RWBY: Hentai System - Capítulo 55
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55: Capítulo 55 55: Capítulo 55 “¿Te vas?”.
Preguntó Winter con…
¿Decepción?.
Era extraño de ver.
Pero parecía ser el caso.
Ahora estaba, o al menos uno de mis clones, estaba en la oficina del director Ozpin.
Junto a Winter y Glynda.
La razón, había venido a avisarles que saldría de viaje por unos días.
“Sí”.
Asentí.
“Tengo unos asuntos que atender en Menagerie.
La diosa, aparentemente formó un culto entre los faunos.
Debo ir, porque ella les dijo que yo era un mesías que los salvaría.
Qué de alguna manera, traería la paz entre faunos y humanos”.
Noté como los ojos de Ozpin se abrieron sutilmente, como si estuviera considerando cosas.
Una sutil sonrisa se formó entre sus labios, mientras él juntaba sus manos encima de su escritorio.
“Ya veo…
Eso es algo bastante nuevo.
Sin embargo, puede resultar beneficioso para nuestra causa”.
Glynda alzó una ceja.
“¿Lo será?”.
Ozpin asintió.
“Por supuesto.
Siempre he tratado de fomentar la paz e igualdad entre faunos y humanos.
Sin embargo, el germen del odio está muy arraigado entre ambos lados.
Un mesías que pueda mediar entre ambos es algo que puede finalmente poner fin a todo ese odio acumulado por siglos”.
“Paz entre faunos y humanos…
¿Es posible?”.
Preguntó Winter.
“Eso espero, señorita Schnee”.
Respondió Ozpin.
“Sé que usted ha peleado contra el colmillo blanco por años.
Pero éso no debe ser razón para perder la esperanza”.
“Incluso dejando de lado mi propia experiencia personal con el colmillo blanco, veo difícil que ambas partes simplemente olviden todos los años de odio y conflicto”.
Formuló Winter.
“Nadie dijo que sería fácil.
Pero la dificultad no debería disuadirnos, cuando nuestro objetivo es el final de esta lucha”.
Argumentó Ozpin con la misma calma que lo caracterizaba.
Solo para darme una pequeña sonrisa.
“Lo que me lleva a pensar en otro tema.
Recientemente, las bandas criminales de Vale han estado particularmente tranquilas.
He escuchado rumores de una lucha de poder reciente, y que la banda que opera justo aquí, en el centro de Vale, se hizo con el control de todo el crimen organizado.
Esto, bajo el mando de un nuevo líder.
Uno al que llaman, El hombre Gris”.
“Oh…
Jajaja…
Sí.
Éso fuí yo”.
Glynda y Winter me miraron con distintos grados de incredulidad.
“¿Es un criminal ahora, joven Gray?”.
Preguntó Glynda con una ceja levantada y una mirada de desaprobación.
“En mi defensa, simplemente lo hice para que los hombres de Raven no tuvieran que atacar aldeas para subsistir”.
Respondí, levantando las manos en señal de rendición.
“Pensé que de esa forma, personas inocentes no saldrían heridas, o algo peor.
Y Raven y su grupo se mantendrían ocupados con cosas menos violentas que yo mismo pudiera monitorear”.
“Podrías haberlos entregado a la ley”.
Propuso Winter.
“Sé que sientes aprecio por Raven, incluso si es una criminal.
Pero sus acciones y las de sus hombres no pueden pasarse por alto”.
Suspiré.
“Sí.
Mira, realmente no es que me agrade la idea de todos los crímenes que cometieron.
Pero meterlos a la cárcel sería un desperdicio.
Si los mantengo aquí, mientras controlo el crimen, puedo ayudar a reducir los incidentes más violentos…
Cómo hace un par de días.
Una chica llegó junto a otros dos, buscando a Roman para robar una cantidad ingente de Dust.
Posiblemente para hacer un ataque terrorista”.
“Roman…”.
Murmuró Glynda.
“¿Roman Torchwick?.
¿El ladrón?”.
“Sí.
Ahora él y su socia trabajan para mí.
Es un tipo agradable cuando lo conoces”.
Winter se llevó una mano al rostro mientras suspiraba.
