Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior

RWBY: Hentai System - Capítulo 60

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. RWBY: Hentai System
  4. Capítulo 60 - Capítulo 60: Capítulo 60
Anterior
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 60: Capítulo 60

Cuando crucé el portal de vuelta a la residencia Belladonna, no esperaba encontrar más personas de las que había cuando me fuí.

Parpadeé un par de veces, comprobando que efectivamente, el lugar estaba más lleno que antes. Aunque sean solo dos personas.

Dos mujeres faunos. De pie en la sala, discutiendo algo con Kali, hasta que nuestra llegada las interrumpió.

La primera de ellas, una chica joven, de edad aparentemente similar a la mía. De piel bronceada y cabello castaño, recogido en una larga cola. Su piel, se veía extraña, por lo que asumí que ese era su rasgo fauno. Parecía ser la piel de algún reptil, aunque no supe cuál.

La segunda, más adulta. De pelo negro y corto. Con un par de orejas felinas sobre su cabeza. Adornadas con aretes de oro. Sus ojos, amarillos, me miraron de forma analítica cuando llegué. Como si ya supiera quién soy. O como si estuviera comprobando algo sobre mí. Ella tenía, lo que supuse, eran tatuajes sobre su piel, simulando las marcas de un tigre.

Kali dió un paso al frente. “Mi señor Gray. Estas dos mujeres desean hablar con usted. Ellas son—”.

“Puedo presentarme sola, Kali…”. La interrumpió la segunda mujer en tono altivo. Algo extraño, considerando que Kali era la máxima autoridad aquí. “Mi nombre es Sienna Khan. Soy la líder del colmillo blanco, y ella es Illya. Una de mis subordinadas más confiables”.

“¿El colmillo blanco?…”. Murmuré con una expresión sería. Mirando fijamente a esta mujer. Antes de que me diera cuenta, mi brazo derecho ya había empezado a cambiar. Creciendo en tamaño y musculatura, mientras unas largas garras sustituyen mis uñas.

“¡Gray!”. Por suerte, tanto Kali como Blake me detuvieron antes de que pudiera hacer algo contra esta mujer. Parándose frente a ella mientras extendían sus brazos hacia mi.

“Gray. ¡Ella no está relacionada con Adam!. Cálmate”. Aclaró Blake. Tuve que tomarme unos segundos, hasta finalmente aceptar sus palabras. Volviendo mi brazo a la normalidad.

“Vaya…”. Murmuró la mujer, Sienna. “Diría que estoy sorprendida, pero eso es bastante esperable de un humano”.

La forma en la que dijo, humano, no pasó desapercibida. Sin embargo, no comenté nada al respecto.

“¿Qué quiere la líder del colmillo blanco aquí?”. Pregunté.

Sin embargo, Sienna, en lugar de responder, miró detrás de mí. A Winter, quién se mantuvo firme y en silencio. “Vaya… Una Schnee en Menagerie… No creí vivir para ver eso de nuevo. ¿Acaso planean volver a intentar apoderarse de las minas del desierto?”.

Kali suspiró. “Sienna. Por favor. No seas grosera con la invitada del señor Gray”.

“Vaya, Kali. Este culto parece haberte hecho olvidar lo que la gente de Atlas le hizo a Ghira”.

Winter, para mi sorpresa, y la de varias de las presentes, decidió hablar. “Lo que le sucedió a Ghira Belladonna fué una tragedia… Sin embargo, ese no es motivo para culpar a todos los ciudadanos de Atlas. Así como yo no culpo a todos los faunos por los actos criminales del colmillo blanco”.

“Ho… La Schnee tiene agallas para decir eso enfrente de mi”. Sienna alzó una ceja, llevando una mano hasta su cadera con una sonrisa arrogante. “Debes dormir feliz sabiendo lo que tu gente le hizo a los míos”.

“Mi conciencia es asunto mío. Sin embargo, tenga por seguro, que no me arrepiento de defender a mi nación de ataques terroristas. Sin importar si son de faunos o de humanos”.

Antes de que Sienna pudiera seguir discutiendo con Winter, aplaudí con fuerza. Provocando un estruendo lo suficientemente fuerte para resonar en toda la casa.

