RWBY: Hentai System - Capítulo 59
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Capítulo 59: Capítulo 59
“…Solo por esta vez”.
“Por supuesto, mi señor Gray”. Asintió con una sonrisa, la mujer con cuernos de vaca de pie frente a mí.
Incluso si dije eso, debía admitir que ser mimado por un grupo de mujeres hermosas se sentía muy bien.
Ahora estaba sentado en el sofá de la sala de la residencia Belladonna. Con Kali sentada a mi lado, abrazada a un costado, mientras mi mano estaba alrededor de su cintura, peligrosamente cerca de su trasero. Aunque estoy seguro que a ella no le molestaría que bajara mi mano un poco más.
Mientras las demás mujeres, según ellas; atendían mis necesidades. Una de ellas estaba masajeando mis pies, mientras otra me daba algunas pequeñas frutas, directamente a la boca. Y otra de ellas me servía una refrescante bebida en un vaso con sorbete.
Me sentía como un rey. O más bien, como un díos. Aunque supongo, que lo era para ellas.
“Entonces…”. Empecé. “Hablenme sobre este Grimm que hay en el bosque”.
” El perro infernal, mi señor Gray…”. Empezó Kali. “Es un enorme Grimm que ha estado rondando los bosques desde hace años. Según los que lo han visto, mide casi tres metros y tiene tres cabezas. Garras y colmillos como cuchillas y una fuerza descomunal”.
“Entiendo…”. Murmuré. “¿No han podido contratar algunos Cazadores que se encarguen de este Grimm?”.
Una de las mujeres a mi alrededor respondió. “La mayoría de los cazadores son humanos. Y a la mayoría de humanos no les interesa lo que suceda aquí”.
“Ya veo…”. Suspiré. Sabiendo perfectamente que ella tenía razón. “¿Y qué hay del otro lado de la isla?. En el desierto que ví al llegar”.
Kali respondió nuevamente. “Esas tierras son inhabitables. Hay un Grimm Leviatán viviendo en ellas. Lo llaman; el dragón de arena. Por suerte, la montaña sirve como barrera, sin embargo, muy pocos de los que se adentran en el desierto vuelven”.
Navy, la fauno de pelo castaño y orejas de conejo, añadió. “Incluso los Schnee intentaron adentrarse en el desierto hace ya muchos años. Ya que hay varias minas muy grandes de Dust. Sin embargo, el lugar resultó demasiado peligroso, incluso para la codicia de esa familia”.
“¿Qué tan grande es este Grimm del desierto?”. Pregunté. “¿Alguna lo sabe?”.
Kali asintió. “Dicen que es tan grande para rodear el desierto completo y morder su propia cola… Sin embargo, realmente su tamaño es de aproximadamente, unos díez a doce metros”.
Otra de las mujeres se unió. “Además, dicen que tiene placas tan duras que pueden resistir cualquier tipo de proyectil. Incluso misiles de Atlas. Sumado a que puede, moverse por debajo de la arena como si nadara, hace que sea prácticamente imposible matarlo”.
Mierda. Eso es demasiado. No creo que pueda afrontar algo así sólo.
Los hombres de Junior no servirían aquí. No estaban preparados para algo tan grande. Los de Raven, más de lo mismo.
Contratar Cazadores, sería muy costoso. Y éso si aceptaban el trabajo en primer lugar. Muy probablemente este Grimm ya era conocido entre los cazadores. Y si aún seguía vivo, debía ser por algo.
Aunque, hay algo que llamó mi atención. “¿Qué es un Grimm Leviatán?”.
“Son Grimm’s muy antiguos y muy grandes. Se dice que en cada reino hay al menos uno. Aunque generalmente no se mueven, por lo que no representan un peligro inmediato. Sin embargo, son de lejos los Grimm’s más peligrosos”. Respondí Kali nuevamente. “Algunos dicen que son los únicos Grimm’s que pueden dejar algunas partes de sus cuerpos al matarlos. Aunque no conozco a nadie que haya visto algo similar”.