“¿Tienes alguna clase de fijación con los criminales?”.
“Jaja.
No lo creo.
Además, también hubo un incidente con algunos miembros del colmillo blanco.
Ellos…
Secuestraron a una de mis compañeras, que resulta ser una ex-miembro de ese grupo.
Pero por suerte, logré encontrarla ese mismo día.
Incluso mis hombres entregaron a parte de los responsables a la policía”.
Ozpin tarareó.
“Así qué ese evento fué obra suya…
Sin embargo, dijiste que solo una parte fué entregada a las autoridades.
¿Qué pasó con el resto?”.
“No estaban cuando llegamos.
Incluyendo al líder del grupo.
Un tal Adam Taurus”.
Respondí, aclarando la posible acusación de Ozpin sobre si yo había matado al resto.
Winter pareció reconocer el nombre.
“¿Adam Taurus está aquí?.
¿En Vale?”.
“Creo que yá no.
Mis hombres están buscándolo, la última vez que fué visto, fué cerca de los almacenes del muelle.
Pero seguramente yá salió de Vale”.
Respondí, sin poder ocultar el atisbo de decepción en mi voz.
“Aparentemente, él se separó del resto del colmillo blanco.
Incluso mató a muchos de sus antiguos compañeros.
Porque ellos no estaban de acuerdo con sus nuevos métodos y querían salir”.
“Eso no me sorprende…”.
Murmuró Winter con veneno en su voz.
“Adam Taurus siempre fué una espina en Atlas.
Una particularmente molesta, sus métodos siempre fueron innecesariamente crueles.
Mataba personas desarmadas, simplemente porque eran humanos.
Destruía cargamentos, incluso si no había beneficios para él y su grupo”.
“Fué por eso que Blake lo dejó”.
Comenté.
Winter pareció pensar en éso.
“Blake…
¿Hablas de Blake Belladonna?.
La hija de los fundadores originales del Colmillo Blanco”.
Asentí.
“Ya veo.
Siempre habíamos teorizado que esa era la identidad de su compañera.
Pero nunca pudimos confirmarlo.
¿Y dices que ella lo abandonó?”.
“Sí.
Ahora está viviendo conmigo”.
Winter resopló con una pequeña sonrisa sin diversión.
“¿Y dices que no sientes fijación por criminales?”.
“Sí.
Admito que viéndolo así es extraño.
Pero Blake ya no es una criminal”.
“Pero lo fué.
Cometió crímenes contra Atlas.
Y no ha respondido por ellos”.
Suspiré pesadamente.
“Sí.
Sé que Blake cometió crímenes.
Pero ella cambió….
Ella lo hizo porque no veía otra manera.
Incluso ahora quiere ser una cazadora.
Ella planea inscribirse en Beacon el siguiente semestre”.
Ozpin y Glynda alzaron una ceja.
“¿Inscribirse aquí?”.
Preguntó Glynda con incredulidad.
“Eso es ridículo.
Ella no-“.
“Ella será bienvenida aquí”.
Finalizó Ozpin, sorprendiendo a Glynda y Winter.
“Una futura estudiante prometedora.
Es algo que no podemos dejar pasar”.
“Ozpin…”.
Glynda cruzó los brazos.
Claramente en contra de las palabras del director.
“¿Acabas de escuchar lo mismo que nosotras?.
Esta Blake claramente es alguien con asuntos pendientes con la ley.
No podemos dejarla impune”.
“¿Acaso la única forma de pagar los crímenes de alguien es meterlo en una fría celda durante un par de años?”.
Preguntó el director.
“No sería más beneficioso para todos, si esta chica usa sus habilidades para ayudar a la humanidad”.
“Ese no es el punto, Ozpin.
Ella hasta hace no mucho, era miembro de un grupo terrorista”.
“Y salió de dicho grupo, por su propia voluntad.
Por sí sóla, ella se dió cuenta de sus acciones.
Y a pesar del peligro que esto podría tener para su propia vida, como el joven Gray acaba de confirmar, decidió salir.
Y ahora, parece querer enmendar sus acciones siendo una cazadora.
Así qué vuelvo a preguntar.
¿No sería mejor tenerla aquí?.
Encaminandola por un buen sendero.
