jadeando pesadamente mientras sentía como su interior era completamente llenado.
Recordó cuando lo hizo por primera vez con varios clones de Gray.
La sensación de ser usada por tantos de él la llenó de una emoción casi indescriptible.
No era como si le gustara hacerlo con varias personas.
Era más bien que la idea de que varios Gray la estuvieran penetrando la llenaba de una satisfacción que no sabía cómo medir Y ahora, incluso si solo era uno, podía sentir esa misma emoción.
“Haa…”.
Jadeó Gray pesadamente.
“Uf…
Estás tan apretada…”.
“Sí.
Ésto es por tí, papi~.
Por favor, no pares.
Házmelo más duro”.
Gray empezó a moverse, primero lentamente, sintiendo como el culo de Ruby apretaba con demasiada fuerza.
Aunque lentamente parecía acostumbrarse más y más al tamaño de su polla.
Él tomó los muslos de Ruby, levantando sus piernas e inclinando la entrepierna de esta más arriba, antes de empezar a embestirla con más fuerza.
“¡Aaaahn~!.
¡Sí!.
Así…
¡Oooh~!.
¡Esto es tan bueno!.
¡Mmmnh~!”.
En éste punto, Ruby ya no era consciente de nada más a su alrededor.
Ni siquiera de la mirada completamente sorprendida de su hermana y Blake.
Las cuales no podían dar crédito a la escena frente a ellas.
“Dioses…”.
Murmuró Blake.
“No sabía que Ruby fuera tan…”.
Ella no encontró palabras para describir correctamente la idea que quería expresar.
“Tan…”.
Yang tampoco parecía saber.
Aunque sí recordó alguien similar.
“Cómo mamá”.
Las embestidas de Gray continuaron sin pausa.
Con cada empuje, sus pesadas bolas golpeaban contra el culo de Ruby, enviándole una extraña sensación de dolor mezclada con placer.
Mientras, Ruby apenas parecía consciente de nada más allá del placer.
Su expresión era completamente descuidada, con los ojos casi en blanco y la boca abierta.
Jadeando y gimiendo sin control.
“¡Oooogh~!.
¡Uuuoh~!.
Mmmnh~…
¡Aaaahn~!”.
Ruby se aferró a las sábanas sobre su cabeza, sintiendo como con cada empuje, su límite se aceecaba.
“No pares.
¡No pares!.
Aaahn~…
Aaahh~.
Sí.
Más…
¡Más~!”.
Gray la complació con gusto, subiendo sus caderas aún más, antes de empujar con fuerza, golpeando el punto más profundo del interior de Ruby.
Haciéndola gemir con incluso más fuerza.
Ésto continúo por un rato más.
Con Gray azotando el necesitado coño de Ruby sin piedad, mientras esta apenas era capaz de respirar entre gemidos y pesados jadeos.
No quedaba nada en su expresión que no fuera absoluto éxtasis.
Completamente embriagada por el placer.
“S-sí…
Yo…
A punto…
¡Oooooohh~!”.
Con una última embestida de Gray, Ruby finalmente llegó al clímax.
Soltando sus fluidos de amor contra Gray.
El cuál continúo con su asalto por unos segundos más, hasta que finalmente él también llegó a su límite.
“¡Siiiii~!.
Aaaaaaah~…”.
Gruesos disparos de semen llenaron el vientre de Ruby, hinchando visiblemente este, antes de que su coño no pudiera contener más, desparramando la espesa semilla de Gray.
Para Yang y Blake cada disparo era audible.
Llevándolas de una sorpresa y anticipación que no supieron manejar.
La excitación no hizo más que crecer en cada una.
Ahora mismo, sus coños se sentían vacíos sin la virilidad de Gray dentro de ellas.
Con un pesado suspiro, Gray se separó de Ruby, dejando a la pobre completamente aturdida sobre la cama, apenas respirando mientras la consciencia la abandonaba.
Gray se giró hacia sus otras dos compañeras, y con una sonrisa hambrienta y una mirada depredadora, preguntó.
“¿Quién sigue?…”.
Ambas solo pudieron tragar de anticipación mezclada con creciente lujuria.
.
.
.
Fin—.
En el próximo yá van a viajar.
Quiero avanzar yá la trama, 54 capítulos y aún falta para Beacon.
Creo que en este punto es inevitable que el prota llegue completamente op a Beacon.
Y eso que aún me faltan habilidades por desarrollar.
Falta la de Vernal, que realmente no sé que debería ser.
Si alguien tiene algunas sugerencia s, estoy feliz de leerlas.
También falta terminar lo de Amber.
Aunque de momento ella no es prioridad.
Y también Winter, aunque con ella ya empecé a hacer cosas.
Glynda y Neo también.
Neo debería ser fácil, como con Vernal.
Aunque con Glynda aún no sé cómo debería hacerlo.
Pero bueno.
Escucho sugerencias.
Hasta el siguiente capítulo.
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Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com