Cierto, los Grimm’s se evaporan al morir. Entonces, estos Grimm’s ancianos deben ser otra cosa si son capaces de dejar algo atrás. Quizás la sustancia que los compone es más densa. O quizás, con los años, se van volviendo algo más. Probablemente para eso matan personas. Puede ser que las almas los hagan volverse más fuertes.
Eso explicaría por qué no devoran los cadáveres de quiénes matan, quizás, ellos consumen almas.
Aunque dejando de lado la posible alimentación de los Grimm’s. Aún quedaba el asunto de cómo resolvería esta situación con esos dos en específico.
Raven, sus hombres no eran muy fuertes, pero ella sí. Además, era una doncella. Tenía magia más allá de su Semblanza. Ella sería una buena opción para ayudarme a matar a estos Grimm’s.
Summer, ella era excelente combatiente. Además, estaban sus ojos plateados. Puede que no los haya visto en acción, pero si ella sabía usarlos a voluntad, sería una buena incorporación. Incluso si no tenía su arma con ella.
Winter también. Era quizás la mejor peleadora que conocía… Aunque, no tengo forma de contactarla…
Podría llamar a Ozpin… Aunque tampoco tengo su contacto… Pero Summer sí. En cuanto llegue, hablaré con ella para que contacte a Ozpin y le informe a Winter.
“Me encargaré del Grimm del bosque…”. Dije de repente, llamando la atención de las mujeres. “Llamaré a un par de personas que me ayudarán. Con la semblanza de una de ellas, deberían estar aquí hoy mismo”.
Las mujeres sonrieron, asombradas. “Como se esperaba de nuestro señor Gray”. Dijeron, entre alabanzas.
Antes, me hubiera molestado. Pero creo que yá me acostumbré a este trato. Además, realmente era agradable ser tan admirado.
Todas las mujeres giraron la mirada al escuchar las puertas abrirse. Yo yá sabía quiénes eran, debido a las memorias del clon con el que las dejé.
“Oh…”. Murmuró Summer, siendo la primera en entrar, al verme rodeado de todas las mujeres fauno, tratándome como la realeza. “¿Disfrutaste tu día?”. Preguntó, con un atisbo de celos en su tono.
“Bastante”. Asentí. “Les preguntaría sobre su día, pero yo estaba ahí. Yang, Ruby, Blake”.
Las demás llegaron en ese orden, saludándome con una sonrisa. “Parece que te divertiste”. Comentó Yang con una pequeña sonrisa acusatoria.
“Sí. Aunque ahora estábamos hablando sobre un asunto diferente…”. Dije, invitando a Summer, quién seguía de pie; mirando a Kali con celos, a sentarse a mi lado. “Aparentemente, hay un par de Grimm’s que están dando problemas a la gente de aquí”.
“Oh, ¿El dragón de arena y el perro infernal?”. Preguntó Blake, sin esperar realmente una respuesta. Claro, ella nació aquí, por supuesto que conocía a estos dos Grimm’s. “¿Vas a pelear contra ellos?”.
“Aún no…”. Negué. “Primero, necesito contactar a Raven y a Winter. Son las dos personas más capaces que conozco para ésto”.
La expresión de Yang se arrugó en disgusto. “¿Vas a traer a ésa mujer acá?”.
“Sí. Lo siento. Pero la necesito si quiero encargarme de forma segura de este asunto”.
Yang se cruzó de brazos. Resoplando en el proceso. “Hmp… Nosotros podemos pelear contra esos Grimm’s. Son solo dos. ¿Qué tan problemático puede ser?”. Preguntó.
“Uno de ellos mide más de diez metros”. Respondió Blake a su lado. “Dicen que las armas no le hacen daño, y puede moverse por debajo de la arena, como si estuviera nadando. No creo que sea algo que podamos enfrentar”.
Ante ese argumento, Yang no pudo responder.
“Ustedes tres se quedarán, solo llevaré a Summer”. Dije, ganando expresiones de sorpresa de las cuatro. “No voy a arriesgarme a que ninguna se lastime. Ustedes apenas son aspirantes a cazadores”.
“Tú también…”. Replicó Yang. “De hecho, ni siquiera has estado en una escuela”.