Mientras ella hace algo verdaderamente productivo para la sociedad, ¿En lugar de pudrirse en prisión, desperdiciando todo su potencial?”.
Glynda y Winter parecían estar igualmente inconformes con la postura de Ozpin.
Sin embargo, quizás por lo pragmático y lógico de su argumento, ambas decidieron dejarlo ahí.
“¿Hay algún otro criminal del que quieras informarnos?”.
Preguntó Glynda tras suspirar pesadamente.
“No.
Creo que no…”.
Me reí por lo bajo.
Creo que podía entender su frustración.
Sin embargo, creo que por ahora, no tenía ninguna otra criminal viviendo conmigo.
“Bueno.
En otro orden de ideas…”.
Empezó Ozpin con una pequeña sonrisa satisfecha.
“¿Qué avances hay con respecto a Amber?”.
“Su alma ya está estable.
Logré reparar todo el daño usando fragmentos de mi propia alma creados con mi Aura.
Por lo que su vida ya no debería correr peligro.
Aunque no sé cuándo podría despertar”.
Glynda, ya habiendo superado su disgusto con Ozpin.
Preguntó.
“¿Fragmentos de tu alma?…
¿No es éso…
Demasiado peligroso?.
¿Mezclar tu alma con la de ella no es como…
Reescribir el alma de Amber?”.
“Realmente no lo sé.
Los fragmentos que creé fueron usando mi Aura, justamente para no provocar algún efecto extraño en el alma de Amber.
Sin embargo, puede que el alma de ella ahora esté…
Diluida.
Por llamarlo de alguna manera.
Su alma debería anteponerse a los fragmentos que puse…
En teoría”.
“¿En teoría?”.
Preguntó Winter.
“Lo sé.
Esto también es nuevo para mí.
Realmente solo traté de hacer lo mejor que pude para salvarla.
Pero, sin los fragmentos faltantes de su alma, fué lo mejor que se me ocurrió”.
Los tres asintieron con un suspiro.
El tema de Amber no era tan simple como ponerle una bandita y esperar a que se cure.
El tema con el alma era demasiado delicado.
Y aunque podría pedirle ayuda a la diosa, realmente no sabía si ella querría, y si lo hiciera, conociéndola, quizás haga algo extraño con el alma de Amber.
Cómo hacerla una esclava sumisa para mí.
“Bueno.
Entonces le deseo buen viaje, joven Gray”.
Dijo Ozpin finalmente.
Poniéndose de pie y extendiendo su mano.
“Espero verlo nuevamente.
Si es posible, antes de que inicie el nuevo semestre”.
Me levanté, tomando su mano en un apretón.
“Gracias.
Pero solo serán un par de días.
Una semana a lo mucho.
Luego de eso volveré.
Y realmente estoy ansioso por entrar yá a su escuela”.
“Trataré que su estancia aquí sea lo más agradable posible”.
No lo dudaba.
Con éso dicho, me preparé para deshacer el clon, pero noté como Winter parecía querer decir algo.
Parecía algo inquieta, pero no dijo nada.
Incluso cuando le pregunté.
Así que finalmente el cuerpo de este clon se desvaneció en una luz grisácea.
Dejando solos a los tres presentes en la oficina.
.
.
.
Winter suspiró, intentando disimular su creciente inquietud.
“No es propio de una especialista dudar como una adolescente, señorita Schnee”.
Pero por supuesto, el director notaría su estado de ánimo.
Ella calmó su expresión, adoptando su yá interiorizada actitud seria, propia de su rango.
“No tengo idea de lo que habla, director”.
“¿No?.
Bueno, quizás simplemente sea la edad la que empieza a afectarme.
Ya no soy tan joven como antes.
Pero podría jurar que usted quería unas últimas palabras con el joven Gray”.
“Simplemente estoy algo…
Decepcionada, de que él haya prescindido tan fácil de su entrenamiento”.
Respondió de forma uniforme.
“Sin embargo, él sólo tomará unas pequeñas vacaciones.
Aunque no del todo, si lo que dijo es correcto, debe atender asuntos serios.
Un culto a su nombre no es poca cosa.
Si las cosas se complican, podría generar un sismo ideológico y religioso entre los faunos”.
