Saigo No Shinza - Capítulo 4
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- Capítulo 4 - 4 CAPÍTULO 4 El caos que devora al caos
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4: CAPÍTULO 4 El caos que devora al caos 4: CAPÍTULO 4 El caos que devora al caos El espacio se volvió más oscuro, más pesado.
No había suelo ni cielo, solo un vacío que parecía tragar luz y sonido.Cada palabra del Cronista resonaba como si fuese un eco atrapado en eternidad.
—Segundo combate —dijo—.—Tiamat.
Apep.
Apep La serpiente emergió como sombra líquida.Sus ojos eran pozos sin fondo y sus colmillos relucían con veneno que no solo mordía carne, sino orden mismo.
—El mundo no seguirá reglas —susurró—.Yo lo devoro todo.
Sus movimientos eran lentos, hipnóticos.Cada giro de su cuerpo hacía que el vacío temblara,y todo intento de forma o estructura desapareciera por un instante.
Tiamat No apareció.No necesitaba.
El caos primigenio ya estaba allí.No tenía forma fija.No respiraba.No pensaba.Simplemente era.
Mares de materia sin molde, fragmentos de tierra olvidada, vientos sin origen…todo convergió en un solo pensamiento: —Si Apep quiere devorar, que lo haga —susurró Tiamat—.El caos es más antiguo que tu hambre.
La confrontación Apep atacó primero.Su cuerpo se expandió como un maremoto de oscuridad.El aire se rompió y la luz desapareció en toda la esfera alrededor.Cualquier intento de forma colapsaba.
Pero Tiamat no esquivó.No necesitaba.
El caos primigenio se adaptó.Cada fragmento de materia que Apep intentaba tragarse reorganizaba en otra forma,como si el universo completo jugara a su favor.
Apep intentó devorar.Tiamat lo absorbió sin contacto directo.Fragmentos de la serpiente quedaron suspendidos, atrapados en un mar de posibilidad infinita.
—Tu hambre es limitada —dijo Tiamat—.—Mi caos no tiene límites.
Apep lanzó un último ataque.Su cuerpo giró como remolino, intentando tragar incluso la luz.Fragmentos de estrellas desaparecían.
Pero Tiamat hizo algo que Apep no podía comprender:su forma se fractalizó, multiplicándose infinitamente.Cada mordida de Apep fue absorbida, dividida y devuelta,como si el universo mismo respondiera a Tiamat.
Apep se agitó, confundido.No podía romper la ley del caos que ya existía antes de él.
El final Sin un rugido, sin explosión.Apep dejó de moverse.El vacío se volvió quieto.
El Cronista habló: —Ganador: Tiamat.
La serpiente desapareció.No fue destruida.Fue absorbida por la antigüedad, como si nunca hubiera existido.
Tiamat volvió a su forma indeterminada, más vasta que antes,mientras el Cronista escribía: El caos que intenta devorar el caos nunca supera al caos que lo creó.
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