“No. Pero soy más fuerte que ustedes. Y puedo crear clones. Ni siquiera debo enfrentar a los Grimm’s directamente. Solo voy a ayudar a Summer, Raven y Winter, mientras ellas se encargan de la situación”.
Yang, aunque molesta, no pudo encontrar un argumento sólido contra eso. “Bien…”. Murmuró ella con un ligero puchero.
“Ni siquiera trajimos nuestras armas…”. Comentó Ruby. “No creo que podamos ser de mucha ayuda así”.
“No deben preocuparse por éso…”. Les dije. “Solo nos quedaremos aquí mientras tanto. Podemos pasar el rato mientras Winter, Summer y Raven se encargan de la situación, ellas son las que tienen experiencia en esto… Por cierto, Summer, llama a Ozpin y dile que quiero hablar con Winter”.
“Claro…”. Responde ella asintiendo. Estaba por levantarse y buscar su Scroll, sin embargo, parece que ella no quería separarse de mí. “Hm… Ruby, cariño, ¿Puedes traerme mi Scroll?. Está en la habitación donde dormí. Encima de la cama”.
“Claro, mamá”. Respondió Ruby, casi esprintando en dirección a los dormitorios.
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“Ya veo…”. Asintió Ozpin, del otro lado de la llamada, mientras juntaba sus manos encima de su escritorio. Winter estaba de pie a su lado, escuchando la conversación que acabamos de tener. “Ciertamente un Grimm clase Leviatán es un asunto de suma importancia”.
“Realmente no espero que derrotemos al grande ahora. La barrera montañosa lo mantiene a raya. Pero el del bosque si es un problema”.
“Entiendo. Fué prudente llamar, joven Gray. Incluso con lo poderoso que usted es, no debería subestimar una amenaza como esta”. Asintió Ozpin.
“Tomaré un bullhead ahora mismo para ir”. Anunció Winter.
“Espera, Winter”. La detuve. “Llamaré a Raven para que vaya a recogerte. Con su Semblanza, el viaje será de solo unos segundos”.
“¿Raven Branwen?…”. Preguntó ella lentamente. “Entonces también llamarás a esa mujer”.
“Sí. Raven es muy fuerte. Y sus habilidades nos vendrían bien aquí”.
“Eso es cierto”. Asintió Ozpin. “Raven fué de mis mejores estudiantes, junto con Qrow y Summer. Tener su ayuda puede ser una ventaja decisiva. Más aún con sus… Habilidades más especiales”.
“Ya veo…”. Respondió ella, manteniendo una expresión neutral. Parecía incómoda. Y me pregunté el por qué. Hasta que me dí cuenta. Alrededor mío habían varias mujeres con poca ropa, muy juntas de mí. Incluyendo a Kali, la actual líder de Menagerie.
Ozpin, también notando este hecho, soltó una pequeña risa. “Supongo que está disfrutando de sus pequeñas vacaciones”.
“Sí. Las mujeres de aquí son muy hospitalarias. Las vistas son muy hermosas y la comida es deliciosa”.
“Sí, eso puedo verlo…”. Murmuró Winter con una expresión plana. “Cómo sea. Dile a tu criminal que la espero en la entrada de la academia. Y que no tarde”. Con eso dicho, ella se marchó. Dejando a Ozpin solo en la llamada.
Ozpin, oliendo la posible situación que se formaba, comentó. “Parece ser que la señorita Schnee tiene… Asuntos con usted, joven Gray”.
Incluso si quería negarlo, no pude. “Sí… Puede ser… Hablaré con ella luego”. Dije, soltando un suspiro de derrota.
“Bueno. Si eso es todo, lo dejo, joven Gray. Disfrute el resto de su estadía allá”.
La llamada se cortó.
“Entonces…”. Empezó Kali de pronto. “Esta Winter que mencionaste… Es realmente Winter Schnee…”.
La miré. Notando un atisbo de molestia en su expresión. Al mirar a las demás mujeres, pude ver que ellas se sentían igual. Era de esperar, después de todo, los Schnee eran el enemigo número uno de la mayoría de faunos. Y con justa razón.
“Entiendo su descontento… Pero Winter es una aliada valiosa para mí. Además, ella se desligó de su familia. Ella ya no está relacionada con la compañía de su padre”.