Glynda miró a Ozpin alarmada.
“¿Entonces por qué lo dejamos ir sólo?”.
“¿Quién mejor para ocuparse de los asuntos de una religión, que la propia figura eje de dicha religión?”.
Preguntó el director, sin esperar realmente una respuesta.
Aunque Glynda sí tenía una.
“¿Dejarás algo tan serio en manos de un adolescente amnésico con problemas para controlar su líbido?.
Ozpin, ¿No crees que pones demasiada confianza en él?”.
“Quizás.
Pero ¿Qué más puedo hacer?.
Qrow se fué.
Y no tengo más agentes de confianza a los que pueda enviar a mantenerlo vigilado.
Además, ¿Te recuerdo que estamos tratando con una diosa completamente desconocida para nosotros?.
Sin importar lo que hagamos, esta diosa puede simplemente hacer lo que quiera, tenemos suerte de que por el momento, no parece tener ningún plan que afecte de forma negativa a la humanidad”.
Winter estaba por ofrecerse a cumplir la tarea de vigilar a Gray, sin embargo, lo descartó de inmediato al recordar el lugar en donde estaría.
Una Schnee, en el principal centro poblacional fauno.
Sería una estupidez.
Glynda suspiró derrotada.
“¿Así qué simplemente nos resignamos al criterio de un chico hormonal que está más preocupado por fornicar con criminales que por cualquier otra cosa?”.
“Me gusta más la idea de nadar con la corriente.
Usemos todos los recursos que podamos para sacar beneficio de esto.
Si la diosa quiere el beneficio del joven Gray, y el joven Gray quiere el beneficio de sus compañeras.
Entonces, hagamos que sus compañeras se mantengan a salvo y de nuestro lado.
Con eso, el joven Gray estará de nuestro lado, y por consiguiente, la diosa también”.
Winter soltó un suspiro cansado.
“¿Cuándo se volvió tan complicado el mundo?…
Casi extraño cuando lo más complicado con lo qué tenía que lidiar eran los terroristas que querían matar a toda mi familia”.
“El mundo siempre fué complicado, señorita Schnee…”.
Admitió Ozpin sin humor.
“Solo que ahora es consciente de cuánto…
Sin embargo.
No debería estar tan tensa.
Siéntase libre de tomar unas pequeñas vacaciones también.
Con el joven Gray de viaje, ya no tiene ninguna responsabilidad aquí.
Aproveche para tomarse un respiro”.
“Gracias…
Pero no se me da bien relajarme”.
“Siempre hay una primera vez, ¿No?.
Vale tiene lugares hermosos que podría visitar”.
“Entiendo.
Aunque si no es mucha molestia, me gustaría quedarme aquí.
Necesito un lugar donde pulir mis habilidades.
Si Gray vuelve en solo una o dos semanas, necesitaré estar lista si quiero poder seguir entrenandolo”.
Glynda alzó una ceja.
“¿Ya es tan fuerte?”.
“Más de lo que imaginan…
La única razón por la que no me vencía durante nuestros entrenamientos, era porque se limitaba a sí mismo.
Si él diera todo de sí, me vencería”.
Eso preocupó a Glynda.
Mientras que a Ozpin lo dejó satisfecho.
.
.
.
En algún asentamiento, lejos del reino de Vale, casi adentrándose en la frontera con Vacuo, había un pequeño asentamiento.
El lugar era usado por transeúntes como un punto de referencia.
También como un punto de encuentro entre comerciantes.
Así como un sitio para descansar para quienes cruzaban el largo viaje entre reinos a pie o a lomos de algún caballo.
Era un lugar grande, no como una ciudad de los reinos principales.
Pero mucho más grande que el asentamiento promedio.
Esto a pesar de no recibir apoyo de ningún reino.
Todo por la cantidad de dinero que entraba de forma regular por los mismos viajeros.
El asentamiento estaba amurallado, con grandes paredes de ladrillo de arenisca; como el resto de los edificios.
Aunque estos también estaban construidos en madera.
La poca que se podría encontrar en un sitio tan cercano al desierto.
Uno de estos edificios, un bar, estaba ocupado por la típica clientela que esperarías en un lugar como éste.