“Suficiente…”. Dije, de forma rotunda. “¿Qué asunto tienes con nosotros?. Estábamos por ir a matar un Grimm perro de tres cabezas en el bosque, así qué por favor, sé breve”.

Sienna, ocultando la sorpresa que sintió, se cruzó de brazos. “Parece que realmente te crees lo que dicen de tí. Muchacho”.

Suspiré, con una mano en el rostro. “¿Por qué la gente arrogante es así?”. Murmuré, exasperado. “¿Tanto te cuesta ir al punto?”.

“El punto…”. Pronunció Sienna lentamente, con no poca irritación en su voz. “Es que vine para comprobar por mi misma los rumores que hay sobre tí. Sin embargo, hasta ahora, solo veo a un chico sin nada especial”.

“¿Sólo eso?. ¿Quieres saber si realmente soy el hijo de una diosa?. ¿Para qué?. ¿Acaso tus planes cambiarán si resulta que esos rumores son verdad?”.

“¿Por qué lo harían?. Los planes del colmillo blanco seguirán tal como se tiene previsto. Un humano que se cree dios no cambiará ese hecho”.

“Entonces, ¿Por qué molestarse en venir?”.

“Porque no puedo pasar por alto a un embustero que dice, vá a traer paz entre mi gente y los humanos”.

“Entonces, simplemente estás enojada con todos los humanos, y no puedes aceptar la idea de que pueda haber paz entre ambos lados”. Resumí, rodando los ojos. “Escucha, Sienna. Lo que tu grupo haga no es de mi incumbencia. Mientras lo de Adam no se repita, no tengo razones para cruzarme con ninguno de ustedes”.

Sienna alzó una ceja. Su acompañante se mostró sorprendida por la mención del fauno pelirrojo. “¿Adam?. ¿Qué ocurrió con él?”.

“Secuestró a Blake…”. Respondí. Sienna, claramente incrédula, miró hacia Blake, quién asintió de forma resignada.

“Adam ya no sigue la causa original del colmillo blanco, Sienna…”. Sentenció Blake. “Él solo quiere venganza. Mató a muchos de nuestros hermanos, solo porque no quisieron seguirlo en su nueva cruzada. Y se alió con tres humanos para robar Dust en Vale. Lo más seguro, es que planeaba hacer un ataque a gran escala… Sienna, Adam ya no cree en la causa. Él no quiere igualdad o respeto. Solo quiere matar humanos”.

Sienna se tomó unos momentos para asimilar las palabras de Blake. Su acompañante, Illya, parecía estar igual. Aunque por la forma en que apretaba sus puños, creo que ella aún estaba indecisa sobre qué creer.

“Ya veo…”. Asintió Sienna lentamente. “Esto… Es algo que deberé investigar personalmente… No puedo dejar a Adam impune si esto resulta ser verdad”.

Parpadee. “¿Enserio?. ¿No odias a los humanos?”.

Sienna me miró incrédula. “Por supuesto que no… No odio a tu especie. El odio es justamente lo que nos tiene a mí y a mi gente en esta situación…”. Sienna negó con la cabeza. “No, simplemente quiero que mis hermanos faunos sean tratados con el respeto que merecen. Y si debo usar la violencia para lograrlo, entonces la usaré”.

Vaya. Debo admitir que me equivoqué con ella. Tenía la impresión de que era una resentida— con justa razón, con los humanos. Pero parece que es más madura que éso. “Entonces, te ayudaré. Tengo el control del crimen organizado en Vale. Si Adam sigue ahí, mis hombres lo localizaran, y entonces te lo entregaré. Estoy seguro que lo último que quieres es a alguien que era de tu organización cometiendo ataques terroristas”.

Ahora Sienna me miró sorprendida. “¿Lo harás?… No, espera. ¿Cómo que controlas el crimen en Vale?”.

“Sí. Fué relativamente fácil, cuando puedes cambiar de forma y asustar a las grandes familias que manejaban el crimen”. Mientras decía ésto, un par de cuernos crecieron sobre mi cabeza, similares a los del hombre gris, solo que más pequeños. “Los criminales son sorpresivamente supersticiosos. Soy básicamente el hombre del saco para ellos”.