Kali cerró los ojos, suspirando débilmente. “Si usted lo dice, mi señor…”.
“Sólo, denle una oportunidad…”. Dije, volteando a ver a las demás. “Sé que los Schnee no han sido las mejores personas con los faunos. Pero si quieren lograr la paz entre faunos y humanos, deberían ser capaces de intentar dialogar con ellos”.
“Dialogamos mucho en el pasado…”. Dijo una de ellas en tono bajo. Su expresión se arrugó levemente en molestia, sin embargo, trató de disimularlo, quizás por estar frente a mí.
“Sí, lo sé…”. Suspiré. “Pero les pido que intenten una vez más. Al menos no la antagonicen cuando ella llegue”.
Kali suspiró nuevamente. “Entendido, mi señor. Seremos hospitalarios con ella”.
“Gracias…”. Sonreí, tomando nuevamente el Scroll de Summer para llamar a alguien más.
Tardó unos segundos, pero finalmente Raven respondió mi llamada. Sorprendiendose de que hubiera sido yo y no Summer.
“Raven. Necesito un favor tuyo”.
“¿De qué se trata?”.
“Necesito que vayas a la academia Beacon y vengas junto a alguien. Winter Schnee”.
“¿La academia?…”. Preguntó ella con disgusto.
“Sé que no quieres ir y ver a Ozpin. Pero necesito que vayas. Solo será ir a la entrada principal. Winter te estará esperando. Las necesito a las dos para lidiar con un Grimm aquí en Menagerie”.
Raven suspiró con desgana y molestia, rascándose la cabeza. “… Realmente no tengo ganas de ir a esa escuela… Ni tampoco a esa isla”.
“Vamos Raven. ¿No quieres venir a verme?”. Pregunté con una sonrisa. “Estoy seguro que quieres pasar un rato conmigo”.
Ella frunció los labios, mirando nuevamente a la pantalla, dándose cuenta de lo que tenía a mi alrededor. “Parece que yá estás pasando un buen rato”.
“No sabía que podrías ser celosa”.
“No estoy celosa. ¿Por qué lo estaría?. No es cómo si fuera alguien especial para tí…”.
“Haa… Te gusta hacerte la difícil, ¿No?”. Suspiré, poniéndome de pie y terminando la llamada.
“¿Gray?…”. Me llamó Summer desde donde estaba sentada.
“Vuelvo enseguida. De cualquier forma, algún día tendría que probar esta habilidad”.
[VÍNCULO MÁS ALLÁ DE LA DISTANCIA
(Activado). -1,000 MANA ]
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Raven vió como la llamada terminó, sintiendo una punzada de culpa. Ella realmente no quería antagonizar a Gray. Sin embargo, verlo rodeado de todas esas mujeres la hizo sentir… Extraña.
Ella lo había negado, pero seguramente solo se sentía celosa. Celosa de no ser la principal. Y aunque sabía que ella misma había puesto esa distancia entre ellos, aún así no quitó el sentimiento de incomodidad al verlo con más mujeres.
“Haa… Supongo que es lo que hay…”. Murmuró. Ella solo esperaría a que él no esté enojado y la llame otra vez para aceptar ese favor que le pidió. Quizás matar un Grimm poderoso le levante el ánimo.
Sin embargo, la llamada nunca llegó. En su lugar, un destello de Aura grisáceo rompió el espacio frente a ella, y al momento siguiente, Gray estaba ahí. De pie mirándola fijamente con unos ojos que la pusieron nerviosa. No sabía si estaba enojado, pero la intensidad de esa mirada la hizo estremecer.
“Ah… ¿L-lo siento?… Maestro…”. Dijo, solo por si acaso.
Sin embargo, Gray solo sonrió de forma calmada antes de responder. “No. Un lo siento no servirá, Raven”.
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Winter soltó un ligero suspiro, sintiéndose impaciente. Sabía que no podría esperar que la mujer que Gray envío a buscarla, llegara de forma tan inmediata, pero por alguna razón, se sintió particularmente inquieta luego de esa llamada.