Un puñado de cazadores retirados, ex-militares, bandidos y cazarrecompensas.
Cada uno simplemente atendiendo sus propios asuntos, sin preocuparse por los demás.
O bebiendo para olvidarse de sus propios asuntos.
O al menos la mayoría.
Un par de hombres entró al bar.
Abriendo las puertas dobles bruscamente.
La mesera, la única empleada aparte del dueño, se estremeció al verlos.
Una mujer de no mas de treinta años, de pelo negro y corto, con marcas alrededor de su cuello y muñecas, que reflejaban alguna clase de atadura.
Aunque el rasgo más distintivo, eran sus largas orejas de caballo sobre su cabeza.
“Vaya, vaya…
Pero si es la pequeña perra que logró escapar”.
Uno de los recién llegados vociferó de forma exagerada.
Mientras una sonrisa cruel se formaba en su rostro.
El otro se rió con una malicia que igualaba a la de su compañero.
“¿Sabes cuánto tiempo pasamos buscándote?
Maldito animal”.
La mesera, temblando, intentó retroceder.
Encontrando su paso cortado por una de las mesas del lugar, provocando que casi cayera al suelo.
“P-por favor…
N-no me lleven…
Por favor…”.
“¿Qué no te llevemos?.
¿La escuchaste?.
Que no la llevemos, dice.
Desde que la situación en Vale cambió, es difícil encontrar buena mercancía como tú.
Así qué, ¿Cómo crees que se puso el jefe cuando te escapaste?”.
“Y-yo…
L-lo siento…
Pero por favor.
No puedo volver…”.
La mesera se arrodilló, mientras las lágrimas escapaban de sus ojos.
Completamente llena d e impotencia.
Ella miró a su alrededor, intentando pedirle ayuda a alguien.
Pero ninguno de los presentes parecía interesado en meterse en asuntos que no le convenían.
Prácticamente todo el mundo sabía que esos dos pertenecían a una banda muy importante en Vale y Vacuo.
Y ninguno tenía intenciones de involucrarse en una pelea con ellos, solo para salvar a una fauno.
Nadie, a excepción de uno.
“Oye, ¿Por qué no dejan a la señorita en paz?…”.
Apenas logró formular alguien sentado en una de las sillas de la barra.
Con una voz cansada y claramente ebrio.
Cubierto por una mugrienta y harapienta capa que apenas lograba ocultar su identidad.
Los dos sujetos recién llegados miraron al tipo que los interrumpió con sorpresa e incredulidad, antes de que ambos empezaran a reír.
“Hahaha.
Escucha amigo, no te metas en asuntos que no te incumben.
Nos llevaremos al pequeño animal con nosotros.
Y de paso, le daremos una pequeña lección por ser desobediente”.
Dijo el primero, mientras el segundo reía de forma errática ante las implicaciones.
El sujeto sentado en la barra suspiro mientras se ponía de pie.
“Maldición…
Uno ya no puede emborracharse tranquilo…”.
Ahora de pie, el sujeto se reveló como Qrow.
Sucio, con la barba incluso más descuidada, y claras señales de dormir poco en los últimos días.
Pero para la fauno en el suelo, se veía como su mayor esperanza.
Aunque los dos sujetos no parecían saber quien era.
Ambos sacaron sus armas, cada uno un revólver con un cañón que parecía ser más largo de lo que era necesariamente funcional.
El primero de ellos apuntó a Qrow, demasiado cerca de este, mientras con una sonrisa cruel dijo.
“Última advertencia, hijo de puta…
No te metas”.
Qrow se rascó la cabeza son un resoplido.
Negando mientras murmuraba algo incomprensible para los demás en el lugar.
Aunque seguramente estaba maldiciendo su suerte.
Y antes de que cualquiera de los dos intrusos pudiera reaccionar, Qrow ya estaba sobre el primero, tomando la muñeca con la que sostenía el arma, torciendo su mano con un crujido desagradable, mientras le daba un fuerte puñetazo debajo de la mandíbula que lo noqueó instantáneamente.
Fácilmente, un par de huesos rotos.
El segundo, presa del pánico y la sorpresa, intentó apuntar a Qrow sin éxito.