Sienna me observó por unos segundos, antes de soltar un pequeño bufido divertido. “¿En serio?. Creo que me equivoqué contigo entonces… Aunque aún no creo que seas un dios, como dicen estas mujeres”.

“Técnicamente aún soy sólo un semidiós. Todavía debo hacerme más fuerte”.

“Claro…”. Negó Sienna con una pequeña sonrisa. “Lo que digas, niño bonito. Bueno, ya no tengo más asuntos aquí. Si logras atrapar a Adam, agradecería que me lo entregaras vivo”.

“Siempre que él se deje, no veo problemas con eso”.

“Entiendo. Adam nunca fué de los que simplemente se rinden… En fin. Nos vamos, hasta luego, Kali. Blake, fué bueno verte de nuevo”.

“Claro…”. Asintió Blake, mientras su mirada se posaba en la acompañante de Sienna. “Illya. Es bueno verte… Ojalá pudiéramos ponernos al día”.

“No creo que tenga nada que hablar contigo…. Blake”. Murmuró la chica peli castaño. Con una expresión complicada. Claramente tenía sentimientos encontrados al mirar a Blake, pero parecía incapaz de decirlo.

“Entonces los dejaremos… Si en verdad van a encargarse del Grimm del bosque, tienen mi sincero agradecimiento”. Con eso dicho, Sienna se fué junto a Illya, dejándonos al resto en la sala.

Por lo que pasamos al asunto que nos concierne. El Grimm perro de tres cabezas.

.

.

.

Yang suspiró al ver como el pequeño grupo de cuatro salía de la residencia. No solo se sentía enojada, al ver que Gray necesitaba la ayuda de ésa mujer. También se sentía impotente. Ella quería ir y ayudarlo. Se supone que para esto es que entrenó.

Aunque, una pequeña voz en su mente le decía que aún le faltaba mucho para poder enfrentar a un Grimm propiamente dicho. Aún no entraba siquiera a Beacon. Todavía no tenía experiencia matando Grimm’s, salvo las simulaciones que enfrentó en la escuela, durante sus clases de combate.

Sin embargo, incluso si sabía este hecho, no hizo que fuera más fácil aceptar quedarse atrás, mientras su madre, ésa mujer, y una linda chica de pelo blanco, salían junto a su novio a matar a un enorme Grimm de tres cabezas a altas horas de la tarde.

“Yang… ¿Estás bien¿”. Escuchó a Blake preguntar detrás suyo. Ella suspiró, antes de girar a verla.

“No…”. Negó Yang. “Quiero ir con ellos. Quiero ayudar… Me siento inútil estando aquí”.

“Te entiendo…”. Blake suspiró. “Honestamente. Gray ni siquiera debería tener que encargarse de esto. Esto deberíamos haberlo resuelto nosotros mismos. Pero no hay muchos cazadores entre los faunos. Y los que hay, están en los demás reinos”.

Ambas suspiraron de impotencia. Cada una por sus propias razones.

“¿Quieres hacerlo?”.

La pregunta de Yang tomó a Blake completamente por sorpresa. Tanto, que por unos segundos, ni siquiera estaba segura de sí escuchó bien.

“¿Q-qué?”. Farfulló, con las mejillas enrojecidas.

“Bueno. Me siento inquieta estando aquí sin hacer nada”.

“Sí, pero… ¿Aquí?. ¿Ahora?…”.

“Esta es tu casa, ¿No?. Además, estoy segura que esta casa vio más sexo hoy con Gray que en todo lo que lleva construida…”.

“B-bueno…”. Blake trató de ignorar los recuerdos de su juventud temprana, cuando descubrió a sus padres haciendo ”cosas de adultos” en medio de la noche. “T-tal vez… Pero, ¿Qué pasa con los demás?. ¿Ruby y el clon de Gray?”.

“Solo tomaremos una habitación vacía por un rato. No creo que nos molesten. O que les importe”.

Blake respiró profundamente, antes de asentir. “… Ok. Vamos”. Dijo finalmente, con más ganas de las que anticipó que tendría.

.

.

.