Ella sabía sobre el Grimm Leviatán de Menagerie. Después de todo, fué el mayor fracaso por el que pasó su padre administrando la compañía de su abuelo. El intento de establecer una mina en uno de los yacimientos más grandes de Dust del planeta, que resultó en fracaso cuando finalmente se dieron cuenta del enorme Grimm que habitaba ese desierto.
Ni siquiera todo el dinero de su padre pudo financiar la tarea de eliminar a ese Grimm. Según los informes, las armas más potentes de Atlas apenas y le hacían algo en ese entonces. Y sumado a que la otra mitad de la isla fué cada vez más habitada por Faunos, simplemente no valía la pena los riesgos y el esfuerzo.
Causar una posible masacre de Faunos como daño colateral no era precisamente algo bueno para los accionistas. Incluso con todo el racismo que existía.
Pero aparte de la posible amenaza de un Grimm de quince metros, le preocupaba cómo sería recibida por los locales en Menagerie. Ella no era tonta, sabía perfectamente que su familia era odiada por buena parte de la comunidad Fauno. Y en cierta medida, entendía perfectamente el por qué. Su padre se encargó personalmente de formar esa reputación.
Aunque, sería ingenuo culpar solo a su padre. Ella misma había hecho cosas. Incluso si fueron para defender a su nación y a su familia. Había derramado suficiente sangre Fauno como para ganarse una reputación entre ellos. Especialmente entre el colmillo blanco.
“Sin embargo, parece que realmente Gray puede ganarse su confianza…”. Murmuró, solo para que su expresión se arrugara en ligero disgusto al recordar la imagen de él, rodeado de al menos unas díez mujeres semidesnudas. “Demasiada confianza…”.
Ella giró su mirada al escuchar pasos acercarse. Dándose cuenta de que eran el propio Gray, junto a una mujer de pelo negro y alborotado, que tenía una expresión curiosa en su rostro. Como si fuese una niña regañada.
La mujer cargaba un arma, una enorme vaina con mecanismo de revolver, en la cuál parecía haber una gran cantidad de hojas de espadas, que parecían hechas de Dust.
Lo que la hizo llevar su mano hasta su propia arma atada a su cadera, en caso de ser necesario.
“Winter…”. La saludó Gray al verla. “Lamento la demora. Tuve que venir personalmente…”. Dijo eso último mientras le daba una mirada de desaprobación a la mujer a su lado. La cuál volteó la mirada, avergonzada y enojada.
“No hay problema…”. Dijo ella, descartando ese asunto. “Supongo que ella es Raven Branwen”.
Raven alzó una ceja. “¿Me conoces?”.
“Eres una reconocida bandida. Líder de una de las bandas más infames en Vacuo. Sí, te conozco bien”.
“Ah. Éso…”. Raven se rascó el pelo. “Lo siento, niña. Ya no soy esa mujer. No soy ninguna bandida. Y tampoco soy líder de ningún grupo”.
“Pero lo fuiste”. Winter entrecerró los ojos, mirando fijamente a Raven. “Y aún no has pagado por todos tus crímenes”.
“Ok. Suficiente…”. Gray las interrumpió, aplaudiendo. “Yá hablamos de esto, Winter. Tenemos asuntos que atender”.
Winter, aunque quería objetar, aceptó, soltando un ligero resoplido. Cosa que por alguna razón, se ganó una sonrisa de suficiencia de Raven.
“¿Ya la tienes así de domada?. ¿Cuántas veces lo han hecho?”.
Antes de que Winter pudiera sentirse avergonzada y abochornada, Gray las volvió a interrumpir.
“No lo he hecho con ella, Raven. Ahora, muevete. Tenemos un Grimm que matar”.
“Bien…”. Raven aceptó. Tomando la empuñadura de su arma y cortando el aire frente a ella. Y para su sorpresa, un portal giratorio de color rojo apareció. Portal el cuál Raven cruzó. Gray la miró con una pequeña sonrisa, invitandola a atravesar el portal.
Ella dudó por un segundo. Sin embargo, recordó algo que el propio director Ozpin le había dicho recientemente.
No es propio de una especialista dudar como una adolescente.
Así que, ella cruzó el portal. Preparándose para la misión que le esperaba.
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Fin—…
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