Qrow ya estaba sobre él, tomando su muñeca para desviar cualquier disparo de suerte, mientras le daba una fuerte patada directamente a su hombría.
El sujeto apenas logró soltar un quejido ahogado, antes de que Qrow lo golpeara nuevamente, noqueandolo igual que al primero.
Con ambos matones en el suelo, Qrow se permitió suspirar tranquilo.
Se tomó la molestia de mirar al dueño del lugar, el cuál, durante todo el conflicto, ni siquiera se molestó en intentar intervenir.
“¿Dejarías que se lleven a una empleada?”.
El dueño, sin molestarse en dejar sus quehaceres, simplemente respondió.
“Solo lleva dos días aquí.
Además, es una fauno.
La contraté sólo porque aceptó el pago mínimo”.
A Qrow no le sorprendió ésto.
Aunque sí lo molestó.
Él miró a la chica fauno, aún en el suelo, antes de suspirar.
Sacó su billetera, tomando unos cuantos billetes antes de tenderselos a la chica.
“Toma.
Vete de aquí.
Si mandaron a estos dos, seguramente van a venir más”.
La chica, de forma temblorosa, tomó el dinero.
Aún aturdida por lo que acaba de ocurrir.
“G-gracias…”.
Qrow no se molestó en mediar más palabras.
Ya había pagado por sus bebidas, y ya tenía su petaca llena de alcohol.
Así qué, sin más asuntos que atender, simplemente salió del lugar.
Esperaba poder salir sin más problemas.
Sin embargo, no pasaron treinta segundos desde que salió, cuando escuchó a la chica fauno corriendo detrás de él mientras lo llamaba.
“¡Espera!.
¡Por favor, espera!”.
Qrow suspiró débilmente.
“¿Qué quieres?”.
“¡Llévame contigo!”.
Respondió ella con la respiración acelerada.
“No”.
Y siguió caminando.
“¡Por favor!”.
Volvió a suplicar la chica fauno.
“No tengo a dónde ir.
Por favor.
Llévame”.
“Escucha, linda.
Solo te salvé porque…
Olvídalo.
Solo, no deberías viajar conmigo.
Mi semblanza solo trae desgracia a la gente a mi alrededor.
Si vienes conmigo, lo que pasó en el bar será un buen día en comparación”.
“No me importa…”.
Respondió ella.
“Yo sólo…
Quiero escapar…
Por favor.
Yo…
No tengo familia, ni un lugar a donde volver.
No me importa si me pasa algo malo.
Cualquier cosa será mejor que volver con los que me tenían…”.
Qrow la miró, rascándose detrás de la cabeza mientras hacía todo lo posible por callar la pequeña voz de la consciencia que seguía susurrando en su mente.
No ayudó que la chica estaba a punto de llorar mientras se aferraba a su capa como si fuera un salvavidas.
Qrow finalmente suspiró.
Lamentándose por sus próximas palabras, incluso antes de pronunciarlas.
“…
Bien…
Vámonos.
No queremos llamar más la atención”.
La chica fauno lo miró con renovada esperanza.
Caminando junto a él mientras le agradecía a cada segundo que pasaba, para más molestia de Qrow.
“S-soy Darcy, por cierto”.
“No recuerdo haberte preguntado…
Darcy”.
Así, ambos salieron del asentamiento.
Sin ser conscientes de una tercera figura encapuchada que los observaba desde la distancia con una pequeña sonrisa.
.
.
.
Fin—…
El plan era ya hacer la llegada a Menagerie, pero surgieron cosas.
Y una cosa llevó a la otra.
Y terminé escribiendo ésto.
Sinceramente, me gustó, no era lo que esperaba, pero estoy satisfecho.
Además, mini aparición de Qrow, ¡yay!.
Trataré de hacer mas capitulos con él.
Como una trama secundaria.
Porque honestamente, me gusta mucho el personaje.
En el siguiente capítulo sí debería ser yá la llegada a la isla de las milfs con orejas de animales.
Aunque aún no me decido por cuánto dedicarle a esto.
Veré que hago mientras escribo.
Y ya.
Espero les haya gustado.
Hasta el siguiente capítulo.
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Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com