Summer, Raven, Winter y yo, nos adentramos en el caluroso bosque tropical de Kuo Kabana. Mientras seguíamos las indicaciones dadas por Kali y las demás mujeres sobre dónde posiblemente encontraríamos al Grimm de tres cabezas.

Winter y Raven portaban sus respectivas armas. Mientras Summer tenía una prestaba, una simple espada de dos manos que consiguió de Kali.

Yo podría haber tomado una también, pero, quizás por exceso de confianza, quise venir sin una, para poder probar algo nuevo.

Pocas veces tendré la oportunidad de enfrentar a un Grimm así, con personas tan capaces respaldándome. Así que me sentía confiado para intentar usar algunas de mis habilidades aquí.

De cualquier forma, si algo salía mal, podíamos contar con los portales de Raven.

“Maldita sea. Estos malditos mosquitos no van a parar hasta chuparme toda la sangre”.

Solté un resoplido divertido al escuchar a Raven maldecir. Apenas los había notado, ya que, extrañamente, los mosquitos no intentaron picarme. Quizás por mi condición de semidios. No sé si eso tenía sentido, pero era lo único que se me ocurría.

Raven volteó a verme. “¿Y estamos seguros que encontraremos a este Grimm aquí?. Un Grimm como ese, debería aparecer yá si lo que dijeron es cierto”.

“Creo que no soy la persona indicada para responder nada sobre Grimm’s…”. Respondí, mirando a mi alrededor en busca de señales de alguna criatura enorme. “Literalmente este sería el segundo Grimm que enfrento”.

Winter me miró curiosa. “¿Ya peleaste contra un Grimm?”.

“En Patch. Salí a caminar un rato mientras probaba mis habilidades, y de casualidad me encontré un Beowolf en el bosque”.

“Ah… Recuerdo eso…”. Murmuró Summer.

“¿No lo mataste?”. Preguntó Raven.

“No, estaba desarmado. Tuve que pelear con mis manos. Y Qrow llegó cuando lo vencí”.

La mención de ese nombre provocó reacciones en todas. Winter, por alguna razón, parecía irritada. Lo que me extrañó, ya que no sabía que ella lo conocía. Mientras Summer y Raven mostraron diferentes grados de incomodidad. Eso me hizo pensar que había pasado un tiempo desde la última vez que supe de él. Y considerando que aparentemente, él había tenido una buena relación con Summer, Yang y Ruby, era extraño.

O quizás no haya sido tan buena, si él simplemente desapareció sin avisarle a nadie… Aunque no es como que yo tenga alguna idea sobre eso como para opinar.

Como sea. Descarté esos pensamientos, enfocándome nuevamente en la misión que tenía.

Por suerte, Winter decidió cambiar el tema, o más bien, volver a uno anterior. “De cualquier forma, el que yá hayas enfrentado a un Grimm, es impresionante. Ni siquiera has recibido una educación adecuada en alguna academia”.

Raven, por su parte, decidió aportar lo suyo. “Meh… Realmente no es tan impresionante. Muchos de mis antiguos hombres ya han enfrentado Grimm’s, y apenas saben sumar”.

“No creo que comparar a Gray con un grupo de bandidos sea correcto”. Replicó Winter. “Gray no lleva ni un año en este mundo. Mientras esos bandidos seguramente nacieron en asentamientos exteriores”.

“Sí. Pero él es un dios…”. Respondió Raven. “Que sólo haya matado un Grimm es decepcionante”.

“No creo que nada en Gray sea decepcionante”.

“Oh~… Vaya. ¿Entonces ya has probado qué se siente tenerlo dentro?”.

Winter resopló indignada. “¡P-por supuesto que no!”.

“Extraño. Pareces muy empeñada en alabarlo. Ni siquiera Summer actúa así. Y eso que ella fué la primera en probar su verga”.

“Raven…”. Summer suspiró, ligeramente avergonzada. “Puedes dejar de hablar de esa manera, por favor”.

“Sólo digo. La señorita millonaria parece muy dispuesta a besar el suelo por donde él pasa. ¿No crees que es extraño?. Lo entendería si él ya se la hubiera follado, pero no lo han hecho”.

Winter cerró los ojos, resoplando con más exasperación. “No tengo que… Tener relaciones con Gray para ver que es un activo importante en esta lucha”.

Raven alzó una ceja. “Oh. Así que sabes la verdad de los Grimm’s y todo éso… Me pregunto que vió el viejo Oz en tí para incluirte”.

“Tal vez vió que soy alguien capaz. Disciplinada y dispuesta a dar mi vida por la humanidad”.

“… Nah…”. Raven no dudó en descartar esa opción. “Créeme. Con Ozpin nunca es lo que parece. Quizás aún no lo conoces bien. Pero ese maldito viejo está lleno de secretos. Más de los que puedas imaginar”.

“Todos tenemos secretos”.

“Sí. Pero mis secretos no ponen en peligro a la humanidad”.

Alcé una ceja. “¿Enserio?”. Sonreí. “Quizás hay un pequeño secreto sobre tí que sí es bastante importante”.

Raven parpadeó. “Oh… Cierto… Bueno, me corrijo. La mayoría de mis secretos no son algo que ponga en peligro a toda la humanidad”.

“Quizás no tus secretos. Pero tú misma eres un peligro”.

“Si tienes algún problema conmigo, dilo de una vez”.

Antes de que ellas dos pudieran seguir con esta discusión, las interrumpí. “¿Podemos concentrarnos?. Hay un Grimm que matar”.

Winter, incluso si parecía querer decir algo más, decidió cayarse. Cosa que solo sirvió para que Raven volviera a burlarse de ella.

“Vaya que la tienes bien domesticada. Debe estar ansiosa por recibir un… Buen premio”.

“Raven…”. La miré sin un ápice de humor, cosa que fué suficiente para que ella también guarde silencio mientras fruncía los labios.

Esto, para mi sorpresa, hizo que Winter soltara una pequeña risa. “Parece que es a tí a quién tienen bien domesticada”.

“¡¿Y qué?!”. Volvió a replicar Raven. “Si probaras qué se siente, estoy segura que estarías arrastrándote por poder follar con él”.

“Yo ya sé que se siente”.

Summer se tapó la boca mientras jadeaba de sorpresa. “¡Hah!. ¡¿Gray?!”.

“¡Yo no lo hice con ella!”. Aclaré rápidamente. “Está hablando de un entrenamiento que tuvimos en el que usé mi habilidad en ella por unos segundos”.

“¡Ja!. ¿Cuánto fué?. ¿Un segundo, dos?. Apuesto a que eso fué suficiente para hacerte correr al baño a masturbarte”.

“¡Raven!…”. Volvió a jadear Summer.

“Raven. Ya basta”. Suspiré. Ignorando que Winter no negó la afirmación de Raven, actuando avergonzada en su lugar. De igual manera, eso era algo que ya suponía. Tampoco es que sea la gran cosa en este punto.

Seguimos caminando por un rato. Hasta un claro, en dónde noté unas huellas enormes. Huellas las cuales se dirigían al lado contrario del asentamiento. Parece que el Grimm decidió tomar distancia. Aunque me pregunto por qué. De cualquier forma, ahora teníamos un sendero claro el cuál seguir.

“Raven…”. La llamé. “Transfórmate en cuervo y revisa la zona. Si ves algo, vuelve con nosotros”.

“Bien…”. Sin muchas ganas, ella asintió, transformándose en su forma de ave y volando. Para sorpresa de Winter.

“Entonces por eso la necesitabas…”.

“No realmente…”. Negué. “Raven es una de las doncellas”.

“¡Ella!”. Winter me miró atónita.

“Si. Es una historia complicada. Y tenemos mejores cosas de las que preocuparnos ahora”.

“Bien…”. Ella asintió lentamente. Antes de decir algo que me sorprendió. “Y para que conste, no me masturbé luego de nuestro entrenamiento”.

Casi tropiezo al escucharla soltar aquello. Summer apenas pudo contener una pequeña risa.

“Claro… No te preocupes por éso”.

“Estoy hablando en serio”.

“Te creo”.

“Bien…”. Winter tomó la delantera. Ligeramente nerviosa. Simplemente negué con la cabeza. Siguiéndola, con Summer detrás mío.

.

.

.

Fin—…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo